"esposa" poems
Na neblina abafada
Dentre as árvores, dentre algas
Sentir a água
Ouvir os cantos
Cintilante
Suas mãos quentes tocaram meu tornozelo
Seu coração frio tocou o meu
Oh, Deus,
Se realmente estou apaixonado
Me faça não querer deixa-la
Os corações que já quebrei,
não se comparam ao dela
Deixe-me ficar
Se realmente estou apaixonado,
me diga se ela corresponde
Seu canto entrou em meus ouvidos
Uma sintonia aveludada,
salgada,
com uma pitada de perigo
O som dos pingos de água se rebatendo
Venha comigo, vamos viver juntos
Seja minha esposa.
Presa por algemas de areia
Se rebatia enquanto suas mãos puxavam as minhas
Delicada.
Uma beleza agoniante
Oh, Deus,
O que será de mim?
Um vida fria terei caso não ficar com ela.
Me trazendo para a água
Sussurrando feitiços e me deixando cego pelo amor
Meu corpo logo estará submerso
Estou indo
Ofegante
Coração frio, mãos quentes, beleza agoniante
Vendo a escuridão
Cego por um amor planejado
Um coração antes sujo,
fora iludido por olhos vibrantes
e pele cintilante
O coração quente fora apagado,
sentindo amor.
Oh, Deus,
diga-me, terminarei sendo enganado?
Apr 28, 2015
Apr 28, 2015 at 6:55 PM UTC
Tu me ves como una mujer muy fuerte (you see me as a strong woman
Estoy feliz y fuerte y feminista (i am happy, strong and feministic
Mi ****** es mi major amiga (*my ****** is my best friend*
Juntos somos activistas (together we are activists
Mi pelo esta corto y tengo confianza (my hair is short and i have confidence
Te aparecio como una esposa, hija, hermana, amiga. (i appear to you as a wife, a daughter, sister, friend
No me pinto. (i don't wear makeup
Mi cuerpo es bonito y no me interesa que otras piensan. (my body is beautiful and i don't care what others think
No necesito hombres en mi vida. (i don't need men in my life
No se amo mi novio (i don't love my boyfriend
Ni mi padre(nor my father
Me abandono.(he abandoned me
quiero a mi mama (i want my mother
Mi hermana(my sister
Mis amigas (my friends
Y mi vida. (and my life
Pero, en la noche (but, at night
Cuando estoy solo (when i am alone
Mi espejo transforma en un monstruo. (my mirror turns into a monster
Mi pelo es largo asi que puedo esconderme detras. (my hair is long so that i can hide behind it
Pienso que no puedo estar solo (i don't think i can be alone
Estoy triste sobre mi padre, (i am sad about my father.
Me abandono. (he abandoned me
Me odio. (i hate myself
Mi cuerpo es mi enemigo. (my body is my enemy
Solo quiero dormir y comer (i just want to eat and sleep
Mi vida significa nada (my life means nothing
Mi cara es diferente (my face is different
Cada dia (every day
Jun 1, 2011
Jun 1, 2011 at 6:52 PM UTC
My favorite fruit la mas sabrosa
La mas Hermosa mi querida
Esposa la bella rosa pienso en ti
Me muero sin ti Ya te vi
Cambiastes bien mucho
Pero todavia te quiero mas
Y bien mucho estas mas shorty
Es lo de menos me gustan tus cenos
No muy grandes tampoco chicos
Soy tu chico de tu tipo
Tus labios estan jugozos
Con amor los gozo
Comerte entera como el ozo
Eres mayor que yo en edad
Pero soy mas grande en realidad
No importa si no eres la mas bella
Para mi eres una estrella
La Luna Que Alumnae Mi Camino
No tengas miedo, para mi nunca
Seras fea, para mi siempre seras
La Mas Bella
Mar 26, 2015
Mar 26, 2015 at 7:46 AM UTC
António teu nome,
Agricultor, vitivicultor.
Apaixonado pela terra,
Pelo Douro, pelos Montes.
Aquele amor que não se encerra,
Dorme na colina, na serra.
Colheu tristeza na Guerra Colonial,
Amou o Douro e Portugal.
Semeou a terra que alegrias lhe traria,
Amou seus filhos e sua esposa Maria.
Plantou videiras que olhavam o céu estrelado,
Fez vinho com amor imaculado.
As uvas são um amor para toda a vida,
Deus nos ama até na despedida.
Olhou para o Rio Douro eTua ,
E na memória de um povo com glória,
Com aquela lágrima que eu sinto agora.
Me conforto no horizonte duriense,
Hoje, amanhã e sempre.
Victor Marques
Oct 18, 2010
Oct 18, 2010 at 6:47 AM UTC
Yo, para todo viaje
-siempre sobre la madera
de mi vagón de tercera-,
voy ligero de equipaje.
Si es de noche, porque no
acostumbro a dormir yo,
y de día, por mirar
los arbolitos pasar,
yo nunca duermo en el tren,
y, sin embargo, voy bien.
¡Este placer de alejarse!
Londres, Madrid, Ponferrada,
tan lindos... para marcharse.
Lo molesto es la llegada.
Luego, el tren, al caminar,
siempre nos hace soñar;
y casi, casi olvidamos
el jamelgo que montamos.
¡Oh, el pollino
que sabe bien el camino!
¿Dónde estamos?
¿Dónde todos nos bajamos?
¡Frente a mí va una monjita
tan bonita!
Tiene esa expresión serena
que a la pena
da una esperanza infinita.
Y yo pienso: Tú eres buena;
porque diste tus amores
a Jesús; porque no quieres
ser madre de pecadores.
Mas tú eres
maternal,
bendita entre las mujeres,
madrecita virginal.
Algo en tu rostro es divino
bajo tus cofias de lino.
Tus mejillas
-esas rosas amarillas-
fueron rosadas, y, luego,
ardió en tus entrañas fuego;
y hoy, esposa de la Cruz,
ya eres luz, y sólo luz...
¡Todas las mujeres bellas
fueran, como tú, doncellas
en un convento a encerrarse!...
¡Y la niña que yo quiero,
ay, preferirá casarse
con un mocito barbero!
El tren camina y camina,
y la máquina resuella,
y tose con tos ferina.
¡Vamos en una centella!
1.5k
Hay un tirano que sujeta
y otro tirano que desata...
y entre los dos tu predio, libertad.
¡Libertad, libertad,
hazaña prometeica,
en tensión angustiosa y sostenida
de equilibrio y amor!
¡Libertad española!
a tu derecha tienes
los grillos y la sombra
y a tu izquierda la arena
donde el amor no liga.
Se es esclavo del hacha
lo mismo que del cepo...
Y el desierto es también un calabozo;
el desierto amarillo
donde el átomo roto
no se pone de pie.
De aquí nadie se escapa. Nadie.
Porque dime tú, amigo cordelero,
¿hay quién trence una escala
con la arena y el polvo?
Español,
más pudo tu envidia
que tu honor,
y más cuidaste el hacha
que la espada.
Tuya es el hacha, tuya.
Más tuya que tu sombra.
Contigo la llevaste a la Conquista
y contigo ha vivido
en todos los exilios.
Yo la he visto en América
-en México y en Lima-,
Se la diste a tu esposa
ya tu esclava...
y es la eterna maldición de tu simiente.
Tuya es el hacha, el hacha:
la que partió el Imperio
y la nación,
la que partió los reinos,
la que parte la ciudad
y el municipio,
la que parte la grey
y la familia,
la que asesina al padre
-Álvar González,
Álvar González, habla-,
Bajo su filo se ha hecho polvo
el Arca,
la casta,
y la roca sagrada de los muertos;
el coro,
el diálogo
y el himno;
el poema,
la espada
y el oficio;
la lágrima,
la gota
de sangre,
y la gota
de alegría...
Y todo se hará polvo,
todo,
todo,
todo...
Polvo con el que nadie,
nadie,
construirá jamás
ni un ladrillo
ni una ilusión.
1.3k
Fue Cervantes quien relató con su pluma sabia
la extraña historia de dos amigos florentinos
que por amor forzaron sobre sí la desgracia
al maniobrar con impertinencia y desatino
en el ánima de una recogida muchacha.
El esposo con el amigo la puso a prueba
pidiéndole que a su mujer hiciera la corte
sin prevenir el impertinente a dónde lleva
la duda cuando no cuenta con ningún soporte.
Y el que pretendía sólo simular amor
para satisfacer al esposo empecinado
y comprobar de la mujer lealtad y honor,
termino, al fin, de sus virtudes enamorado.
De tal modo que el marido quiso probar la honra
colocándole acechanzas a la castidad
de aquella desprevenida y sosegada esposa,
las que fatalmente minaron su voluntad.
Lo que comenzaron como una prueba fingida
terminó en calamitoso engaño verdadero
porque quien pone trampas a la luz y la vida
termina transitando por oscuros senderos.
(Jorge Gómez A.)
Jun 21, 2012
Jun 21, 2012 at 5:22 PM UTC
Señora; según dicen, ya tiene usted otro amante.
Lástima que la prisa nunca sea elegante...
Yo sé que no es frecuente que una mujer hermosa
se resigne a ser viuda, sin haber sido esposa.
Y me parece injusto discutirle el derecho
de compartir sus penas, sus gozos y su lecho;
pero el amor, señora, cuando llega el olvido
también tiene el derecho de un final distinguido.
Perdón, si es que la hiere mi reproche, perdón,
aunque sé que la herida no es en el corazón...
Y, para perdonarme, piense si hay más despecho
en lo que yo le digo que en lo que usted ha hecho;
pues sepa que una dama con la espalda desnuda,
sin luto, en una fiesta, puede ser una viuda,
pero no, como tantas, de un difunto señor,
sino, para ella sola; viuda de un gran amor.
Y nuestro amor, recuerdo, fue un amor diferente,
(al menos al principio, ya no, naturalmente).
Usted era el crepúsculo a la orilla del mar,
que, según quien la mire, será hermoso o ******
Usted era la flor que, según quien la corta,
es algo que no muere o algo que no importa.
O acaso ¿cierta noche de amor y de locura,
yo vivía un ensueño... y usted una aventura?
Si, usted juró, cien veces, ser para siempre mía:
yo besaba sus labios, pero no lo creía...
Usted sabe, y perdóneme, que en ese juramento
influye demasiado la dirección del viento.
Por eso no me extraña que ya tenga otro amante,
a quien quizás le jure lo mismo en este instante.
Y como usted, señora, ya aprendió a ser infiel,
a mí, así de repente... me da pena por él.
Sí, es cierto. Alguna noche su puerta estuvo abierta,
y yo, en otra ventana me olvidé de su puerta;
o una tarde de lluvia se iluminó mi vida
mirándome en los ojos de una desconocida;
y también es posible que mi amor indolente
desdeñara su vaso bebiendo en la corriente.
Sin embargo, señora, yo, con sed o sin sed,
nunca pensaba en otra si la besaba a usted.
Perdóneme de nuevo, si le digo estas cosas,
pero ni los rosales dan solamente rosas;
y no digo esto por usted, ni por mí,
sino por los amores que terminan así.
Pero vea, señora, que diferencia había
entre usted que lloraba y yo; que sonreía,
pues nuestro amor concluye con finales diversos:
Usted besando a otro; yo, escribiendo estos versos...
1.3k
En París está doña Alda, la esposa de don Roldán,
trescientas damas con ella para la acompañar:
todas visten un vestido, todas calzan un calzar,
todas comen a una mesa, todas comían de un pan,
si no era doña Alda, que era la mayoral;
las ciento hilaban oro, las ciento tejen cendal,
las ciento tañen instrumentos para doña Alda holgar.
Al son de los instrumentos doña Alda dormido se ha;
ensoñado había un sueño, un sueño de gran pesar.
Recordó despavorida y con un pavor muy grande;
los gritos daba tan grandes que se oían en la ciudad.
Allí hablaron sus doncellas, bien oiréis lo que dirán:
-¿Qué es aquesto, mi señora? ¿quién es el que os hizo mal?
-Un sueño soñé, doncellas, que me ha dado gran pesar:
que me veía en un monte en un desierto lugar:
do so los montes muy altos un azor vide volar,
tras dél viene una aguililla que lo ahínca muy mal.
El azor, con grande cuita, metióse so mi brial,
el aguililla, con gran ira, de allí lo iba a sacar;
con las uñas lo despluma, con el pico lo deshace.
Allí habló su camarera, bien oiréis lo que dirá:
-Aquese sueño, señora, bien os lo entiendo soltar:
el azor es vuestro esposo que viene de allén la mar,
el águila sedes vos, con la cual ha de casar,
y aquel monte es la iglesia, donde os han de velar.
-Si así es, mi camarera, bien te lo entiendo pagar.
Otro día de mañana cartas de fuera le traen:
tintas venían por dentro, de fuera escritas con sangre,
que su Roldán era muerto en caza de Roncesvalles.
1.2k
Caen hojas de los árboles
como gotas del cielo
deshojando los árboles
¿Lo estará haciendo el viento?
o quién más lo hace, si no es alguien del cielo
o más bien será un poeta en sueño eterno
que va deshojando su libro
va escribiendo sus versos
con tinta de su pluma
cambia el estado y el tiempo
haciendo de su poema
cada día un día nuevo
ayudado por su palabra
pinta un crepúsculo en el cielo
regalando su magistral obra
a el mismísimo Dios que vive en el cielo
adornándole esta su casa
con esos poderosos versos
deja en la tierra sus hojas
¿o dejará más que eso?
deja una esposa, una vida
y una estela en su ascenso
sube por la escalera
mientras se va despidiendo
de su hija, de su vida
de las hojas en el suelo
que ayudará algún día
a que tu también llegues al cielo.
1.1k
Desde este mismo instante seremos dos extraños
por estos pocos días, quién sabe cuántos
años...
Yo seré en tu recuerdo como un libro prohibido,
uno de esos que nadie confiesa haber leído.
Y así mañana, al vernos en la calle, al ocaso,
tu bajarás los ojos y apretarás el paso,
y yo, discretamente, me cambiaré de acera,
o encenderé un cigarro, como si no te viera...
Seremos dos extraños desde este mismo instante
y pasarán los meses, y tendrás otro amante:
Y como eres bonita, sentimental y fiel,
quizás, andando el tiempo, te casarás con él.
Y ya, más que un esposo será como un amigo,
aunque nunca le cuentes que has soñado conmigo,
y aunque, tras tu sonrisa, de mujer satisfecha,
se te empañen los ojos, al llegar una fecha.
Acaso, cuando llueva, recordarás un día
en que estuvimos juntos y en que también llovía.
Y quizás no te pongas nunca más aquel traje
de terciopelo verde, con adornos de encaje.
O harás un gesto mío, tal vez sin darte cuenta,
cuando dobles la almohada con mano soñolienta.
Y domingo a domingo, cuando vayas a Misa,
de tu casa a la Iglesia, perderás tu sonrisa.
¿Qué más puedo decirte? Serás la esposa honesta
que abanica al marido cuando ronca su siesta:
Tras fregar los platos y de tender las camas,
te pasarás las noches sacando crucigramas...
Y así, años y años, hasta que, finalmente,
te morirás un día, como toda la gente.
Y voces que aún no existen sollozarán tu nombre,
y cerrarán tus ojos los hijos de otro hombre.
Y no me importa quién pase después por un sendero,
si me queda el orgullo de haber sido el primero.
Y el vaso que embriagara mi ilusión y mi hastío,
aunque esté en otra mano seguirá siendo mío.
Por eso puedes irte mi pobre soñadora,
pues si el reloj se para no detiene la hora,
y tú serás la misma de las noches aquellas
aunque cierres los ojos por no ver las estrellas.
1k
I'm happy someone out there
In ther universe loves me deeply
Thinks of me as much as I do
I'm content although circumstances
Build fences separating us apart
But it's okay you carry my heart
And I carry yours with me, deep in me
Thank you, goodnight sleeptight
When the time is right mami
Mamasita preciosa hermosa
Como la mas bella rosa eres mi esposa
De espiritu y verdad y mi felicidad
Jun 3, 2015
Jun 3, 2015 at 2:30 AM UTC
Él,
de cabellera nevada, ojos tierra, piel arena clara acentuada por los surcos que definen sus primaveras y de postura erguida.
Pasa sus días en la rural, sintiendo la refrescante brisa que acaricia cada robusta extremidad.
En la inspección diaria de sus yagrumos, su mente relata la aparición de sus hijos, verlos crecer y cómo tomaron caminos apartes.
Las visitas se tornaron trimestrales y en ocaciones más tardías.
Añora esos momentos en los que podía escuchar sus hermosas risas mientras jugaban con el nuevo artefacto que les compró después de tantas horas de jornada con su cuerpo cubierto en sudor.
A la vez, en el intento de no quebrantarse por las frecuentes ausencias, se preocupa por mantener su hogar intacto y la alacena llena, mientras su esposa está en estado vegetal.
Toma asiento en ese viejo colchón, enciende la tele en lo que la claridad afecta su opaca visión.
Distraído, observa el hipódromo, apostando por el mejor jinete, como de costumbre.
Al evento culminar, se percata que otro anochecer había transcurrido, que todo seguía igual.
Al final del día era solo él,
con la misma rutina, la misma soledad.
Apr 19, 2015
Apr 19, 2015 at 9:57 PM UTC
Sigue, sigue blanca estrella,
Por el cielo en que naciste,
Sin dejar ninguna huella...
Siempre te hallaré más bella,
Siempre te hallaré más triste.
Hoy vengo con mi dolor,
Cual antes feliz venía;
Mas ya nunca, astro de amor,
Ceñirás con tu fulgor
Ni su frente ni la mía.
Tú cruzas por ese cielo,
Dando con tu luz la calma;
Yo cruzo, por este suelo,
Llevando en mi desconsuelo
Lena de sombras el alma.
Dame, dame tu luz bella;
Que en esta alma sin amor,
Tú sorprenderás estrella,
En cada nube una huella,
Y en cada huella un dolor.
Tú que has escuchado el canto
De mi primera pasión,
Acompaña mi quebranto,
Y alumbra el amargo llanto
que brota del corazón.
¡Horas del primer cariño!
tú las miraste lucir,
Cuando ante tu luz de armiño,
La niña en brazos del niño
Soñaba en el porvenir.
¡Dulce amor! ¡grata ciencia!
¡Blanca luz! ¡Delirio ardiente!
¿Por qué huyes de la existencia,
Cuando una dura experiencia
Va marchitando la frente?
¡Aquellos goces extraños,
Aquel esperar en Dios,
Sin recoger desengaños,
Aquel pasar de los años
Sin perturbar a los dos!
Todo, todo, blanca estrella,
Tu tibia luz alumbró;
¡Edad de sueños aquella,
Envidiable, dulce, bella,
Que para siempre huyó!
Celia, al expirar el día,
Por estos sitios vendrá,
Ya no como antes venía,
Que aquella alma que fue mía,
Pertenece a otra alma ya.
Antes ¡ay! ¡cuánto embeleso!
Sollozando de placer,
Dejaba en mi frente un beso;
Por eso, estrella; por eso
No quiero volverla a ver.
Ahora, dulce y cariñosa,
En otro sus ojos fijos,
Tendrá su boca amorosa
La majestad de la esposa
Para besar a sus hijos.
Con tus rayos blanquecinos
Alumbra siempre su hogar;
Aparta nuestros caminos,
Y ¡ay! que sus ojos divinos
No aprendan nunca a llorar.
Si sigues, tú, blanca estrella,
Por el cielo en que naciste,
Sin dejar ninguna huella...
Siempre te hallaré más bella,
Siempre me verás mas triste.
924
La Mancha y sus mujeres... Argamasilla, Infantes
Esquivias, Valdepeñas, La novia de Cervantes,
y del manchego heroico, el ama y la sobrina
(el patio, la alacena, la cueva y la cocina,
la rueca y la costura, la cuna y la pitanza),
la esposa de don Diego y la mujer de Panza,
la hija del ventero, y tantas como están
bajo la tierra, y tantas que son y que serán
encanto de manchegos y madres de españoles
por tierras de lagares, molinos y arreboles. Es la mujer manchega garrida y bien plantada,
muy sobre sí doncella, perfecta de casada. El sol de la caliente llanura vinariega
quemó su piel, mas guarda frescura de bodega
su corazón. Devota, sabe rezar con fe
para que Dios nos libre de cuanto no se ve.
Su obra es la casa -menos celada que en Sevilla,
más gineceo y menos castillo que en Castilla-.
Y es del hogar manchego la musa ordenadora;
alinea los vasares, los lienzos alcanfora;
las cuentas de la plaza anota en su diario,
cuenta garbanzos, cuenta las cuentas del rosario. ¿Hay más? Por estos campos hubo un amor de fuego,
dos ojos abrasaron un corazón manchego. ¿No tuvo en esta Mancha su cuna Dulcinea?
¿No es el Toboso patria de la mujer idea
del corazón, engendro e imán de corazones,
a quien varón no impregna y aun parirá varones? Por esta Mancha -prados, viñedos y molinos-
que so el igual del cielo iguala sus caminos,
de cepas arrugadas en el tostado suelo
y mustios pastos como raído terciopelo:
por este seco llano de sol y lejanía,
en donde el ojo alcanza su pleno mediodía
(un diminuto bando de pájaros puntea
el índigo del cielo sobre la blanca aldea,
y allá se yergue un soto de verdes alamillos,
tras leguas y más leguas de campos amarillos),
por esta tierra, lejos del mar y la montaña,
el ancho reverbero del claro sol de España,
anduvo un pobre hidalgo ciego de amor un día
-amor nublóle el juicio: su corazón veía-. Y tú, la cerca y lejos, por el inmenso llano
eterna compañera y estrella de Quijano,
lozana labradora fincada en tus terrones
-oh madre de manchegos y numen de visiones-,
viviste, buena Aldonza, tu vida verdadera
cuando ta amante erguía su lanza justiciera,
y en tu casona blanca ahechando el rubio trigo.Aquel amor de fuego era por ti y contigo. Mujeres de la Mancha con el sagrado mote
de Dulcinea, os salve la gloria de Quijote.
868
hay un ojo de fuego sentado en mi mesa
come las penas contagiosas
un ojo de fuego come a los compañeros contagiosos
que ordenaron a sus niñitos caer
como hombres de pie contra la muerte
un niñito era dulce como amargo arrabal
otro amaba a la reina del plata
todos ataron su corazón con mares
ninguno había leído la revolución en un libro
la revolución fue para ellos un ojo de fuego
el viento que barre a los astros
un árbol subido al pajarito más audaz
un gran amor tirando al fuego la tristeza
el mundo amargo como un arrabal
crepitaban como el esposo en la esposa
el amor no los dejaba dormir
saltaban de la noche para ir al combate
contra las injusticias insoportables
las verguenzas las humillaciones insoportables
el capitalismo no los dejaba dormir
hay un ojo de fuego en mi mesa
sirve un plato de compañeros bellos
están soñando con la gente
siempre soñaron que la gente es más alta que el sol/
siempre soñaron que la gente podía ser más alta
que el sol/
están haciendo una cuna para mecer al mundo
para abrigar calores que vendrán
para estrenar un beso sin fondo.
792
He poblado tu vientre de amor y sementera,
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo.Morena de altas torres, alta luz y ojos altos,
esposa de mi piel, gran trago de mi vida,
tus pechos locos crecen hacia mí dando saltos
de cierva concebida.Ya me parece que eres un cristal delicado,
temo que te me rompas al más leve tropiezo,
y a reforzar tus venas con mi piel de soldado
fuera como el cerezo.Espejo de mi carne, sustento de mis alas,
te doy vida en la muerte que me dan y no tomo.
Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas,
ansiado por el plomo.Sobre los ataúdes feroces en acecho,
sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa
te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho
hasta en el polvo, esposa.Cuando junto a los campos de combate te piensa
mi frente que no enfría ni aplaca tu figura,
te acercas hacia mí como una boca inmensa
de hambrienta dentadura.Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera:
aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo,
y defiendo tu vientre de pobre que me espera,
y defiendo tu hijo.Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado
envuelto en un clamor de victoria y guitarras,
y dejaré a tu puerta mi vida de soldado
sin colmillos ni garras.Es preciso matar para seguir viviendo.
Un día iré a la sombra de tu pelo lejano,
y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo
cosida por tu mano.Tus piernas implacables al parto van derechas,
y tu implacable boca de labios indomables,
y ante mi soledad de explosiones y brechas
recorres un camino de besos implacables.Para el hijo será la paz que estoy forjando.
Y al fin en un océano de irremediables huesos
tu corazón y el mío naufragarán, quedando
una mujer y un hombre gastados por los besos.
788
Eres mi amor, Paula, mi amor, Paula, Clara quise decir.
Y cuánto tiempo, Paula, digo Clara,
sin ti y sin mí. Las diligencias
parten sin mí y sin ti.
O a ti te llevan hacia el norte, hacia el pobre Roberto.
A mí, hacia el sur, contigo hacia el sur, donde ya no estabas,
donde nunca estarías. Ahora he tomado el tren
para decirte adiós. Y sueño, sueño mío.
Cerré los ojos, deslumbrado por la memoria.
Apreté la cintura del paisaje, recorrí sus caderas,
miré sus ojos verdes, ceniza con sentido.
Tendía el cielo su metal hermético.
Y se superpusieron mediterráneos y cantábricos,
cipreses respirados desde un sótano,
casi a vista de muerto, y jazmineros.
Después, las cosas y sus nombres
perdieron sus contornos, su significación
y fueron nada más que ritmo, armonía viajera
liberada de los instrumentos que le dieron su carne.
No queda nadie ya que pueda perdonarte,
que pueda perdonarme, perdonarnos.
Nadie que pueda rescatar los besos que se pudren
sobre Roberto y su locura piadosa.
Ahora que voy a ti, a encontrarte en la aduana de la muerte
pienso, Clara, amor mío, que cuando nos besábamos
era a Roberto a quien besábamos, al engañado
hijo de nuestro amor. Él murió un día.
Su esposa, tú, amor mío, Clara, también has muerto ahora.
Yo tomé el tren para encontrarme en la frontera,
para decirte adiós desde el lado acá de la muerte, amor de mi vida.
Pero nunca llegaré a ti.
El viejo Brahms es viejo, y está gordo.
Me he quedado dormido y me he pasado de estación.
¿Comprendes, amor mío, que nunca llegaré a tu lado
por culpa de este sueño, que es mi bálsamo y mi enemigo?
Ya nunca llegaré a tu lado.
Puede ser, amor mío, que no te amara ya,
que no te hubiese amado nunca,
que sólo hubiese amado a mi propio amor,
el amor que te tuve, Clara, amor mío.
811
Si yo jamás hubiera salido de mi villa,
con una santa esposa tendría el refrigerio
de conocer el mundo por un solo hemisferio.
Tendría, entre corceles y aperos de labranza,
a Ella, como octava bienaventuranza.
Quizá tuviera dos hijos, y los tendría
sin un remordimiento ni una cobardía.
Quizá serían huérfanos, y cuidándolos yo,
el niño iría de luto, pero la niña no.
¿No me hubieras vivido, tú, que fuiste una aurora,
una granada roja de virginales gajos,
una devota de María Auxiliadora
y un misterio exquisito con los párpados bajos?
Hacia tu pie, hermosura y alimento del día,
recién nacidos, piando y piando de hambre
rodaran los pollitos, como esferas de estambre.
Quiero otra vez mis campos, mi villa y mi caballo
que en el sol y en la lluvia lanza a mitad del viaje
su relincho, penacho gozoso del paisaje.
Corazón que en fatigas de vivir vas a nado
y que estás florecido, como está la cadera
de Venus, y ceniciento cual la madera
en que grabó su puño de ánima el condenado:
tu tarde será simple, de ejemplar feligrés
absorto en el perfume de hogareños panqués
y que en la resolana se santigua a las tres.
Corazón; te reservo el mullido descanso
de la coqueta villa en que el señor mi abuelo
contaba las cosechas con su pluma de ganso.
La moza me dirá con su voz de alfeñique
marchándose al rosario, que le abrace la falda
ampulosa, al sonar el último repique.
Luego resbalaré por las frutales tapias
en recuerdo fanático de mis yertas prosapias.
Y si la villa, enfrente de la jocosa luna,
me reclama la pérdida de aquel bien que me dio,
sólo podré jurarle que con otra fortuna
el niño iría de luto, pero la niña no.
758
Tu paz -¡oh paz de cada día!-
y mi dolor que es inmortal,
se han de casar, Amada mía,
en una noche cuaresmal.
Quizá en un Viernes de Dolores,
cuando se anuncian ya las flores
y en el altar que huele a lirios
el casto pecho de María
sufre por nos siete martirios;
mientras la luna, Amada mía,
deja caer sus tenues franjas
de luz de ensueño sideral
sobre las místicas naranjas
que, por el arte virginal
de las doncellas de la aldea,
lucen banderas de papel
e irisaciones de oropel
sobre la piel que amarillea.
Fuensanta: al amor aventurero
de cálidas mujeres, azafatas
súbditas de la carne, te prefiero
por la frescura de tus manos gratas.
Yo te convido, dulce Amada,
a que te cases con mi pena
entre los vasos de cebada
la última noche de novena.
Te ha de cubrir la luna llena
con luz de túnica nupcial
y nos dará la Dolorosa
la bendición sacramental.
Y así podré llamarte esposa,
y haremos juntos la dichosa
ruta evangélica del bien
hasta la eterna gloria.
AMÉN.
729
La Kumbia Kalvinista no es ritmo vaticano
se baila todo libre con la biblia en la mano
La Kumbia Kalvinista es la onda reformada
las sectas sí prometen—pero no entregan nada
Esta cumbia trascendente, pero poco conocida
es la cumbre de verdad, y predestina pura vida
La Kumbia Kalvinista es la nueva nueva onda
se la cantan las iglesias y ofrecen otra ronda
La Kumbia Kalvinista no lo bailan los de Roma
si un padre lo intenta terminará caído en coma
es un baile teológico que es absurdo mientras lógico
lo baile cada tribu, cada etnia y antropólogo
el papa mismo, y su esposa
bailan esta cumbia fabulosa
tu estado de animo no es nada
sino gracia predestinada
lo bailan los sajones con cojones
lo bailan las alemanas si le dan la ganas
este baile está basado en un ritmo luterano
apetece a los gringos, a los indios, y a fulano
no bailaban los franceses aunque Calvin era suya
si bailaban los escoceses y gritaban aleluya !
Apr 23, 2017
Apr 23, 2017 at 8:44 PM UTC
I want to taketh mi amour'
Mine reina
Mine rosa,
Mine vida,
Mine dulce,
Mine soon to be esposa,
Mine mami,
(As tis me and her thing..... )
So don't care if thou mayest laugh (:;;;;
Anyways, got off track!!!!!
I want to taketh mi amour
(Elsa angelica her angel name)
To an open pasture,
Wherein a huge weeping willow sit's by itself...
Lonesomely wanting someone or a couple
To lie down in the grass under it...
As its branches sway like little pixies,
To the green earth around us....
Wherein we shalt lie down;
**** to the elements and the planetary system...
Ourn Sandal's or shoes kicked off...
Her staring into mine eyes with heated passion...
Not having to sayeth one word...
Just knowing all is right
And true.
Wherein the air smells fresh,
The sky tis blue....
Ourn soul's connect
We cuddle and break through...
Not caring one bit
Of the world around us.....
Just me and her, under that willow tree....
Smiling at the pixie dancing branches....
And when the sun goeth down....
Her favorite part is,
When her moon cometh out to greet her,
A full moon to be exact...
As mine favorite part,
Is just watching her
Underneath that old willow.......
Her Being in awe at her orb like friend....
For tis it maketh me so happy.....
Just to see that wonderous smile...
GLOW.....
From mine queen and lover
(And elsa-Angelica,mine best friend)
©Brandon nagley
©Lonesome poets poetry
©Elsa Angelica dedication
Jul 12, 2015
Jul 12, 2015 at 12:32 PM UTC
Por amiga, por amiga.
Sólo por amiga.
Por amante, por querida.
Sólo por querida.
Por esposa, no.
Sólo por amiga.
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Encontré el amor,
No amigo, no es relajo.
Lo he encontrado en un zafacón abandonado.
Si amigo, como la mujer que aborta a su hijo,
Que lo forra en una funda y lo deja en el zafacón sangrando.
Así lo encontré, ahí tirado, abandonado.
Tenía mala reputación, ya nadie quería cuidarlo.
Apestaba su olor, hedía a heridas coaguladas.
Si amigo, fue pavoroso verlo ahí.
Envuelto entre las suciedades del placer.
Entre las decepciones del ayer.
Entre los amantes escondidos.
Entre las mujeres que solo se comprometen a la lujurias,
sin la responsabilidad que tiene la esposa o “la esclava” como le dicen de broma!
Ellas solo quieren gozo.
Si amigo, ahí lo encontré,
Tirado en la pudrición del engaño.
Entre agotantes mentiras
Entre juegos de conquistas
Entre la pobreza de almas sin vidas
Entre la oscuridad del deseo
Entre la perversión de lo prohibido
Entre pasiones terrenales
Entre los compromisos incumplidos
Entre todo lo que se ha callado
Entre la gente dañina.
Entre todos los falsos nombres que le han puesto
Entre besos desanimados
Entre abrazos mal dados
entre la Libertad de ****
Si amigo, ahí estaba él,
Todo indefenso,
Nadie le cantaba una serenata
Los poetas escribían solo para buscar otra conquista.
Ya nadie quería saber de él. Tenía mala reputación.
Me zarandeó tanto amigo verlo ahí.
Pensé recogerlo, cubrirlo en sabanas de satín.
Bañarlo y perfumarlo y hablarle de Benedetti, de Jesús,
De toda la gente que todavía lo quiere.
De pronto recordé, que él me debe varias a mí,
y ahí lo deje…….que se siguiera desangrando como el me dejo a mí!
LeydisProse
5/4/2017
https://m.facebook.com/LeydisProse/
Jun 3, 2017
Jun 3, 2017 at 9:23 AM UTC
Vi, debe haber tres días,
En las gradas de San Pedro,
Una tenebrosa boda,
Porque era toda de Negros.
Parecía Matrimonio
Concertado en el infierno:
***** esposo y negra esposa
Y ***** acompañamiento.
Sospecho yo que acostados
Parecerán sus dos cuerpos,
Junto el uno con el otro,
Algodones y tintero.
Hundíase de estornudos
La calle por do volvieron:
Que una boda semejante
Hace dar más que un pimiento.
Iban los dos de las manos
Como pudieran dos cuervos,
Otros dicen como grajos,
Porque a grajos van oliendo.
Con humos van de vengarse
(Que siempre van de humos llenos)
De los que, por afrentarlos,
Hacen los labios traseros.
Iba afeitada la novia
Todo el tapetado gesto
Con hollín y con carbón,
Y con tinta de sombreros.
Tan pobres son que una blanca
No se halla entre todos ellos,
Y por tener un cornado
Casaron a este moreno.
Él se llamaba Tomé,
Y ella, Francisca del Puerto,
Ella esclava, y él es clavo
Que quiere hincársele en medio.
Llegaron al ***** patio
Donde está el ***** aposento,
En donde la negra boda
Ha de tener ***** efecto.
Era una caballeriza,
Y estaban todos inquietos,
Que los abrasaban pulgas
Por perrengues o por perros.
A la mesa se sentaron,
Donde también les pusieron
Negros manteles y platos,
Negra sopa y manjar *****
Echóles la bendición
Un ***** veintidoseno,
Con un rostro de azabache
Y manos de terciopelo.
Diéronles el vino tinto,
Pan, entre mulato y prieto,
Carbonada hubo, por ser
Tizones los que comieron.
Hubo jetas en la mesa
Y en la boca de los dueños,
Y hongos, por ser la boda
De hongos, según sospecho.
Trajeron muchas morcillas,
Y hubo algunos que de miedo
No las comieron, pensando
Se comían a sí mesmos.
Cuál por morder del mondongo,
Se atarazaba algún dedo,
Pues sólo diferenciaban
En la uña de lo *****
Mas cuando llegó el tocino
Hubo grandes sentimientos,
Y pringados con pringadas
Un rato se enternecieron.
Acabaron de comer
Y entró un ministro Guineo,
Para darles aguamanos
Con un coco y un caldero.
Por toalla trujo al hombro
Las bayetas de un entierro,
Laváronse y quedó el agua
Para ensuciar todo un Reino.
Negros de ellos se sentaron
Sobre unos negros asientos,
Y en voces negras cantaron
También denegridos versos:
«Negra es la ventura
De aquel casado
Cuya Novia es Negra
Y el dote en Blanco».
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