"clamaba" poems
Maldiciendo su destino
como Glauco, el dios marino,
mira, turbia la pupila
de llanto, el mar, que le debe su blanca virgen Scyla.Él sabe que un Dios más fuerte
con la sustancia inmortal está jugando a la muerte,
cual niño bárbaro. Él piensa
que ha de caer como rama que sobre las aguas flota,
antes de perderse, gota
de mar, en la mar inmensa.En sueños oyó el acento de una palabra divina;
en sueños se le ha mostrado la cruda ley diamantina,
sin odio ni amor, y el frío
soplo del olvido sabe sobre un arenal de hastío.Bajo las palmeras del oasis el agua buena
miró brotar de la arena;
y se abrevó entre las dulces gacelas, y entre los fieros
animales carniceros...Y supo cuánto es la vida hecha de sed y dolor.
Y fue compasivo para el ciervo y el cazador,
para el ladrón y el robado,
para el pájaro azorado,
para el sanguinario azor.Con el sabio amargo dijo: Vanidad de vanidades,
todo es negra vanidad;
y oyó otra voz que clamaba, alma de sus soledades:
sólo eres tú, luz que fulges en el corazón, verdad.Y viendo cómo lucían
miles de blancas estrellas,
pensaba que todas ellas
en su corazón ardían.
¡Noche de amor!Y otra noche
sintió la mala tristeza
que enturbia la pura llama,
y el corazón que bosteza,
y el histrión que declamaY dijo: Las galerías
del alma que espera están
desiertas, mudas, vacías:
las blancas sombras se van.Y el demonio de los sueños abrió el jardín encantado de
ayer. ¡Cuán bello era!
¡Qué hermosamente el pasado
fingía la primavera,
cuando del árbol de otoño estaba el fruto colgado,
mísero fruto podrido,
que en el hueco acibarado
guarda el gusano escondido!
¡Alma, que en vano quisiste ser más joven cada día,
arranca tu flor, la humilde flor de la melancolía!
467
se supone que es sencillo el olvido
mediante días, semanas, meses de esfuerzo y distracción
y seamos justos; un par de días solamente han transcurrido
he dado luz a exorbitantes cantidades de tabaco industrialmente empaquetado que en el resto de mi vida
ni siquiera me gusta como sabe, ni como las propiedades afectan mi conciencia y mi equilibrio
solamente que, al saborear el
humo
y verlo desde lejos sin que nadie lo contemple
logro una fúnebre réplica de las mariposas que en algún día lluvioso de agosto plantaste en mis entrañas
"¡oh mariposas, espero nunca mueran!" clamaba un yo casi tan ingenuo como idealista: unos cuántos meses atrás
tu contagiosa alegría y empatía
tu calurosa caricia, delicada pero confiada, en ninguna noche me volverá a encontrar
a pesar de que la noche más fría sea
incertidumbre, añoro tu felicidad
la dualidad de mi deseo es clara
mi corazón es roto por la distópica fantasía de que tu sonrisa alegre la mañana de alguien más
pero
¿es inevitable, no?
Mar 10, 2021
Mar 10, 2021 at 2:09 PM UTC
Por ti, por ti, clamaba cuando surgiste,
infernal arquetipo, del hondo Erebo,
con tus neutros encantos, tu faz de efebo,
tus senos pectorales, y a mí viniste.
Sombra y luz, yema y polen a un tiempo fuiste,
despertando en las almas el crimen nuevo,
ya con virilidades de dios mancebo,
ya con mustios halagos de mujer triste.
Yo te amé porque, a trueque de ingenuas gracias,
tenías las supremas aristocracias:
sangre azul, alma huraña, vientre infecundo;
porque sabías mucho y amabas poco,
y eras síntesis rara de un siglo loco
y floración malsana de un viejo mundo.
353
La desventura me quitó el regalo
y la serena paz de la existencia,
y sembré muchos odios; mi conciencia
clamaba sin cesar: ¡Eres muy malo!
Después, la dicha me libró del cieno:
un rayito de sol doró mi frente,
y sembré mucho amor, y dulcemente
clamaba mi conciencia: ¡Eres muy bueno!
«¡Ay! -me dije, con tono de reproche-,
qué menguada virtud la que me alienta
si sólo en el placer abre su broche...»
¡Hoy bendigo a Jesús en la tormenta,
hoy su roto costado es mi sangrienta
guarida, en lo infinito de mi noche!
332