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"encontraba" poems
Desde que nací, he mirado a miles de personas a los ojos, miles de iris con diferentes matices, verdes, cafés y hasta azules. Soy amante del café, aunque confieso no saber mucho, no sé qué grado de acidez exacto deba tener, como para que se considere un buen café, pero siempre me ha gustado simple; oscuro y sin azúcar. Pero, cuando te conocí, me di cuenta que el café que siempre me ha gustado, ahora lo encontraba en tu mirada. Si, así es. Tienes unos ojos del color café perfecto, del color de la tierra y de la arena, del color de aquellas tazas de café que me calentaban en las mañanas frías, del color que combina con tu piel morena. Ahora tu mirada era mi taza de café, mi nicotina, mi adicción, mi necesidad por calor y energía. Pero no me acordaba que las cosas cambian, que la vida es fría, y que igual que con mis tazas de café, nuestras mirada se volvieron frías, aguadas y sin sabor Ahora, me gusta el café un poco más oscuro y con un toque de azúcar para endulzar mi pobre alma, aquella que solo busca el desvelo de cada noche, una más fría que la otra….
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Aug 31, 2022
Aug 31, 2022 at 1:08 AM UTC
El café de tu mirada
Él jugaba con su ilusión contándoles mentiras, llenándola de miedo ,día a día ella moría. Eran ciertas sus sospechas, pero en cada uno de sus rincones lo encontraba a él aprisionándole lánguido su pura alma. Obstinada ella , no lo sabía que en unos días dejaría esta vida sin jamás saber porque le había cargado el fondo de su núcleo con grilletes, que aplastaba su corazón hasta dejarlo sin latir. Ella sabía. Sabía algo, pero lo amaba tanto que prefirió morir a escuchar la verdad que jamás saldría de sus labios. copyleft/reflectbox/© copyright Valentina de la Canal 21/06/2014 Nápoles
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Feb 28, 2015
Feb 28, 2015 at 5:11 PM UTC
ELLA SABÍA ...
Desde el principio cuando te necesite. Desde el momento cuando la mirada alce. Desde ese dia cuando sola me encontraba. Cuando tu mirada en mi se fue a poner. CORO Supe que me amabas, lo entendi. Supe que buscabas mas de mi. Que mucho tiempo me esperaste. Y no llegue. Supe que me amabas, aunque hui. Lejos de tu casa yo me fui. Y con un beso y con amor. Me regalaste tu perdon. Y estoy aqui. Y cuando lejos me encontraba te senti. Sabia que entonces me cuidabas y te oi. Como un susurro fue tu voz en el silencio. Cada dia me atraias hacia ti.
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Nov 3, 2015
Nov 3, 2015 at 3:30 AM UTC
Marcela Gandara - Supe Que Me Amabas
Se llama Blanca Novoa La conoci un jueves Fue mi amante mi pasado La puse a un lado Tenia un corazon sencillo Estaba lista bien al tiro Pienso mucho de mi hijo Cuando lo miro, yo suspiro Profundo, respiro auxilio Mi ex novia, un dia fue mia Me trato al cien, muy bien Machin, sin fin los dos, Felizes, pero el cielo triste Me viste, despues te salistes, Nunca supe de ti, Me dejastes al olvido, Bien ahogado y undido, Solo pido, ver a mi jemelito Chikito, el que carga mi Pito con gran sonido, Y mi wuebos colgando, volando te mando si sigues chingando, la neta dejame ver mi chamaco, hoy lo veras te aplaco y te trago como un taco, soy loco no naco, pinchi parajo opaco, regresame a mi nino santiago, lo extrano mucho pero ya es muy tarde, lo secuestraste, te lo llevastes y guardastes, para hirte bien lejos de mi, llevandote mi papi chulo, y despues darme una patada en el culo, me abandonaste, al suelo me tirastes, y me rebatastes mi vida, luego fuego me hechastes, y con lumbreme cuemastes, pero yo se que eres un angel, fuistes  dulce como miel siempre fiel, pero bien herida de los golpes de la vida, del mundo llenando tu corazon oscuro con lagrimas y dolor, tu sangre se lleno de ardor, y te convertistes en serpiente, no fuiste tu tenlo presente, perdiste, lo tengo en mente, eres buena pero al fin el mundo te tumbo a lo profundo rapido en segundos, nomas te pido a mi squinkle, para comprarle su favorito chickle, y darle de comer su gerber, cuidarlo en mis manos, estar con el todos mis anos, mi duele un chingo solo me chupastes mi energia, dejandome una gran herida, fui solo tu bebida, gatorade laid & paid tu emergency aid, me dejastes dormido sin energia, con tu saliva, tan viva, como una divina diva, me sentia bien arriba, pero mas adelante no encontraba salida, perdido escondido super prendido, dame lo que me pertenece, dios me bendicio con mi gallo damelo o sino te lo arrebato!!!
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May 19, 2015
May 19, 2015 at 7:33 PM UTC
Blanca Nieves
Se llama Blanca Novoa La conoci un jueves Fue mi amante mi pasado La puse a un lado Tenia un corazon sencillo Estaba lista bien al tiro Pienso mucho de mi hijo Cuando lo miro, yo suspiro Profundo, respiro auxilio Mi ex novia, un dia fue mia Me trato al cien, muy bien Machin, sin fin los dos, Felizes, pero el cielo triste Me viste, despues te salistes, Nunca supe de ti, Me dejastes al olvido, Bien ahogado y undido, Solo pido, ver a mi jemelito Chikito, el que carga mi Pito con gran sonido, Y mi wuebos colgando, volando te mando si sigues chingando, la neta dejame ver mi chamaco, hoy lo veras te aplaco y te trago como un taco, soy loco no naco, pinchi parajo opaco, regresame a mi nino santiago, lo extrano mucho pero ya es muy tarde, lo secuestraste, te lo llevastes y guardastes, para hirte bien lejos de mi, llevandote mi papi chulo, y despues darme una patada en el culo, me abandonaste, al suelo me tirastes, y me rebatastes mi vida, luego fuego me hechastes, y con lumbreme cuemastes, pero yo se que eres un angel, fuistes  dulce como miel siempre fiel, pero bien herida de los golpes de la vida, del mundo llenando tu corazon oscuro con lagrimas y dolor, tu sangre se lleno de ardor, y te convertistes en serpiente, no fuiste tu tenlo presente, perdiste, lo tengo en mente, eres buena pero al fin el mundo te tumbo a lo profundo rapido en segundos, nomas te pido a mi squinkle, para comprarle su favorito chickle, y darle de comer su gerber, cuidarlo en mis manos, estar con el todos mis anos, mi duele un chingo solo me chupastes mi energia, dejandome una gran herida, fui solo tu bebida, gatorade laid & paid tu emergency aid, me dejastes dormido sin energia, con tu saliva, tan viva, como una divina diva, me sentia bien arriba, pero mas adelante no encontraba salida, perdido escondido super prendido, dame lo que me pertenece, dios me bendicio con mi gallo damelo o sino te lo arrebato!!!
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A orillas, de rodillas, se sentó y me hablo. Me plasmo la puesta de sol que había presenciado, Canto su poema favorito. Hablo sobre el amor de mis días, Y la soledad que reencarnaba mi silueta. Yo la escuchaba, cual sonido de las gaviotas, Como si la vida que ella recitaba fuese de admirar. Su sonrisa era como brisa, Le devolvía el brillo a mi piel. Pero sin importar el brillo, En su regazo, Se encontraba mi alma. Alma descolorada, sin algo adentro; Que lloraba sin lágrimas por falta de esencia. “Triste vida mía, ¿qué ha sucedido contigo?” Pregunta con ternura. Y allí yacía, Esperando alguna contestación. Las pocas lágrimas que quedaban Brotaron como flores en pradera La tenía frente a mí, Mi parte desnuda, cristalizada, pura. Seque mis lágrimas y le di las gracias, Por su visita inesperada.
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Mar 26, 2015
Mar 26, 2015 at 11:00 PM UTC
Visitas inesperadas.
Una mañana ella se encontraba frente al espejo, parecía estar concentrada mirando su reflejo pero lo curioso era que lo que veía en el espejo no era precisamente eso. Ella vio su vida pasar frente a ella, vio como surgió el amor que tenia con su esposo, la ternura con la que cuidaba a su hijo desde pequeño, los placenteros fin de semanas con sus amistades, la canción que le recordaba lo bueno que era estar enamorado, su libro favorito, el olor del mar, todos los errores que cometió, el porqué era feliz. Ese día, ella pudo volverse a encontrar una última vez. Complacida, condujo hasta llegar al rio que había cerca de su casa. Se sentó en una roca a contemplar por última vez la belleza que la vida le había obsequiado; estaba cautivada por el sonido del agua corriendo, los arboles moviéndose, los animales con su canto. Era la despedida perfecta, miro a su izquierda y junto a ella yacía una mujer la cual le sonrió. Ella sabía perfectamente que hacia la mujer allí, la hora había llegado. Miro por última vez todo lo que le rodeaba, cerró los ojos y por primera vez pudo recordar otra vez todo lo que había visto frente al espejo; entre sollozos le dijo a la mujer que aun no estaba lista, que tenía que hacer una última cosa antes de partir. Regreso a su hogar en busca de su familia pero lo que encontró fue una carta. Amada mía: Para cuando leas esto ya yo me abre ido, mi enfermedad no me permitirá seguir más. Solo tengo un último deseo: el día que recuerdes todo lo harás para siempre. Quiero que tomes tu libro favorito, el traje que tanto te gusta, te sirvas una buena taza de café y me vallas a ver al rio para recordarte todos los días lo mucho que te amo. Y así lo hizo.
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Sep 21, 2014
Sep 21, 2014 at 11:10 PM UTC
Ultimo día
Una mañana ella se encontraba frente al espejo, parecía estar concentrada mirando su reflejo pero lo curioso era que lo que veía en el espejo no era precisamente eso. Ella vio su vida pasar frente a ella, vio como surgió el amor que tenia con su esposo, la ternura con la que cuidaba a su hijo desde pequeño, los placenteros fin de semanas con sus amistades, la canción que le recordaba lo bueno que era estar enamorado, su libro favorito, el olor del mar, todos los errores que cometió, el porqué era feliz. Ese día, ella pudo volverse a encontrar una última vez. Complacida, condujo hasta llegar al rio que había cerca de su casa. Se sentó en una roca a contemplar por última vez la belleza que la vida le había obsequiado; estaba cautivada por el sonido del agua corriendo, los arboles moviéndose, los animales con su canto. Era la despedida perfecta, miro a su izquierda y junto a ella yacía una mujer la cual le sonrió. Ella sabía perfectamente que hacia la mujer allí, la hora había llegado. Miro por última vez todo lo que le rodeaba, cerró los ojos y por primera vez pudo recordar otra vez todo lo que había visto frente al espejo; entre sollozos le dijo a la mujer que aun no estaba lista, que tenía que hacer una última cosa antes de partir. Regreso a su hogar en busca de su familia pero lo que encontró fue una carta. Amada mía: Para cuando leas esto ya yo me abre ido, mi enfermedad no me permitirá seguir más. Solo tengo un último deseo: el día que recuerdes todo lo harás para siempre. Quiero que tomes tu libro favorito, el traje que tanto te gusta, te sirvas una buena taza de café y me vallas a ver al rio para recordarte todos los días lo mucho que te amo. Y así lo hizo.
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Cerraron sus ojos que aún tenía abiertos, taparon su cara con un blanco lienzo, y unos sollozando, otros en silencio, de la triste alcoba todos se salieron. La luz que en un vaso ardía en el suelo, al muro arrojaba la sombra del lecho; y entre aquella sombra veíase a intérvalos dibujarse rígida la forma del cuerpo. Despertaba el día, y, a su albor primero, con sus mil rüidos despertaba el pueblo. Ante aquel contraste de vida y misterio, de luz y tinieblas, yo pensé un momento: -¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos! De la casa, en hombros, lleváronla al templo y en una capilla dejaron el féretro. Allí rodearon sus pálidos restos de amarillas velas y de paños negros. Al dar de las Ánimas el toque postrero, acabó una vieja sus últimos rezos, cruzó la ancha nave, las puertas gimieron, y el santo recinto quedóse desierto. De un reloj se oía compasado el péndulo, y de algunos cirios el chisporroteo. Tan medroso y triste, tan oscuro y yerto todo se encontraba que pensé un momento: -¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos! De la alta campana la lengua de hierro le dio volteando su adiós lastimero. El luto en las ropas, amigos y deudos cruzaron en fila formando el cortejo. Del último asilo, oscuro y estrecho, abrió la piqueta el nicho a un extremo. Allí la acostaron, tapiáronle luego, y con un saludo despidióse el duelo. La piqueta al hombro el sepulturero, cantando entre dientes, se perdió a lo lejos. La noche se entraba, el sol se había puesto: perdido en las sombras yo pensé un momento: -¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos! En las largas noches del helado invierno, cuando las maderas crujir hace el viento y azota los vidrios el fuerte aguacero, de la pobre niña a veces me acuerdo. Allí cae la lluvia con un son eterno; allí la combate el soplo del cierzo. Del húmedo muro tendida en el hueco, ¡acaso de frío se hielan sus huesos...! ¿Vuelve el polvo al polvo? ¿Vuela el alma al cielo? ¿Todo es sin espíritu, podredumbre y cieno? No sé; pero hay algo que explicar no puedo, algo que repugna aunque es fuerza hacerlo, el dejar tan tristes, tan solos los muertos.
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Rima lxxiii
Cerraron sus ojos que aún tenía abiertos, taparon su cara con un blanco lienzo, y unos sollozando, otros en silencio, de la triste alcoba todos se salieron. La luz que en un vaso ardía en el suelo, al muro arrojaba la sombra del lecho; y entre aquella sombra veíase a intérvalos dibujarse rígida la forma del cuerpo. Despertaba el día, y, a su albor primero, con sus mil rüidos despertaba el pueblo. Ante aquel contraste de vida y misterio, de luz y tinieblas, yo pensé un momento: -¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos! De la casa, en hombros, lleváronla al templo y en una capilla dejaron el féretro. Allí rodearon sus pálidos restos de amarillas velas y de paños negros. Al dar de las Ánimas el toque postrero, acabó una vieja sus últimos rezos, cruzó la ancha nave, las puertas gimieron, y el santo recinto quedóse desierto. De un reloj se oía compasado el péndulo, y de algunos cirios el chisporroteo. Tan medroso y triste, tan oscuro y yerto todo se encontraba que pensé un momento: -¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos! De la alta campana la lengua de hierro le dio volteando su adiós lastimero. El luto en las ropas, amigos y deudos cruzaron en fila formando el cortejo. Del último asilo, oscuro y estrecho, abrió la piqueta el nicho a un extremo. Allí la acostaron, tapiáronle luego, y con un saludo despidióse el duelo. La piqueta al hombro el sepulturero, cantando entre dientes, se perdió a lo lejos. La noche se entraba, el sol se había puesto: perdido en las sombras yo pensé un momento: -¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos! En las largas noches del helado invierno, cuando las maderas crujir hace el viento y azota los vidrios el fuerte aguacero, de la pobre niña a veces me acuerdo. Allí cae la lluvia con un son eterno; allí la combate el soplo del cierzo. Del húmedo muro tendida en el hueco, ¡acaso de frío se hielan sus huesos...! ¿Vuelve el polvo al polvo? ¿Vuela el alma al cielo? ¿Todo es sin espíritu, podredumbre y cieno? No sé; pero hay algo que explicar no puedo, algo que repugna aunque es fuerza hacerlo, el dejar tan tristes, tan solos los muertos.
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me acuerdo cuando soñaba en largar me del lugar endone naci. encontraba todas las razones por qué odiaba este lugar y era la canción que mi mente cantaba día y noche. ahora que me voy por seguro, estoy descubriendo los lugares que voy a extrañar, los lugares que me dan alguna razón de vivir aquí, que me hacen el corazon latir con esperanza, un motivo para extrañar un lugar que nunca aprecie. en unos meses ya no te tendré, y voy a acordarme de los petalos de flores, los besos del sol, el olor del mar, y la música de las palmeras en el viento.
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Apr 17, 2017
Apr 17, 2017 at 1:21 PM UTC
nostalgia
Sifones  que mantiene el gran charco de las emociones, están sobre el estante. De lejos veo solo mi pared repleta de repisas. Contemplo si uno de estos frascos quisiese yo hoy bajar Hace mucho tiempo que en este cuarto de mi casa no me encontraba la sensación de ser un lucido espectro, pero quizás si lo era porque daba la coincidencia que sólo recordaba ver mis manos en las veces que me acercaba  a tocar un tarro.
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Aug 7, 2019
Aug 7, 2019 at 7:42 AM UTC
Tarros de emoción
¿se fue por el aire o era una invención de cuello verde Isidoro Ducasse de Lautréamont se fue por el aire o era: una invención de cuello verde un Isidoro del otro amor que comía rostros podridos melancolías desesperos penas blanquitas tristes furias y erguía entonces su valor y reemplazaba la desdicha por unos cuantos resplandores el sudamericano magnífico de algas en la boca ¿dónde encontraba resplandores? los encontró en rostros podridos melancolías desesperos penas blanquitas tristes furias que le tocaron corazón como se dice lo pudrieron desesperaron atristaron se lo vio como un pajarito en Canelones y Boul' Mich' pasear a la Melanco Lía como una noviecita pura disimulando violaciones cometidas en el quartier "oh dulce novia" le decía clavándola contra sus brazos abiertos y una especie de mar le salía a Lautréamont por la mirada por la boca por las muñecas por la nuca "a ver cómo te mueres" le decía "bella" le decía mientras la amaba especialmente y la desarmaba en París como una fiesta como un fuego ayer crepita todavía en un cuarto de Poissonières que huele a suda mericano ea Ducasse Latréamont montevideano ea ea en vide o monte de ta mort parecía una bola de oro una calor desenvainada la tristeza decapitó la furia desenfureció se fue por el aire o era un Isidoro Ducasse muerto solamente por esta vez o como lluvia de otro amor mojó a Nuestra Dama de la Comuna armada y amada con la belleza que subía de su cuello verde podrido en mil nueve sesentisiete por la barranca de los loros se lo oyó como que volaba o parecía crepitar contra la selva agujereada los desesperos del país las melancolías más gordas pero fue el otro que cayó solamente por esta vez mientras Ducasse descansaba en un campamento de sombras
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Sudamericanos
¿se fue por el aire o era una invención de cuello verde Isidoro Ducasse de Lautréamont se fue por el aire o era: una invención de cuello verde un Isidoro del otro amor que comía rostros podridos melancolías desesperos penas blanquitas tristes furias y erguía entonces su valor y reemplazaba la desdicha por unos cuantos resplandores el sudamericano magnífico de algas en la boca ¿dónde encontraba resplandores? los encontró en rostros podridos melancolías desesperos penas blanquitas tristes furias que le tocaron corazón como se dice lo pudrieron desesperaron atristaron se lo vio como un pajarito en Canelones y Boul' Mich' pasear a la Melanco Lía como una noviecita pura disimulando violaciones cometidas en el quartier "oh dulce novia" le decía clavándola contra sus brazos abiertos y una especie de mar le salía a Lautréamont por la mirada por la boca por las muñecas por la nuca "a ver cómo te mueres" le decía "bella" le decía mientras la amaba especialmente y la desarmaba en París como una fiesta como un fuego ayer crepita todavía en un cuarto de Poissonières que huele a suda mericano ea Ducasse Latréamont montevideano ea ea en vide o monte de ta mort parecía una bola de oro una calor desenvainada la tristeza decapitó la furia desenfureció se fue por el aire o era un Isidoro Ducasse muerto solamente por esta vez o como lluvia de otro amor mojó a Nuestra Dama de la Comuna armada y amada con la belleza que subía de su cuello verde podrido en mil nueve sesentisiete por la barranca de los loros se lo oyó como que volaba o parecía crepitar contra la selva agujereada los desesperos del país las melancolías más gordas pero fue el otro que cayó solamente por esta vez mientras Ducasse descansaba en un campamento de sombras
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No era cosa de no vivir, tampoco era por cobardía, no era que no entendía, los conceptos del tiempo. Es que su tiempo se había empotrado a un momento. Se sentía abatida, se sentía consumida, en batallas con fichas sin triunfo y sin fecha de caducidad. Las praderas no eran llanas, tampoco eran templadas. Las colinas siempre planas, y sus planes se volatizaban, entre el humo en la distante bruma, que bromaba a sus espaldas. Las mañana siempre oscura, y la noche y su negrura- en su pecho se enclaban. No era cosa de no vivir, vivía, respiraba, trabajaba. Mas habitaba en su alma la cansancio del mañana. Los espectros del pasado en su mente moraban, espantando al presente y el gozo de pertenecerle. No era cosa de no vivir, una sonrisa se escapaba en un sorbo de café que husmeara a esperanza. No era cosa de no vivir, un paso siempre daba a la aterrante espera de lo que relegara la suerte y lo que ella anhelaba. No le temía a la muerte, a su casa la invitaba, que se sentara en su sofá que le contara de paraísos y de lo que al otro lado se encontraba. No le temía a la muerte, temía el siempre vivir cansada. LeydisProse 9/29/2017 https://www.facebook.com/LeydisProse/
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Oct 2, 2017
Oct 2, 2017 at 9:32 AM UTC
No era la muerte lo que le asustaba!
Dijo sus secretos el faisán de oro: -En el gabinete mi blanco tesoro, de sus claras risas el divino coro,las bellas figuras de los gobelinos, los cristales llenos de aromados vinos, las rosas francesas en los vasos chinos.(Las rosas francesas, porque fue allá en Francia donde en el retiro de la dulce estancia esas frescas rosas dieron su fragancia.)La cena esperaba. Quitadas las vendas, iban mil amores de flechas tremendas en aquella noche de Carnestolendas.La careta negra se quitó la niña, y tras el preludio de una alegre riña apuró mi boca vino de su viña.Vino de la viña de la boca loca, que hace arder el beso, que el mordisco invoca. ¡Oh los blancos dientes de la loca boca!En su boca ardiente yo bebí los vinos, y, pinzas rosadas, sus dedos divinos me dieron las fresas y los langostinos.Yo la vestimenta de Pierrot tenía, y aunque me alegraba y aunque me reía, moraba en mi alma la melancolía.La carnavalesca noche luminosa dio a mi triste espíritu la mujer hermosa, sus ojos de fuego, sus labios de rosa.Y en el gabinete del café galante ella se encontraba con su nuevo amante, peregrino pálido de un país distante.Llegaban los ecos de vagos cantares y se despedían de sus azahares miles de purezas en los bulevares.Y cuando el champaña me cantó su canto, por una ventana vi que un ***** manto de nube, de Febo cubría el encanto.Y dije a la amada un día: -¿No viste de pronto ponerse la noche tan triste? ¿Acaso la Reina de luz ya no existe?Ella me miraba. Y el faisán cubierto de plumas de oro: -«¡Pierrot, ten por cierto que tu fiel amada, que la Luna ha muerto!»
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El faisán
Dijo sus secretos el faisán de oro: -En el gabinete mi blanco tesoro, de sus claras risas el divino coro,las bellas figuras de los gobelinos, los cristales llenos de aromados vinos, las rosas francesas en los vasos chinos.(Las rosas francesas, porque fue allá en Francia donde en el retiro de la dulce estancia esas frescas rosas dieron su fragancia.)La cena esperaba. Quitadas las vendas, iban mil amores de flechas tremendas en aquella noche de Carnestolendas.La careta negra se quitó la niña, y tras el preludio de una alegre riña apuró mi boca vino de su viña.Vino de la viña de la boca loca, que hace arder el beso, que el mordisco invoca. ¡Oh los blancos dientes de la loca boca!En su boca ardiente yo bebí los vinos, y, pinzas rosadas, sus dedos divinos me dieron las fresas y los langostinos.Yo la vestimenta de Pierrot tenía, y aunque me alegraba y aunque me reía, moraba en mi alma la melancolía.La carnavalesca noche luminosa dio a mi triste espíritu la mujer hermosa, sus ojos de fuego, sus labios de rosa.Y en el gabinete del café galante ella se encontraba con su nuevo amante, peregrino pálido de un país distante.Llegaban los ecos de vagos cantares y se despedían de sus azahares miles de purezas en los bulevares.Y cuando el champaña me cantó su canto, por una ventana vi que un ***** manto de nube, de Febo cubría el encanto.Y dije a la amada un día: -¿No viste de pronto ponerse la noche tan triste? ¿Acaso la Reina de luz ya no existe?Ella me miraba. Y el faisán cubierto de plumas de oro: -«¡Pierrot, ten por cierto que tu fiel amada, que la Luna ha muerto!»
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Que era lo que querían dos sometidos a la sodamizacion, volcados en el cemento, echos mármol, y sin grgklujaapan. Entre los enrededores y la pasta de ayer enfrente del televisor, se encontraba una puerca ramera, soñando sus sueños en heroínas, y mas mota barata. Ramona de mis entrañas, que seria de tu vida en el estiércol y las faldas de piernas cortas, utilizando el maquillaje de compostura anual. Los ilos que se mantenían en el vidrio de sus vidas era demasiado para la ramera, así utilizaba heroína como jabón de manos, era ahogante. Su primera ves, era apropiado decir que pertenencia tenía la cuchara propia, para ella solo necesitaba estar en su cama vacía, sola y feliz, la calentaba y pensaba en su ideología perdida, en sus penas. Que tubo de grande la maquina de instrumentos en drogados. Era una ilusión algo como la psychosis y plena morfina solo eso servía. lo calenta entre postada y alienta a pura sangre borgia, "im in heaven"
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Oct 6, 2021
Oct 6, 2021 at 2:37 AM UTC
Queremo tanto a Ramona: