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"escalar" poems
*Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán. Pero aquellas que el vuelo refrenaban tu hermosura y mi dicha a contemplar, aquellas que aprendieron nuestros nombres... ¡esas... no volverán!. Volverán las tupidas madreselvas de tu jardín las tapias a escalar, y otra vez a la tarde aún más hermosas sus flores se abrirán. Pero aquellas, cuajadas de rocío cuyas gotas mirábamos temblar y caer como lágrimas del día... ¡esas... no volverán! Volverán del amor en tus oídos las palabras ardientes a sonar; tu corazón de su profundo sueño tal vez despertará. Pero mudo y absorto y de rodillas como se adora a Dios ante su altar, como yo te he querido...; desengáñate, ¡así... no te querrán! Lee todo en: Rima LIII - Poemas de Gustavo Adolfo Bécquer http://www.poemas-del-alma.com/rima-liii.htm#ixzz32XxscF4bVolverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán. Pero aquellas que el vuelo refrenaban tu hermosura y mi dicha a contemplar, aquellas que aprendieron nuestros nombres... ¡esas... no volverán!. Volverán las tupidas madreselvas de tu jardín las tapias a escalar, y otra vez a la tarde aún más hermosas sus flores se abrirán. Pero aquellas, cuajadas de rocío cuyas gotas mirábamos temblar y caer como lágrimas del día... ¡esas... no volverán! Volverán del amor en tus oídos las palabras ardientes a sonar; tu corazón de su profundo sueño tal vez despertará. Pero mudo y absorto y de rodillas como se adora a Dios ante su altar, como yo te he querido...; desengáñate, ¡así... no te querrán!* ― Gustavo Adolfo Bécquer
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May 23, 2014
May 23, 2014 at 9:57 AM UTC
Volverán las oscuras golondrinas - Rima LIII
*Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán. Pero aquellas que el vuelo refrenaban tu hermosura y mi dicha a contemplar, aquellas que aprendieron nuestros nombres... ¡esas... no volverán!. Volverán las tupidas madreselvas de tu jardín las tapias a escalar, y otra vez a la tarde aún más hermosas sus flores se abrirán. Pero aquellas, cuajadas de rocío cuyas gotas mirábamos temblar y caer como lágrimas del día... ¡esas... no volverán! Volverán del amor en tus oídos las palabras ardientes a sonar; tu corazón de su profundo sueño tal vez despertará. Pero mudo y absorto y de rodillas como se adora a Dios ante su altar, como yo te he querido...; desengáñate, ¡así... no te querrán! Lee todo en: Rima LIII - Poemas de Gustavo Adolfo Bécquer http://www.poemas-del-alma.com/rima-liii.htm#ixzz32XxscF4bVolverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán. Pero aquellas que el vuelo refrenaban tu hermosura y mi dicha a contemplar, aquellas que aprendieron nuestros nombres... ¡esas... no volverán!. Volverán las tupidas madreselvas de tu jardín las tapias a escalar, y otra vez a la tarde aún más hermosas sus flores se abrirán. Pero aquellas, cuajadas de rocío cuyas gotas mirábamos temblar y caer como lágrimas del día... ¡esas... no volverán! Volverán del amor en tus oídos las palabras ardientes a sonar; tu corazón de su profundo sueño tal vez despertará. Pero mudo y absorto y de rodillas como se adora a Dios ante su altar, como yo te he querido...; desengáñate, ¡así... no te querrán!* ― Gustavo Adolfo Bécquer
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Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales         jugando llamarán.   Pero aquellas que el  vuelo refrenaban tu hermosura y mi dicha a contemplar, aquellas que aprendieron nuestros nombres...         ¡esas... no volverán!   Volverán las tupidas madreselvas de tu jardín las tapias a escalar, y otra vez a la tarde aún más hermosas         sus flores se abrirán.   Pero aquellas, cuajadas de rocío cuyas gotas mirábamos temblar y caer como lágrimas del día...         ¡esas... no volverán!   Volverán del amor en tus oídos las palabras ardientes a sonar; tu corazón de su profundo sueño         tal vez despertará.   Pero mudo y absorto y de rodillas como se adora a Dios ante su altar, como yo te he querido...; desengáñate,         ¡así... no te querrán!
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Rima liii
No habían cumplido años ni la rosa ni el arcángel. Todo, anterior al balido y al llanto. Cuando la luz ignoraba todavía si el mar nacería niño o niña. Cuando el viento soñaba melenas que peinar y claveles el fuego que encender y mejillas y el agua unos labios parados donde beber. Todo, anterior al cuerpo, al nombre y al tiempo. Entonces yo recuerdo que, una vez, en el cielo...Paseaba con un dejo de azucena que piensa, casi de pájaro que sabe ha de nacer. Mirándose sin verse a una luna que le hacía espejo el sueño y a un silencio de nieve que le elevaba los pies. A un silencio asomada. Era anterior al arpa, a la lluvia y a las palabras. No sabía. Blanca alumna del aire, temblaba con las estrellas, con la flor y los árboles. Su tallo, su verde talle. Con las estrellas mías que, ignorantes de todo, por cavar dos lagunas en sus ojos la ahogaron en dos mares. Y recuerdo... Nada más: muerta, alejarse.También antes, mucho antes de la rebelión de las sombras, de que al mundo cayeran plumas incendiadas y un pájaro pudiera ser muerto por un lirio. Antes, antes que tú me preguntaras el número y el sitio de mi cuerpo. Mucho antes del cuerpo. En la época del alma. Cuando tú abriste en la frente sin corona del cielo la primera dinastía del sueño. Cuando tú, al mirarme en la nada, inventaste la primera palabra. Entonces, nuestro encuentro.Aún los valses del cielo no habían desposado al jazmín y la nieve, ni los aires pensado en la posible música de tus cabellos, ni decretado el rey que la violeta se enterrara en un libro. No. Era la era en que la golondrina viajaba sin nuestras iniciales en el pico. En que las campanillas y las enredaderas morían sin balcones que escalar y estrellas. La era en que al hombro de un ave no había flor que apoyara la cabeza. Entonces, detrás de tu abanico, nuestra luna primera.
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Tres recuerdos del cielo
No habían cumplido años ni la rosa ni el arcángel. Todo, anterior al balido y al llanto. Cuando la luz ignoraba todavía si el mar nacería niño o niña. Cuando el viento soñaba melenas que peinar y claveles el fuego que encender y mejillas y el agua unos labios parados donde beber. Todo, anterior al cuerpo, al nombre y al tiempo. Entonces yo recuerdo que, una vez, en el cielo...Paseaba con un dejo de azucena que piensa, casi de pájaro que sabe ha de nacer. Mirándose sin verse a una luna que le hacía espejo el sueño y a un silencio de nieve que le elevaba los pies. A un silencio asomada. Era anterior al arpa, a la lluvia y a las palabras. No sabía. Blanca alumna del aire, temblaba con las estrellas, con la flor y los árboles. Su tallo, su verde talle. Con las estrellas mías que, ignorantes de todo, por cavar dos lagunas en sus ojos la ahogaron en dos mares. Y recuerdo... Nada más: muerta, alejarse.También antes, mucho antes de la rebelión de las sombras, de que al mundo cayeran plumas incendiadas y un pájaro pudiera ser muerto por un lirio. Antes, antes que tú me preguntaras el número y el sitio de mi cuerpo. Mucho antes del cuerpo. En la época del alma. Cuando tú abriste en la frente sin corona del cielo la primera dinastía del sueño. Cuando tú, al mirarme en la nada, inventaste la primera palabra. Entonces, nuestro encuentro.Aún los valses del cielo no habían desposado al jazmín y la nieve, ni los aires pensado en la posible música de tus cabellos, ni decretado el rey que la violeta se enterrara en un libro. No. Era la era en que la golondrina viajaba sin nuestras iniciales en el pico. En que las campanillas y las enredaderas morían sin balcones que escalar y estrellas. La era en que al hombro de un ave no había flor que apoyara la cabeza. Entonces, detrás de tu abanico, nuestra luna primera.
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Ven, que Cortázar aprueba nuestra entrega. Ven, que muero de ansias por dormir contigo. Ven, descansemos estos cuerpos muertos por la rutina. Ven, que la vida nos invita a relajarnos entre mimos. Nos inventa jugadas que puedan extasiar nuestras almas. Nos regala palabras que podemos gritar hasta que los vecinos se enfaden. Ven que la alcoba nos llama….ella nos reta--a ahogarnos las llamaradas. Ven, vamos a escalar el Himalaya, Ven, que el amor será nuestra mejor guía mientras la descubrimos. Logremos derretir con nuestros fogosos cuerpos, la nieve que la decora. Ven, que quiero ser tu “Hima” para que tu nieve enfrié mi canícula. Quiero ser tu himno, tu gloria, tu mujer insaciable. Quiero que tú seas mi “ālaya”, mi morada, mi lugar donde exquisitamente calo en tu cúpula. Que seas mi río Brahmaputra y que me emputes la impudicia. Que desagües mis valles con tu dulce boca. Que conquistes la cordillera de mis pretensiones. Que derritas mis ventisqueros para alimentar mis famélicos deseos. Ven, que nuestra alcoba nos llama, nos invita. Vamos a subir la montaña Everest entre besos que excitan. Dejemos que el amor nos quebrante sin descuido. Nos embriague entre artimañas mientras escalamos hacia la cima. Ven, que este amor se concomerá nuestras ganas, empuñándonos en cada paso mientras escalamos esta montaña de pasión, de devoción, de inaguantables salacidad. Ven que nuestro amor nos hará invencibles, cuando logremos al mismo tiempo colonizar nuestras cumbres y la decoremos con una emblemática bandera blanca…... Ven mi cielo a dormir conmigo, que el amor, el calor y el deseo se están carcomiendo en nuestro lecho. LeydisProse 7/7/2017h ttps://www.facebook.com/LeydisProse/
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Jul 7, 2017
Jul 7, 2017 at 5:00 PM UTC
Quiero escalar el Himalaya (usando nuestros cuerpos...¡claro!)
Ven, que Cortázar aprueba nuestra entrega. Ven, que muero de ansias por dormir contigo. Ven, descansemos estos cuerpos muertos por la rutina. Ven, que la vida nos invita a relajarnos entre mimos. Nos inventa jugadas que puedan extasiar nuestras almas. Nos regala palabras que podemos gritar hasta que los vecinos se enfaden. Ven que la alcoba nos llama….ella nos reta--a ahogarnos las llamaradas. Ven, vamos a escalar el Himalaya, Ven, que el amor será nuestra mejor guía mientras la descubrimos. Logremos derretir con nuestros fogosos cuerpos, la nieve que la decora. Ven, que quiero ser tu “Hima” para que tu nieve enfrié mi canícula. Quiero ser tu himno, tu gloria, tu mujer insaciable. Quiero que tú seas mi “ālaya”, mi morada, mi lugar donde exquisitamente calo en tu cúpula. Que seas mi río Brahmaputra y que me emputes la impudicia. Que desagües mis valles con tu dulce boca. Que conquistes la cordillera de mis pretensiones. Que derritas mis ventisqueros para alimentar mis famélicos deseos. Ven, que nuestra alcoba nos llama, nos invita. Vamos a subir la montaña Everest entre besos que excitan. Dejemos que el amor nos quebrante sin descuido. Nos embriague entre artimañas mientras escalamos hacia la cima. Ven, que este amor se concomerá nuestras ganas, empuñándonos en cada paso mientras escalamos esta montaña de pasión, de devoción, de inaguantables salacidad. Ven que nuestro amor nos hará invencibles, cuando logremos al mismo tiempo colonizar nuestras cumbres y la decoremos con una emblemática bandera blanca…... Ven mi cielo a dormir conmigo, que el amor, el calor y el deseo se están carcomiendo en nuestro lecho. LeydisProse 7/7/2017h ttps://www.facebook.com/LeydisProse/
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Ven, que Cortázar aprueba nuestra entrega. Ven, que muero de ansias por dormir contigo. Ven, descansemos estos cuerpos muertos por la rutina. Ven, que la vida nos invita a relajarnos entre mimos. Nos inventa jugadas que puedan extasiar nuestras almas. Nos regala palabras que podemos gritar hasta que los vecinos se enfaden. Ven que la alcoba nos llama….ella nos reta--a ahogarnos las llamaradas. Ven, vamos a escalar el Himalaya, Ven, que el amor será nuestra mejor guía mientras la descubrimos. Logremos derretir con nuestros fogosos cuerpos, la nieve que la decora. Ven, que quiero ser tu “Hima” para que tu nieve enfrié mi canícula. Quiero ser tu himno, tu gloria, tu mujer insaciable. Quiero que tú seas mi “ālaya”, mi morada, mi lugar donde exquisitamente calo en tu cúpula. Que seas mi río Brahmaputra y que me emputes la impudicia. Que desagües mis valles con tu dulce boca. Que conquistes la cordillera de mis pretensiones. Que derritas mis ventisqueros para alimentar mis famélicos deseos. Ven, que nuestra alcoba nos llama, nos invita. Vamos a subir la montaña Everest entre besos que excitan. Dejemos que el amor nos quebrante sin descuido. Nos embriague entre artimañas mientras escalamos hacia la cima. Ven, que este amor se concomerá nuestras ganas, empuñándonos en cada paso mientras escalamos esta montaña de pasión, de devoción, de inaguantables salacidad. Ven que nuestro amor nos hará invencibles, cuando logremos al mismo tiempo colonizar nuestras cumbres y la decoremos con una emblemática bandera blanca…... Ven mi cielo a dormir conmigo, que el amor, el calor y el deseo se están carcomiendo en nuestro lecho. LeydisProse 7/7/2017h ttps://www.facebook.com/LeydisProse/
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Jul 9, 2017
Jul 9, 2017 at 3:51 PM UTC
Quiero escalar el Himalaya (usando nuestros cuerpos...¡claro!)
Ven, que Cortázar aprueba nuestra entrega. Ven, que muero de ansias por dormir contigo. Ven, descansemos estos cuerpos muertos por la rutina. Ven, que la vida nos invita a relajarnos entre mimos. Nos inventa jugadas que puedan extasiar nuestras almas. Nos regala palabras que podemos gritar hasta que los vecinos se enfaden. Ven que la alcoba nos llama….ella nos reta--a ahogarnos las llamaradas. Ven, vamos a escalar el Himalaya, Ven, que el amor será nuestra mejor guía mientras la descubrimos. Logremos derretir con nuestros fogosos cuerpos, la nieve que la decora. Ven, que quiero ser tu “Hima” para que tu nieve enfrié mi canícula. Quiero ser tu himno, tu gloria, tu mujer insaciable. Quiero que tú seas mi “ālaya”, mi morada, mi lugar donde exquisitamente calo en tu cúpula. Que seas mi río Brahmaputra y que me emputes la impudicia. Que desagües mis valles con tu dulce boca. Que conquistes la cordillera de mis pretensiones. Que derritas mis ventisqueros para alimentar mis famélicos deseos. Ven, que nuestra alcoba nos llama, nos invita. Vamos a subir la montaña Everest entre besos que excitan. Dejemos que el amor nos quebrante sin descuido. Nos embriague entre artimañas mientras escalamos hacia la cima. Ven, que este amor se concomerá nuestras ganas, empuñándonos en cada paso mientras escalamos esta montaña de pasión, de devoción, de inaguantables salacidad. Ven que nuestro amor nos hará invencibles, cuando logremos al mismo tiempo colonizar nuestras cumbres y la decoremos con una emblemática bandera blanca…... Ven mi cielo a dormir conmigo, que el amor, el calor y el deseo se están carcomiendo en nuestro lecho. LeydisProse 7/7/2017h ttps://www.facebook.com/LeydisProse/
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¡Oh bienaventuranza fértil de los que saben ir gimiendo y llorando desprecativamente, como en la Salve, que es un óleo y una fuente! Yo también supe antaño de la bondad del cielo que en mis acerbos pésames llovía, y compuse mi Salve, con la fe de un cruzado bajo los muros de Antioquía. Mas hoy es un vinagre mi alma, y mi ecuménico dolor un holocausto que en el desierto humea. Mi Cristo, ante la esponja de las hieles, jadea. con la árida agonía de un corazón exhausto. ¡Señor, Tú que colocas resina en la corteza impenitente y agua entrañable en las adustas rocas, hazme casto y humilde para poder llorar la bienaventuranza de aquel llanto deshecho que fertiliza lava el pecho, y verás cómo mi alma se atavía y trueca su congoja en alborozo para escalar los muros de Antioquía!
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Como en la salve
Quería una escalera muy alta, trepar por las gotas de agua, escalar las nubes empinadas, volar lejos sin tener alas, encender las luciérnagas anidando en el mar verde del cielo. Quería un rayo de luz elocuente como cínico rugido a la muerte, quemar las arrugas del dolor inerte al no poder verte. Quería lavar mis lágrimas y forjarla con una asesina espada, apuñalar mis locos quebrantos sin olvidar el atesorado acantilado de tus abrazos. Quería hallar la sombra de tu figura   sacándola del cajón de los espantos, liberar tu espíritu de la botella, arroparte en espuma de recuerdos. Quería acariciar tus cabellos blancos, navegar al lejano infinito, traficar la moneda del barquero, hallar silenciosas palabras, vomitar maléficos lamentos, pernoctar en las agitadas aguas. No quería una montaña quería tocar tu corazón con mi alma, mimar tus ojos de perla, vestir tus dedos desnudos, quería que no desplomara el telón de tus ojos, quería seguir viéndote quería no perderte.
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Oct 13, 2020
Oct 13, 2020 at 3:48 PM UTC
“Quería No Perderte”