"habito" poems
Forçado a um habito falho
Esfaqueando a face que eu sou
Encimentando um mundo que mal começou
Estrangulando todos os meus pensamentos
Oh, mergulhe no meu coração
E acenda a alma da minha substancia
E se apresente como meu purgatorio
Enquanto eu me balanço nessa rede de discórdia
Sobre essa mar de ruinas
Me afaste dessas fraquezas
Me ilumine com seus pesadelos
E acabe com minha juventude
Com seus sonhos doentios
Sep 20, 2015
Sep 20, 2015 at 12:26 PM UTC
o vento sopra
através do esqueleto do casario
sussurrando pensamentos de outrora
pensamentos
emoções
ideias
um som pulsante
habita na minha mente
não me deixando dormir
um único pensamento
fica preso à minha existência
e viajo
de pensamento em pensamento
e a ideia cresce
alimentando o meu outro eu
não estou mais só
Sep 9, 2015
Sep 9, 2015 at 5:15 AM UTC
Habito na cidade
Bares
Jogo
Estultícia
Arquitecto jogos na minha mente
A ideia esvanece-se
Cães latem
A cidade dorme
E se for o mar a minha morte!
“Adorava ver Nápoles e morrer”
May 28, 2014
May 28, 2014 at 6:14 PM UTC
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
-ya conocéis mi torpe aliño indumentario-,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.Desdeño las romanzas
de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.Converso con el hombre que siempre va conmigo
-quien habla solo espera hablar a Dios un día-;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.Y cuando llegue el día del último vïaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
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En las manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes
doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento
si los sueños y ensueños
son como ritos
el primero que vuelve
siempre es el mismo
salvando muros
se elevan en la tarde
tus pies desnudos
el azar nos ofrece
su doble vía
vos con tus soledades
yo con las mías
y eso tampoco
si habito en tu memoria
no estaré solo
tus miradas insomnes
no dan abasto
dónde quedó tu luna
la de ojos claros
mírame pronto
antes que en un descuido
me vuelva otro
no importa que el paisaje
cambie o se rompa
me alcanza con tus valles
y con tu boca
no me deslumbres
me basta con el cielo
de la costumbre
en mis manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes
doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento
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Aprisa ¡oh tú que vives! mueve tu paso lento
en las yerbas que cubren mi ceniza olvidada,
y no huelles las flores que ornen mi tumba helada
donde la verde yedra y hormigas subir siento.
¿Oyes? Cruza el arrullo de una paloma el viento,
que no sea en la piedra de mi tumba inmolada!
Si serme grato quieres, ¡que vuelva a su nidada!
Es tan dulce la vicia, y es el morir tormento...
¿No sabes? Bajo el mirlo que enguirnalda mi puerta
con mi nupcial corona, triste doblé la frente.
Del amor, cerca y lejos, ¡esposa y virgen, muerta!
He cerrado los ojos a luz esplendorosa,
y ahora sin consuelo, ya habito eternamente
del implacable Érebo la noche tenebrosa.
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