Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"pinar" poems
That's what my name is my given name, that is it means Natural Spring (of water) but, it does not mean it's me How can a name, given to you                     by those who never truly saw you, belong to you? It belongs to them. as does Pinar,                   the girl that's molded to their liking                   the safe girl, the one who is never a risk                   the girl who receives love, when she plays by the rules                   the girl who serves as a mirror, of their own merits                   the girl whose duty overrides her every desire                   the girl whose soul screams, but no one is there to hear it                   the girl that exists, only around them MY name, good sir, is Penny It is a name given to me by a six-year old girl it felt true, to be seen by the eyes of a child to be graced, by that purity with a name to call my own                                    Penny. A name given, innocently and so I claim my true name be Not what was given to me, but was seen, of me --PY
0
Feb 11, 2017
Feb 11, 2017 at 9:17 PM UTC
_______________Pinar.
Hay días en que somos tan móviles, tan móviles, como las leves briznas al viento y al azar. Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe. La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar. Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles, como en abril el campo, que tiembla de pasión: bajo el influjo próvido de espirituales lluvias, el alma está brotando florestas de ilusión. Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos, como la entraña obscura de oscuro pedernal: la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas, en rútiles monedas tasando el Bien y el Mal. Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos... (¡niñez en el crepúsculo! ¡Lagunas de zafir!) que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza, y hasta las propias penas nos hacen sonreír. Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos, que nos depara en vano su carne la mujer: tras de ceñir un talle y acariciar un seno, la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer. Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres, como en las noches lúgubres el llanto del pinar. El alma gime entonces bajo el dolor del mundo, y acaso ni Dios mismo nos puede consolar. Mas hay también ¡Oh Tierra! un día... un día... un día... en que levamos anclas para jamás volver... Un día en que discurren vientos ineluctables ¡un día en que ya nadie nos puede retener!
0
1.7k
Canción de la vida profunda
La gaviota sobre el pinar. (La mar resuena.) Se acerca el sueño. Dormirás, soñarás, aunque no lo quieras. La gaviota sobre el pinar goteado todo de estrellas.Duerme. Ya tienes en tus manos el azul de la noche inmensa. No hay más que sombra. Arriba, luna. Peter Pan por las alamedas. Sobre ciervos de lomo verde la niña ciega. Ya tú eres hombre, ya te duermes, mi amigo, ea...Duerme, mi amigo. Vuela un cuervo sobre la luna, y la degüella. La mar está cerca de ti, muerde tus piernas. No es verdad que tú seas hombre; eres un niño que no sueña. No es verdad que tú hayas sufrido: son cuentos tristes que te cuentan. Duerme. La sombra toda es tuya, mi amigo, ea...Eres un niño que está serio. Perdió la risa y no la encuentra. Será que habrá caído al mar, la habrá comido una ballena. Duerme, mi amigo, que te acunen campanillas y panderetas, flautas de caña de son vago amanecidas en la niebla.No es verdad que te pese el alma. El alma es aire y humo y seda. La noche es vasta. Tiene espacios para volar por donde quieras, para llegar al alba y ver las aguas frías que despiertan, las rocas grises, como el casco que tú llevabas a la guerra. La noche es amplia, duerme, amigo, mi amigo, ea...La noche es bella, está desnuda, no tiene límites ni rejas. No es verdad que tú hayas sufrido, son cuentos tristes que te cuentan. Tú eres un niño que está triste, eres un niño que no sueña. Y la gaviota está esperando para venir cuando te duermas. Duerme, ya tienes en tus manos el azul de la noche inmensa. Duerme, mi amigo...                                       Ya se duerme mi amigo, ea...
0
1.5k
Canción de cuna para dormir a un preso
La gaviota sobre el pinar. (La mar resuena.) Se acerca el sueño. Dormirás, soñarás, aunque no lo quieras. La gaviota sobre el pinar goteado todo de estrellas.Duerme. Ya tienes en tus manos el azul de la noche inmensa. No hay más que sombra. Arriba, luna. Peter Pan por las alamedas. Sobre ciervos de lomo verde la niña ciega. Ya tú eres hombre, ya te duermes, mi amigo, ea...Duerme, mi amigo. Vuela un cuervo sobre la luna, y la degüella. La mar está cerca de ti, muerde tus piernas. No es verdad que tú seas hombre; eres un niño que no sueña. No es verdad que tú hayas sufrido: son cuentos tristes que te cuentan. Duerme. La sombra toda es tuya, mi amigo, ea...Eres un niño que está serio. Perdió la risa y no la encuentra. Será que habrá caído al mar, la habrá comido una ballena. Duerme, mi amigo, que te acunen campanillas y panderetas, flautas de caña de son vago amanecidas en la niebla.No es verdad que te pese el alma. El alma es aire y humo y seda. La noche es vasta. Tiene espacios para volar por donde quieras, para llegar al alba y ver las aguas frías que despiertan, las rocas grises, como el casco que tú llevabas a la guerra. La noche es amplia, duerme, amigo, mi amigo, ea...La noche es bella, está desnuda, no tiene límites ni rejas. No es verdad que tú hayas sufrido, son cuentos tristes que te cuentan. Tú eres un niño que está triste, eres un niño que no sueña. Y la gaviota está esperando para venir cuando te duermas. Duerme, ya tienes en tus manos el azul de la noche inmensa. Duerme, mi amigo...                                       Ya se duerme mi amigo, ea...
Continue reading...
50
¡Alto pinar! Cuatro palomas por el aire van.   Cuatro palomas vuelan y tornan. Llevan heridas sus cuatro sombras.   ¡Bajo pinar! Cuatro palomas en la tierra están.
0
1.2k
Cazador
Decid cuando yo muera... (¡y el día esté lejano!) soberbio y desdeñoso, pródigo y turbulento, en el vital deliquio por siempre insaciado, era la llama al viento... *** sensual y triste, por las islas de su América; en un pinar de Honduras vigorizó el aliento; la tierra mexicana le dio su rebeldía, su libertad, su fuerza... Y era una llama al viento. De simas no sondadas subía a las estrellas; un gran dolor incógnito vibraba por su acento; fue sabio en sus abismos, -y humilde, humilde, humilde-, porque no es nada una llamita al viento. Y supo cosas lúgubres, tan hondas y letales, que nunca humana lira jamás esclareció, y nadie ha comprendido su trágico lamento... Era una llama al viento y el viento la apagó.
0
1.1k
Futuro
Verde verderol ¡endulza la puesta del sol! Palacio de encanto, el pinar tardío arrulla con llanto la huida del río. Allí el nido umbrío tiene el verderol. Verde verderol ¡endulza la puesta del sol! La última brisa es suspiradora, el sol rojo irisa al pino que llora. ¡Vaga y lenta hora nuestra, verderol! Verde verderol ¡endulza la puesta del sol! Soledad y calma, silencio y grandeza. La choza del alma se recoje y reza. De pronto ¡belleza! canta el verderol. Verde verderol ¡endulza la puesta del sol! Su canto enajena (¿se ha parado el viento?) el campo se llena de su sentimiento. Malva es el lamento, verde el verderol. Verde verderol ¡endulza la puesta del sol!
0
441
Verde verderol
Íbamos todos al río En alegre caravana. Yo, a su lado...  La mañana Era mañana de estío. Cantando triste tonada Pasó entonces un boyero; «Por una mujer me muero, Pero ella no sabe nada». Caminando, caminando Ella cantaba y reía. Una flor aquí cogía, Otra allá, siempre cantando. En el sombrero, albos tules, Y de albo linón vestida, ¡Cómo brillaba la vida En sus pupilas azules!... Y lejos, en el sendero, Bajo el oscuro pinar, Se iba perdiendo el cantar: «Por una mujer me muero...» Mis ojos se iban tras ella Mientras vagaba sombrío. ¡Y ella, a la orilla del río, Entre todas, la más bella! Al regresar se encendían Las luces en el poblado. Yo, en mis ensueños callado, Y cantaban y reían. Y pensaba en la tonada Que oí cantar al boyero. «Por una mujer me muero, Pero ella no sabe nada».
0
420
La tonada del boyero
Señor, matadme, si queréis. (Pero, señor, ¡no me matéis!) Señor dios, por el sol sonoro, por la mariposa de oro, por la rosa con el lucero, los correntines del sendero, por el pecho del ruiseñor, por los naranjales en flor, por la perlería del río, por el lento pinar umbrío, por los recientes labios rojos de ella y por sus grandes ojos... ¡Señor, Señor, no me matéis! (...Pero matadme, si queréis)
0
336
A dios en primavera
Cantar del agua del río, cantar continuo y sonoro; arriba bosque sombrío y abajo arenas de oro.             Cantar... de alondra escondida entre el oscuro pinar.             Cantar... del viento en las ramas floridas del retamar.             Cantar... de abejas ante el repleto tesoro del colmenar.             Cantar... de la joven tahonera que al río viene a lavar. Y cantar, cantar, cantar de mi alma embriagada y loca   bajo la lumbre solar.
0
328
Estío