"enojo" poems
no sabia que lo que yo sentia
tuviera nombre...
le llamaba amor,
le llamaba tentacion,
le llamaba frustracion,
le llamaba decepcion,
le llamaba inspiracion.
y no, no llegaba
ninguna palabra
ni a la mitad.
y tu lo dijiste:
incondicional
esa palabra que lo explica todo:
el porque de mis desvelos,
el sentimiento de enojo
cuando mis ojos
captaban los tuyos mirando a otros,
y aun así pensar que eran hermosos,
la razón por la cual
mi orgullo no existe contigo,
lo que excusa
que yo te bese donde quieras:
en el cuello cuando estamos solos,
en la mejilla cuando hay que pretender
simplemente amistad.
incondicional:
que me rompas el corazón
de mil maneras,
a tu forma, cuando quieras;
y que vuelva otra vez,
a perdonarte mil veces
como a ti te gusta,
pidiéndote que me quieras
un poquito mas,
un poquito mas así....
incondicional:
que sepa siempre
cuando se trata de amar,
cuando de los negocios,
y cuando de solo idear....
que cambie mi voz,
que te complazca
una noche
con mis gemidos sin aliento,
con mi llanto de placer,
y al otro día
que te informe ,
bien seria y profesional,
los detalles de aquel plan....
incondicional
saber que ahi voy a estar,
que voy a ser lo que necesites,
cuando lo necesites.
incondicional
incondicional
Jan 11, 2013
Jan 11, 2013 at 1:17 AM UTC
La canción que ardiente me sale del alma
no es nunca sólo canción desesperada,
es más bien una canción enamorada
que al cantar, Maluriposa, busca calma.
Las palabras que surgen a raudales
por el cerco de mis dientes y mi boca
son unas formas que parecen muy locas
y buscan, Primavera, exorcizar males.
Las reflexivas expresiones que tengo
y que salen, Preciosa, pensando en ti,
intentan, de algún modo, ponerle fin
a toda esta enorme invasión de lamentos.
Los términos que dicta la fantasía,
traídos de imaginación o conciencia
son vocablos que llaman a la paciencia
y no al enojo, querida Luz del Día.
Mas las voces también son ecos de ausencias
en las que sin sosiego alma y cuerpo esperan
tener un encuentro a la luz de las velas
para que alejen fatigas e impaciencias.
Voces formadas por amor y deseos
para que cuando la linda Mariposa
sea atrapada en la prisa de las cosas
no olvide que abrazar su cintura quiero.
(Jorge Gómez Arias)
Jul 9, 2012
Jul 9, 2012 at 10:07 AM UTC
*me encanta esperar hasta el tiempo que me vas a abrazar
después mis palabras de enojo, tus miradas rechazadas..
pues no somos las personas desesperadas, somos esforzados
después todos los años cansados, llena del enojo y desamor
un nube de lluvia en tus brazos pero sin sentir vergüenza
tus latidos del corazón que pueden escapar de la tristeza
ahora y nunca más
amamos*
Sep 18, 2015
Sep 18, 2015 at 2:59 PM UTC
Yo lo aceptaba a él. Con sus defectos, con sus virtudes que me envolvían por amor. Con sus locuras que las convertíamos en nuestras aventuras. Lo aceptaba con su mal genio de a ratos. Con su nostalgia incomprensible. Con su manera tan sutil de tranquilizarme. Con esos ratos de enojo. Con lo que según él, arruinaba la relación. Que no era nada, porque para mí, todo era magnífico. Aceptaba su carrera, su distracción y su carácter. Aceptaba lo que hacía y amaba ver que lo hiciera. Su fascinación a verlo hacer eso que ama. Aceptaba todo de él. Porque lo amaba. Porque él me amaba. Porque él me aceptaba a mí. Con todo mi mal humor, con toda mi negatividad. Él me tomaba de la mano, me miraba y me decía que todo estaría bien. Que nada en la vida cambiaría para mal, al contrario, porque estábamos juntos. Juntos ante cualquier adversidad. Juntos para superar todo lo que se nos presentara. Estábamos juntos, aceptándonos y sobre todo amándonos. Porque al final, eso es el amor. El acto de sacrificio en bien de la persona amada...
Jan 4, 2016
Jan 4, 2016 at 1:51 AM UTC
Oh mar, enorme mar, corazón fiero
De ritmo desigual, corazón malo,
Yo soy más blanda que ese pobre palo
Que se pudre en tus ondas prisionero.
Oh mar, dame tu cólera tremenda,
Yo me pasé la vida perdonando,
Porque entendía, mar, yo me fui dando:
«Piedad, piedad para el que más ofenda».
Vulgaridad, vulgaridad me acosa.
Ah, me han comprado la ciudad y el hombre.
Hazme tener tu cólera sin nombre:
Ya me fatiga esta misión de rosa.
¿Ves al ****** Ese ****** me apena,
Me falta el aire y donde falta quedo,
Quisiera no entender, pero no puedo:
Es la vulgaridad que me envenena.
Me empobrecí porque entender abruma,
Me empobrecí porque entender sofoca,
¡Bendecida la fuerza de la roca!
Yo tengo el corazón como la espuma.
Mar, yo soñaba ser como tú eres,
Allá en las tardes que la vida mía
Bajo las horas cálidas se abría...
Ah, yo soñaba ser como tú eres.
Mírame aquí, pequeña, miserable,
Todo dolor me vence, todo sueño;
Mar, dame, dame el inefable empeño
De tornarme soberbia, inalcanzable.
Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza.
¡Aire de mar!... ¡Oh, tempestad! ¡Oh enojo!
Desdichada de mí, soy un abrojo,
Y muero, mar, sucumbo en mi pobreza.
Y el alma mía es como el mar, es eso,
Ah, la ciudad la pudre y la equivoca;
Pequeña vida que dolor provoca,
¡Que pueda libertarme de su peso!
Vuele mi empeño, mi esperanza vuele...
La vida mía debió ser horrible,
Debió ser una arteria incontenible
Y apenas es cicatriz que siempre duele.
732
En Burgos está el buen rey asentado a su yantar,
cuando la Jimena Gómez se le vino a querellar;
cubierta paños de luto, tocas de ***** cendal;
las rodillas por el suelo, comenzara de fablar;
-Con mancilla vivo, rey; con ella vive mi madre;
cada día que amanece veo quien mató a mi padre
caballero en un caballo y en su mano un gavilán;
por hacerme más enojo cébalo en mi palomar;
con sangre de mis palomas ensangentó mi brial.
¡Hacedme, buen rey justicia, no me la queráis negar!
Rey que non face justicia non debía de reinar,
ni comer pan a manteles, ni con la reina folgar.
El rey cuando aquesto oyera comenzara de pensar:
«Si yo prendo o mato al Cid, mis cortes revolverse han;
pues, si lo dejo de hacer, Dios me lo demandará».
Allí habló doña Jimena palabras bien de notar:
-Yo te lo diría, rey, como lo has de remediar.
Mantén tú bien las tus cortes, no te las revuelva nadie,
y al que mi padre mató dámelo para casar,
que quien tanto mal me hizo sé que algún bien me fará.
-Siempre lo he oído decir, y ahora veo que es verdad,
que el seso de las mujeres no era cosa natural:
hasta aquí pidió justicia, ya quiere con él casar.
Mandaré una carta al Cid, mandarle quiero llamar.
Las palabras no son dichas, la carta camino va;
mensajero que la lleva dado la había a su padre.
693
Bastábale al clavel verse vencido
del labio en que se vio (cuando, esforzado
con su propria vergüenza, lo encarnado
a tu rubí se vio más parecido),
sin que, en tu boca hermosa, dividido
fuese de blancas perlas granizado,
pues tu enojo, con él equivocado,
el labio por clavel dejó mordido;
si no cuidado de la sangre fuese,
para que, a presumir de tiria grana,
de tu púrpura líquida aprendiese.
Sangre vertió tu boca soberana,
porque, roja victoria, amaneciese
llanto al clavel y risa a la mañana.
630
qué bónito es estar viva
estar joven y estar viva
qué bónito está el cielo
cubierto de nubes grises
transparentes de papél
nuestros días ocupados
y llenos de pápel
qué se vea apenas el sol
a punto de llover
qué exquisitas las palabras
que le susurras a mi hombro
cuando me buscas tú o te busco yo
cuando toco apénas tu rostro
con miedo a que te hagas humo
te desvanezca el sol
y resbales de mis manos
(como todo lo que quisiera tener)
te pregunto sobre una cicatriz
que tienes arriba de los labios
sobre lo rasposo de tus palmas
lo hermoso de tus manos
que obedecen tan divina imaginación
tu inteligencia, tu visión
qué bónita tu concentración
también con enojo o melancolía
tristeza o frustración
lo que hay detrás de tus ojos
eres música y color
qué bónita la sorpresa
imagína mi extrañeza
al ver a los ojos alguien
que viera el mundo como yo
cuando conocí apenas tu rostro
sin percibir algo especial
de la nada en esos labios
discurso sin forzar
sobre lo bello y lo sensible
(en ese instante me perdiste)
me hablaste primero de belleza
así que deja te contesto
aquí va mi respuesta
(y te digo en que me perdí)
lleno hojas de belleza
la que veo en tu existir
qué bónito estar viva
estar jóven y estar viva
qué bónito día tan gris
qué bónito está el cielo
qué bónita tu nariz
y qué linda tu boca
cuando hablas del mar
qué dulce tu voz y melodía
tus metáforas marinas
sobre agua y licór
que con dulzura frenética
describes el amor
qué gentiles tus manos
cuando juegas con mis dedos
cuando entiendes de que hablo
concordamos en qué cosas
sì importan; y tú me importas
cuando estando solos
no nos sentimos solos
(¡aunque te llegue solo al hombro!)
lejos de quien no entiende
que me miren a los ojos y digan
que nada bueno saldrá
de lo que siento por tí
infinito como el mar
tenías razón con lo del mar
pensé que ya se había dicho todo
lo que se podría decir sobre el mar
ahora veo la perpetuidad
infinitud desconocida
el mismo asombro que veo en tí
mi fascinación con las estrellas
las del cielo y las de tus ojos
la gran bóveda y tu aura azùl
ambas me cubren siempre
cuando te escucho cantar o hablar
cuando me preguntaste que era
lo que me gusta de tí
y aquí está mi respuesta
mira de cuantas maneras te las digo
qué bónito el cielo; qué bónito existir
al mismo tiempo y sin tocarte
te juro que no son tus pestañas
ni tus lunares, manchas de Apollo
ni las mariposas en mi estomago
es ver lo que eres tal eres
poderte decir todo esto tan bónito
que siento por tí
que me veas tal y como soy
cuando te miro a los ojos
y que te veas también a ti mismo
a través de mis ojos
Mar 18, 2018
Mar 18, 2018 at 6:26 AM UTC
De mi corpiño, una noche,
Robó una rosa fragante,
y de rubor al instante
Mi semblante se cubrió.
Fingiendo enojo le dije:
«Es robar acción odiosa»;
Mas si me pide la rosa
Le habría dicho que no.
Después, atrevido siempre
-No he vuelto aún de mi asombro-
La mano puso en mi hombro
y en la boca me besó.
Tras riña de enamorados
Sonreí, pero confieso
Que si me pide ese beso
Le habría dicho que no.
En amor es tontería
El pedir, porque es sabido
Que es mejor que lo pedido
Lo que el amado tomó.
«No pedir»; eso es lo cuerdo;
«Tornar»; eso es lo sensato,
y así se evita el mal rato
De estar diciendo que no.
Pero digo tonterías,
Que en lenguaje claro y breve,
Algo hay que pedirse debe,
y que no he de callar yo.
Si como esposa me pide
Aquel que mi pecho adora,
Debe saber desde ahora
Que no le diré que no.
406
Cuanto quisiera un amor de esos
que te erisan el bello de tu piel
y te hace sentir mariposas en tu vientre.
La bellesa de un amor que no se puede obtener.
El amor que sola mente se vive en novelas y peliculas.
Pero cuanto uno quisiera obtenerlo.
La triste realidad
es que el amor como esos casi nunca ocurren.
Amores como aquellos no son impossible, pero tampoco son perfectos.
No son amores que nacen de un dia para el otro, ni entran a tu vida de sorpresa.
Y si asi es, esa esencia no durara mucho tiempo.
Todos quisieramos una historia de amor perfecta.
Pero la perfection no existe.
La bellesa de un amor verdarero
es aquel que te calienta.
Asi sea con amor, sensualidad o enojo.
Aquel amor que te deja bajar la guarda
para aceptar y quererse uno a el otro
tal y como son sin temor ninguno.
Aquel amor donde aunque sean diferentes
se unan a ayudarse crecer y mejorarse.
Aquel amor donde puedan llorar y hablar de temas juntos.
Aquel amor que nunca duda
aun cuando el sol ya no brille
y pase una tormenta.
Un amor que mantiene fé, esperanza, y sobre todo amor puro, honesto y verdadero.
Apr 18, 2020
Apr 18, 2020 at 1:03 AM UTC