Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"graba" poems
*No quiero ser poeta, ellos escriben lo que desconocen para imaginar, desgarran la frustración de lo ajeno atrapando lo efímero en lo eterno. La tinta escribiendo, tienen miedo de borrar... El pensamiento es muy frágil, se lo lleva el viento pero la experiencia permanece, se graba muy dentro, no se puede olvidar. No quiero ser un poeta y hablar de cosas hermosas, amar con palabras, vivir entre letras... Siempre buscando la rima perfecta. No quiero ser un poeta que habla y no habla, que siente y no siente. Hacer poesía y recitarla con el alma no es más que la excusa del cobarde que no ama, y por amarlo todo, se engaña. Se entrega a la nada. No quiero ser un poeta, hablar de tus ojos de cielo, hacer de tus labios versos, y besarlos con dulces acentos. No quiero ser poeta y desnudar tu alma con bellas palabras, acariciarte con rimas, abrazarte entre líneas... No quiero ser poeta y desgarrar el papel con la pluma excitada. Yo no quiero ser poeta, menos mal que no los soy.*
0
Nov 18, 2012
Nov 18, 2012 at 11:01 PM UTC
Poeta no soy
EL AGUA. Alba circulatoria deposita en boca fresadora incontroladas gotas trazándose en el radio corporal y flores comestibles en acueducto curvo disparan las aguas como fuente dividida a la desembocadura de la boca que sonora diamantada graba en caricias de regadío y sumerge en hábitat de lago la reunión química que eres. Desandada en los abrigos inunda labial esqueje, en el sol del secano, espiga cerrándose que expande granada con el humo breve en camino recortado ajardinado hasta observatorio umbilical. Solar verde con fondo marítimo y el sol crudo penetra efectuando fotosíntesis de lupa en las gotas. Cadena floral circunvala el artificio de la leche protectora y pule suavidad sentada. En un hilo laberíntico se construye flor de los algodones nuevos y vuelve el agua al juego de los brillos a flote, a fondo anclada en peso emerge cerámica náutica que removiendo visualiza celosía de la seda y transparencia de ala delta ante el beso de diluvio indudable. *SafeCreative.org Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 John Desde*
0
Jun 8, 2013
Jun 8, 2013 at 2:16 PM UTC
El AGUA.
¿Suspiros?... ¡Aire!... ¿Lágrimas?... ¡Agua! ¿Insomnios?... ¡Nervios! Tenéis razón: ¡Y yo no duermo, llorando penas! ¡Y yo suspiro, sintiendo amor! Seres felices los que ignoramos Que amor, ternura, dicha y pesar, Sólo son causas que determinan Las secreciones del lagrimal. Hay algo oculto, misterio santo, De nuestra vida fuerza y poder, Ignota llama, constante impulso Que todos sienten, que nadie ve. ¿La sangre acaso? ¡callad, ilusos! ¿La sangre puede reír, llorar? ¿Guardan sus globos los pensamientos, Las esperanzas, lo inmaterial? ¿Quizá los nervios? Hilos que llevan Hasta el cerebro la sensación, ¿También trasmiten los sentimientos Que nos elevan buscando a Dios? Duermo en la alcoba sola y oscura, Y no es tan negra mi soledad, Pues ya dormido, con otros ojos Miro las formas de lo ideal. ¿En qué pupilas y en qué retina Se graba el ángel que alcanzo a ver? ¿Por qué sin ojos mirarlo puedo, Y estando mudo, le hablo también? ¡Sangre! No bastas para la mente. Prestas al barro tinte y color; Y de igual modo correr podrías Dentro la estatua de Pigmalión. Mas este impulso secreto y vago Que le llamamos sentir, pensar; Que nos eleva, que nos contiene, Que deja al barro, y al cielo va; Esta secreta llama que encierra Conciencia, juicio, talento, amor; Que no se palpa, que no se mide: La fe, la gloria, la inspiración; No está en los nervios ni está en la sangre; ¡No! que si fuese materia vil, Cuando se duerme bajo la tumba, Con sangre y nervios quedara allí. Eso es eterno. La ciencia, el arte, Reflejos suyos siempre serán. Fuera del alma ¡cuán pobres somos! ¡Todo se muere! ¡Todo se va!
0
1k
Lo que no muere
¿Suspiros?... ¡Aire!... ¿Lágrimas?... ¡Agua! ¿Insomnios?... ¡Nervios! Tenéis razón: ¡Y yo no duermo, llorando penas! ¡Y yo suspiro, sintiendo amor! Seres felices los que ignoramos Que amor, ternura, dicha y pesar, Sólo son causas que determinan Las secreciones del lagrimal. Hay algo oculto, misterio santo, De nuestra vida fuerza y poder, Ignota llama, constante impulso Que todos sienten, que nadie ve. ¿La sangre acaso? ¡callad, ilusos! ¿La sangre puede reír, llorar? ¿Guardan sus globos los pensamientos, Las esperanzas, lo inmaterial? ¿Quizá los nervios? Hilos que llevan Hasta el cerebro la sensación, ¿También trasmiten los sentimientos Que nos elevan buscando a Dios? Duermo en la alcoba sola y oscura, Y no es tan negra mi soledad, Pues ya dormido, con otros ojos Miro las formas de lo ideal. ¿En qué pupilas y en qué retina Se graba el ángel que alcanzo a ver? ¿Por qué sin ojos mirarlo puedo, Y estando mudo, le hablo también? ¡Sangre! No bastas para la mente. Prestas al barro tinte y color; Y de igual modo correr podrías Dentro la estatua de Pigmalión. Mas este impulso secreto y vago Que le llamamos sentir, pensar; Que nos eleva, que nos contiene, Que deja al barro, y al cielo va; Esta secreta llama que encierra Conciencia, juicio, talento, amor; Que no se palpa, que no se mide: La fe, la gloria, la inspiración; No está en los nervios ni está en la sangre; ¡No! que si fuese materia vil, Cuando se duerme bajo la tumba, Con sangre y nervios quedara allí. Eso es eterno. La ciencia, el arte, Reflejos suyos siempre serán. Fuera del alma ¡cuán pobres somos! ¡Todo se muere! ¡Todo se va!
Continue reading...
48
Si grande ser deseas, erige en alta cumbre Tu fortaleza, y hazla para ti solamente... Que a sus muros no pueda llegar la muchedumbre, Que se alce inaccesible sobre la roca ingente. Álzala en el orgullo de la cima inviolada, En las rutas azules del águila y del trueno, Reina de mármol blanco que mira a la hondonada, Albo lirio de piedra sobre el azul sereno. Que fulgure tan lejos en la roca bravía, Tan lejos, que los hombres, absortos en su anhelo, Crean mirar un nuevo resplandor en el día, y no sepan si viene de la tierra o del cielo. Haz tú solo el santuario de tu alma, el santuario Donde la luz empieza, donde la sombra acaba; y para que florezca tu ensueño solitario, Esta palabra mágica: «YO», sobre el muro graba. Después, duros cerrojos echa sobre la vida, Aíslate y la puerta cierra al viento que pasa, y si el techo te ahoga, busca al cielo salida Para que venga el alma del cielo hasta tu casa. Y allí en lo más recóndito de tu mansión secreta, Altar de hierro y oro para tu fe levanta, y ante ese altar, adora tu ideal de poeta, y con tu vida a solas y con tu Ensueño, canta. Canta el amor sagrado que tus entrañas quema; Canta para que arrulles tu alma en la luz absorta, Canta para los astros radiosos tu poema, y si los hombres no oyen tus himnos, ¡nada importa! Solo, divinamente solitario en tu encierro... La soledad es fuerza y el mayor de los bienes, Es el vuelo del alma que sube del destierro, El umbral encontrado de perdidos Edenes. Sólo una patria es tuya sobre el mundo: ¡tú mismo! Canta, y cuando tu espíritu se hunda en la eterna calma, Lleva el supremo orgullo, de la muerte al abismo, De que vivir supiste la vida de tu alma.
0
497
La fortaleza
Si grande ser deseas, erige en alta cumbre Tu fortaleza, y hazla para ti solamente... Que a sus muros no pueda llegar la muchedumbre, Que se alce inaccesible sobre la roca ingente. Álzala en el orgullo de la cima inviolada, En las rutas azules del águila y del trueno, Reina de mármol blanco que mira a la hondonada, Albo lirio de piedra sobre el azul sereno. Que fulgure tan lejos en la roca bravía, Tan lejos, que los hombres, absortos en su anhelo, Crean mirar un nuevo resplandor en el día, y no sepan si viene de la tierra o del cielo. Haz tú solo el santuario de tu alma, el santuario Donde la luz empieza, donde la sombra acaba; y para que florezca tu ensueño solitario, Esta palabra mágica: «YO», sobre el muro graba. Después, duros cerrojos echa sobre la vida, Aíslate y la puerta cierra al viento que pasa, y si el techo te ahoga, busca al cielo salida Para que venga el alma del cielo hasta tu casa. Y allí en lo más recóndito de tu mansión secreta, Altar de hierro y oro para tu fe levanta, y ante ese altar, adora tu ideal de poeta, y con tu vida a solas y con tu Ensueño, canta. Canta el amor sagrado que tus entrañas quema; Canta para que arrulles tu alma en la luz absorta, Canta para los astros radiosos tu poema, y si los hombres no oyen tus himnos, ¡nada importa! Solo, divinamente solitario en tu encierro... La soledad es fuerza y el mayor de los bienes, Es el vuelo del alma que sube del destierro, El umbral encontrado de perdidos Edenes. Sólo una patria es tuya sobre el mundo: ¡tú mismo! Canta, y cuando tu espíritu se hunda en la eterna calma, Lleva el supremo orgullo, de la muerte al abismo, De que vivir supiste la vida de tu alma.
Continue reading...
36
Este armazón de huesos y pellejos, de pasear una cabeza loca se halla cansado al fin, y no lo extraño, pues, aunque es la verdad que no soy viejo, de la parte de vida que me toca en la vida del mundo, por mi daño he hecho un uso tal, que juraría que he condensado un siglo en cada día. Así, aunque ahora muriera, no podría decir que no he vivido; que el sayo, al parecer nuevo por fuera, conozco que por dentro ha envejecido. Ha envejecido, sí, ¡pese a mi estrella! Harto lo dice ya mi afán doliente, que hay dolor que al pasar, su horrible huella graba en el corazón, si no en la frente.
0
389
Rima lvii
Como la mano pura que graba en las paredes mensajes obsesivos de amor, sueños cifrados,                           así la trayectoria cruel de este cuchillo me está marcando el alma. Mas su caligrafía no es oscura ni inocente:                   bien claro deletrea la obscenidad del tiempo, sus siniestros designios.                 ¡Qué desgracia!                                           Ahora, cuando salga a la calle, cualquiera podrá ver en mi rostro -lo mismo que en las piedras profanadas de un viejo templo en ruinas- los nombres, los deseos, las fechas que componen -abandonado todo a la intemperie- el confuso perfil de un sueño roto, el símbolo roído de una yerta esperanza.
0
332
Sonata para violín solo
Ya nadie graba  en las paredes  en los troncos    luis y maría        raquel y carlos          marta y alfonso  junto a dos corazones  enlazados ahora las parejas  leen esas vetustas  incómodas ternuras  en las paredes  en los troncos  y comentan    qué ñoños  antes de separarse  para siempre
0
308
Il cuore