"madrugadas" poems
Te pienso probablemente más de lo que debería, y seguramente más de que lo que quisiera. Te pienso cómo un sueño distante, cómo un ideal perfecto e idílico. Cómo eso que no necesito, pero que sin duda me muero por tener.
Te pienso incluso cuando creo haberte olvidado y luego reapareces cómo una explosión de azul y naranja y rojo en el fósforo que enciende mi cigarrillo. Y es que me desvelo pensando en tenerte conmigo, en vez de atormentarme placenteramente soñándote todas las noches; en vez de forma de ideal quiero que estés conmigo esta y todas mis dolientes madrugadas, en mis brazos, que sin ti no tienen vida ni forma.
Por sobre todas las cosas te pienso, porque sé que tú también en mí piensas.
Jun 20, 2014
Jun 20, 2014 at 2:26 PM UTC
Espero a madrugada
A noite escura estava cansada,
De esperar pela madrugada.
O galo ansioso por todos despertar,
Eu abandono-me a este fenómeno peculiar.
No ermo onde existe um Senhor da Boa morte,
Noite escura em Castanheiro do Norte.
Os cedros parecem ter luz,
Eu perdido no silêncio que seduz.
A noite aqui é simples, singular,
A madrugada de encantar.
Candeias de outrora, cavalos e suas ferraduras,
Madrugada de anseios e aventuras.
O vento sopra solitário e as mimosas são fustigadas,
As madrugadas que tantas vezes foram madrugadas.
E eu aqui sozinho espreito com curiosidade,
Uma madrugada sem tempo nem idade.
Victor Marques
Feb 18, 2014
Feb 18, 2014 at 9:46 AM UTC
¡Mecánica sincera y peruanísima
la del cerro colorado!
¡Suelo teórico y práctico!
¡Surcos inteligentes; ejemplo: el monolito y su cortejo!
¡Papales, cebadales, alfalfares, cosa buena!
¡Cultivos que integra una asombrosa jerarquía de
útiles
y que integran con viento los mujidos,
las aguas con su sorda antigüedad!
¡Cuaternarios maíces, de opuestos natalicios,
los oigo por los pies cómo se alejan,
los huelo retomar cuando la tierra
tropieza con la técnica del cielo!
¡Molécula exabrupto! ¡Atomo terso!
¡Oh campos humanos!
¡Solar y nutricia ausencia de la mar,
y sentimiento oceánico de todo!
¡Oh climas encontrados dentro del oro, listos!
¡Oh campo intelectual de cordillera,
con religión, con campo, con patitos!
¡Paquidermos en prosa cuando pasan
y en verso cuando páranse!
¡Roedores que miran con sentimiento judicial en torno!
¡Oh patrióticos asnos de mi vida!
¡Vicuña, descendiente
nacional y graciosa de mi mono!
¡Oh luz que dista apenas un espejo de la sombra,
que es vida con el punto y, con la línea, polvo
y que por eso acato, subiendo por la idea a mi osamenta!
¡Siega en época del dilatado molle,
del farol que colgaron de la sien
y del que descolgaron de la barreta espléndida!
¡Angeles de corral,
aves por un descuido de la cresta!
¡Cuya o cuy para comerlos fritos
con el bravo rocoto de los temples!
(¿Cóndores? ¡Me friegan los cóndores!)
¡Leños cristianos en gracia
al tronco feliz y al tallo competente!
¡Familia de los líquenes,
especies en formación basáltica que yo
respeto
desde este modestísimo papel!
¡Cuatro operaciones, os sustraigo
para salvar al roble y hundirlo en buena ley!
¡Cuestas in infraganti!
¡Auquénidos llorosos, almas mías!
¡Sierra de mi Perú, Perú del mundo,
y Perú al pie del orbe; yo me adhiero!
¡Estrellas matutinas si os aromo
quemando hojas de coca en este cráneo,
y cenitales, si destapo,
de un solo sombrerazo, mis diez templos!
¡Brazo de siembra, bájate, y a pie!
¡Lluvia a base del mediodía,
bajo el techo de tejas donde muerde
la infatigable altura
y la tórtola corta en tres su trino!
¡Rotación de tardes modernas
y finas madrugadas arqueológicas!
¡Indio después del hombre y antes de él!
¡Lo entiendo todo en dos flautas
y me doy a entender en una quena!
¡Y lo demás, me las pelan!...
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Hay noches en las que me pregunto algo,
hay una duda que no deja de asediar mi mente en ciertas madrugadas:
¿mis palabras son capaces de moldear tu corazón
con la forma de mi amor?
Sé que me dijiste que no estás segura
de sentir ese romanticismo que yo siento por ti,
pero si mis palabras no se marchitan para ti,
te pido que me digas
si soy capaz de hacer florecer el romance entre nosotros.
Si esta semilla que planto
en cada palabra que escribí para ti florece
y las noches no son marchitas,
¿aún mis letras tienen un peso significativo
en la balanza de tu corazón?
En esas noches la duda es implacable:
¿sientes algo dentro de ti cuando te digo
que te quiero,
que te adoro,
que te aprecio,
que te extraño,
que te amo?
¿Existe esa ventisca que sacude con fuerza
las ramas de tu corazón?
Por favor, te imploro que me digas
si nuestras almas siguen hablando
el idioma del amor que creamos.
Dame a entender que para ti
mi poesía no son solo palabras vacías,
dime que mis letras son tu pensamiento nocturno,
corazón ardiente…
Siempre serás mi rosa de fuego,
la que deja en cenizas el mío,
cenizas de amor eterno.
Sep 23, 2025
Sep 23, 2025 at 2:01 AM UTC
Não dá pra reviver coisas mortas,
Eu não consigo pensar na hipótese
De te ter de volta...
É impossível esquecer tanta mágoa,
Não dá pra pensar que,
Logo agora,
Algo
Você me valha.
São sonhos impossíveis,
Desejos em vão,
Eu te disse: vem!
Mas deixa teu coração.
Pois, a minha nobre alma,
Não comporta nada,
Além de vazio,
**** e outras claras madrugadas.
Oct 27, 2015
Oct 27, 2015 at 9:08 AM UTC
Era un vampiro que sorbía agua
por las noches y por las madrugadas
al mediodía y en la cena.
Era abstemio de sangre
y por eso el bochorno
de los otros vampiros
y de las vampiresas.
Contra viento y marea se propuso
fundar una bandada
de vampiros anónimos,
hizo campaña bajo la menguante,
bajo la llena y la creciente
sus modestas pancartas proclamaban,
vampiros beban agua
la sangre trae cáncer.
Es claro los quirópteros
reunidos en su ágora de sombras
opinaron que eso era inaudito,
aquel loco aquel alucinado
podía convencer a los vampiros flojos,
esos que liban boldo tras la sangre.
De modo que una noche
con nubes de tormenta,
cinco vampiros fuertes
sedientos de hematíes, plaquetas, leucocitos,
rodearon al chiflado, al insurrecto,
y acabaron con él y su imprudencia.
Cuando por fin la luna
pudo asomarse
vio allá abajo
el pobre cuerpo del vampiro anónimo,
con cinco heridas que manaban,
formando un gran charco de agua,
lo que no pudo ver la luna
fue que los cinco ejecutores
se refugiaban en un árbol
y a su pesar reconocían
que aquello no sabía mal.
Desde esa noche que fue histórica
ni los vampiros, ni las vampiresas,
chupan más sangre,
resolvieron
por unanimidad pasarse al agua.
Como suele ocurrir en estos casos
el singular vampiro anónimo
es venerado como un mártir.
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Es un coco.
Tiene cáscara oscura y el exterior es áspero.
Mas, cuando la corteza se ha roto,
la carne, casta y firme, parece raso.
Cruzó el mar para mí. Un jadeante navío
me lo trajo del brujo Brasil deslumbrador.
Cuando hundo los dientes en su pulpa compacta,
me parece que bebo agua del Amazonas
y muerdo sol.
Todo el trópico de oro, de escarlata, de añil,
le dio zumos vitales al materno palmar.
Él ha visto la luna más grande de la tierra
y conoce la luz total.
Conoce las tremendas brasas del mediodía,
los crepúsculos lentos, las vivas madrugadas,
y el olor de las selvas que cabalga en el viento
para encender los sueños y las ansias.
Este día lluvioso, por él, para mí tiene
un íntimo resplandor solar
mordiendo su carne blanca y prieta
estoy en Pernambuco, en Río o en Pará.
Y esta juventud mía, quieta y reconcentrada,
por él se va, loca, a viajar.
El ensueño la lleva de la mano
más allá del «río como mar».
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Sentada en mi cama, rodeada por una cortante oscuridad.
De a poco voy perdiendo el brillo
y el ensordecedor silencio se vuelve una agonía.
Ya no puedo hacer rimas,
tampoco puedo llorar,
incluso creo que lentamente dejo de respirar.
¿Tan complicada soy? ¿Tan triste y aburrida?
Pregunto a mi interior mientras me abrazo, mis respuestas me destruyen un poco más.
¿Tan insuficiente? ¿Tan vacía?
Jan 11, 2018
Jan 11, 2018 at 2:58 PM UTC
Todas las madrugadas me pregunto:
¿Cuándo veré estallar el volcán de tu pecho?
¿Arderán mis labios al rozar tu cuerpo?
El silencio llano de la Luna me responde…
en su brillo se reflejan tus ojos,
y de la noche emerge tu silueta:
Llueves, sopla el vértigo de tu caída,
eres una nube de agua que inunda mi memoria,
y al amanecer, has partido
May 5, 2021
May 5, 2021 at 8:08 AM UTC
Y lo sé,
mi amor,
que aún
no te vas.
Pero si llega
mi vieja
mala suerte,
si el destino
me mira
de reojo,
por favor,
no me digas
adiós.
Si no, lléname
la nevera
de besos
y abrazos
que no se
enfrían,
por si me muero
de hambre
y no de pena,
por si me faltan
tus labios
en las madrugadas.
Esconde piezas
de ti debajo
de las almohadas,
entre sábanas
y bolsillos,
para hallarte
en los días
donde el sol
olvide mi nombre.
Lo sé,
mi amor,
no es tiempo
de marcharse.
Pero si el reloj
tropieza
con mi sombra,
si el adiós
se asoma
sin permiso,
por favor,
no me lo digas.
Solo quédate
un poco
en cada rincón
donde te soñé.
Aug 2, 2025
Aug 2, 2025 at 3:31 PM UTC
Siempre sucede ante mis ojos:
El irremediable silencio de la noche,
La tersa silueta de tus manos,
El solemne canto del aire de otoño,
La desprolija sombra de tus pasos,
El nítido susurro de tu voz en mi memoria
Y las tibias gotas de tus faros.
Las madrugadas son:
incertidumbre que arde,
Un bosque de ausencias prolongadas
E insomnios no justificados.
El frío clama por tus brazos
Y mi piel tiembla por tus labios.
May 5, 2021
May 5, 2021 at 8:43 AM UTC