"dije" poems
No dije una frase
de más ni de menos, que recuerde yo:
Nadie tiene culpa de que el tiempo pase,
y el tiempo pasó….
Y fuiste el fantasma de un amor lejano,
la sombra de un beso que nunca olvidé;
pero sé que un día te tendí la mano,
y sé que me heriste, sin decir por qué.
Fue injusta la herida,
y era dolorosa, pero sonreí;
La vida que pasa no es toda la vida,
y seguí viviendo mi vida sin ti.
Días, meses, años, buena y mala suerte,
Calles en la lluvia, pasos al azar... 1
Y hoy he vuelto a verte. 2
Y hoy te vi pasar.
Y aunque debo odiarte por la herida aquella,
y porque me heriste que sé yo por qué... 3
Te encontré tan bella, tan bella, tan bella
Que te perdoné…
3.8k
Recuerdo exactamente como si fuese ayer. Recuerdo cuando en los veranos mi padre se iba a jugar al campo de futbol y nos llevaba a mi hermana y yo. Andaba un overol estilo chor morado con flores amarillas al lado y teñís negros. Suena como estilo feo y raro pero yo desde peque me vestía diferente. Pero se veía bien. Vale. Miraba a mi papa jugar el futbol como si fuese campeón jajá. Cuando el era joven de 18 anos le había dicho que si quería jugar futbol profesional. Pero mi padre decidió que no. No se porque no tomo esa oportunidad? Estuvo buena.. pero años después se caso con mi mama y nacimos nosotros. Mi hermana gemela, yo y mis dos hermanos.
Las Malta Goya's fueron esas bebidas que me encantaba tomar en esos días súper calientes. Al principio no me gustaba mucho. Wakala dije yo! pero no se como explicar este sentimiento pero mi cuerpo deseaba mas. Ahora que tengo 18 anos los sigo bebiendo. Wow. El que lea esto debería de probar Malta Goya. Cuando lo buscas en Google dice que es cerveza sin alcohol. jeje ;)
Jan 12, 2015
Jan 12, 2015 at 8:15 PM UTC
Son las 9:10 pm. Estoy acostada, pensando. Extraño mi família. Extraño a mi primo. El fue como un hermano para mi. Recuerdo cuando me sentía triste y me agarraba de la mano. Me decía que todo iba estar bien.
Extraño a mi abuela. Quisiera ir a buscar su tumba y dejarle flores. Quisiera verla pero no puedo. Se que ella esta cuidando a mis hermanos. Se que esta feliz y libre de todo dolor.
Quisiera estar en mí país. Sea como sea siempre sera mi tierra. La amo. La extraño. Extraño el calor. Extraño las playas. Cuando me acostaba en la hamaca de mi tío solo para ver las estrellas desde el techo de su casa. Ah, que lindura.
Recuerdo un muchacho que deje. Nos quedamos en volvernos a ver pero murió tan joven. No lo volví a ver. Me quedé con la frase "te volvere a ver pronto. En la próxima te invito a cenar o algo..pero que nos veremos nos veremos eso si." Eso fue lo último que le dije.
Pero no se cuando me iré. No se cuando, pero me iré para siempre.
Jan 15, 2015
Jan 15, 2015 at 12:57 AM UTC
Hasta cuándo estaremos esperando lo que
no se nos debe... Y en qué recodo estiraremos
nuestra pobre rodilla para siempre! Hasta cuándo
la cruz que nos alienta no detendrá sus remos.
Hasta cuándo la Duda nos brindará blasones
por haber padecido!...
Ya nos hemos sentado
mucho a la mesa, con la amargura de un niño
que a media noche, llora de hambre, desvelado...
Y cuándo nos veremos con los demás, al borde
de una mañana eterna, desayunados todos!
Hasta cuándo este valle de lágrimas, a donde
yo nunca dije que me trajeran.
De codos
todo bañado en llanto, repito cabizbajo
y vencido: hasta cuándo la cena durará.
Hay alguien que ha bebido mucho, y se burla,
y acerca y aleja de nosotros, como negra cuchara
de amarga esencia humana, la tumba...
Y menos sabe
ese oscuro hasta cuándo la cena durará!
1.9k
Y ahora qué haré, si tú no estás.
En el espejo te desvaneciste.
Qué haré, si ya no estás. Cómo encontrarte.
Fui a la agencia de viajes.
Dije: «Un billete». «¿Para dónde?»
«Para dónde ha de ser». (Me comprendieron enseguida).
«Mucho tiempo esperó», dijeron enigmáticos.
Volví a casa cantando, recobrada
la vida. Me miré al espejo.
Tú ya no estabas. Comprendí.
Ahora qué voy a hacer. Sin ti quién puede
recobrar lo soñado, lo perdido: Venecia
de vidrio rosa, Roma con cabellos de fuentes.
Florencia y Siena, Nápoles y Pisa,
Botticelli, Giotto, Tiziano, cipreses y palacios,
canales, Miguel Angel, frutos, palomas, Donatello
qué van a ser sin ti, si eras tú quien les dabas
vida, sentido, magia.
Llegaré -a veces gusto
imaginar que en el crepúsculo-
a no sé que ciudad. Consultaré la Guide Blue
y, ...Esta es la prueba. ¿Quién puede acercarse
después de tanto amor, a un gran amor,
sin alma, sin amor, es decir, solo con los ojos?
«Un billete» diré. Preguntarán para dónde.
«Para un lugar que yo invente
y tal vez ya no existe. Par mirarme en un espejo
que reflejo mi vida cuando no estaba yo
y al que me acerco ahora
cuando no puede devolver mi imagen».
Y entenderán por qué lo digo.
1.7k
Hace un mes que te dije
No podía esperarte más.
Y el abismo entre nosotros
tragó: las plumas, los sonidos,
y la lengua que querría cantar.
Eras un pájaro con ojos cerrados.
Las alas de mi mente
Golpeaban el aire tranquilo
Dónde no podía encontrarte
Sino tu canción vacía sin amor.
Me encuentro a mí mismo
En el campo: me siento muy seca
y sola pero sabia.
Siempre me llevaban las alas
Al norte, afuera, al norte
Donde oigo la canción de mi pueblo,
De la gente que no me ha dejado
Por nada, aunque llueve.
Hace un mes que me dio cuenta
De otra forma de ser, cercano.
Me ha tocado como las suspiras
Del árbol que tiene hojas
con la riqueza de los ojos cafés
del chico distinto aquí:
Mirándome, hasta que debo salir.
Otra vez salgo con las alas
Afuera de lo que conozco
Porque, como un pájaro del otoño,
El viento fresco me hacen una seña
que yo debería olvidarme las hojas y los ojos
porque ellos se caen siempre
de los árboles a la tierra dura:
Mirándome, hasta que te caes también.
Oct 17, 2012
Oct 17, 2012 at 1:42 AM UTC
Pa mi kompa el conejo c loco
Mi canton donde yo me quedo
Ese no puedo tengo que irme lejos
A mi familia solos los dejo me voy
Les doy el piso anda bien caliente
El mundo les miente ya no sienten
Que estan haciendo no entiendo
Tu ya sabes donde quiera defiendo
Sin miedo listo pa cualquier ****
En mi puesto te espero pronto
No creas que soy un pinchi tonto
Preparado para el gran disparo
Rumbando en el caro por debajo
Mi familia esta en peligro
La neta te digo la verdad yo te sigo
Solo te pido el rescate del nido
Salgo vivo enfrentando la muerte
Los dos angeles de la muerte
Aqui no vive la suerte solo verte
A la fuga da un chingo decoraje
Reportandome al jale de la calle
Chale estoy en el infierno
A falsos los acuesto a balazos
Con el cuerno los tiendo grave
Es mi vida la que estoy viviendo
La ley de dios hasta el fin defiendo
No es un cuento y ningun invento
Te lo presento con rapides o lento
Mis palabras te hacen calaberas
Maderas amarandolo con cuerdas
Para que siempre te lo recuerdas
Tus ojos verdes y camisa muerdes
La jura terkos ese pinchis puerkos
Quedaste atrapado ya no suelto
Encargo para el vuelo a las nubes
Hasta arriba en los cielos te subes
Y te tumbo desde arriba bebida
Mamila tu callida sin paracallidas
Te dije imposible que sobrevivas
Sigues chingando la torre te acabo
Con una madrisa y al fin sonrisa
Soy un chingon no un mamon
Pinchi rajon cabron me rapo pelon
Pon tu cabeza te la hago melon
Jan 11, 2015
Jan 11, 2015 at 4:39 AM UTC
Sin querer,
te di un beso amoroso bien suave.
Mirándote a tus ojos de luna,
que me decían, por favor un beso otra vez.
Te acaricié la piel y te dije,
vamos despacio esta ves.
La locura del momento no esperaba
lo que iba suceder.
Después de el beso,
nos miramos unos a otro con una sonrisa de placer.
Fue con una pasión intensa
que llegamos asta el amanecer.
Tus labios de miel,
nunca me olvidare.
Te di el beso de tus suenos
para que pronto nos veremos otra vez.
Por: Michael M. De La Fuente
Jul 6, 2014
Jul 6, 2014 at 9:18 PM UTC
A la final me dejé de tantos tecnicismos. De tantos margenes y cánones.
Me aburrí del molde cortazariano y de los coloquios de García Márquez.
Me cansé de tantos esquemas y lineas.
Las palabras cursis no enamoran a todas las chicas.
Y menos a ti. Y a ti que no te gusta la melancolía ni los suspiros ni las tardes frías.
A ti que no te gustan las cosas tan profundas; ni Cultura Profética ni Vicente García.
Así que te escribí esa carta en la que te decía lo que sentía.
Y recuerdo que cuando te dije que te escribí una carta de amor en mi cara te reíste y me dijiste que aborrecías.
Ay, cariño. Bastante cara me saliste.
Mucho gasté en rosas y chocolates que a la final no te entregué.
Y ahora me encapsulo de nuevo en mis moldes.
Y supongo que después de tu fiasco más nunca de nuevo saldré.
Jun 19, 2014
Jun 19, 2014 at 7:12 PM UTC
porque usted nunca entendió
lo que quise decir cuando dije:
siempre estás en mis sueños;
como verano y limonada,
quemaste mi piel y eras
agrio en labios secos;
finalmente yo corto la pulsera
que me diste, y la corazon
de la musica se está desvaneciendo.
es marzo,
y le hice una promesa a mi mismo;
llovió la última vez que lloré por ti
y nevó cuando me olvidó;
ya no estás en mis sueños nunca mas.
Mar 4, 2013
Mar 4, 2013 at 3:03 PM UTC
Un dia orando le dije a mi Señor
tu el alfarero y yo el barro soy
moldea mi vida a tu parecer haz como tu
quieras asme un nuevo ser.
Coro
Me dijo no me gustas te voy a quebrantar
y en un vaso nuevo te voy a transformar
pero en el proceso te voy hacer llorar
porque pr el fuego te voy hacer pasar
Quiero una sonrisa cuando todo va mal
quiero una alabanza en lugar de
tu quejar, quiero tu confianza en la tempestad
y quiero que aprendas tambien a perdonar
Nov 3, 2015
Nov 3, 2015 at 3:23 AM UTC
Hoy me gusta la vida mucho menos,
pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.
Casi toqué la parte de mi todo y me contuve
con un tiro en la lengua detrás de mi palabra.
Hoy me palpo el mentón en retirada
y en estos momentáneos pantalones yo me digo:
¡Tánta vida y jamás!
¡Tántos años y siempre mis semanas!...
Mis padres enterrados con su piedra
y su triste estirón que no ha acabado;
de cuerpo entero hermanos, mis hermanos,
y, en fin, mi ser parado y en chaleco.
Me gusta la vida enormemente
pero, desde luego,
con mi muerte querida y mi café
y viendo los castaños frondosos de París
y diciendo:
Es un ojo éste, aquél; una frente ésta, aquélla... Y repitiendo:
¡Tánta vida y jamás me falla la tonada!
¡Tántos años y siempre, siempre, siempre!
Dije chaleco, dije
todo, parte, ansia, dije casi, por no llorar.
Que es verdad que sufrí en aquel hospital que queda al lado
y está bien y está mal haber mirado
de abajo para arriba mi organismo.
Me gustará vivir siempre, así fuese de barriga,
porque, como iba diciendo y lo repito,
¡tánta vida y jamás! ¡Y tántos años,
y siempre, mucho siempre, siempre, siempre!
1.3k
Creo que nunca dije cuanto me gustabas
Nunca dije lo mucho que te adoraba
Las mañanas en mi cama, las tardes en que me abrazabas.
Amaba la forma en que cantabas, admiraba como tu cara se iluminaba cuando me hablabas. ¡Y es que la verdad deliraba al contar las pecas en tu espalda! Y tus manos, ¡Oh por todo lo bello, tus manos! Pequeñas y delicadas, perfectas para dibujarlas. Y lo admito, no mentía cuando decía que me encantabas.
Pero todas las cosas buenas se acaban. Y ya no contaba tus pecas, ya no esperaba que me abrazaras. Las mañanas eran frías, ya ni en mi cama dormía. Tal vez te fuiste mientras dormía, tal vez ya no me querías. Y pensaba que volverías, pero igual; sabía que eras una mentira.
Feb 27, 2014
Feb 27, 2014 at 1:13 AM UTC
Cuando yo dije "te amo"
I meant it.
Cuando tu dijiste "te amo"
You didnt.
Odio que me mientan.
Jul 7, 2014
Jul 7, 2014 at 11:11 PM UTC
No puedes morir
Porque tu alma es bella y pura,
Brillante y rara
Y aunque sufras,
No se ha manchado
No puedes morir
Porque aunque las drogas
Quitaban tu felicidad,
Jamás faltabas amor ni humanidad
No puedes morir
Porque nunca te oí decir
que valió la pena
Por tú valor,
Por tu escapa de la canción de la serena
No puedes morir
Porque jamás te dije que te quiero
Y aunque me duele decirlo,
Espero que un día
Oirás mis palabras
May 27, 2023
May 27, 2023 at 11:35 PM UTC
Cazador alto y tan bello
Como en la tierra no hay dos,
Se fue de caza una tarde
Por los montes del Señor.
Seguro llevaba el paso,
Listo el plomo, el corazón
Repicando, la cabeza
Erguida y dulce la voz.
Bajo el oro de la tarde
Tanto el cazador cazó,
Que finas lágrimas rojas
Se puso a llorar el sol...
Cuando volvía cantando
Suavemente a media voz
Desde un árbol, enroscada,
Una serpiente lo vio.
Iba a vengar a las aves,
Mas, tremendo, el cazador
Con hoja de firme acero
La cabeza le cortó.
Pero aguardándolo estaba
A muy pocos pasos yo...
Lo até con mi cabellera
Y dominé su furor.
Ya maniatado le dije:
-Pájaros matasteis vos,
Y voy a tomar venganza
Ahora que mío sois...
Mas no lo maté con armas,
Busqué una muerte peor:
¡Lo besé tan dulcemente
Que le partí el corazón!
Envío
Cazador: si vas de caza
Por los montes del Señor,
Teme que pájaros venguen
Hondas heridas de amor.
1.1k
Patas de perro con
mi primacho Miguel
en Pereira, buscando
un hotel pa pagar
la estancia de una cuartico
cerca al centro o
a poca distancia
del burdel.
Nos tomamos un jugo de caña
y como ya tengo la maldita maña, llamamos al Toro porque
sin esa hierbita jamás
cerraría pestaña
Dándole vueltas al centro, esperándolo a él
Vi un lindo edificio
y le dije a Miguel:
"un segundo hermano que me
gustó ese hotel, voy a entrar a
ver si hay cupo"
y a cuánto estaba
una noche en aquél.
Me mira bien serio y
me deja pasar
quedándose afuera pa disimular.
"Buenas tardes caballero,
bien pueda...
¿En que le puedo servir?"
"Busco un cuartico que mi primo
y yo pensamos quedarnos en
Pereira esta noche, ¿a cuánto
están?"
¿Cómo así? me contesta
y como creía que
no me había entendido...
repiti la encuesta.
Otra vez ....¿Cómo así?
En eso momento,
que pendejo te cuento,
me di cuenta que
no era un hotel.
De un salón a la izquierda
salían los llantos
seguidos por un desfile
en ***** de luto.....
y yo hijueputa ¡"que bruto"!
Volteaba a ver si el primo ya sabía que pasaba cuando
soltó la gran carcajada.
Huí sin mu decir
buscando la risa de Miguel
que decía uy... ¿que pasó no es hotel?
Pero se la hice también
cuando nos recogió el torito
y comenzamos a fumar y fumar. Tantos baretos estilo Bob Marley que ya no nos podíamos ver.
Cuando se escapó todo el humo Miguel se detuvo
antes de casi caer.
Con ojos cruzados y labios babeados empecé
a burlarme también.
Aug 24, 2018
Aug 24, 2018 at 1:06 AM UTC
Si sería decir sí,
¿damelo amor a mi?
Te querría todas las días,
si tu sólo me querrías.
Ahora mi corazón
me dice "I'm not alone".
"Estoy con tu," le dije.
Ahora nothing left to say.
Sólo ver y sólo mostrar
y la futura's not too far.
Nov 3, 2010
Nov 3, 2010 at 8:08 PM UTC
«En fondo de aire» (dije) «estoy»,
(dije) «soy animal de fondo de aire» (sobre tierra),
ahora sobre mar; pasado, como el aire, por un sol
que es carbón allá arriba, mi fuera, y me ilumina
con su carbón el ámbito segundo destinado.
Pero tú, dios, también estás en este fondo
y a esta luz ves, venida de otro astro;
tú estás y eres
lo grande y lo pequeño que yo soy,
en una proporción que es ésta mía,
infinita hacia un fondo
que es el pozo sagrado de mí mismo.
Y en este pozo estabas antes tú
con la flor, con la golondrina, el toro
y el agua; con la aurora
en un llegar carmín de vida renovada;
con el poniente, en un huir de oro de gloria.
En este pozo diario estabas tú conmigo,
conmigo niño, joven, mayor, y yo me ahogaba
sin saberte, me ahogaba sin pensar en ti.
Este pozo que era, sólo y nada más ni menos,
que el centro de la tierra y de su vida.
Y tú eras en el pozo májico el destino
de todos los destinos de la sensualidad hermosa
que sabe que el gozar en plenitud
de conciencia amadora,
es la virtud mayor que nos trasciende.
Lo eras para hacerme pensar que tú eras tú,
para hacerme sentir que yo era tú,
para hacerme gozar que tú eras yo,
para hacerme gritar que yo era yo
en el fondo de aire en donde estoy,
donde soy animal de fondo de aire,
con alas que no vuelan en el aire,
que vuelan en la luz de la conciencia
mayor que todo el sueño
de eternidades e infinitos
que están después, sin más que ahora yo, del aire.
1k
¡Oh, lengua de los cantares!
¡oh, lengua del Romancero!
te habló Teresa la mística,
te habla el hombre que yo quiero.
En ti he arrullado a mi hijo
e hice mis cartas de novia.
Y en ti canta el pueblo mío
el amor, la fe, el hastío,
el desengaño que agobia.
¡Lengua en que reza mi madre
y en la que dije: ¡Te quiero!
una noche americana
millonaria de luceros.
La más rica, la más bella,
la altanera, la bizarra,
la que acompaña mejor
las quejas de la guitarra.
¡La que amó el Manco glorioso
y amó Mariano de Larra!
Lengua castellana mía,
lengua de miel en el canto,
de viento recio en la ofensa,
de brisa suave en el llanto.
La de los gritos de guerra
más osados y más grandes,
¡la que es cantar en España
y vidalita en los Andes!
¡Lengua de toda mi raza,
habla de plata y cristal,
ardiente como una llama,
viva cual un manantial!
1k
En el balcón, un instante
nos quedamos los dos solos.
Desde la dulce mañana
de aquel día, éramos novios.
-El paisaje soñoliento
dormía sus vagos tonos,
bajo el cielo gris y rosa
del crepúsculo de otoño.-
Le dije que iba a besarla;
bajó, serena, los ojos
y me ofreció sus mejillas,
como quien pierde un tesoro.
-Caían las hojas muertas,
en el jardín silencioso,
y en el aire erraba aún
un perfume de heliotropos.-
No se atrevía a mirarme;
le dije que éramos novios,
...y las lágrimas rodaron
de sus ojos melancólicos.
986
Aquí, en este momento, termina todo,
se detiene la vida. Han florecido luces amarillas
a nuestros pies, no sé si estrellas. Silenciosa
cae la lluvia sobre el amor, sobre el remordimiento.
Nos besamos en carne viva. Bendita lluvia
en la noche, jadeando en la hierba,
Trayendo en hilos aroma de las nubes,
poniendo en nuestra carne su dentadura fresca.
Y el mar sonaba. Tal vez fuera su espectro.
Porque eran miles de kilómetros
los que nos separaban de las olas.
Y lo peor: miles de días pasados y futuros nos separaban.
Descendían en la sombra las escaleras.
Dios sabe a dónde conducían. Qué más daba. «Ya es hoy
-dije yo-, ya es hora de volver a tu casa».
Ya es hora. En el portal, «Espera», me dijo. Regresó
vestida de otro modo, con flores en el pelo.
Nos esperaban en la iglesia. «Mujer te doy». Bajamos
las gradas del altar. El armonio sonaba.
Y un violín que rizaba su melodía empalagosa.
Y el mar estaba allí. Olvidado y apetecido
tanto tiempo. Allí estaba. Azul y prodigioso.
Y ella y yo solos, con harapos de sol y de humedad.
«¿Dónde, dónde la noche aquella, la de ayer...?», preguntábamos
al subir a la casa, abrir la puerta, oír al niño que salía
con su poco de sombra con estrellas,
su agua de luces navegantes,
sus cerezas de fuego. Y yo puse mis labios
una vez más en la mejilla de ella. Besé hondamente.
Los gusanos labraron tercamente su piel. Al retirarme
lo vi. Qué importa, corazón. La música encendida,
y nosotros girando. No: inmóviles. El cáliz de una flor
gris que giraba en torno vertiginosa.
Dónde la noche, dónde el mar azul, las hojas de la lluvia.
Los niños -quiénes son, que hace un instante
no estaban-, los niños aplaudieron, muertos de risa:
«Qué ridículos, papá, mamá». «A la cama», les dije
con ira y pena. Silencio. Yo besé
la frente de ella, los ojos con arrugas
cada vez más profundas. Dónde la noche aquella,
en qué lugar del universo se halla. «Has sido duro
con los niños». Abrí la habitación de los pequeños,
volaron pétalos de lluvia. Ellos estaban afeitándose.
Ellas salían con sus trajes de novia. Se marcharon
los niños -¿por qué digo los niños?- con su amor,
con sus noches de estrellas, con sus mares azules,
con sus remordimientos, con sus cuchillos de buscar pureza
bajo la carne. Dónde, dónde la noche aquella,
dónde el mar... Qué ridículo todo: este momento detenido,
este disco que gira y gira en el silencio,
consumida su música...
1.1k
Anoche, unos abriles granas capitularon
ante mis mayos desarmados de juventud;
los marfiles histéricos de su beso me hallaron
muerto; y en un suspiro de amor los enjaulé.
Espiga extraña, dócil. Sus ojos me asediaron
una tarde amaranto que dije un canto a sus
cantos; y anoche, en medio de los brindis, me hablaron
las dos lenguas de sus senos abrasadas de sed.
Pobre trigueña aquella; pobres sus armas; pobres
sus velas cremas que iban al tope en las salobres
espumas de un marmuerto. Vencedora y vencida,
se quedó pensativa y ojerosa y granate.
Yo me partí de aurora. Y desde aquel combate,
de noche entran dos sierpes esclavas a mi vida.
945
El decía que mi único vicio era escribir.
Aún cuando tenía sus manos acariciando mis virtudes.
Aún cuando tenía su lengua dibujándome sonrisas.
Aún cuando su respiración era la brisa que me refrescaba.
El decía que mi único vició era escribir.
Escribir sobre su sonrisa.
Escribir mientras pintaba.
Escribir orgasmos.
El decía que mi único vició era escribir.
Sin importar que bebiera.
Sin importar las mujeres que me hacían soñar.
Sin importar cuanto gastara en páginas.
El decía que mi único vició era escribir.
Yo le decía: ¿y el mar?
¿Y el cielo?
¿Y la noche?
El decía que mi único vició era escribir.
Y le dije que sí, mi vicio era escribir.
Escribir todo lo que vivía con el; así que todo lo que escribía era para el.
Mi vicio era el, mi poesía.
May 11, 2015
May 11, 2015 at 7:32 PM UTC
De vuelta de una gloria inexistente,
después de haber avanzado un paso hacia ella,
retrocedo a velocidad indecible,
alegre casi como quien dobla la esquina de la
calle donde hay una reyerta,
llorando avergonzado como el adolescente
hijo de viuda sexagenaria y pobre
expulsado de la escuela vespertina en la que era becario.
Estoy aquí,
donde yo siempre estuve,
donde apenas hay sitio para mantenerse erguido.
La soledad es un farol certeramente apedreado:
sobre ella me apoyo.
La esperanza es el quicio de una puerta
de la casa que fue desarraigada
de sus cimientos por los huracanes:
quicio-resquicio por donde entro y salgo
cuando paso del nunca (me quisiste) al todavía (te odio),
del tampoco (me escuchas) al también (yo me callo),
del todo (me hace daño) al nada (me lastima).
No importa, sin embargo.
Los aviones de propulsión a chorro salvan rápidamente
la distancia que separa Tokio de Copenhague,
pero con más rapidez todavía
me desplazo yo a un punto situado a diez centímetros
de mí mismo,
de prisa,
muy de prisa,
en un abrir y cerrar de ojos,
en sólo una diezmilésima de segundo,
lo cual supone una velocidad media de setenta kilómetros a la hora,
que me permite,
si mis cálculos son correctos,
estar en este instante aquí,
después mucho más lejos,
mañana en un lugar sito a casi mil millas,
dentro de una semana en cualquier parte
de la esfera terrestre,
por alejada que os parezca ahora.
Consciente de esa circunstancia,
en muchas ocasiones emprendo largos viajes;
pero apenas me desplazo unos milímetros
hacia los destinos más remotos,
la nostalgia me muerde las entrañas,
y regreso a mi posición primera
alegre y triste a un tiempo
-como dije al principio:
alegre,
porque sé que tú eres mi patria,
amor mío;
y triste,
porque toda patria, para los que la amamos,
-de acuerdo con mi personal experiencia de la patria-
tiene también bastante de presidio.
Así,
en ti me quedo,
paseo largamente tus piernas y tus brazos,
asciendo hasta tu boca, me asomo
al borde de tus ojos,
doy la vuelta a tu cuello,
desciendo por tu espalda,
cambio de ruta para recorrer tus caderas,
vuelvo a empezar de nuevo,
descansando en tu costado,
miro pasar las nubes sobre tus labios rojos,
digo adiós a los pájaros que cruzan por tu frente,
y si cierras los ojos cierro también los míos,
y me duermo a tu sombra como si siempre fuera
verano,
amor,
pensando vagamente
en el mundo inquietante
que se extiende -imposible- detrás de tu sonrisa.
1.1k