Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"partimos" poems
Canção Do Verbo Encarnado *** Minha geração foi assim, começou pelo quando e acabou pelo fim. O amor escorreu pelos cantos e quando cantamos a canção do amor armado, Thiago de Melo estava em Berlim mergulhado no verde dos olhos da alemãzinha da ACNUR , nossa orquestra saiu de cena e nossa guerra de guerrilhas acabou no maior calor... O suor que expelia seu odor era o suor frio dos tiranos nos porões mórbidos da ditadura executando nossos irmãos. O ar jazia cheio de sangue e nós estávamos congelados nas câmaras de gás dos IMLs. Vínhamos de todos os lados, desde os vales profundos do Ribeira, das chapadas mais íngremes do Araguaia ou dos guetos subumanos da urbe. Éramos nós o odor de fumaça que agredia as narinas alheias com a catinga de carne queimada. Éramos nós o encanto das canções de protesto cantadas na avenida com euforia para engendrar os projetos do futuro, como somos nós os ignorados da história, os estranhos os comícios, a cadeira vazia das reuniões oficiais, pois somos nós que chegamos e partimos sem ninguém saber quem somos e que vamos lá adiante, distantes da balburdia alienante e quando vós menos esperais somos nós que nos imolamos às vossas portas contra a apatia com que nos matais. Como todos vós podeis ver, a minha geração é assim: começa pelo quando e acaba pelo fim, mas não fica à toa na vida pro seu amor lhe chamar e ver a banda passar tocando coisas de amor... ***
0
Apr 24, 2015
Apr 24, 2015 at 12:30 AM UTC
Canção Do Verbo Encarnado * Antonio Cabral Filho - Rj/Brasil
Coleccionamos canciones en el baúl del alma, seducimos a la vida con una mirada, somos actores de nuestro guión. ¿que es poesía? no lo se... ¿que poeta define su poesía? ¡Que lo cante el pueblo! ¡y que me cuente! Nos enamoramos de versos, de gente, de gestos y a veces solo por ser bellos, pero... ¿que queremos probar? ¿que nos hace humanos? creo... ¡hay algo! es una atracción, natural e instintiva hacia personas extraordinarias, variantes únicos, momentos lucidos sueños vueltos realidad. Y partimos de los surreal de los sueños simbólicos, de los viajes astrales hacia ningún lugar. Los sueños que se repiten y se repiten sin dejar nada claro, un mensaje olvidado, una voz del pasado, un recuerdo o un mal sueño. Un beso que parece ser cierto, tu piel desnuda contra la luna, un hombre que se ahoga en su propia soledad y volvemos al mundo para respirar, enamorarnos jugar, aprender y vivir, seguir filmando, seguir escribiendo los versos robados de tu ausencia; contar historias para volver a encerrarme conmigo mismo. Oír la canción triste leer y llora. Beber café y vino. Despertar, correr y ver el amanecer. Aquí estoy escuchando tu latido, enamorándome de tus destellos imprevistos, de los detalles que te hacen anormal de las caricias que expulsa tu voz, de lo que nos hace humanos imperfectos perfectos, por lo mismo de ser distintos, de cantar distinto, de portar alma, de temer a perderla, de ser valientes de fallar y tener suerte. ¡Y se me equivoco! ¡que venga el pueblo! ¡y que me lo cante!
0
Sep 24, 2017
Sep 24, 2017 at 3:50 AM UTC
Colección de Canciones
Coleccionamos canciones en el baúl del alma, seducimos a la vida con una mirada, somos actores de nuestro guión. ¿que es poesía? no lo se... ¿que poeta define su poesía? ¡Que lo cante el pueblo! ¡y que me cuente! Nos enamoramos de versos, de gente, de gestos y a veces solo por ser bellos, pero... ¿que queremos probar? ¿que nos hace humanos? creo... ¡hay algo! es una atracción, natural e instintiva hacia personas extraordinarias, variantes únicos, momentos lucidos sueños vueltos realidad. Y partimos de los surreal de los sueños simbólicos, de los viajes astrales hacia ningún lugar. Los sueños que se repiten y se repiten sin dejar nada claro, un mensaje olvidado, una voz del pasado, un recuerdo o un mal sueño. Un beso que parece ser cierto, tu piel desnuda contra la luna, un hombre que se ahoga en su propia soledad y volvemos al mundo para respirar, enamorarnos jugar, aprender y vivir, seguir filmando, seguir escribiendo los versos robados de tu ausencia; contar historias para volver a encerrarme conmigo mismo. Oír la canción triste leer y llora. Beber café y vino. Despertar, correr y ver el amanecer. Aquí estoy escuchando tu latido, enamorándome de tus destellos imprevistos, de los detalles que te hacen anormal de las caricias que expulsa tu voz, de lo que nos hace humanos imperfectos perfectos, por lo mismo de ser distintos, de cantar distinto, de portar alma, de temer a perderla, de ser valientes de fallar y tener suerte. ¡Y se me equivoco! ¡que venga el pueblo! ¡y que me lo cante!
Continue reading...
66
Somos los que son difíciles de entender; somos los que nos quedamos un instante más, para terminar de sentir los momentos. Nos detendremos a oler las flores, porque merecen ser apreciadas; nos detendremos a sentir la luz de la luna, porque es sutil, pero nosotros la sentimos. A veces, cuando algo nos duele, nos partimos y hundimos en el fondo; y nos damos cuenta de lo frágiles que podemos ser, pero siempre reafirmamos nuestra fortaleza al levantarnos nuevamente. Somos los que nos tomamos el tiempo de conocer lo que mantiene al otro despierto; y nos esforzamos por comprender esa respuesta. Somos los que imaginan vidas llenas de aventuras, en recíproca compañía. Los que damos nuestra mejor parte con la intención de hacer las cosas lo mejor que podamos. Los que peleamos por amar más al otro, hasta perdernos en el “yo más”. Deseamos vernos convertirnos en nuestra mejor versión, manteniendo el lazo en el proceso. Asegurarnos que siempre se sienta nuestro afecto. Y saber que en el otro somos un refugio. Somos una mirada cálida, una voz armoniosa, un tacto suave; una estructura sensible para que el otro juegue en libertad. Somos la calma que alguien más busca, en ese en el que buscamos la propia. Pocas personas pueden sentir como nosotros; y muy pocas pueden ser sentidas como nosotros, por ello somos exactamente quienes deberíamos de ser.
0
Oct 22, 2019
Oct 22, 2019 at 11:59 AM UTC
Somos quienes debemos ser.
Empezamos este camino pensando que iba a ser sencillo, soñando con llegar a la luna, creyendo en la infinidad de nuestros años, aún siendo conscientes de que todo tiene un inicio y un final, pensábamos que el fin quedaría distante, tan lejano como la luna misma. Pero yo siempre miré al cielo sabiendo que todo lo puedo en Cristo que me fortalece, y así fue, partimos en ese viaje. El camino no fue recto, sino un entramado de senderos desviados y bifurcaciones inciertas, donde cada paso cargaba el peso de decisiones y cada tropiezo era una lección que ardía en la piel. El futuro se volvió un abismo de incertidumbre que se hacía cada vez más grande con cada paso que dábamos. En medio de todo, llegamos a un hermoso lago, pero pronto descubrimos que no era agua tranquila, sino un río impredecible, un huracán que giraba sobre sí mismo. Mezclaba pasado y presente, arrastraba sueños rotos y esperanzas nacientes. Entendimos que el camino era la prueba y el tiempo, el juicio. Pero no uno imparcial, sino un reflejo de nuestras propias luchas y silencios. Porque en cada caída, en cada cicatriz, en cada decisión que tomamos, le arrancamos un fragmento al tiempo para hacerlo nuestro. Empezábamos a encontrar ese final ya cercano, como si fueran las últimas páginas de un libro, y recordábamos todo lo que escribimos con tinta sobre el papel de nuestras vidas. Finalmente, llegamos a ese punto inevitable, donde el polvo del camino se asentó y el eco de nuestros pasos se desvaneció. Dios, contento al ver nuestra valentía, sonreía desde el cielo. La luna, llena de alegría, brillaba como nunca. Y ya en el final del camino, nos miramos a los ojos para darnos cuenta de lo que el tiempo hizo con nosotros y de lo que nosotros hicimos con el tiempo.
0
Mar 18, 2025
Mar 18, 2025 at 11:33 AM UTC
Viaje de ida
Empezamos este camino pensando que iba a ser sencillo, soñando con llegar a la luna, creyendo en la infinidad de nuestros años, aún siendo conscientes de que todo tiene un inicio y un final, pensábamos que el fin quedaría distante, tan lejano como la luna misma. Pero yo siempre miré al cielo sabiendo que todo lo puedo en Cristo que me fortalece, y así fue, partimos en ese viaje. El camino no fue recto, sino un entramado de senderos desviados y bifurcaciones inciertas, donde cada paso cargaba el peso de decisiones y cada tropiezo era una lección que ardía en la piel. El futuro se volvió un abismo de incertidumbre que se hacía cada vez más grande con cada paso que dábamos. En medio de todo, llegamos a un hermoso lago, pero pronto descubrimos que no era agua tranquila, sino un río impredecible, un huracán que giraba sobre sí mismo. Mezclaba pasado y presente, arrastraba sueños rotos y esperanzas nacientes. Entendimos que el camino era la prueba y el tiempo, el juicio. Pero no uno imparcial, sino un reflejo de nuestras propias luchas y silencios. Porque en cada caída, en cada cicatriz, en cada decisión que tomamos, le arrancamos un fragmento al tiempo para hacerlo nuestro. Empezábamos a encontrar ese final ya cercano, como si fueran las últimas páginas de un libro, y recordábamos todo lo que escribimos con tinta sobre el papel de nuestras vidas. Finalmente, llegamos a ese punto inevitable, donde el polvo del camino se asentó y el eco de nuestros pasos se desvaneció. Dios, contento al ver nuestra valentía, sonreía desde el cielo. La luna, llena de alegría, brillaba como nunca. Y ya en el final del camino, nos miramos a los ojos para darnos cuenta de lo que el tiempo hizo con nosotros y de lo que nosotros hicimos con el tiempo.
Continue reading...
21