"inanimado" poems
No puede ser posible
Conectar con algo tan inanimado como un libro.
No puede ser posible
Sentir tan cerca con alguien que no conoces.
No puede ser posible
Estar con el pueblo cuando nunca fuiste.
Pero es.
Oct 28, 2012
Oct 28, 2012 at 2:00 AM UTC
Nuestro corazón es músculo.
Por más que esté ya tieso o flojo.
Uno lo tiene dentro suyo,
y hace grande al de los otros.
¿Hace cuánto no lo ejercitas?
Emblandecer un corazón apagado.
¿Recuerdas tu primera cita?
Terminas, dolor y agotado.
Has pensado en abandonarlo
Pero día a día, se sana.
El corazón inanimado,
ahora vivo, siente y ama.
El ejercicio ya es costumbre.
Rutina de amor, la jornada.
Siempre mágico, nunca aburre.
No para, corazón, se agranda.
El que una vez roto y solo.
Callado, oculto y en desuso.
Ahora, inmenso, fuerte y rojo.
Gracias a usted, que se antepuso.
Mar 18, 2018
Mar 18, 2018 at 10:04 PM UTC
Arder sin voz de estrépito doliente
no puede el tronco duro inanimado;
el robre se lamenta, y, abrasado,
el pino gime al fuego, que no siente.
¿Y ordenas, Floris, que en tu llama ardiente
quede en muda ceniza desatado
mi corazón sensible y animado,
víctima de tus aras obediente?
Concédame tu fuego lo que al pino
y al robre les concede voraz llama:
piedad cabe en incendio que es divino.
Del volcán que en mis venas se derrama,
diga su ardor el llanto que fulmino;
mas no le sepa de mi voz la Fama.
497
Después de mucho, después de vagas leguas,
confuso de dominios, incierto de territorios,
acompañado de pobres esperanzas,
y compañías infieles, y desconfiados sueños,
amo lo tenaz que aún sobrevive en mis ojos,
oigo en mi corazón mis pasos de jinete,
muerdo el fuego dormido y la sal arruinada,
y de noche, de atmósfera obscura y luto prófugo,
aquel que vela a la orilla de los campamentos,
el viajero armado de estériles resistencias,
detenido entre sombras que crecen y alas que tiemblan,
me siento ser, y mi brazo de piedra me defiende.
Hay entre ciencias de llanto un altar confuso,
y en mi sesión de atardeceres sin perfume,
en mis abandonados dormitorios donde habita la luna,
y arañas de mi propiedad, y destrucciones que me son queridas,
adoro mi propio ser perdido, mi substancia imperfecta,
mi golpe de plata y mi pérdida eterna.
Ardió la uva húmeda, y su agua funeral
aún vacila, aún reside,
y el patrimonio estéril, y el domicilio traidor.
Quién hizo ceremonia de cenizas?
Quién amó lo perdido, quién protegió lo
último?
El hueso del padre, la madera del buque muerto,
y su propio final, su misma huida,
su fuerza triste, su dios miserable?
Acecho, pues, lo inanimado y lo doliente,
y el testimonio extraño que sostengo
con eficiencia cruel y escrito en cenizas,
es la forma de olvido que prefiero,
el nombre que doy a la tierra, el valor de mis sueños,
la cantidad interminable que divido
con mis ojos de invierno, durante cada día de este mundo.
483
E tu, ansiosa por te afogar,
Foste apanhada na corrente
Deste teu precioso mar.
À superfície da água salgada,
Onde te deixavas flutuar,
Saíram das mais ínfimas profundezas
Mil duzentos e sete braços
Ansiosos por te abraçar.
Envoltos num corpo inanimado,
Não o deixaram recuar.
Nunca mais deu à costa,
Nem soube o que era respirar.
Pois peso morto sempre naufraga
E não há volta a dar.
Mas há coisas que não têm peso
E são mais difíceis de afundar...
Descem, e logo voltam à tona
Como se estivessem a ressuscitar.
Dizem que a mulher que lá entrou,
Naquele tenebroso mar,
Entrou criança
E foi feita sereia.
Não sei o que lhes deu essa ideia,
Talvez estejam obcecados com a mudança.
Talvez pela forma como o seu corpo balança
Por entre as ondas da maré cheia.
Quem espera sempre alcança...
Numa noite escura,
num silêncio de levar à loucura,
Num céu envolto em trevas
onde nem espreitava o luar...
Avistaram uma sereia em pleno alto mar.
Dizem que o seu canto,
Simultaneamente belo e perigoso,
Fazia qualquer homem desesperar.
Como sou mulher, cética e descrente,
Com olhar atento mas duvidoso,
Nunca cheguei a acreditar.
Iludidos!
Aqui está mais uma prova,
Os homens são muito fáceis de enganar.
Nem se aperceberam que eram gritos
Aquilo que se espalhava pelo ar,
Os seus e o dela.
O som do massacre com que ela os iria brindar.
A única diferença é que os gritos da sereia
Eram de puro prazer,
E os gritos dos homens
Eram de puro sofrer.
A única diferença é que ela ia sobreviver,
Para ver outro dia nascer,
Para ter mais uma história que escrever.
Iludidos!
Não podem ver uma mulher que já não sabem pensar.
E ela, inteligente, usa esse instinto contra eles,
para os convencer a mergulhar.
Assim, num mar de tinta vermelha
Habituara-se a sereia a nadar.
A cada morte ria mais alto,
“Tanta ignorância ali jaz a boiar”,
E ria, como se os seus pulmões fossem estourar,
Com uma ingenuidade encantadora
De quem não sabe que está a pecar.
Dançava, louca e despreocupada,
Por entre centenas de corpos desfeitos
Que corriam na sua água, doce e salgada,
Livre de amarras e preconceitos.
Dizem que em noites de tempestade,
Por entre o caos da trovoada,
Ecoam os gritos de uma sereia
Juntamente com a sua doce risada.
“Não há homem neste mundo
Capaz de me tocar
Sem eu o petrificar.
Ainda bem que os braços
Que me envolveram,
No fim de tudo,
Foram os de uma deusa
Chamada Mar”.
Mar 12, 2022
Mar 12, 2022 at 8:55 AM UTC