Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"olvidas" poems
Quiero que sepas una cosa. Tú sabes cómo es esto: si miro la luna de cristal, la rama roja del lento otoño en mi ventana, si toco junto al fuego la impalpable ceniza o el arrugado cuerpo de la leña, todo me lleva a ti, como si todo lo que existe, aromas, luz, metales, fueran pequeños barcos que navegan hacia las islas tuyas que me aguardan. Ahora bien, si poco a poco dejas de quererme dejaré de quererte poco a poco. Si de pronto me olvidas no me busques, que ya te habré olvidado. Si consideras largo y loco el viento de banderas que pasa por mi vida y te decides a dejarme a la orilla del corazón en que tengo raíces, piensa que en ese día, a esa hora levantaré los brazos y saldrán mis raíces a buscar otra tierra. Pero si cada día, cada hora sientes que a mí estás destinada con dulzura implacable. Si cada día sube una flor a tus labios a buscarme, ay amor mío, ay mía, en mí todo ese fuego se repite, en mí nada se apaga ni se olvida, mi amor se nutre de tu amor, amada, y mientras vivas estará en tus brazos sin salir de los míos.
0
1.8k
Si tú me olvidas
Me dice Un pedazo mio quiere ser parte de tus deseos, El otro reúsa participar en tus acarreos. Como esa increible persona que hay en ti Me reusó a quedarme con la mitad de tu vivir Le digo La tempestad en el aire respira, Nublando mis pasos hacia ti. Hacia la otra mitad de mi. Mi voz ya no te toca, es mas, te corta Pedazo por pedazo Mi sol ya no te brilla, es mas, te enfria Poco a poco La tempestad en el aire me grita Nublando mi alma hacia el quererte a ti Hacia la otra mitad de mi Me ruega Mientras buscas sin encontrar Mientras caminas sin llegar Mientras tratas de hablar Mientras te pones a anhelar Te olvidas de lo mas importante Te aferras de lo abundante Te encerras en tu propio mundo Te olvidas de lo profundo Eres lo que siempre quiero Pero muchas veces no prefiero No porque tu voz corta Sino porque tu silencio importa No porque tu sol no brille Sino porque tu egoísmo acuchille Acá seguiré añorando Y quien sabe, olvidando Mientras buscando una razon Te mantengo en mi corazón. Yo suspiro Se que el tiempo se me acabará Como un sueño asesinado por la realidad La realidad en la cual tu ya no estas Pero me falta todavia vivir Me falta todavia soñar, cantar y volar Me falta todavia saltar, caer y luchar Aunque en mi dia final, sin calma, Me faltarás Tu.
0
Feb 24, 2012
Feb 24, 2012 at 1:31 PM UTC
La conversación contra la otra mitad
Esperábamos el tiempo, ansiosos por detenerlo. La casa vacía nos recuerda los días en lo que sencillo era no sentirnos. ¿Para qué creerse capaces? Yo no te tengo. Aquí vamos jugando a los que se entienden. A los que detienen y retienen. Me olvidas: no estoy. Me recuerdas: no soy. Y vuelven a sonar en el cielo los pájaros. Y abrimos el silencio, haciéndonos como muertos: estando más ausentes con la misma presencia. Yo no te extraño, yo desespero, destruyo y construyo. Yo me vuelvo loca esperando. Y esperábamos el tiempo, ansiosos por detenerlo….
0
Jun 18, 2014
Jun 18, 2014 at 6:02 PM UTC
-
Taste the sun with your sweat today. And as each ray clamors upon your despondent soul, allow your body to take in air. Remember that the language you lost is as much the sweat on your skin as it is the soul inside you. No te olvidas de las palabras de tus padres. Recuérdate que tus memorias son flores en tu árbol. As those soft black petals patter onto the dirt at your roots, you realize that good or bad, they dissolve into the soil and come back to you again. Si quieres, juntate con todo el muerto que no conoces. En esta tierra tuya, no puedes correr sin llegar aquí otra vez. Because you can't run away from yourself. Because your legs are stumps, rooted toes embedded in the present. But your body bends with the wind and your leaves grow brown. Here, everything becomes an extension of you, cada hoja que cae, cada pétalo ***** The sweat in the sun, the stomach you hate. The memories that remind you why. Son sólo extensiones de tu cuerpo, de ti mismo.
0
Apr 8, 2020
Apr 8, 2020 at 7:12 PM UTC
National Poetry Month, Day 8: Extensions Of The Body
Yo sé que existo porque tú me imaginas. Soy alto porque tú me crees alto, y limpio porque tú me miras con buenos ojos, con mirada limpia. Tu pensamiento me hace inteligente, y en tu sencilla ternura, yo soy también sencillo y bondadoso.                           Pero si tú me olvidas quedaré muerto sin que nadie lo sepa. Verán viva mi carne, pero será otro hombre -oscuro, torpe, malo- el que la habita...
0
681
Muerte en el olvido
Aprendi a ser valiente, Mirandome en tus ojos. Encontrandote, en tu bosque de sueños. Aprendi a tocarte, mirandote lejano, como en el fondo del mar. Aprendi esa noche, Esa unica noche, Que te desnudaron mis manos, Con tus manos suaves. Aprendi a encontrarte Cuando estas y no estas, Cuando somos solitarios, Y me olvidas, Y regresas. Con amor o sin el, Porque no hay fin, Nunca lo habra.
0
Sep 29, 2015
Sep 29, 2015 at 2:09 AM UTC
I learned from You.
Celoso estoy, celoso. Para el campo te has ido, y solo estoy ahora, muy solo, y aburrido. Sé que parientes tuyos te están acompañando, ¡Y cuán desagradables siempre me han parecido! Mas me siento celoso, muy celoso, pensando Que te encuentras muy lejos, precisamente cuando La primavera, hermosa como nunca, ha venido. Todo este azul -conozco cómo son las mujeres- Te obligará -lo niegas-? a olvidar que me quieres, Y yo aquí, mientras tanto, pienso en ti cada instante, Y nervioso, sin calma, A todas horas siento como deshecha el alma, Que solloza de tedio, pero en su amor, constante; Y como por ti sólo mi corazón alienta, Ve tu adorada imagen siempre de mí delante... ¡Mientras que tú en el campo vivirás muy contenta! Y yo, siempre celoso... Aquí en París el tiempo muy suave está y hermoso y adorable. Y rabiando, viéndome solo, vivo: y estas líneas te escribo, A ti, que ves tus días sin afán ni congojas Allá donde hay rumores de fuentes y de hojas. Llevarás gran sombrero de paja, con glicinas, Que pondrá en tus mejillas, el sol trasparentando, Vivos ruedos cambiantes en horas matutinas; y mientras pasa el tiempo más me irás olvidando, y mientras más me olvidas... ¡yo más en ti pensando! Bella estarás, dichosa. ¡Cómo la primavera verás en torno hermosa! Yo de cólera lloro... Todo un mes ha llovido; Y de mí te alejaron cuando más necesaria me eras tú, cual consuelo de mi ánimo abatido En la vida que llevo... ¡vida tan solitaria! Jamás te había amado como en este momento; ¡y cómo me exaspera este aire suave y tibio, soplo de primavera, Que con vagos aromas va entrando a mi aposento! ¿Te dije que te amaba?.. ya amor por ti no siento, y como sufro mucho, sábelo bien, quisiera que esta amargura mía tu corazón sufriera. Comprendo que mal hago, que esto es mal pensamiento, pero, dime, ¿qué quieres en mi vida de llanto, si tanta falta me haces... y si te quiero tanto?... Quisiera que me echaras de menos, hasta el punto que este abril detestaras, y hasta quisiera, en medio de mis penas sombrías y mi horrible tristeza, Que en estos solitarios e interminables días Te estuvieras quejando de dolor de cabeza.
0
635
Celos
Celoso estoy, celoso. Para el campo te has ido, y solo estoy ahora, muy solo, y aburrido. Sé que parientes tuyos te están acompañando, ¡Y cuán desagradables siempre me han parecido! Mas me siento celoso, muy celoso, pensando Que te encuentras muy lejos, precisamente cuando La primavera, hermosa como nunca, ha venido. Todo este azul -conozco cómo son las mujeres- Te obligará -lo niegas-? a olvidar que me quieres, Y yo aquí, mientras tanto, pienso en ti cada instante, Y nervioso, sin calma, A todas horas siento como deshecha el alma, Que solloza de tedio, pero en su amor, constante; Y como por ti sólo mi corazón alienta, Ve tu adorada imagen siempre de mí delante... ¡Mientras que tú en el campo vivirás muy contenta! Y yo, siempre celoso... Aquí en París el tiempo muy suave está y hermoso y adorable. Y rabiando, viéndome solo, vivo: y estas líneas te escribo, A ti, que ves tus días sin afán ni congojas Allá donde hay rumores de fuentes y de hojas. Llevarás gran sombrero de paja, con glicinas, Que pondrá en tus mejillas, el sol trasparentando, Vivos ruedos cambiantes en horas matutinas; y mientras pasa el tiempo más me irás olvidando, y mientras más me olvidas... ¡yo más en ti pensando! Bella estarás, dichosa. ¡Cómo la primavera verás en torno hermosa! Yo de cólera lloro... Todo un mes ha llovido; Y de mí te alejaron cuando más necesaria me eras tú, cual consuelo de mi ánimo abatido En la vida que llevo... ¡vida tan solitaria! Jamás te había amado como en este momento; ¡y cómo me exaspera este aire suave y tibio, soplo de primavera, Que con vagos aromas va entrando a mi aposento! ¿Te dije que te amaba?.. ya amor por ti no siento, y como sufro mucho, sábelo bien, quisiera que esta amargura mía tu corazón sufriera. Comprendo que mal hago, que esto es mal pensamiento, pero, dime, ¿qué quieres en mi vida de llanto, si tanta falta me haces... y si te quiero tanto?... Quisiera que me echaras de menos, hasta el punto que este abril detestaras, y hasta quisiera, en medio de mis penas sombrías y mi horrible tristeza, Que en estos solitarios e interminables días Te estuvieras quejando de dolor de cabeza.
Continue reading...
51
Amar -nadie lo ignora- viene a ser como un juego: el juego de dos almas y el juego de dos vidas. Y hay quien gana y quien pierde. Tal vez lo sabrás luego, si yo logro olvidarte pero tú no me olvidas. Yo sé por qué lo digo. La vida tiene un modo sutil de detenerse mientras sigue adelante, y una mujer bonita puede olvidarlo todo menos su última cita con su primer amante. Por eso, allá... tan lejos... en tus tardes de hastío, puede ser que comprendas que el hombre a quien quisiste llenó de mariposas tu corazón vacío y de fechas alegres tu calendario triste. Y como tu pasado no pasó todavía tendrás que recordarme viendo en tu tocador aquellos espejuelos oscuros con que un día disimulaste un poco tus tijeras de amor. Y yo sé que otro día, de rezos y conjuros, te dirán que me he muerto  -yo sé que será así - y te pondrás los mismos espejuelos oscuros para que nadie sepa que lloraste por mí.
0
459
Poema para olvidarte
Si, te deje con frio. Si, te deje un vacío. Si, también el corazón partido. Te lo merecías, por tu osadía en jugar conmigo en formarme líos, en robar mí aliento, con tan falsos besos, sin ofrecer oxígeno, sin darme alivio. Si, te deje recuerdos, que te lleguen dentro, que te vuelvan loco . Y en el frio de diciembre, que te desesperen, y que te condenen, a la amargura de la noche oscura, y con apatía a no volver amar nunca. O caso ya te olvidas, como me dolías, como te rogaba, para que me amaras, para que encendieras esa luz que con tanto amor yo te brindaba! Para que desataras mis pasiones malogradas, con un beso largo, con un tierno abrazo, o que permitieras, que te derrumbara todas esas barreras, para calentarte ese corazón que quería mío, Y me lo negaste. Y te cerraste. Y mi corazón hasta lo enterraste en tu pudrición, en tu ambición por ser un Don Juan moderno. Pero mira lo que es la vida, En tu desatino, te robe el oxígeno. Te lo merecías. LeydisProse 11/29/16 https://www.facebook.com/LeydisProse/about/
0
Jun 13, 2017
Jun 13, 2017 at 4:17 PM UTC
Si, te deje con frio
Tu tierra está perdida Para ti, y hasta olvidas, Por cerrada, la herida. Tu trabajo, en secreto, Con moneda de viento Pagado por lo menos. ¿Qué hacer entonces, dices, Cuando nada te asiste Y el tiempo te desvive? De algún azar espera Que un cuerpo joven sea Pretexto en tu existencia. Acaso el amor puede Tener aquellos seres Que todo marco exceden.
0
368
Pasatiempo
Tú que hueles la flor de la bella palabra acaso no comprendas las mías sin aroma. Tú que buscas el agua que corre transparente no has de beber mis aguas rojas.Tú que sigues el vuelo de la belleza, acaso nunca jamás pensaste cómo la muerte ronda ni cómo vida y muerte -agua y fuego- hermanadas van socavando nuestra roca.Perfección de la vida que nos talla y dispone para la perfección de la muerte remota. Y lo demás, palabras, palabras y palabras, ¡ay, palabras maravillosas!Tú que bebes el vino en la copa de plata no sabes el camino de la fuente que brota en la piedra. No sacias tu sed en su agua pura con tus dos manos como copa.Lo has olvidado todo porque lo sabes todo. Te crees dueño, no hermano menor de cuanto nombras. Y olvidas las raíces («Mi Obra», dices), olvidas que vida y muerte son tu obra.No has venido a la tierra a poner diques y orden en el maravilloso desorden de las cosas. Has venido a nombrarlas, a comulgar con ellas sin alzar vallas a su gloria.Nada te pertenece. Todo es afluente, arroyo. Sus aguas en tu cauce temporal desembocan. Y hechos un solo río os vertéis en el mar, «que es el morir», dicen las coplas.No has venido a poner orden, dique. Has venido a hacer moler la muela con tu agua transitoria. Tu fin no está en ti mismo («Mi Obra», dices), olvidas que vida y muerte son tu obra.Y que el cantar que hoy cantas será apagado un día por la música de otras olas.
0
413
Para un esteta
Adiós, pues. ¿Nada olvidas? Está bien. Puedes irte. Ya nada más debemos decirnos... ¿Para qué? Te dejo. Partir puedes. Pero aguarda un momento... está lloviendo. Espera que deje de llover. Abrígate. Está haciendo mucho frío en la calle. Ponte capa de invierno. Y abrígate muy bien. ¿Todo te lo he devuelto? ¿Nada tuyo me queda? ¿Tu retrato te llevas y tus cartas también? Por última vez mírame. Vamos a separarnos. Óyeme. No lloremos, pues necedad sería... ¡Y qué esfuerzo debemos los dos hacer ahora para ser lo que fuimos... lo que fuimos un día! Se habían nuestras almas tan bien compenetrado, y hoy de nuevo su vida cada cual ha tomado. Con un distinto nombre por senda aparte iremos, a errar, a vivir solos... Sin duda sufriremos. Sufriremos un tiempo. Después vendrá el olvido, lo solo que perdona. Tú, de mí desunida, serás lo que antes fuiste. Yo, lo que antes he sido... Dos distintas personas seremos en la vida. Vas a entrar desde ahora por siempre en mi pasado; tal vez nos encontremos en la calle algún día. Te veré desde lejos con aire descuidado, y llevarás un traje que no te conocía. Después pasarán meses sin que te vea. En tanto, habrán de hablarte amigos de mí. Yo bien lo sé; y cuando en mi presencia te recuerden, encanto que fuiste de mi vida, «¿Cómo está?» les diré. Y qué grandes creímos nuestros dos corazones, ¡y qué pequeños! ¡Cómo nos quisimos tú y yo! ¿Recuerdas otros días? ¡Qué gratas ilusiones! Y mira en lo que ahora nuestra pasión quedó. Y nosotros, lo mismo que los demás mortales, en promesas ardientes de eterno amor creyendo. ¡Verdad que humilla! ¿Todos somos acaso iguales? ¿Somos como los otros? Mira, sigue lloviendo. Quédate. ¡Ven! No escampa. Y en la calle hace frío. Quizá nos entendamos. Yo no sé de qué modo. Aunque han cambiado tanto tu corazón y el mío, tal vez al fin digamos: «¡No está perdido todo!» Hagamos lo posible. Que acabe este desvío. Vencer nuestras costumbres es inútil. ¿Verdad? ¡Ven, siéntate! A mi lado recobrarás tu hastío, y volverá a tu lado mi triste soledad.
0
391
Final
Adiós, pues. ¿Nada olvidas? Está bien. Puedes irte. Ya nada más debemos decirnos... ¿Para qué? Te dejo. Partir puedes. Pero aguarda un momento... está lloviendo. Espera que deje de llover. Abrígate. Está haciendo mucho frío en la calle. Ponte capa de invierno. Y abrígate muy bien. ¿Todo te lo he devuelto? ¿Nada tuyo me queda? ¿Tu retrato te llevas y tus cartas también? Por última vez mírame. Vamos a separarnos. Óyeme. No lloremos, pues necedad sería... ¡Y qué esfuerzo debemos los dos hacer ahora para ser lo que fuimos... lo que fuimos un día! Se habían nuestras almas tan bien compenetrado, y hoy de nuevo su vida cada cual ha tomado. Con un distinto nombre por senda aparte iremos, a errar, a vivir solos... Sin duda sufriremos. Sufriremos un tiempo. Después vendrá el olvido, lo solo que perdona. Tú, de mí desunida, serás lo que antes fuiste. Yo, lo que antes he sido... Dos distintas personas seremos en la vida. Vas a entrar desde ahora por siempre en mi pasado; tal vez nos encontremos en la calle algún día. Te veré desde lejos con aire descuidado, y llevarás un traje que no te conocía. Después pasarán meses sin que te vea. En tanto, habrán de hablarte amigos de mí. Yo bien lo sé; y cuando en mi presencia te recuerden, encanto que fuiste de mi vida, «¿Cómo está?» les diré. Y qué grandes creímos nuestros dos corazones, ¡y qué pequeños! ¡Cómo nos quisimos tú y yo! ¿Recuerdas otros días? ¡Qué gratas ilusiones! Y mira en lo que ahora nuestra pasión quedó. Y nosotros, lo mismo que los demás mortales, en promesas ardientes de eterno amor creyendo. ¡Verdad que humilla! ¿Todos somos acaso iguales? ¿Somos como los otros? Mira, sigue lloviendo. Quédate. ¡Ven! No escampa. Y en la calle hace frío. Quizá nos entendamos. Yo no sé de qué modo. Aunque han cambiado tanto tu corazón y el mío, tal vez al fin digamos: «¡No está perdido todo!» Hagamos lo posible. Que acabe este desvío. Vencer nuestras costumbres es inútil. ¿Verdad? ¡Ven, siéntate! A mi lado recobrarás tu hastío, y volverá a tu lado mi triste soledad.
Continue reading...
44
De viaje, cuántas veces de un tren en la fatiga, Sin que oigamos al lado ninguna voz amiga, O cuando despertamos al alba, de repente Un remoto recuerdo destella en nuestra mente, -Recuerdo que dormía desde tiempo lejano;- Y cerramos los ojos, con la frente en la mano, Y del pasado entonces, al dulce sortilegio, Pensamos: «Fue en un baile, y en años de colegio»; Después, versos o cartas; y después la partida... ¡Y nunca, desde entonces, la vimos en la vida! O en un tren de provincia: primero, indiferente Nos respondía, y luego, jovial y sonriente; Y al separarnos, mientras el tren se iba alejando, Recordábamos que ella nos preguntó: «¿Hasta cuándo?» Y no volvimos nunca... Quizá fue junto a un río Cuando en campestre jira, y en tarde azul de estío Nos dijo: «¡Siempre... siempre!» Fue un despertar de gloria... Mas sólo su sonrisa nos queda en la memoria. Triste adiós de un pañuelo. Suave presión de mano Como una ardiente y muda promesa junto a un piano; Virgen de los primeros amores, fugitiva Visión, que no sabemos si estará muerta o viva; Reja donde una novia, por entre madreselvas, Nos decía una noche llorando: «Cuando vuelvas»... Amada que en los tiempos de pubertad divina Vestías un sencillo traje de muselina, Y que a una margarita, sin sospechar engaños, Pedías el secreto de tu amor de quince años; Flores que con sus lágrimas de adiós humedecidas Nos dio, diciendo: «¡Guárdalas, pero si no me olvidas!» Beso de boca amada que duerme ya en la sombra, Y al través del recuerdo parece que nos nombra; Carta ya amarillenta que encontramos un día, Donde cada palabra sollozo parecía; Perfume que era el suyo, retrato desteñido... ¡Oh Pasado! ¡Oh recuerdos... «Lo que pudo haber sido»!
0
309
Recordando
De viaje, cuántas veces de un tren en la fatiga, Sin que oigamos al lado ninguna voz amiga, O cuando despertamos al alba, de repente Un remoto recuerdo destella en nuestra mente, -Recuerdo que dormía desde tiempo lejano;- Y cerramos los ojos, con la frente en la mano, Y del pasado entonces, al dulce sortilegio, Pensamos: «Fue en un baile, y en años de colegio»; Después, versos o cartas; y después la partida... ¡Y nunca, desde entonces, la vimos en la vida! O en un tren de provincia: primero, indiferente Nos respondía, y luego, jovial y sonriente; Y al separarnos, mientras el tren se iba alejando, Recordábamos que ella nos preguntó: «¿Hasta cuándo?» Y no volvimos nunca... Quizá fue junto a un río Cuando en campestre jira, y en tarde azul de estío Nos dijo: «¡Siempre... siempre!» Fue un despertar de gloria... Mas sólo su sonrisa nos queda en la memoria. Triste adiós de un pañuelo. Suave presión de mano Como una ardiente y muda promesa junto a un piano; Virgen de los primeros amores, fugitiva Visión, que no sabemos si estará muerta o viva; Reja donde una novia, por entre madreselvas, Nos decía una noche llorando: «Cuando vuelvas»... Amada que en los tiempos de pubertad divina Vestías un sencillo traje de muselina, Y que a una margarita, sin sospechar engaños, Pedías el secreto de tu amor de quince años; Flores que con sus lágrimas de adiós humedecidas Nos dio, diciendo: «¡Guárdalas, pero si no me olvidas!» Beso de boca amada que duerme ya en la sombra, Y al través del recuerdo parece que nos nombra; Carta ya amarillenta que encontramos un día, Donde cada palabra sollozo parecía; Perfume que era el suyo, retrato desteñido... ¡Oh Pasado! ¡Oh recuerdos... «Lo que pudo haber sido»!
Continue reading...
39