"llegada" poems
Helo, helo por do viene el moro por la calzada,
caballero a la jineta encima una yegua baya,
borceguíes marroquíes y espuela de oro calzada,
una adarga ante los pechos y en su mano una azagaya.
Mirando estaba Valencia, como está tan bien cercada:
-¡Oh, Valencia, oh Valencia, de mal fuego seas quemada!
Primero fuiste de moros que de cristianos ganada.
Si la lanza no me miente, a moros serás tornada;
aquel perro de aquel Cid prenderélo por la barba,
su mujer, doña Jimena, será de mí cautivada,
su hija, Urraca Hernando, será mi enamorada,
después de yo harto de ella la entregaré a mi compaña.
El buen Cid no está tan lejos, que todo bien lo escuchaba.
-Venid vos acá, mi hija, mi hija doña Urraca;
dejad las ropas continas y vestid ropas de pascua.
Aquel moro hi·de·perro detenédmelo en palabras,
mientras yo ensillo a Babieca y me ciño la mi espada.
La doncella, muy hermosa, se paró a una ventana;
el moro, desque la vido, de esta suerte le hablara:
-Alá te guarde, señora, mi señora doña Urraca.
-Así haga a vos, señor, buena sea vuestra llegada.
Siete años ha, rey, siete, que soy vuestra enamorada.
-Otros tantos ha, señora, que os tengo dentro en mi alma.
Ellos estando en aquesto el buen Cid que se asomaba.
-Adiós, adiós, mi señora, la mi linda enamorada,
que del caballo Babieca yo bien oigo la patada.
Do la yegua pone el pie, Babieca pone la pata.
Allí hablará el caballo bien oiréis lo que hablaba:
-¡Reventar debía la madre que a su hijo no esperaba!
Siete vueltas la rodea alrededor de una jara;
la yegua, que era ligera, muy adelante pasaba
hasta llegar cabe un río adonde una barca estaba.
El moro, desque la vido, con ella bien se holgaba,
grandes gritos da al barquero que le allegase la barca;
el barquero es diligente, túvosela aparejada,
embarcó muy presto en ella, que no se detuvo nada.
Estando el moro embarcado, el buen Cid que llegó al agua,
y por ver al moro en salvo, de tristeza reventaba;
mas con la furia que tiene, una lanza le arrojaba,
y dijo: -Recoged, mi yerno, arrecogedme esa lanza,
que quizás tiempo vendrá que os será bien demandada.
1.6k
Yo, para todo viaje
-siempre sobre la madera
de mi vagón de tercera-,
voy ligero de equipaje.
Si es de noche, porque no
acostumbro a dormir yo,
y de día, por mirar
los arbolitos pasar,
yo nunca duermo en el tren,
y, sin embargo, voy bien.
¡Este placer de alejarse!
Londres, Madrid, Ponferrada,
tan lindos... para marcharse.
Lo molesto es la llegada.
Luego, el tren, al caminar,
siempre nos hace soñar;
y casi, casi olvidamos
el jamelgo que montamos.
¡Oh, el pollino
que sabe bien el camino!
¿Dónde estamos?
¿Dónde todos nos bajamos?
¡Frente a mí va una monjita
tan bonita!
Tiene esa expresión serena
que a la pena
da una esperanza infinita.
Y yo pienso: Tú eres buena;
porque diste tus amores
a Jesús; porque no quieres
ser madre de pecadores.
Mas tú eres
maternal,
bendita entre las mujeres,
madrecita virginal.
Algo en tu rostro es divino
bajo tus cofias de lino.
Tus mejillas
-esas rosas amarillas-
fueron rosadas, y, luego,
ardió en tus entrañas fuego;
y hoy, esposa de la Cruz,
ya eres luz, y sólo luz...
¡Todas las mujeres bellas
fueran, como tú, doncellas
en un convento a encerrarse!...
¡Y la niña que yo quiero,
ay, preferirá casarse
con un mocito barbero!
El tren camina y camina,
y la máquina resuella,
y tose con tos ferina.
¡Vamos en una centella!
1.5k
Ya se abre el palacio de ébano de la noche,
y salen en tropel los pajes de los sueños,
a ilusionar los ojos de la virgen dormida
y a ungir con miel la urna de su boca sin besos…
Yo, espero en la alta noche. No sé qué es lo que viene,
ni qué ansiedad me azota, ni siquiera qué espero…
No hay más rumor que el tímido de algún mueble que
cruje,
ni más luz que el de un astro que se mira en mi espejo…
Ya todos los amantes dormirán abrazados,
a un lado las revueltas sabanas, y en sus nervios
estará ardiendo aún la caricia postrera,
que dejó acaso trunca la llegada del sueño…
Yo me siento muy solo en la alta noche. Solo cual
si estuviera en medio de algún vasto desierto.
Yo solamente escucho lo que dice la noche;
yo solamente sueño con los ojos abiertos…
Ya en sus cunas rosadas, sonrisa tras sonrisa,
entre sueños, los niños revivirán sus juegos;
**** cuerda a sus trompos y rodarán sus arcos,
y beberán el néctar de los besos maternos…
Yo espero en la alta noche. No sé qué es lo que viene,
ni qué inquietud me abruma, ni siquiera qué espero…
Yo solamente miro los ángeles que pasan,
con sus alas tan blancas, con sus ojos tan tiernos…
Ya en los antros hediondos, soñando, los malvados
se ven tras fuertes rejas, como animales fieros,
o ante la pavorosa silueta del patíbulo,
entre antorchas y armas y embozados de *****
Yo me encuentro muy solo, muy solo en la alta noche,
oyendo el rechinar de los dientes del Miedo,
cuando cruzan las sombras de los ajusticiados
y aúlla el ***** can de los remordimientos…
Ya dormirán las bestias… y si ellas también sueñan,
soñarán en que tienen un amo más benévolo,
o en galopes fantásticos, o en cópulas violentas,
o en baños en el río, o en festines de pienso…
Yo estoy solo en la noche, como superviviente
de una inmensa catástrofe de todo el Universo,
viendo a las pesadillas, cual monstruosas arañas,
tejer torturas entre gajos del silencio…
Yo estoy profundamente solo en la alta noche,
cual si estuviera en medio de algún vasto desierto,
viendo el desfile torvo de los ángeles malos
y el vuelo musical de los ángeles buenos…
Yo solamente escucho lo que dice la noche;
yo solamente sueño con los ojos abiertos!…
1.4k
embriagada por lazos de espera
la leche dulce roza mis mejillas
el olor de tu llegada contempla
contempla nuestra huida
[ven a buscarme
tengo tres cosas que buscar en ti
tengo tres razones para huir
la noción del tiempo se pierde
entre lámparas y té caliente
en la cafetería del sur]
embriagada por no querer
formulando respuestas de preguntas
que decidí olvidar
soñando entre hortensias para no dejar
de cortar
Sep 2, 2016
Sep 2, 2016 at 1:19 PM UTC
Inexplicable fue tu llegada
Tu llegada a mi mente
De una forma inesperada
Te as adueñado de mi completamente .
Inexplicable es cuanto deseo tenerte
Sin poder controlar este deseo en mi mente
En fantasias te tomo en mj pocesion
Sin preguntarte si apruebas esta accion.
Inexplicable es como atravez del tiempo
Siento que te quiero y no te miento
Te as adueñado de una parte de mi corazon
Y trato de ser fuerte para no perder la razon.
7/18/13 EveGaby
Nov 12, 2013
Nov 12, 2013 at 11:01 PM UTC
Me preocupa que de nada haya servido. ¡Tanto!
Que nuestros gigantes sean molinos de viento,
que el llanto se olvide de darnos consuelo,
que el dolor haya sido por montañas
y la satisfacción un mero granito de mostaza.
Que el enemigo sea uno mismo,
el aliado uno mismo,
el juez, el culpable, el vencedor y el perdedor, uno mismo.
Que solo quedemos con los bolsillos llenos de palmaditas en la espalda
y nadie nos reciba en la línea de llegada.
Feb 1, 2015
Feb 1, 2015 at 2:04 AM UTC
No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría
palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo
tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto
nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa
sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía
pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro
y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido
y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.
884
La tinta a flor de piel
la llegada omitiendo
el saludo y el pase directo
a lo que llamo
dos candentes
llamas en tu boca.
El beso de cinco minutos
que pide otros cinco
el fugaz rose de cuerpos
que transforman la energia
y hacen que el tiempo
se consuma rapido
pero que se disfruta cada momento.
Tu cuerpo como un monumento
y el cielo que me regalas cada día
tu forma de hacerme sentir
las curvas que me dejas tocar
y el nudo de la blusa que sostiene
las esferas de cristal.
No se que haría si cambias
tu manera de caminar
y después de memorizar
cada bello lunar en tu cuerpo
no me arrepiento
de pedirte 5 minutos
pues eso basta
para vivirte una eternidad.
Dec 14, 2017
Dec 14, 2017 at 1:29 AM UTC
Domingo, flor de luz, casi increíble
día. Bajas sobre la tierra
como un ángel inútil y dorado.
Besas
a las muchachas
de turbia cabellera,
vistes de azul marino
a los hombres que te aman, y dejas
en las manos del niño
un aro de madera
o una simple esperanza. Repartes
golondrinas, globos de primavera,
te subes a las torres
y giras las veletas
oxidadas. Tu viento agita faldas
de colores, estremece banderas,
lleva lejos canciones
y sonrisas, llena
las estancias de polvo plateado.
Los árboles esperan
tu llegada
para cubrirse de gorriones. Sabe más fresca
el agua de las fuentes.
Las campanas dispersan
palomas imprevistas
que vuelan
de otro modo.
No hay nadie que no sepa
que es domingo,
domingo.
Tu presencia
de espuma lava,
eleva,
hace flotar las cosas y los seres
en un nítido cielo que no era
-el lunes- de verdad:
apenas desteñido papel, vidrio olvidado,
polvo tedioso sobre las aceras.
827
Yo no tropiezo con la piedra,
Yo me tire de cabeza
Al parecer de piedra
están hechas mis fortalezas.
Me tire y lo hice sin pensar
he dejado el alma cementada en tantas varadas;
en paradas de autobús
en un tren que iba en vía contraria
en la contrariedad de mi alma
en piedras que se desmoronaban al soplarlas
en castillos de ensueños
en los sueños de algún abrazo nervioso
en el añoro del abrazo de un hombre que nunca me quiso,
en fin, me he quedado en tantas partes.
Me he quedado en tantas partes
y por arrojarme a la aventura,
a veces encontrando infortuna.
Llegue a ver un cielo con mil lunas,
vi alguna vez, como la bruma disfrutaba de mi amargura,
la presura maduraba mi armadura
mis cordilleras le pesaban a mi cintura
y me quede en majadas cobrizas
mi sonrisa convertida en ceños mórbidos
y los rizos de mi juventud quedaron en
los ejes verticales del camino donde deje tantas cosas..,
He dejado mi alma en tantas partes,
en los estancados cuentos de mi espíritu,
En historias incompletas, pero con finales,
En la finalidad del poema que logró su ultimo verso.
En los versos que se esconden en mi corazón
pero rehúsan manifestarse en el librillo.
He dejado mi alma en tantas partes
En las librerías de viejos amores
En viejos paisajes y conucos de amapolas
En las olas de mares que nunca he buceado
En el bullicio de mis pensamientos atronados
En noches y días sin tarde
porque fue a veces, tardía mi llegada
y al llegar realizar, que en fin…
Me quede en tantas partes.
LeydisProse
10/11/2018
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Oct 11, 2018
Oct 11, 2018 at 7:33 PM UTC
A cazar va don Rodrigo, y aun don Rodrigo de Lara:
con la grande siesta que hace arrimádose ha a una haya,
maldiciendo a Mudarrillo, hijo de la renegada,
que si a las manos le hubiese, que le sacaría el alma.
El señor estando en esto, Mudarrillo que asomaba.
-Dios te salve, caballero, debajo la verde haya.
-Así haga a ti, escudero, buena sea tu llegada.
-Dígasme tú, el caballero, ¿cómo era la tu gracia?
-A mí dicen don Rodrigo, y aun don Rodrigo de Lara,
cuñado de Gonzalo Gustos, hermano de doña Sancha;
por sobrinos me los hube los siete infantes de Salas;
espero aquí a Mudarrillo, hijo de la renegada;
si delante lo tuviese, yo le sacaría el alma.
-Si a ti te dicen don Rodrigo, y aun don Rodrigo de Lara,
a mí Mudarra González, hijo de la renegada;
de Gonzalo Gustos hijo y anado de doña Sancha;
por hermanos me los hube los siete infantes de Salas.
-Tú los vendiste, traidor, en el val de Arabiana,
mas si Dios a mí me ayuda, aquí dejarás el alma.
-Espéresme, don Gonzalo, iré a tomar las mis armas.
-El espera que tú diste a los infantes de Lara,
aquí morirás, traidor, enemigo de doña Sancha.
778
Todas las nubes arden
porque yo te he encontrado,
dios deseante y deseado;
antorchas altas cárdenas
(granas, azules, rojas, amarillas)
en alto grito de rumor de luz.
Del redondo horizonte vienen todas
de congregación fúlgida,
a abrazarse con vueltas de esperanza
a mi fe respondida.
(Mar desierto, con dios
en redonda conciencia
que me habla y me canta,
que me confía y me asegura;
por ti yo paso en pie
alerta, en mí afirmado,
conforme con que mi viaje
es al hombre seguido, que me espera
en puerto de llegada permanente,
de encuentro repetido).
Todas las nubes que existieron,
que existen y que existirán,
me rodean con signos de evidencia;
ellas son para mí
la afirmación alzada de este hondo
fondo de aire en que yo vivo;
el subir verdadero del subir,
el subir del hallazgo en lo alto profundo.
599
Me descuido en las manos del oscuro
formas intangibles
amenazan con arrastrar mi cuerpo
al olvido
Tu alma hala
con toda su fuerza
Guerra negra, marchita, opaca
señalo los agravios del pasado
me halan
me quemo
anhelo tu llegada
pero si siempre estuviste
¿quién eres?
Campeón del olimpo
matando fieras con tus propias manos
del Hades nadie se salva
Aborda la balsa rota por el rio del olvido
los gritos ahogados
rompen los tímpanos del espíritu
más la luz aún no se extingue
tú eres
No te extingues, sigues ardiendo
mientras llueva
no te extingues
Mar 16, 2018
Mar 16, 2018 at 9:55 AM UTC
Tal vez te sorprenda lo que te pido.
Pero quiero mis deseos dejar claro.
Si solo tú te encuentras a mi lado al morir.
No quiero que me velen o hagan misa.
Simplemente quiero que mi cuerpo cremes.
Y mis cenizas se las entreguen al primer viento.
Mientras anuncia con su silbato el tren su llegada.
Más no des aviso alguno de mi retirada.
Si al paso del tiempo
alguien te pregunta por mi bien estar!
Solo al que pregunta notifica de mi vida pasada.
Dile de mi parte que lo quise mucho.
Ofreciendo mi perdón por el daño que le cause mientras respiraba.
Te pido a ti, página vacía.
Siendo tu mi más confiable amigo.
Pues no he podido retener a nadie.
Y tú has estado hasta el fin conmigo.
May 16, 2019
May 16, 2019 at 2:54 AM UTC
Como cenizas, como mares poblándose,
en la sumergida lentitud, en lo informe,
o como se oyen desde el alto de los caminos
cruzar las campanadas en cruz,
teniendo ese sonido ya aparte del metal,
confuso, pesando, haciéndose polvo
en el mismo molino de las formas demasiado lejos,
o recordadas o no vistas,
y el perfume de las ciruelas que rodando a tierra
se pudren en el tiempo, infinitamente verdes.
Aquello todo tan rápido, tan viviente,
inmóvil sin embargo, como la polea loca en sí misma,
esas ruedas de los motores, en fin.
Existiendo como las puntadas secas en las costuras del árbol,
callado, por alrededor, de tal modo,
mezclando todos los limbos sus colas.
Es que de dónde, por dónde, en qué orilla?
El rodeo constante, incierto, tan mudo,
como las lilas alrededor del convento,
o la llegada de la muerte a la lengua del buey
que cae a tumbos, guardabajo y cuyos cuernos quieren sonar.
Por eso, en lo inmóvil, deteniéndose, percibir,
entonces, como aleteo inmenso, encima,
como abejas muertas o números,
ay, lo que mi corazón pálido no puede abarcar,
en multitudes, en lágrimas saliendo apenas,
y esfuerzos humanos, tormentas,
acciones negras descubiertas de repente
como hielos, desorden vasto,
oceánico, para mí que entro cantando
como con una espada entre indefensos.
Ahora bien, de qué está hecho ese surgir de palomas
que hay entre la noche y el tiempo, como una barranca húmeda?
Ese sonido ya tan largo
que cae listando de piedras los caminos,
más bien, cuando sólo una hora
crece de improviso, extendiéndose sin tregua.
Adentro del anillo del verano
una vez los grandes zapallos escuchan,
estirando sus plantas conmovedoras,
de eso, de lo que solicitándose mucho,
de lo lleno, obscuros de pesadas gotas.
594
Puentes: arcos de acero azul adonde vienen
a dar su despedida los que pasan
-por arriba los trenes,
por abajo las aguas-,
enfermos de seguir un largo viaje
que principia, que sigue y nunca acaba.
Cielos -arriba-, cielos,
y pájaros que pasan
sin detenerse, caminando como
los trenes y las aguas.
Qué maldición cayó sobre vosotros?
Qué esperáis en la noche densa y larga
con los brazos abiertos como un niño
que muere a la llegada de su hermana?
Qué voz de maldición pasiva y negra
sobre vosotros extendió sus alas,
para hacer que siguieran
el viaje que no acaba
los paisajes, la vida, el sol, la tierra,
los trenes y las aguas,
mientras la angustia inmóvil del acero
se hunde más en la tierra y más la clava?
459
Tu amor arde en la sombra como una llama lenta,
como la luz de un faro, que oscila en la tormenta.
Perdida como el aire de la tarde en el trigo,
todo lo que me dejas también se va contigo.
Perdida como el agua que salta de la fuente,
porque siempre es la misma y siempre es diferente;
y quizás tú te vas sin saber que te has ido,
como un golpe de viento, con un rumbo de olvido.
Yo he visto como el árbol recobra lo que pierde,
pues por cada hoja seca le brota una hoja verde;
pero también el árbol verdemente feliz
se seca hasta la copa si muere la raíz.
Tu amor se va en la sombra como el agua de un río,
pero si el agua es tuya quizás el cauce es mío.
Tu amor es una alegre fugacidad de espuma
que se nutre del viento y en el viento se esfuma.
Pero es como una rama que florece, querida,
ver crecer en tus ojos una desconocida:
Ésa, recién llegada de tu ensueño o tu hastío,
nace en tu corazón, pero viene hacia el mío;
y si tú, como el agua que se va de una fuente,
siendo siempre la misma, puedes ser diferente,
yo, embriagado en tu vino con distinta embriaguez,
pensaré que eres otra, ¡para amarte otra vez!
457
Mientras no estás,
tengo confesiones que hacer.
Y mientras estoy aquí,
también tengo unas preguntas que hacer.
Estoy esperando tu regreso,
¿tú también estás esperando el mío?
¿Crees que el verano también
extraño el invierno y el frío?
¿Crees que la luna extraña el mar,
por eso sigue tirando de las mareas?
¿Son las conchas las lágrimas de la luna?
¿Son las olas el sonido de sus gritos y peleas?
Estoy esperando que vuelvas,
¿O tú también estás esperando mi llegada?
¿Crees que Dios también extraño
el mundo tranquilo y vacío?
¿Crees que el sol extraño al mundo,
es por eso que hay flores y frutas?
¿Son las flores los besos del sol?
¿Y son los frutos la prueba de su amor?
¿Crees que de todos modos Dios ama tanto
el mundo desordenado,
que nos dio a su hijo y la luna y por eso pintó
los colores de verano para el mundo?
¿Crees que Dios te ama tanto,
por eso te creó perfectamente,
nos dio la vida y el sol
y por eso me creó para ti, no el es justo?
Mientras espero tu regreso,
yo haré vuelto a nacer.
Y cuando estés aquí,
no tendremos más que placer.
Mar 30, 2024
Mar 30, 2024 at 8:28 AM UTC
Cuando salí de ti, a mí mismo
me prometí que volvería.
Y he vuelto. Quiebro con mis piernas
tu serena cristalería.
Es como ahondar en los principios,
como embriagarse con la vida,
como sentir crecer muy hondo
un árbol de hojas amarillas
y enloquecer con el sabor
de sus frutas más encendidas.
Como sentirse con las manos
en flor, palpando la alegría.
Como escuchar el grave acorde
de la resaca y de la brisa.
Cuando salí de ti, a mí mismo
me prometí que volvería.
Era en otoño, y en otoño
llego, otra vez, a tus orillas.
(De entre tus ondas el otoño
nace más bello cada día).
Y ahora que yo pensaba en ti
constantemente, que creía...
(Las montañas que te rodean
tienen hogueras encendidas).
Y ahora que yo quería hablarte,
saturarme de tu alegría...
(Eres un pájaro de niebla
que picotea mis mejillas).
Y ahora que yo quería darte
toda mi sangre, que quería...
(Qué bello, mar, morir en ti
cuando no pueda con mi vida).
420
¿Cómo no te reconocí?
Después de desvelarme décadas imaginando tu gran llegada!
Es que no pensé que serias así, tan casual, tan inusual.
Cuando te soñaba y te formaba en mis pensamientos
pensé que serias lluvia en mi sequia.
Te pensé como la lluvia de junio….lenta, refrescante, constante, y serena.
Pensé que serias la cosecha de la semilla que vengo cultivando en amores de tierra infértiles.
Pensé que reconocería tus manos…
Ya que hace tiempo las sentía acariciando mi cuerpo en hemisferios de distancias desconocidas.
Tus labios como no los reconocí?
Esos labios que tantos bese exasperadamente en luna creciente,
cuando llamaba tu nombre sin aun conocerlo…
te llame amor, cielo, mi eterno sueño.
Te garabateé poemas con letras que no entendía,
ya que no formaban parte de mi vocabulario,
pero así venían cada una de ellas
irrumpiendo mi mente forzándome a componerte versos,
baladas y dedicatorias que recitaría el día de tu gran llegada.
Hoy se entristece de nuevo mi corazón,
¡es que no te reconocí!
Ahora siento que te perdí dos veces;
Cuando no aun no te conocía
y ahora que no pude reconocerte.
Es que llegaste cuando menos me lo esperaba—
ya estaba ciega y desahuciada.
Cuando hiciste tu gran entrada,
con tu casual e inusual manera de robarme sonrisas.
Entre tus versos y rimas,
tus chistes que me hacían doler la barriga
En la forma más absurda me convertí en un espejo para ti.
El reflejo vestido de amistad.
Para cuando entendí que eras tú al que siempre espere,
esa paradójica e insensata manera que nos juega la vida
comprendí………………………………………..
que tú no me reconocías a mi!!
LeydisProse
11/16
Jun 14, 2017
Jun 14, 2017 at 10:21 AM UTC
Tal vez te sorprenda lo que te pido.
Pero quiero mis deseos dejar claro.
Si solo tú te encuentras a mi lado al morir.
No quiero que me velen o hagan misa.
Simplemente quiero que mi cuerpo cremes.
Y mis cenizas se las entreguen al primer viento.
Mientras anuncia con su silbato el tren su llegada.
Más no des aviso alguno de mi retirada.
Si al paso del tiempo
alguien te pregunta por mi bien estar!
Solo al que pregunta notifica de mi vida pasada.
Dile de mi parte que lo quise mucho.
Ofreciendo mi perdón por el daño que le cause mientras respiraba.
Te pido a ti, página vacía.
Siendo tu mi más confiable amigo.
Pues no he podido retener a nadie.
Y tú has estado hasta el fin conmigo.
Jun 8, 2019
Jun 8, 2019 at 3:08 AM UTC
Pálida, soñadora, y el aire misterioso,
A la luz de la luna que el canal ilumina,
La rubia Dogaresa, junto a su viejo esposo,.
La flor de sus veinte años sobre el balcón reclina.
Piensa en aquel apuesto doncel de la Embajada
De Pisa, siempre airoso con su luciente manto,
Que, de tarde, en San Marcos, espera su llegada,
y el corazón le turba con un secreto encanto.
Más digna de su raza, para el orgullo alienta;
y no dejará nunca que el deshonor deslustre
Los timbres de su escudo, que sin mancilla ostenta
El gonfalón glorioso de la ciudad lacustre.
La luna vierte pálido fulgor, y a la distancia
Se oyen de gondoleros las notas argentinas,
Mientras que pasa el viento regando, con fragancia,
Sobre la azul laguna rumor de mandolinas.
315
Sube otra luna.
Al oscuro cielo.
El canto de grillos.
Marca su llegada.
Un amigo fiel.
Mordiendo sus garras.
Echado a mi diestra.
Es quien me acompaña.
Me observa en silencio.
¿Acaso él ignora?
Más en su mirada.
A mi, el consuela.
Aunque de su boca.
No ofrece una letra.
Y estoy bajo un faro.
Sentado en silencio.
Sufriendo otra noche.
Desde que te fueras.
Jan 31, 2024
Jan 31, 2024 at 4:31 AM UTC
¡Ay luna nueva, fresquita
como una hilacha del día,
que en el cielo azul y claro
la tarde dejó perdida!
¡Ay luna recién llegada,
que en el fondo del aljibe
pareces una pestaña
Caída en el agua triste!
Voy a pedirte una gracia...
(Dicen que es bueno pedirla
cuando la luna es así,
delgada y recién nacida).
Ampárame con tu embrujo
esta pálida sonrisa,
que después de tanto tiempo
vuelve a prestarme la dicha.
Haz que ella crezca contigo
y que me alumbre la cara,
como tú, cuando semejas
Una medalla dorada.
Luna fina de Setiembre,
sobre el mar y sobre el campo:
¡sé cordial a mi dulzura
como lo fuiste a mi llanto!
301
Inclinado en una tarde sombría,
Entre tinieblas y la falta de calor,
Te solté como un pájaro nocturno
Y te vi volar entre las primeras
Estrellas que centellan tú llegada
Como mi alma cuando la tocastes
Por primate vez Amor mío.
Y aunque fui yo quien te solté,
Eh ido marcando con antorchas
Tu llegada inesperada.
Tengo historias que contarte,
Comida para enseñarte,
Besos que regalarte,
Callados, delirantes
Se pierden en este pueblo
En donde te amaba.
Oh mi vida,
Entre el silencio que me arropa
Y la voz algo se va muriendo,
Algo de angustia y olvido,
Algo entre las nubes y las estrellas,
Algo como la caída de un árbol.
Sin embargo, mis cuerdas vocales
Se bañan entren estas palabras fugaces,
Algo canta entre señales de humo,
Gritar, cantar, huir entre hojas
Marchitas del invierno.
Tú estás aquí, tú no huyes,
Tú me responderás hasta el último grito,
Sin embargo, alguna vez vi como corría
La tristeza debajo de las olas de tus ojos,
Y mi todo, apenas quedan gotas temblando.
Y triste y fuerte amor mío,
Que haces de repente que no llegas?
Dec 3, 2023
Dec 3, 2023 at 10:30 AM UTC