Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"obligar" poems
El mundo está velado en verde. Lo no es verdad, pero como yo veo. Y no puedo obligar a aclararse la vista. Son muchos razones. Las sabes, yo creo. La problema es que me gustas mucho. Y para él, no tengo malevolencia. La verdad es que son una pareja guapa Pero él no es yo. Ergo no eres mía. La bonita rosa, quien puede que nunca me quiera Eres lista, divertida, interesante, y amable Eres más linda de creía posible Pero ninguna razón es, para esto, responsable Me alegro de verte, por consiguiente Quiero hacer mi papel, si solo como amigo Pero es muy difícil hacer esto ahora Porque me lastima aun ver él contigo No sé que debo hacer, no sé que debo creer No sé que debo decirte, no sé debo seguir La hora he llegado cuando te necesito preguntar ¿Cómo piensas de mí? ¿Cómo piensas debo progresar? ¿Cómo quieres que yo progrese? ~D.B. Guy (October 25, 2009)
0
Nov 3, 2012
Nov 3, 2012 at 2:29 AM UTC
El mundo en verde
Tardan las cartas y son poco para decir lo que uno quiere. Después pasan los años, y la vida (demasiado confusa para explicar por carta) nos hará más perdidos. Los unos en los otros, iguales a las sombras al fondo un pasillo desvayéndonos, viviremos de luz involuntaria pero sólo un instante, porque ya el recuerdo será como un puñado de conchas recogidas, tan hermoso en sí mismo que no devuelve nunca las palmeras felices y el mar trémulo. Todo fue hace minutos: dos amigos hemos visto tu rostro terriblemente serio queriendo sonreír.                             Has desaparecido. Y estamos los dos solos y en silencio, en medio de este día de domingo, bellísimo de mayo, con matrimonios jóvenes y niños excitados que gritaban al levantarse tu avión. Ahora las montañas parecen más cercanas. Y, por primera vez, pensamos en nosotros. A solas con tu imagen, cada cual se conoce por este sentimiento de cansancio, que es dulce -como un brillo de lágrimas que empaña la memoria de estos días, esta extraña semana. Y el mal que nos hacemos, como el que a ti te hicimos, lo inevitablemente amargo de esta vida en la que siempre, siempre, somos peores que nosotros mismos, acaso resucite un viejo sueño sabido y olvidado. El sueño de ser buenos y felices. Porque sueño y recuerdo tienen fuerza para obligar la vida, aunque sean no más que un límite imposible. Si este mar de proyectos y tentativas naufragadas, este torpe tapiz a cada instante tejido y destejido, esta guerra perdida, nuestra vida, da de sí alguna vez un sentimiento digno, un acto verdadero, en él tu estarás para siempre asociado a mi amigo y a mí. No te habremos perdido.
0
985
En una despedida
Tardan las cartas y son poco para decir lo que uno quiere. Después pasan los años, y la vida (demasiado confusa para explicar por carta) nos hará más perdidos. Los unos en los otros, iguales a las sombras al fondo un pasillo desvayéndonos, viviremos de luz involuntaria pero sólo un instante, porque ya el recuerdo será como un puñado de conchas recogidas, tan hermoso en sí mismo que no devuelve nunca las palmeras felices y el mar trémulo. Todo fue hace minutos: dos amigos hemos visto tu rostro terriblemente serio queriendo sonreír.                             Has desaparecido. Y estamos los dos solos y en silencio, en medio de este día de domingo, bellísimo de mayo, con matrimonios jóvenes y niños excitados que gritaban al levantarse tu avión. Ahora las montañas parecen más cercanas. Y, por primera vez, pensamos en nosotros. A solas con tu imagen, cada cual se conoce por este sentimiento de cansancio, que es dulce -como un brillo de lágrimas que empaña la memoria de estos días, esta extraña semana. Y el mal que nos hacemos, como el que a ti te hicimos, lo inevitablemente amargo de esta vida en la que siempre, siempre, somos peores que nosotros mismos, acaso resucite un viejo sueño sabido y olvidado. El sueño de ser buenos y felices. Porque sueño y recuerdo tienen fuerza para obligar la vida, aunque sean no más que un límite imposible. Si este mar de proyectos y tentativas naufragadas, este torpe tapiz a cada instante tejido y destejido, esta guerra perdida, nuestra vida, da de sí alguna vez un sentimiento digno, un acto verdadero, en él tu estarás para siempre asociado a mi amigo y a mí. No te habremos perdido.
Continue reading...
49
En una isla, Un hombre dio a luz tres hermosas aves de su cabeza. Triste y muriendo él les dijo esto: Eres hijos de una madre inmigrante, hijas de agonía. Deja que las montañas y los árboles escuchan su canción. ¡Vete! ¡Deja que los ríos te lavan y las arenas te enmascaran! Colorea tus plumas vibrantes con el sufrimiento y la guerra de su gente Y dejar que los mares se refunfuñan con sus canciones. Usted está sin pies y orientación—¡Utilice sus plumas ahora! ¡Vete— Deje que la luna baile por su cuenta! ¡Cantar la canción! ¡Cantar canciones y cantar una canción! Despertar a los muertos de sus tumbas Y obligar los vivos bailar de bajo la corona de las estrellas y sol. ¡Canta pájaros ya que ustedes están sin pies!
0
Oct 25, 2019
Oct 25, 2019 at 11:54 PM UTC
Canciones de un Pájaro sin Pies