"encontrarse" poems
Me gustaría verme ante tus ojos, no a través de ellos…
Siempre es peligroso verse reflejado en pupilas llenas de vida.
Creo fervientemente que Medea nunca pensó en la percepción de Jasón,
De la misma manera en que a Medusa jamás cavilo el posible último pensamiento de Perseo,
Pero ambas fueron presa de la excitación que produce encontrarse bella y entera.
Cuando tus faltas se encuentran a la vista de todos, es difícil no ser consciente de que el castigo de los dioses se encuentra en la transfiguración de lo que yace dentro;
cada cabello poseía voluntad propia, esencia que explota ante la contemplación.
Los dioses son crueles y los héroes eternos,
Aunque ya todos conocemos como termina la historia, no dejo de pensar que lo que Atena porta con orgullo es el más bello relato de amor;
El cuento del ser humano que se encontró a sí mismo en la imagen pétrea del presente, no en el recuerdo del pasado atesorado ni en el ente que vive en la percepción de los demás…
A lo que quiero llegar, es que de la misma manera te amé, aunque en el momento no tuve las palabras precisas ni el valor para decirlo … pero chance a estas alturas del partido Esteno este orgullosa de mi
Jul 26, 2015
Jul 26, 2015 at 11:06 PM UTC
El día, el sol, las nubes me los componentes del primero, lo que lo rodea; las personas, todo. Es hermoso. Es fascinante cómo puedes denotar el amor por cada paso que das con una persona enamorada. Es hermoso como, esa persona enamorada te habla manjares de aquél ser que provoca que su alma derrame luz.. Es hermoso notar como dos personas te pueden transmitir el amor, por medio de la manera en la que se miran, en la que se sonríen. Es fascinante ese momento. El amor entre dos. El amor que se pasan por esos ojos que se engrandecen desde que percibe al otro incluso a una cuadra de distancia; y no hablo precisamente del amor de amar, hablo quizá del amor de querer, del amor de estar enamorados, del amor de sentir como esa persona te ayuda a encontrar felicidad por medio de los pequeños detalles, tan pequeños como una sonrisa, tan pequeños como una rosa o un apretón de manos.
Hablo del amor que dos personas se transmiten por medio del brillo que se lanzan con cada mirada.
¿Sabes? Es hermoso encontrarse en un lugar, con cierto número de personas, y darte cuenta que con una pareja de enamorados que se encuentre en ese círculo, el resto de los individuos sintamos la viveza del cariño que ese par transmite. Y el simple hecho de observar cómo el Sol deslumbra el movimiento de cabeza de ambos, el movimiento que hacen de sus manos, de sus ojos, por todo el nerviosismo acumulado. Eso es hermoso. Notar que pese a todo el tiempo que han estado juntos, ese par sigue sintiendo nervios por su persona amada...
Jan 28, 2016
Jan 28, 2016 at 8:21 PM UTC
¿Será verdad que, cuando toca el sueño,
con sus dedos de rosa, nuestros ojos,
de la cárcel que habita huye el espíritu
en vuelo presuroso?
¿Será verdad que, huésped de las nieblas,
de la brisa nocturna al tenue soplo,
alado sube a la región vacía
a encontrarse con otros?
¿Y allí desnudo de la humana forma,
allí los lazos terrenales rotos,
breves horas habita de la idea
el mundo silencioso?
¿Y ríe y llora y aborrece y ama
y guarda un rastro del dolor y el gozo,
semejante al que deja cuando cruza
el cielo un meteoro?
Yo no sé si ese mundo de visiones
vive fuera o va dentro de nosotros.
Pero sé que conozco a muchas gentes
a quienes no conozco.
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Bajo las alas rosa de este laurel florido,
Amémonos. El viejo y eterno lampadario
De la luna ha encendido su fulgor milenario
Y este rincón de hierba tiene calor de nido.
Amémonos. Acaso haya un fauno escondido
Junto al tronco del dulce laurel hospitalario
Y llore al encontrarse sin amor, solitario,
Mirando nuestro idilio frente al prado dormido.
Amémonos. La noche clara, aromosa y mística
Tiene no sé qué suave dulzura cabalística.
Somos grandes y solos sobre el haz de los campos.
Y se aman las luciérnagas entre nuestros cabellos,
Con estremecimientos breves como destellos
De vagas esmeraldas y extraños crisolampos.
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ya te guardé en un lugar seguro
en los bolsillos junto a monedas
en los pies, no es metáfora
se cuando estás cerca
lo saben mis pupilas
me delatan, se dilatan
al encontrarse con la imágen tuya
con las manos nos entendemos
nos saludamos de lejos
-Hey
-Hey
-¿Estás bien?
-Aha
(No estaba bien)
-¿A dónde van?
-A comprar dulces
-¿Quieres un tambor?
-Okay
- Tengo que irme, tengo clase.
Mi maestro se parece a Milhouse
Al despedirnos,
me abrazas como si supieras
que algo se está deshaciendo
como una bola de estambre en mi interior
se hace pedazos al ritmo del reloj
hay agua en algún lugar cálido de tus ojos
me quedo quieta para no arruinarlo
y dejar que se arruine solo
es una causa perdida
esto de sentir
he decidido regalarte
otro pedazo de papel
ésta vez con tinta negra y palabras mías
la vez pasada te dibuje con el sol en los ojos
una ofrenda a la nébula de tus mejillas
que tanto me gusta
que veas cuanto me gustas
y que es una causa perdida
esto de escribir
no iré a la escuela mañana
es miercoles,
el peor día de la semana
ombligo odioso
me da miedo entregarte esto
Los dias, los meses
copias fotoestáticas
deja te describo un jueves
que es como todos los jueves
mes tras mes
días malos
independientes a ti
implícitos en ti
y tu mirada
cuando hablamos y me siento contenta
cuando te veo y me siento peor
porque es una causa perdida
esto de existir
el otro día había música
y supe por alguna razón
que iba a voltear y estarías ahi
y sí estabas ahí
de hecho estabas ahí
como si me esperaras
aunque se que no me esperabas
al despedirnos
me das un beso de esos que son al aire
que se dan a nadie
se cae al suelo sin recibirse
al rozar mi mejilla con tu barba
Mar 18, 2018
Mar 18, 2018 at 6:36 AM UTC
Volvieron a encontrarse después de muchos años;
El, como si evocara tiempos dichosos, y ella
Tal cual hilo de plata perdido en los castaños
Cabellos, triste y pálida, mas como siempre bella.
Como dos alas fueron de una ilusión amada,
Pero después la vida los separó inclemente...
Se levantan dos olas en una misma rada,
Y van, con sus rumores, a playa diferente.
Fue en verano, en el parque, frente al mar. La alameda
De pinos, como entonces. En vagas lejanías
Velas blancas; la tarde con suavidad de seda...
Y en un banco sentáronse... el banco de otros días.
(Sonaba un organillo bajo la doble fila
De árboles rumorosos en vesperal concierto,
Y entre el oro y las rosas de la rada tranquila
Volaban las gaviotas en la quietud del puerto).
«Me encontrarás cambiada», dijo triste. «Conmigo
Dura ha sido la vida... muy dura. De nosotros
Fue distinta la suerte, que es a veces castigo,
Felicidad de unos, y lágrimas dé otros».
Y continuó: «La mía... cual tantas... Ilusiones
Con su coro de ensueños... tú sabes... sabes cuándo.
Promesas, esperanzas, primeras emociones,
Después... un alma sola que se quedó esperando».
Y él dijo: «Si nacimos para sufrir, si en calma
Solamente hay instantes en que el dolor se olvida,
¿Porqué en esos instantes no concentrar el alma
Para que alumbren ellos las sombras de la vida?»
«¿Recordar?» ella dijo. «¿Qué conseguir podremos
De lo que ya no existe, de una ilusión borrada?
Si los ojos cerramos, un paraíso vemos,
Mas los ojos abrimos, y todo es sombra... y nada».
(De nuevo el organillo se oyó. Vals de otros días
Conocido por ambos).
Bajó los ojos ella,
Y dijo melancólica: «Tus manos en las mías....
¿Te acuerdas? Una tarde... viéndonos una estrella».
«¡Ya lo ves! ¡El recuerdo!... Tú misma te desdices;
Al pasado ¿tu alma no sientes atraída?
Evocas lo lejano, dulces tiempos felices,
¡Y niegas que el recuerdo siempre será la vida!»
(Sonaba el vals, sonaba, y en la tarde radiosa
Iban, bajo los pinos, parejas enlazadas;
Y ella y él, recordando su juventud dichosa,
Como en risueños días, cruzaron las miradas).
Y al separarse, él dijo: «Hay siempre nueva vida,
Y el tronco guarda savia por más hojas que pierda».
«Tal vez»… ella repuso, «más feliz quien olvida»...
Y él dijo pensativo: «Dichoso el que recuerda».
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ENCADENADOS
Miradas encadenas,
cadenas que no pesan nada,
pues se han atado, a la persona amada.
Ojos que miran con justicia,
justicia en justa medida.
Miradas que se miran con igualdad divina,
con desquicia, pero sin avaricia
de poseer el otro, solo, amarse
hasta que el pozo del tiempo
se seque por dentro,
consecuentemente poniendo
distancia de por medio.
Cadenas con fibras de libertad
- pues sus ojos en otros se pudieron fijar,
mas el convenio de por siempre amarse,
de encontrarse reflejado en el otro;
sin atropellos, sin descuido,
sin desacierto, sin desvarió
convierte esas ataduras
en liviana expresión
que les llena de emoción
su cotidiana convivencia,
al encontrarse en cada mañana
todavía atados a ese voto de amor
que hace tiempo se prometieron.
Miradas encadenadas,
cautivos de la esperanza,
de esa esperanza de siempre
atravesar el mundo juntos
sin inconveniencia, sin apuros,
sin apatía a la noche fría,
sin oposición a los cambiantes rayos del sol,
sin disconformidad..,
cada uno amando a raudales
perdiéndose en esos espacios
donde sus miradas reafirman su acuerdo.
Se miran todos los días por primera vez,
Se miran como si fuesen su mejor horizonte,
Se miran y sus cadenas parecen invisibles,
esas cadenas de amor que entre ellos existe.
Encadenados por convicción
cada eslabón fortaleciendo su conexión.
Y sus ojos reafirman que son su mejor
compromiso de lealtad y amor.
LeydisProse
10/8/2018
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Oct 10, 2018
Oct 10, 2018 at 7:22 PM UTC