Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"llegada" poems
Helo, helo por do viene   el moro por la calzada, caballero a la jineta   encima una yegua baya, borceguíes marroquíes   y espuela de oro calzada, una adarga ante los pechos   y en su mano una azagaya. Mirando estaba Valencia,   como está tan bien cercada: -¡Oh, Valencia, oh Valencia,   de mal fuego seas quemada! Primero fuiste de moros   que de cristianos ganada. Si la lanza no me miente,   a moros serás tornada; aquel perro de aquel Cid   prenderélo por la barba, su mujer, doña Jimena,   será de mí cautivada, su hija, Urraca Hernando,   será mi enamorada, después de yo harto de ella   la entregaré a mi compaña. El buen Cid no está tan lejos,   que todo bien lo escuchaba. -Venid vos acá, mi hija,   mi hija doña Urraca; dejad las ropas continas   y vestid ropas de pascua. Aquel moro hi·de·perro   detenédmelo en palabras, mientras yo ensillo a Babieca   y me ciño la mi espada. La doncella, muy hermosa,   se paró a una ventana; el moro, desque la vido,   de esta suerte le hablara: -Alá te guarde, señora,   mi señora doña Urraca. -Así haga a vos, señor,   buena sea vuestra llegada. Siete años ha, rey, siete,   que soy vuestra enamorada. -Otros tantos ha, señora,   que os tengo dentro en mi alma. Ellos estando en aquesto   el buen Cid que se asomaba. -Adiós, adiós, mi señora,   la mi linda enamorada, que del caballo Babieca   yo bien oigo la patada. Do la yegua pone el pie,   Babieca pone la pata. Allí hablará el caballo   bien oiréis lo que hablaba: -¡Reventar debía la madre   que a su hijo no esperaba! Siete vueltas la rodea   alrededor de una jara; la yegua, que era ligera,   muy adelante pasaba hasta llegar cabe un río   adonde una barca estaba. El moro, desque la vido,   con ella bien se holgaba, grandes gritos da al barquero   que le allegase la barca; el barquero es diligente,   túvosela aparejada, embarcó muy presto en ella,   que no se detuvo nada. Estando el moro embarcado,   el buen Cid que llegó al agua, y por ver al moro en salvo,   de tristeza reventaba; mas con la furia que tiene,   una lanza le arrojaba, y dijo: -Recoged, mi yerno,   arrecogedme esa lanza, que quizás tiempo vendrá   que os será bien demandada.
0
1.6k
Romance del rey moro que perdió valencia
Helo, helo por do viene   el moro por la calzada, caballero a la jineta   encima una yegua baya, borceguíes marroquíes   y espuela de oro calzada, una adarga ante los pechos   y en su mano una azagaya. Mirando estaba Valencia,   como está tan bien cercada: -¡Oh, Valencia, oh Valencia,   de mal fuego seas quemada! Primero fuiste de moros   que de cristianos ganada. Si la lanza no me miente,   a moros serás tornada; aquel perro de aquel Cid   prenderélo por la barba, su mujer, doña Jimena,   será de mí cautivada, su hija, Urraca Hernando,   será mi enamorada, después de yo harto de ella   la entregaré a mi compaña. El buen Cid no está tan lejos,   que todo bien lo escuchaba. -Venid vos acá, mi hija,   mi hija doña Urraca; dejad las ropas continas   y vestid ropas de pascua. Aquel moro hi·de·perro   detenédmelo en palabras, mientras yo ensillo a Babieca   y me ciño la mi espada. La doncella, muy hermosa,   se paró a una ventana; el moro, desque la vido,   de esta suerte le hablara: -Alá te guarde, señora,   mi señora doña Urraca. -Así haga a vos, señor,   buena sea vuestra llegada. Siete años ha, rey, siete,   que soy vuestra enamorada. -Otros tantos ha, señora,   que os tengo dentro en mi alma. Ellos estando en aquesto   el buen Cid que se asomaba. -Adiós, adiós, mi señora,   la mi linda enamorada, que del caballo Babieca   yo bien oigo la patada. Do la yegua pone el pie,   Babieca pone la pata. Allí hablará el caballo   bien oiréis lo que hablaba: -¡Reventar debía la madre   que a su hijo no esperaba! Siete vueltas la rodea   alrededor de una jara; la yegua, que era ligera,   muy adelante pasaba hasta llegar cabe un río   adonde una barca estaba. El moro, desque la vido,   con ella bien se holgaba, grandes gritos da al barquero   que le allegase la barca; el barquero es diligente,   túvosela aparejada, embarcó muy presto en ella,   que no se detuvo nada. Estando el moro embarcado,   el buen Cid que llegó al agua, y por ver al moro en salvo,   de tristeza reventaba; mas con la furia que tiene,   una lanza le arrojaba, y dijo: -Recoged, mi yerno,   arrecogedme esa lanza, que quizás tiempo vendrá   que os será bien demandada.
Continue reading...
41
Yo, para todo viaje -siempre sobre la madera de mi vagón de tercera-, voy ligero de equipaje. Si es de noche, porque no acostumbro a dormir yo, y de día, por mirar los arbolitos pasar, yo nunca duermo en el tren, y, sin embargo, voy bien. ¡Este placer de alejarse! Londres, Madrid, Ponferrada, tan lindos... para marcharse. Lo molesto es la llegada. Luego, el tren, al caminar, siempre nos hace soñar; y casi, casi olvidamos el jamelgo que montamos. ¡Oh, el pollino que sabe bien el camino! ¿Dónde estamos? ¿Dónde todos nos bajamos? ¡Frente a mí va una monjita tan bonita! Tiene esa expresión serena que a la pena da una esperanza infinita. Y yo pienso: Tú eres buena; porque diste tus amores a Jesús; porque no quieres ser madre de pecadores. Mas tú eres maternal, bendita entre las mujeres, madrecita virginal. Algo en tu rostro es divino bajo tus cofias de lino. Tus mejillas -esas rosas amarillas- fueron rosadas, y, luego, ardió en tus entrañas fuego; y hoy, esposa de la Cruz, ya eres luz, y sólo luz... ¡Todas las mujeres bellas fueran, como tú, doncellas en un convento a encerrarse!... ¡Y la niña que yo quiero, ay, preferirá casarse con un mocito barbero! El tren camina y camina, y la máquina resuella, y tose con tos ferina. ¡Vamos en una centella!
0
1.5k
El tren
Ya se abre el palacio de ébano de la noche, y salen en tropel los pajes de los sueños, a ilusionar los ojos de la virgen dormida y a ungir con miel la urna de su boca sin besos… Yo, espero en la alta noche. No sé qué es lo que viene, ni qué ansiedad me azota, ni siquiera qué espero… No hay más rumor que el tímido de algún mueble que cruje, ni más luz que el de un astro que se mira en mi espejo… Ya todos los amantes dormirán abrazados, a un lado las revueltas sabanas, y en sus nervios estará ardiendo aún la caricia postrera, que dejó acaso trunca la llegada del sueño… Yo me siento muy solo en la alta noche. Solo cual si estuviera en medio de algún vasto desierto. Yo solamente escucho lo que dice la noche; yo solamente sueño con los ojos abiertos… Ya en sus cunas rosadas, sonrisa tras sonrisa, entre sueños, los niños revivirán sus juegos; **** cuerda a sus trompos y rodarán sus arcos, y beberán el néctar de los besos maternos… Yo espero en la alta noche. No sé qué es lo que viene, ni qué inquietud me abruma, ni siquiera qué espero… Yo solamente miro los ángeles que pasan, con sus alas tan blancas, con sus ojos tan tiernos… Ya en los antros hediondos, soñando, los malvados se ven tras fuertes rejas, como animales fieros, o ante la pavorosa silueta del patíbulo, entre antorchas y armas y embozados de ***** Yo me encuentro muy solo, muy solo en la alta noche, oyendo el rechinar de los dientes del Miedo, cuando cruzan las sombras de los ajusticiados y aúlla el ***** can de los remordimientos… Ya dormirán las bestias… y si ellas también sueñan, soñarán en que tienen un amo más benévolo, o en galopes fantásticos, o en cópulas violentas, o en baños en el río, o en festines de pienso… Yo estoy solo en la noche, como superviviente de una inmensa catástrofe de todo el Universo, viendo a las pesadillas, cual monstruosas arañas, tejer torturas entre gajos del silencio… Yo estoy profundamente solo en la alta noche, cual si estuviera en medio de algún vasto desierto, viendo el desfile torvo de los ángeles malos y el vuelo musical de los ángeles buenos… Yo solamente escucho lo que dice la noche; yo solamente sueño con los ojos abiertos!…
0
1.4k
Poema de la medianoche
Ya se abre el palacio de ébano de la noche, y salen en tropel los pajes de los sueños, a ilusionar los ojos de la virgen dormida y a ungir con miel la urna de su boca sin besos… Yo, espero en la alta noche. No sé qué es lo que viene, ni qué ansiedad me azota, ni siquiera qué espero… No hay más rumor que el tímido de algún mueble que cruje, ni más luz que el de un astro que se mira en mi espejo… Ya todos los amantes dormirán abrazados, a un lado las revueltas sabanas, y en sus nervios estará ardiendo aún la caricia postrera, que dejó acaso trunca la llegada del sueño… Yo me siento muy solo en la alta noche. Solo cual si estuviera en medio de algún vasto desierto. Yo solamente escucho lo que dice la noche; yo solamente sueño con los ojos abiertos… Ya en sus cunas rosadas, sonrisa tras sonrisa, entre sueños, los niños revivirán sus juegos; **** cuerda a sus trompos y rodarán sus arcos, y beberán el néctar de los besos maternos… Yo espero en la alta noche. No sé qué es lo que viene, ni qué inquietud me abruma, ni siquiera qué espero… Yo solamente miro los ángeles que pasan, con sus alas tan blancas, con sus ojos tan tiernos… Ya en los antros hediondos, soñando, los malvados se ven tras fuertes rejas, como animales fieros, o ante la pavorosa silueta del patíbulo, entre antorchas y armas y embozados de ***** Yo me encuentro muy solo, muy solo en la alta noche, oyendo el rechinar de los dientes del Miedo, cuando cruzan las sombras de los ajusticiados y aúlla el ***** can de los remordimientos… Ya dormirán las bestias… y si ellas también sueñan, soñarán en que tienen un amo más benévolo, o en galopes fantásticos, o en cópulas violentas, o en baños en el río, o en festines de pienso… Yo estoy solo en la noche, como superviviente de una inmensa catástrofe de todo el Universo, viendo a las pesadillas, cual monstruosas arañas, tejer torturas entre gajos del silencio… Yo estoy profundamente solo en la alta noche, cual si estuviera en medio de algún vasto desierto, viendo el desfile torvo de los ángeles malos y el vuelo musical de los ángeles buenos… Yo solamente escucho lo que dice la noche; yo solamente sueño con los ojos abiertos!…
Continue reading...
47
embriagada por lazos de espera la leche dulce roza mis mejillas el olor de tu llegada contempla contempla nuestra huida                    [ven a buscarme tengo tres cosas que buscar en ti tengo tres razones para huir la noción del tiempo se pierde entre lámparas y té caliente                      en la cafetería del sur] embriagada por no querer formulando respuestas de preguntas que decidí olvidar soñando entre hortensias para no dejar de cortar
0
Sep 2, 2016
Sep 2, 2016 at 1:19 PM UTC
desenlace
Inexplicable fue tu llegada Tu llegada a mi mente De una forma inesperada Te as adueñado de mi completamente . Inexplicable es cuanto deseo tenerte Sin poder controlar este deseo en mi mente En fantasias te tomo en mj pocesion Sin preguntarte si apruebas esta accion. Inexplicable es como atravez del tiempo Siento que te quiero y no te miento Te as adueñado de una parte de mi corazon Y trato de ser fuerte para no perder la razon. 7/18/13 EveGaby
0
Nov 12, 2013
Nov 12, 2013 at 11:01 PM UTC
Inexplicable
Me preocupa que de nada haya servido. ¡Tanto! Que nuestros gigantes sean molinos de viento, que el llanto se olvide de darnos consuelo, que el dolor haya sido por montañas y la satisfacción un mero granito de mostaza. Que el enemigo sea uno mismo, el aliado uno mismo, el juez, el culpable, el vencedor y el perdedor, uno mismo. Que solo quedemos con los bolsillos llenos de palmaditas en la espalda y nadie nos reciba en la línea de llegada.
0
Feb 1, 2015
Feb 1, 2015 at 2:04 AM UTC
Palmaditas en la espalda
No lo creo todavía estás llegando a mi lado y la noche es un puñado de estrellas y de alegría palpo gusto escucho y veo tu rostro tu paso largo tus manos y sin embargo todavía no lo creo tu regreso tiene tanto que ver contigo y conmigo que por cábala lo digo y por las dudas lo canto nadie nunca te reemplaza y las cosas más triviales se vuelven fundamentales porque estás llegando a casa sin embargo todavía dudo de esta buena suerte porque el cielo de tenerte me parece fantasía pero venís y es seguro y venís con tu mirada y por eso tu llegada hace mágico el futuro y aunque no siempre he entendido mis culpas y mis fracasos en cambio sé que en tus brazos el mundo tiene sentido y si beso la osadía y el misterio de tus labios no habrá dudas ni resabios te querré más                             todavía.
0
884
Todavía
La tinta a flor de piel la llegada omitiendo el saludo y el pase directo a lo que  llamo dos candentes llamas en tu boca. El beso de cinco minutos que pide otros cinco el fugaz rose de cuerpos que transforman la energia y hacen que el tiempo se consuma rapido pero que se disfruta cada momento. Tu cuerpo como un monumento y el cielo que me regalas cada día tu forma de hacerme sentir las curvas que me dejas tocar y el nudo de la blusa que sostiene las esferas de cristal. No se que haría si cambias tu manera de caminar y después de memorizar cada bello lunar en tu cuerpo no me arrepiento de pedirte 5 minutos pues eso basta para vivirte una eternidad.
0
Dec 14, 2017
Dec 14, 2017 at 1:29 AM UTC
5 min.
Domingo, flor de luz, casi increíble día. Bajas sobre la tierra como un ángel inútil y dorado. Besas a las muchachas de turbia cabellera, vistes de azul marino a los hombres que te aman, y dejas en las manos del niño un aro de madera o una simple esperanza. Repartes golondrinas, globos de primavera, te subes a las torres y giras las veletas oxidadas. Tu viento agita faldas de colores, estremece banderas, lleva lejos canciones y sonrisas, llena las estancias de polvo plateado. Los árboles esperan tu llegada para cubrirse de gorriones. Sabe más fresca el agua de las fuentes. Las campanas dispersan palomas imprevistas que vuelan de otro modo. No hay nadie que no sepa que es domingo, domingo. Tu presencia de espuma lava, eleva, hace flotar las cosas y los seres en un nítido cielo que no era -el lunes- de verdad: apenas desteñido papel, vidrio olvidado, polvo tedioso sobre las aceras.
0
827
Domingo
Yo no tropiezo con la piedra, Yo me tire de cabeza Al parecer de piedra están hechas mis fortalezas. Me tire y lo hice sin pensar he dejado el alma cementada en tantas varadas; en paradas de autobús en un tren que iba en vía contraria en la contrariedad de mi alma en piedras que se desmoronaban al soplarlas en castillos de ensueños en los sueños de algún abrazo nervioso en el añoro del abrazo de un hombre que nunca me quiso, en fin, me he quedado en tantas partes. Me he quedado en tantas partes y por arrojarme a la aventura, a veces encontrando infortuna. Llegue a ver un cielo con mil lunas, vi alguna vez, como la bruma disfrutaba de mi amargura, la presura maduraba mi armadura mis cordilleras le pesaban a mi cintura y me quede en majadas cobrizas mi sonrisa convertida en ceños mórbidos y los rizos de mi juventud quedaron en los ejes verticales del camino donde deje tantas cosas.., He dejado mi alma en tantas partes, en los estancados cuentos de mi espíritu, En historias incompletas, pero con finales, En la finalidad del poema que logró su ultimo verso.  En los versos que se esconden en mi corazón pero rehúsan manifestarse en el librillo. He dejado mi alma en tantas partes En las librerías de viejos amores En viejos paisajes y conucos de amapolas En las olas de mares que nunca he buceado En el bullicio de mis pensamientos atronados En noches y días sin tarde porque fue a veces, tardía mi llegada  y al llegar realizar, que en fin… Me quede en tantas partes. LeydisProse 10/11/2018 https://m.facebook.com/LeydisProse//
0
Oct 11, 2018
Oct 11, 2018 at 7:33 PM UTC
ME QUEDE EN TANTAS PARTES
Yo no tropiezo con la piedra, Yo me tire de cabeza Al parecer de piedra están hechas mis fortalezas. Me tire y lo hice sin pensar he dejado el alma cementada en tantas varadas; en paradas de autobús en un tren que iba en vía contraria en la contrariedad de mi alma en piedras que se desmoronaban al soplarlas en castillos de ensueños en los sueños de algún abrazo nervioso en el añoro del abrazo de un hombre que nunca me quiso, en fin, me he quedado en tantas partes. Me he quedado en tantas partes y por arrojarme a la aventura, a veces encontrando infortuna. Llegue a ver un cielo con mil lunas, vi alguna vez, como la bruma disfrutaba de mi amargura, la presura maduraba mi armadura mis cordilleras le pesaban a mi cintura y me quede en majadas cobrizas mi sonrisa convertida en ceños mórbidos y los rizos de mi juventud quedaron en los ejes verticales del camino donde deje tantas cosas.., He dejado mi alma en tantas partes, en los estancados cuentos de mi espíritu, En historias incompletas, pero con finales, En la finalidad del poema que logró su ultimo verso.  En los versos que se esconden en mi corazón pero rehúsan manifestarse en el librillo. He dejado mi alma en tantas partes En las librerías de viejos amores En viejos paisajes y conucos de amapolas En las olas de mares que nunca he buceado En el bullicio de mis pensamientos atronados En noches y días sin tarde porque fue a veces, tardía mi llegada  y al llegar realizar, que en fin… Me quede en tantas partes. LeydisProse 10/11/2018 https://m.facebook.com/LeydisProse//
Continue reading...
43
A cazar va don Rodrigo,   y aun don Rodrigo de Lara: con la grande siesta que hace   arrimádose ha a una haya, maldiciendo a Mudarrillo,   hijo de la renegada, que si a las manos le hubiese,   que le sacaría el alma. El señor estando en esto,   Mudarrillo que asomaba. -Dios te salve, caballero,   debajo la verde haya. -Así haga a ti, escudero,   buena sea tu llegada. -Dígasme tú, el caballero,   ¿cómo era la tu gracia? -A mí dicen don Rodrigo,   y aun don Rodrigo de Lara, cuñado de Gonzalo Gustos,   hermano de doña Sancha; por sobrinos me los hube   los siete infantes de Salas; espero aquí a Mudarrillo,   hijo de la renegada; si delante lo tuviese,   yo le sacaría el alma. -Si a ti te dicen don Rodrigo,   y aun don Rodrigo de Lara, a mí Mudarra González,   hijo de la renegada; de Gonzalo Gustos hijo   y anado de doña Sancha; por hermanos me los hube   los siete infantes de Salas. -Tú los vendiste, traidor,   en el val de Arabiana, mas si Dios a mí me ayuda,   aquí dejarás el alma. -Espéresme, don Gonzalo,   iré a tomar las mis armas. -El espera que tú diste   a los infantes de Lara, aquí morirás, traidor,   enemigo de doña Sancha.
0
778
La venganza de mudarra
Todas las nubes arden porque yo te he encontrado, dios deseante y deseado; antorchas altas cárdenas (granas, azules, rojas, amarillas) en alto grito de rumor de luz. Del redondo horizonte vienen todas de congregación fúlgida, a abrazarse con vueltas de esperanza a mi fe respondida. (Mar desierto, con dios en redonda conciencia que me habla y me canta, que me confía y me asegura; por ti yo paso en pie alerta, en mí afirmado, conforme con que mi viaje es al hombre seguido, que me espera en puerto de llegada permanente, de encuentro repetido). Todas las nubes que existieron, que existen y que existirán, me rodean con signos de evidencia; ellas son para mí la afirmación alzada de este hondo fondo de aire en que yo vivo; el subir verdadero del subir, el subir del hallazgo en lo alto profundo.
0
599
Todas las nubes arden
Me descuido en las manos del oscuro formas intangibles amenazan con arrastrar mi cuerpo al olvido                             Tu alma hala con toda su fuerza Guerra negra, marchita, opaca señalo los agravios del pasado me halan me quemo                             anhelo tu llegada pero si siempre estuviste ¿quién eres? Campeón del olimpo matando fieras con tus propias manos del Hades nadie se salva Aborda la balsa rota por el rio del olvido los gritos ahogados rompen los tímpanos del espíritu más la luz aún no se extingue                             tú eres No te extingues, sigues ardiendo mientras llueva                             no te extingues
0
Mar 16, 2018
Mar 16, 2018 at 9:55 AM UTC
Quimera
Tal vez te sorprenda lo que te pido. Pero quiero mis deseos dejar claro. Si solo tú te encuentras a mi lado al morir. No quiero que me velen o hagan misa. Simplemente quiero que mi cuerpo cremes. Y mis cenizas se las entreguen al primer viento. Mientras anuncia con su silbato el tren su llegada. Más no des aviso alguno de mi retirada. Si al paso del tiempo alguien te pregunta por mi bien estar! Solo al que pregunta notifica de mi vida pasada. Dile de mi parte que lo quise mucho. Ofreciendo mi perdón por el daño que le cause mientras respiraba. Te pido a ti, página vacía. Siendo tu mi más confiable amigo. Pues no he podido retener a nadie. Y tú has estado hasta el fin conmigo.
0
May 16, 2019
May 16, 2019 at 2:54 AM UTC
Página Vacía
Como cenizas, como mares poblándose, en la sumergida lentitud, en lo informe, o como se oyen desde el alto de los caminos cruzar las campanadas en cruz, teniendo ese sonido ya aparte del metal, confuso, pesando, haciéndose polvo en el mismo molino de las formas demasiado lejos, o recordadas o no vistas, y el perfume de las ciruelas que rodando a tierra se pudren en el tiempo, infinitamente verdes. Aquello todo tan rápido, tan viviente, inmóvil sin embargo, como la polea loca en sí misma, esas ruedas de los motores, en fin. Existiendo como las puntadas secas en las costuras del árbol, callado, por alrededor, de tal modo, mezclando todos los limbos sus colas. Es que de dónde, por dónde, en qué orilla? El rodeo constante, incierto, tan mudo, como las lilas alrededor del convento, o la llegada de la muerte a la lengua del buey que cae a tumbos, guardabajo y cuyos cuernos quieren sonar. Por eso, en lo inmóvil, deteniéndose, percibir, entonces, como aleteo inmenso, encima, como abejas muertas o números, ay, lo que mi corazón pálido no puede abarcar, en multitudes, en lágrimas saliendo apenas, y esfuerzos humanos, tormentas, acciones negras descubiertas de repente como hielos, desorden vasto, oceánico, para mí que entro cantando como con una espada entre indefensos. Ahora bien, de qué está hecho ese surgir de palomas que hay entre la noche y el tiempo, como una barranca húmeda? Ese sonido ya tan largo que cae listando de piedras los caminos, más bien, cuando sólo una hora crece de improviso, extendiéndose sin tregua. Adentro del anillo del verano una vez los grandes zapallos escuchan, estirando sus plantas conmovedoras, de eso, de lo que solicitándose mucho, de lo lleno, obscuros de pesadas gotas.
0
594
Galope muerto
Como cenizas, como mares poblándose, en la sumergida lentitud, en lo informe, o como se oyen desde el alto de los caminos cruzar las campanadas en cruz, teniendo ese sonido ya aparte del metal, confuso, pesando, haciéndose polvo en el mismo molino de las formas demasiado lejos, o recordadas o no vistas, y el perfume de las ciruelas que rodando a tierra se pudren en el tiempo, infinitamente verdes. Aquello todo tan rápido, tan viviente, inmóvil sin embargo, como la polea loca en sí misma, esas ruedas de los motores, en fin. Existiendo como las puntadas secas en las costuras del árbol, callado, por alrededor, de tal modo, mezclando todos los limbos sus colas. Es que de dónde, por dónde, en qué orilla? El rodeo constante, incierto, tan mudo, como las lilas alrededor del convento, o la llegada de la muerte a la lengua del buey que cae a tumbos, guardabajo y cuyos cuernos quieren sonar. Por eso, en lo inmóvil, deteniéndose, percibir, entonces, como aleteo inmenso, encima, como abejas muertas o números, ay, lo que mi corazón pálido no puede abarcar, en multitudes, en lágrimas saliendo apenas, y esfuerzos humanos, tormentas, acciones negras descubiertas de repente como hielos, desorden vasto, oceánico, para mí que entro cantando como con una espada entre indefensos. Ahora bien, de qué está hecho ese surgir de palomas que hay entre la noche y el tiempo, como una barranca húmeda? Ese sonido ya tan largo que cae listando de piedras los caminos, más bien, cuando sólo una hora crece de improviso, extendiéndose sin tregua. Adentro del anillo del verano una vez los grandes zapallos escuchan, estirando sus plantas conmovedoras, de eso, de lo que solicitándose mucho, de lo lleno, obscuros de pesadas gotas.
Continue reading...
42
Puentes: arcos de acero azul adonde vienen a dar su despedida los que pasan -por arriba los trenes, por abajo las aguas-, enfermos de seguir un largo viaje que principia, que sigue y nunca acaba. Cielos -arriba-, cielos, y pájaros que pasan sin detenerse, caminando como los trenes y las aguas. Qué maldición cayó sobre vosotros? Qué esperáis en la noche densa y larga con los brazos abiertos como un niño que muere a la llegada de su hermana? Qué voz de maldición pasiva y negra sobre vosotros extendió sus alas, para hacer que siguieran el viaje que no acaba los paisajes, la vida, el sol, la tierra, los trenes y las aguas, mientras la angustia inmóvil del acero se hunde más en la tierra y más la clava?
0
459
Puentes
Tu amor arde en la sombra como una llama lenta, como la luz de un faro, que oscila en la tormenta. Perdida como el aire de la tarde en el trigo, todo lo que me dejas también se va contigo. Perdida como el agua que salta de la fuente, porque siempre es la misma y siempre es diferente; y quizás tú te vas sin saber que te has ido, como un golpe de viento, con un rumbo de olvido. Yo he visto como el árbol recobra lo que pierde, pues por cada hoja seca le brota una hoja verde; pero también el árbol verdemente feliz se seca hasta la copa si muere la raíz. Tu amor se va en la sombra como el agua de un río, pero si el agua es tuya quizás el cauce es mío. Tu amor es una alegre fugacidad de espuma que se nutre del viento y en el viento se esfuma. Pero es como una rama que florece, querida, ver crecer en tus ojos una desconocida: Ésa, recién llegada de tu ensueño o tu hastío, nace en tu corazón, pero viene hacia el mío; y si tú, como el agua que se va de una fuente, siendo siempre la misma, puedes ser diferente, yo, embriagado en tu vino con distinta embriaguez, pensaré que eres otra, ¡para amarte otra vez!
0
457
Canción del amor que se queda
Mientras no estás, tengo confesiones que hacer. Y mientras estoy aquí, también tengo unas preguntas que hacer. Estoy esperando tu regreso, ¿tú también estás esperando el mío? ¿Crees que el verano también extraño el invierno y el frío? ¿Crees que la luna extraña el mar, por eso sigue tirando de las mareas? ¿Son las conchas las lágrimas de la luna? ¿Son las olas el sonido de sus gritos y peleas? Estoy esperando que vuelvas, ¿O tú también estás esperando mi llegada? ¿Crees que Dios también extraño el mundo tranquilo y vacío? ¿Crees que el sol extraño al mundo, es por eso que hay flores y frutas? ¿Son las flores los besos del sol? ¿Y son los frutos la prueba de su amor? ¿Crees que de todos modos Dios ama tanto el mundo desordenado, que nos dio a su hijo y la luna y por eso pintó los colores de verano para el mundo? ¿Crees que Dios te ama tanto, por eso te creó perfectamente, nos dio la vida y el sol y por eso me creó para ti, no el es justo? Mientras espero tu regreso, yo haré vuelto a nacer. Y cuando estés aquí, no tendremos más que placer.
0
Mar 30, 2024
Mar 30, 2024 at 8:28 AM UTC
Sábado de Gloria
Cuando salí de ti, a mí mismo me prometí que volvería. Y he vuelto. Quiebro con mis piernas tu serena cristalería. Es como ahondar en los principios, como embriagarse con la vida, como sentir crecer muy hondo un árbol de hojas amarillas y enloquecer con el sabor de sus frutas más encendidas. Como sentirse con las manos en flor, palpando la alegría. Como escuchar el grave acorde de la resaca y de la brisa. Cuando salí de ti, a mí mismo me prometí que volvería. Era en otoño, y en otoño llego, otra vez, a tus orillas. (De entre tus ondas el otoño nace más bello cada día). Y ahora que yo pensaba en ti constantemente, que creía... (Las montañas que te rodean tienen hogueras encendidas). Y ahora que yo quería hablarte, saturarme de tu alegría... (Eres un pájaro de niebla que picotea mis mejillas). Y ahora que yo quería darte toda mi sangre, que quería... (Qué bello, mar, morir en ti cuando no pueda con mi vida).
0
420
Llegada al mar
¿Cómo no te reconocí? Después de desvelarme décadas imaginando tu gran llegada! Es que no pensé que serias así, tan casual, tan inusual. Cuando te soñaba y te formaba en mis pensamientos pensé que serias lluvia en mi sequia. Te pensé como la lluvia de junio….lenta, refrescante, constante, y serena. Pensé que serias la cosecha de la semilla que vengo cultivando en amores de tierra infértiles. Pensé que reconocería tus manos… Ya que hace tiempo las sentía acariciando mi cuerpo en hemisferios de distancias desconocidas. Tus labios como no los reconocí? Esos labios que tantos bese exasperadamente en luna creciente, cuando llamaba tu nombre sin aun conocerlo… te llame amor, cielo, mi eterno sueño. Te garabateé poemas con letras que no entendía, ya que no formaban parte de mi vocabulario, pero así venían cada una de ellas irrumpiendo mi mente forzándome a componerte versos, baladas y dedicatorias que recitaría el día de tu gran llegada. Hoy se entristece de nuevo mi corazón, ¡es que no te reconocí! Ahora siento que te perdí dos veces; Cuando no aun no te conocía y ahora que no pude reconocerte. Es que llegaste cuando menos me lo esperaba— ya estaba ciega y desahuciada. Cuando hiciste tu gran entrada, con tu casual e inusual manera de robarme sonrisas. Entre tus versos y rimas, tus chistes que me hacían doler la barriga En la forma más absurda me convertí en un espejo para ti. El reflejo vestido de amistad. Para cuando entendí que eras tú al que siempre espere, esa paradójica e insensata manera que nos juega la vida comprendí……………………………………….. que tú no me reconocías a mi!! LeydisProse 11/16
0
Jun 14, 2017
Jun 14, 2017 at 10:21 AM UTC
“No te reconocí”
¿Cómo no te reconocí? Después de desvelarme décadas imaginando tu gran llegada! Es que no pensé que serias así, tan casual, tan inusual. Cuando te soñaba y te formaba en mis pensamientos pensé que serias lluvia en mi sequia. Te pensé como la lluvia de junio….lenta, refrescante, constante, y serena. Pensé que serias la cosecha de la semilla que vengo cultivando en amores de tierra infértiles. Pensé que reconocería tus manos… Ya que hace tiempo las sentía acariciando mi cuerpo en hemisferios de distancias desconocidas. Tus labios como no los reconocí? Esos labios que tantos bese exasperadamente en luna creciente, cuando llamaba tu nombre sin aun conocerlo… te llame amor, cielo, mi eterno sueño. Te garabateé poemas con letras que no entendía, ya que no formaban parte de mi vocabulario, pero así venían cada una de ellas irrumpiendo mi mente forzándome a componerte versos, baladas y dedicatorias que recitaría el día de tu gran llegada. Hoy se entristece de nuevo mi corazón, ¡es que no te reconocí! Ahora siento que te perdí dos veces; Cuando no aun no te conocía y ahora que no pude reconocerte. Es que llegaste cuando menos me lo esperaba— ya estaba ciega y desahuciada. Cuando hiciste tu gran entrada, con tu casual e inusual manera de robarme sonrisas. Entre tus versos y rimas, tus chistes que me hacían doler la barriga En la forma más absurda me convertí en un espejo para ti. El reflejo vestido de amistad. Para cuando entendí que eras tú al que siempre espere, esa paradójica e insensata manera que nos juega la vida comprendí……………………………………….. que tú no me reconocías a mi!! LeydisProse 11/16
Continue reading...
37
Tal vez te sorprenda lo que te pido. Pero quiero mis deseos dejar claro. Si solo tú te encuentras a mi lado al morir. No quiero que me velen o hagan misa. Simplemente quiero que mi cuerpo cremes. Y mis cenizas se las entreguen  al  primer viento. Mientras anuncia con su silbato  el tren su llegada. Más no des aviso alguno de mi retirada. Si al paso del tiempo alguien te pregunta por mi bien estar! Solo al que pregunta notifica de mi vida pasada. Dile de mi parte que lo quise mucho. Ofreciendo mi perdón por el daño que le cause mientras respiraba. Te pido a ti, página vacía. Siendo tu mi más confiable amigo. Pues no he podido retener a nadie. Y tú has estado hasta el fin conmigo.
0
Jun 8, 2019
Jun 8, 2019 at 3:08 AM UTC
Página Vacía
Pálida, soñadora, y el aire misterioso, A la luz de la luna que el canal ilumina, La rubia Dogaresa, junto a su viejo esposo,. La flor de sus veinte años sobre el balcón reclina. Piensa en aquel apuesto doncel de la Embajada De Pisa, siempre airoso con su luciente manto, Que, de tarde, en San Marcos, espera su llegada, y el corazón le turba con un secreto encanto. Más digna de su raza, para el orgullo alienta; y no dejará nunca que el deshonor deslustre Los timbres de su escudo, que sin mancilla ostenta El gonfalón glorioso de la ciudad lacustre. La luna vierte pálido fulgor, y a la distancia Se oyen de gondoleros las notas argentinas, Mientras que pasa el viento regando, con fragancia, Sobre la azul laguna rumor de mandolinas.
0
315
Sangre patricia
Sube otra luna. Al oscuro cielo. El canto de grillos. Marca su llegada. Un amigo fiel. Mordiendo sus garras. Echado a mi diestra. Es quien me acompaña. Me observa en silencio. ¿Acaso él ignora?  Más en su mirada.  A mi, el consuela. Aunque de su boca.  No ofrece una letra. Y estoy bajo un faro. Sentado en silencio.  Sufriendo otra noche.  Desde que te fueras.
0
Jan 31, 2024
Jan 31, 2024 at 4:31 AM UTC
El consuela
¡Ay luna nueva, fresquita como una hilacha del día, que en el cielo azul y claro la tarde dejó perdida! ¡Ay luna recién llegada, que en el fondo del aljibe pareces una pestaña Caída en el agua triste! Voy a pedirte una gracia... (Dicen que es bueno pedirla cuando la luna es así, delgada y recién nacida). Ampárame con tu embrujo esta pálida sonrisa, que después de tanto tiempo vuelve a prestarme la dicha. Haz que ella crezca contigo y que me alumbre la cara, como tú, cuando semejas Una medalla dorada. Luna fina de Setiembre, sobre el mar y sobre el campo: ¡sé cordial a mi dulzura como lo fuiste a mi llanto!
0
301
Luna fina
Inclinado en una tarde sombría, Entre tinieblas y la falta de calor, Te solté como un pájaro nocturno Y te vi volar entre las primeras Estrellas que centellan tú llegada Como mi alma cuando la tocastes Por primate vez Amor mío. Y aunque fui yo quien te solté, Eh ido marcando con antorchas Tu llegada inesperada. Tengo historias que contarte, Comida para enseñarte, Besos que regalarte, Callados, delirantes Se pierden en este pueblo En donde te amaba. Oh mi vida, Entre el silencio que me arropa Y la voz algo se va muriendo, Algo de angustia y olvido, Algo entre las nubes y las estrellas, Algo como la caída de un árbol. Sin embargo, mis cuerdas vocales Se bañan entren estas palabras fugaces, Algo canta entre señales de humo, Gritar, cantar, huir entre hojas Marchitas del invierno. Tú estás aquí, tú no huyes, Tú me responderás hasta el último grito, Sin embargo, alguna vez vi como corría La tristeza debajo de las olas de tus ojos, Y mi todo, apenas quedan gotas temblando. Y triste y fuerte amor mío, Que haces de repente que no llegas?
0
Dec 3, 2023
Dec 3, 2023 at 10:30 AM UTC
En una tarde de Julio