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"cicatrices" poems
Mindanao rain    drain a mind: rain, mind an a, o (or lack of       the voweled demarcation)               a man rid or      a dim man in    a man;          Danao sings something    blood writes heavily we have many cicatrices     mind the       now     arid mind man rid of a, o — vowels to     fruition a total emphasis      and man in a drain, no strong aid         in rain — in the eyes  of     god is the true    anon man in the rain     amid rain-moan or nomad in rain. a **** I On,   you complete the atrocity.
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Nov 1, 2015
Nov 1, 2015 at 1:49 AM UTC
Mindanao Rain
A White Wolf Stands Strong, A Black Buck Stands So Valiant, Tension Swarms The Air A Rose Slowly Blooms, Then It Slowly Starts To Die, A Soul Is Then Born Two Golden Orbs Scan, Our Forever Changing World, The Pupils Contract Wings Spread Greatfully, Giving Way To Sweet Protection, Then Resurrection A Black Wolf Stands Calm, A White Tailed Deer Panicing, Green Eyes Batt Quiet Patient Is The Sun, The Stars Have Their Own Heartbeat, Very Few Hear It Je Suis Le Lóbo, Ne Vois-Tu Pas Mes Cicatrices? J'ai La Mentalitè
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Oct 5, 2012
Oct 5, 2012 at 8:57 AM UTC
I Am Lobo
I look down at my feet, toes adorned with chipped nail varnish, a pitiful plaster clinging to the sole, and I grimace at the purple marks, reddening blisters, cicatrices of stories long forgotten. The ***** of my feet are thin and worn, my heels rubbed raw from shoes I have loved and shoes I have detested, faded scars from childhood accidents. I have aged hating my feet, the discoloured skin, dotted with odious callouses, my throbbing, wrinkled soles. They have grown with me, from tiny clumps unrecognisable as a foetus, to wide, long size 7s. My toes are misshapen, twisting this way and that, freckled with sun kisses from foreign countries. They’ve been battered and bruised repeatedly, victims of my hurtling abuse and mortal neglect. I have punished them with verruca socks and freezing ointments, pin ****** small shoes, razor blades, nail clippers and not once have I nurtured them, soaked them with praise. These feet have walked me up mountains, aided me in athletic championships, withstood six inch heels on weekends, ran me through marathons, enduring my never-ending physical torment and though they may buckle, with weeping blisters and aching pains, dry skin, broken bones and sprained ankles, they will recover, rebuilding the scabrous skin. Regardless of how unstable my life may become in later years, whether I am stranded on a deserted island, or walking the ***** streets of the city, no room to call my own, my feet will always, undoubtedly, lead me to safety. And when I am old and withered, an exhausted heap of human life, with my last dying breath, I will thank my durable, reliable feet.
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May 2, 2016
May 2, 2016 at 11:28 AM UTC
My Feet and I
I look down at my feet, toes adorned with chipped nail varnish, a pitiful plaster clinging to the sole, and I grimace at the purple marks, reddening blisters, cicatrices of stories long forgotten. The ***** of my feet are thin and worn, my heels rubbed raw from shoes I have loved and shoes I have detested, faded scars from childhood accidents. I have aged hating my feet, the discoloured skin, dotted with odious callouses, my throbbing, wrinkled soles. They have grown with me, from tiny clumps unrecognisable as a foetus, to wide, long size 7s. My toes are misshapen, twisting this way and that, freckled with sun kisses from foreign countries. They’ve been battered and bruised repeatedly, victims of my hurtling abuse and mortal neglect. I have punished them with verruca socks and freezing ointments, pin ****** small shoes, razor blades, nail clippers and not once have I nurtured them, soaked them with praise. These feet have walked me up mountains, aided me in athletic championships, withstood six inch heels on weekends, ran me through marathons, enduring my never-ending physical torment and though they may buckle, with weeping blisters and aching pains, dry skin, broken bones and sprained ankles, they will recover, rebuilding the scabrous skin. Regardless of how unstable my life may become in later years, whether I am stranded on a deserted island, or walking the ***** streets of the city, no room to call my own, my feet will always, undoubtedly, lead me to safety. And when I am old and withered, an exhausted heap of human life, with my last dying breath, I will thank my durable, reliable feet.
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Luz mañanera de los lunes, esa que ilumina Aquel vago recuerdo estancado en la almohada. Un silbido sale de las botellas añejadas bajo la cama Y la silueta de lo que pudo ser prende un cigarrillo. Lúgubres desfiles en las tardes Donde las quejas son el primer acto. Las quejas de lo que nunca fui Y de lo que nunca seré. Acostada en la bañera con otra copa de vino Y algunas pastillas para dormir Ahogándome en el vacío que emanan de mis promesas. “Todo estará bien” me decía “es solo una etapa”. Cicatrices de inquilinas, arrojándome A un acantilado sin fondo. Adentro llovía todos los días y ya no sabía Como evitar que el agua entrara. No dormía ni comía Era un cuerpo vagando entre vivos. Ilusa la persona que creía poder salvarme Absurdo el pensar que podía salir de eso. Estaba en aquella tina contemplando desde mi ventana El vestido que me tejía la luna y allí Entre recuerdos, pastillas y alcohol Quise dejarme ir; liberarme de todo el suplicio Que jamás me dejo vivir, así que recite Las últimas palabras antes de dejar esta vida “Al fin, el fin”.
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Aug 3, 2015
Aug 3, 2015 at 6:54 PM UTC
El fin.
se que me ves, y se que no. me ves, si, lo se, no estas ciego; se que ves mi cara, no tan placentera, tal vez, no la mas hermosa, ya se. se que ves mi cuerpo, lo encuentras en las noches, saliendo a escapadas, amando así de rápido, y se que ves mi piel, sus cicatrices y lunares, se que la ves. se que ves mis ojos, oscuros y cansados, yo se que ves mi cabello, desordenado, ***** lo se, se que si me ves. y se que no me ves para nada; se que no ves ni la mitad de la persona que soy; se que ni te interesa. se que no ves el temblor que causas en mi, los latidos que se salta mi corazon, se que no ves la tristeza de mis ojos, las lagrimas congeladas, el cansancio que me traes... no me ves, no me ves. y no me buscas, y no me encuentras, aunque siga aquí esperando, a que veas, me veas y veas que te quiero, que nadie mas te quiere así, que te adoro, tal y como eres, sin excusas y razones, solo con ser, y con ver que eres digno de ser amado así, como te quiero yo, como Frida y Diego, disfuncional, caótico, con dolor y con ternura, como la tortura del mili-segundo antes de que nuestros labios se conozcan después de tantos meses de estar lejos... así. pero no me ves, no me ves.
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Feb 5, 2013
Feb 5, 2013 at 11:30 AM UTC
No me ves?
A dios no lo encontré precisamente en una iglesia, ni tampoco en un sermón. No nos conocimos un domingo, ni se me presentó envuelto en sotanas. A dios lo vi en una solitaria zebra, en un hocico húmedo y arrugado, y en el tímido beso de una hiena. En el sincronizado nado de los delfines, la jorobada espalda de una ballena y un atardecer radiante de rojo y azul. Me lo topé en las canas de mi padre y la fe intensa de mi madre. En la tenacidad de mi hermanita, convertida hoy en empoderada mujer, y en el calor de esas amistades que prevalecen a pesar de tiempo y distancia. Dios se me apareció en un primer beso y una caricia sincera. Lo encontré detrás de ese par de ojos azules que gritaban “te amo”, y en la impotencia y el dolor que hoy causa el haberlos perdido. Lo atrapé escondido en la grandeza de Machu Picchu, y corriendo por las majestuosas planicies sudafricanas. En las calles de mi pueblo pequeñito, tan lleno de virtudes y problemas, y en el eco del grito latinoamericano. A dios lo veo en las cicatrices que exhiben mis rodillas, producto de cada caída. Reside en mi fuerza y coraje, que me han levantado, y también en cada persona que me ha brindado una mano. Y es que a dios lo veo en algo tan simple como lo es la gracia de ser humano. En la risa, el éxito, el dolor y los errores. El amor, la soledad, la esperanza y la incertidumbre. Dios, mis amigos, está en la valentía de vivir.
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Nov 8, 2015
Nov 8, 2015 at 6:52 PM UTC
dios
He pasado tantas veces Por el valle de la oscuridad Y te puedo decir Que es difícil estar allí Y que tengo cicatrices que cuentan Tantan historias que me han hecho crecer Pero ves, aun estoy aquí Mas fuerte que nunca Y todo esto se debe A que he puesto mi confianza En aquel que me llamo Y que su respaldo me prometió Y nunca he estado solo Dios nunca me ha abandonado Y si todavía hoy estoy aquí Es porque tengo su fuerza No estoy solo La victoria siempre el me ha dado Y si ves que he podido vencer Es porque lo he entregado todo He reconocido que es el Quien tiene el poder Han cerrado en mi puertas que necesite Pero de que valió Porque Dios luego abrió muchas mas Y cada rechazo fue alimentando El gigante que hay dentro Esa fe que no pueden matar Aun estoy aquí Mas fuerte que nunca Y todo esto se debe A que he puesto mi confianza En aquel que me llamo Y que su respaldo me prometió Y nunca he estado solo Dios nunca me ha abandonado Y si todavía hoy estoy aquí Es porque tengo su fuerza No estoy solo La victoria siempre el me ha dado Y si ves que he podido vencer Es porque lo he entregado todo He reconocido que es el Quien tiene el poder El nunca te dejara Confía con tu corazón Tu no estas solo Tu no estas solo Confía con tu corazón
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Nov 3, 2015
Nov 3, 2015 at 3:21 AM UTC
Tercer Cielo - No Estoy Solo
*mis demonios parecen a cicatrices con el sabor del suicidio* and they watch they wait from the dark corners the creases of my mind and they laugh as I drown in this stale air they step on my chest crushing my brittle ribcage caving in my empty lungs they laugh as I drown in this salty ocean one small drop at a time as my skin tightens my cheeks stained grey my eyes bloodshot blinded they laugh as I drown in giving up giving in to the biggest demon of them all the beautiful sister of depression anxiety mis demonios parecen a cicatrices con el sabor del suicidio and they run back into the shadows chased by a box of kleenex and her scratchy sweater leaving my face raw but finally dry
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Jun 7, 2013
Jun 7, 2013 at 7:20 PM UTC
demonios II
Tú, siempre actuó inocente para fingir que no existen problemas, Yo, siempre estoy pensando sobre los problemas. Tú, siempre estás sonriendo, Yo, soy un ciclo de lluvia y brillo. Tú, eres una esfera perfecta con la felicidad y la alegría, Yo, soy un esfera con cráteres y cicatrices, como la luna. Tú, eres un rio con agua claro y brillante, Yo, soy un océano con tiburones, ondas, y mil perlas. Tú, sólo una etiqueta para el mundo, Yo, tengo un multitud de sentimientos y pensamientos. Tú, eres un ratón silencioso, Yo, soy un pájaro, que canta y que baila con la naturaleza. Tú, siempre tienes miedo de los que eres más grandes que tú, Yo, soy una ser humano que es valiente, pero escondido bajo una concha. Tú, eres un reflexión del mundo cruel, Yo, tengo un corazón del oro y sal de mar. Tú, siempre estás confundido acerca de lo que es la vida, Yo, tengo on voz pequeña que sabe cómo navegar estos mares rotos.
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Mar 22, 2015
Mar 22, 2015 at 3:41 PM UTC
Mi Máscara Frente A Mi Esencia
Tú no eres solamente lo que se ve a simple vista. Tú eres también los pequeños detalles que haces y crees que nadie suele notar. Eres esa forma peculiar de sentarte, pararte o el movimiento que siempre haces al bailar. Eres lo que haces cuando nadie te esta viendo o que crees que nadie lo esta haciendo. Eres los pensamientos que tienes y no los hablas con cualquier persona que se pone en frente porque los guardas para compartirlos con alguien que creas especial. Eres lo que haces y lo que no haces por otra persona, eres tus pensamientos nocturnos y tus pensamientos cuando estas sólo. Tu belleza no es sólo tu cara, ni tu cuerpo. Tu belleza física incluye tus lunares, moretones, cicatrices y las historias detrás de cada uno de ellos. Tu belleza se forma por todo lo que tu eres. Eres todo lo mencionado y mucho más.
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Dec 5, 2013
Dec 5, 2013 at 2:08 PM UTC
Pequeños detalles.
When I was a kid I would pick at my scabs and re-open wounds on purpose. I just liked how it showed that I didn't fear getting hurt. My proof that I wouldn't let anything get the better of me. Maybe it was all of the 'Xena: warrior princess' episodes I watched. I dont know. I still check if theyre still there. I still brag about how I got them to everyone, even if it wasn't asked. Even the silliest ones. The one on my wrist from a scared antisocial cat, whom i gained the trust of in the end. The one on my head which required three stitched, given to me by my brother when throwing a ping-pong racket at me. He felt so guilty that gave me his favorite game, and tried to pay for the hospital bill. The ones on my knees from when I fell of my skateboard and broke my computer on my way to give a class presentation. I had recieved a perfect grade after having talked to a class who stared at my ****** and shaky knees. They had all hurt, but each one has a lesson, and a dear memory. Never to be forgoten. And why try? Even the ones that you can't see will remind you. The broken bones and the torn muscles. They all leave a subtle mark of their existance.
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Jul 10, 2013
Jul 10, 2013 at 2:56 AM UTC
Cicatrices
Hubo tantas veces que casi me ahogué cuando era niño, durante lecciones de natación, fiestas de cumpleaños. Así, me da miedo aún bañarme en las piscinas, las playas, los lagos. Me da vergüenza enseñar al mundo mis escamas dolorosas, la piel que teme el calor de la arena, los rayos del sol como si fueran medusas que queman con sus besos. Es que mis heridas, debajo de cuyas cicatrices, siguen ardiendo... Quisiera que de agua yo fuera hecho. En Manila, cuando era estudiante universitaria, y tomaba el bus que por el boulevard Roxas pasaba, podía olvidar de mis problemas, del caos, solo con una mirada a la bahía. Y siempre me preguntaba, ¿podría ser que al mar le doliera su piel de agua? Me acuerdo de cuando en silencio sufría, contra ondas como orilla padecía: el abandono de un amigo a quien quería en secreto, padecía el rechazo de las obras que había escrito, padecía la soledad en esta cruel ciudad... en aquellos momentos pensé en caminar, con piedras pesadas en mis bolsillos y zapatos, despacio, despacio hacía el mar, hacía el fondo... para que por fin se cumpliese mi destino de morir en el agua y su abrazo... Pero a ella, nunca he aprendido odiarla. Y he llegado hasta mares gallegos, hasta Coruña y sus cristales, donde cada mañana le escribo canciones de amor y promesas al océano atlántico. Al agua, un día regresaré, un día en ella, me habré disuelto, sí, yo a mí mismo. Porque es mi destino, yo que llevo alma azulada, el alma de aquel pez anciano que se hizo humano. Cuando un día me pregunte, "¿de dónde vienes?" un amante gallego, le diré que tierra yo no tengo, le diré, "amor, mírame los ojos, su blancura viene de las espumas de los mares filipinos"... y la noche en que me bese los labios y luego la piel, le diré, "amor, sigue, porque las escamas ya no me duelen, ves que del agua ya estoy hecho, de los aguas quietas, ya estoy hecho..."
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Mar 11, 2023
Mar 11, 2023 at 9:31 AM UTC
A Coruña
Hubo tantas veces que casi me ahogué cuando era niño, durante lecciones de natación, fiestas de cumpleaños. Así, me da miedo aún bañarme en las piscinas, las playas, los lagos. Me da vergüenza enseñar al mundo mis escamas dolorosas, la piel que teme el calor de la arena, los rayos del sol como si fueran medusas que queman con sus besos. Es que mis heridas, debajo de cuyas cicatrices, siguen ardiendo... Quisiera que de agua yo fuera hecho. En Manila, cuando era estudiante universitaria, y tomaba el bus que por el boulevard Roxas pasaba, podía olvidar de mis problemas, del caos, solo con una mirada a la bahía. Y siempre me preguntaba, ¿podría ser que al mar le doliera su piel de agua? Me acuerdo de cuando en silencio sufría, contra ondas como orilla padecía: el abandono de un amigo a quien quería en secreto, padecía el rechazo de las obras que había escrito, padecía la soledad en esta cruel ciudad... en aquellos momentos pensé en caminar, con piedras pesadas en mis bolsillos y zapatos, despacio, despacio hacía el mar, hacía el fondo... para que por fin se cumpliese mi destino de morir en el agua y su abrazo... Pero a ella, nunca he aprendido odiarla. Y he llegado hasta mares gallegos, hasta Coruña y sus cristales, donde cada mañana le escribo canciones de amor y promesas al océano atlántico. Al agua, un día regresaré, un día en ella, me habré disuelto, sí, yo a mí mismo. Porque es mi destino, yo que llevo alma azulada, el alma de aquel pez anciano que se hizo humano. Cuando un día me pregunte, "¿de dónde vienes?" un amante gallego, le diré que tierra yo no tengo, le diré, "amor, mírame los ojos, su blancura viene de las espumas de los mares filipinos"... y la noche en que me bese los labios y luego la piel, le diré, "amor, sigue, porque las escamas ya no me duelen, ves que del agua ya estoy hecho, de los aguas quietas, ya estoy hecho..."
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Si de tus dones y, de tus destrucciones, Océano, a mis manos pudiera destinar una medida, una fruta, un fermento, escogería tu reposo distante, las líneas de tu acero, tu extensión vigilada por el aire y la noche, y la energía de tu idioma blanco que destroza y derriba sus columnas en su propia pureza demolida.       No es la última ola con su salado peso       la que tritura costas y produce       la paz de arena que rodea el mundo:       es el central volumen de la fuerza,       la potencia extendida de las aguas,       la inmóvil soledad llena de vidas.       Tiempo, tal vez, o copa acumulada       de todo movimiento, unidad pura       que no selló la muerte, verde víscera       de la totalidad abrasadora.       Del brazo sumergido que levanta una gota       no queda sino un beso de la sal. De los cuerpos       del hombre en tus orillas una húmeda fragancia       de flor mojada permanece. Tu energía       parece resbalar sin ser gastada,       parece regresar a su reposo.       La ola que desprendes,       arco de identidad, pluma estrellada,       cuando se despeñó fue sólo espuma,       y regresó a nacer sin consumirse.       Toda tu fuerza vuelve a ser origen.       Sólo entregas despojos triturados,       cascaras que apartó tu cargamento,       lo que expulsó la acción de tu abundancia,       todo lo que dejó de ser racimo.       Tu estatua está extendida más allá de las olas. Viviente y ordenada como el pecho y el manto de un solo ser y sus respiraciones, en la materia de la luz izadas, llanuras levantadas por las olas, forman la piel desnuda del planeta. Llenas tu propio ser con tu substancia. Colmas la curvatura del silencio. Con tu sal y tu miel tiembla la copa, la cavidad universal del agua, y nada falta en ti como en el cráter desollado, en el vaso cerril: cumbres vacías, cicatrices, señales que vigilan el aire mutilado.       Tus pétalos palpitan contra el mundo,       tiemblan tus cereales submarinos,       las suaves ovas cuelgan su amenaza,       navegan y pululan las escuelas,       y sólo sube al hilo de las redes       el relámpago muerto de la escama,       un milímetro herido en la distancia       de rus totalidades cristalinas.
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Si de tus dones y, de tus destrucciones, Océano, a mis manos pudiera destinar una medida, una fruta, un fermento, escogería tu reposo distante, las líneas de tu acero, tu extensión vigilada por el aire y la noche, y la energía de tu idioma blanco que destroza y derriba sus columnas en su propia pureza demolida.       No es la última ola con su salado peso       la que tritura costas y produce       la paz de arena que rodea el mundo:       es el central volumen de la fuerza,       la potencia extendida de las aguas,       la inmóvil soledad llena de vidas.       Tiempo, tal vez, o copa acumulada       de todo movimiento, unidad pura       que no selló la muerte, verde víscera       de la totalidad abrasadora.       Del brazo sumergido que levanta una gota       no queda sino un beso de la sal. De los cuerpos       del hombre en tus orillas una húmeda fragancia       de flor mojada permanece. Tu energía       parece resbalar sin ser gastada,       parece regresar a su reposo.       La ola que desprendes,       arco de identidad, pluma estrellada,       cuando se despeñó fue sólo espuma,       y regresó a nacer sin consumirse.       Toda tu fuerza vuelve a ser origen.       Sólo entregas despojos triturados,       cascaras que apartó tu cargamento,       lo que expulsó la acción de tu abundancia,       todo lo que dejó de ser racimo.       Tu estatua está extendida más allá de las olas. Viviente y ordenada como el pecho y el manto de un solo ser y sus respiraciones, en la materia de la luz izadas, llanuras levantadas por las olas, forman la piel desnuda del planeta. Llenas tu propio ser con tu substancia. Colmas la curvatura del silencio. Con tu sal y tu miel tiembla la copa, la cavidad universal del agua, y nada falta en ti como en el cráter desollado, en el vaso cerril: cumbres vacías, cicatrices, señales que vigilan el aire mutilado.       Tus pétalos palpitan contra el mundo,       tiemblan tus cereales submarinos,       las suaves ovas cuelgan su amenaza,       navegan y pululan las escuelas,       y sólo sube al hilo de las redes       el relámpago muerto de la escama,       un milímetro herido en la distancia       de rus totalidades cristalinas.
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When we were 10, we laughed loudly at the back of the room. Teeth buck, and eyes shut, shoelaces untied and knees untouched. I looked at my own reflection only to see how red the sun had turned me, I chuckled at the peeling, though it hurts, I knew there was more for me to see. There was no need for rouge- just rough. My best friend looked at her own reflection only to see how badly she had scraped the bend of her knee. Ugly was not in our dictionary, but neither was pretty. In unkempt braids, hair bouncing as we chased the pink butterflies we did not intend to mimic. We knew these kinds of wounds would fade. We didn’t realise ugly was supposed to bring more hurt to feel, when it came from girls who thought pretty was supposed to heal. And still, I touch the burns from the steam iron and the far-too-many cicatrices from the concrete. I remember the desire and the bittersweet, my body made a map for the universe to mark out where I’ve been. In my sleep I run through the wild wheat a thousand times over, but I flinch at the idea of female bathrooms and looking past the landmarks and monuments to see dirt roads. And still, we remained burnt, we remained scraped, we remained unkempt.
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Jun 6, 2018
Jun 6, 2018 at 3:21 PM UTC
We Remained
Con mi razón apenas, con mis dedos, con lentas aguas lentas inundadas, caigo al imperio de los nomeolvides, a una tenaz atmósfera de luto, a una olvidada sala decaída, a un racimo de tréboles amargos.Caigo en la sombra, en medio de destruidas cosas, y miro arañas, y apaciento bosques de secretas maderas inconclusas, y ando entre húmedas fibras arrancadas al vivo ser de substancia y silencio.Dulce materia, oh rosa de alas secas, en mi hundimiento tus pétalos subo con pies pesados de roja fatiga, y en tu catedral dura me arrodillo golpeándome los labios con un ángel.Es que soy yo ante tu color de mundo, ante tus pálidas espadas muertas, ante tus corazones reunidos, ante tu silenciosa multitud. Soy yo ante tu ola de olores muriendo, envueltos en otoño y resistencia: soy yo emprendiendo un viaje funerario entre sus cicatrices amarillas:soy yo con mis lamentos sin origen, sin alimentos, desvelado, solo, entrando oscurecidos corredores, llegando a tu materia misteriosa. Veo moverse tus corrientes secas, veo crecer manos interrumpidas, oigo tus vegetales oceánicos crujir de noche y furia sacudidos, y siento morir hojas hacia adentro, incorporando materiales verdes a tu inmovilidad desamparada.Poros, vetas, círculos de dulzura, peso, temperatura silenciosa, flechas pegadas a tu alma caída, seres dormidos en tu boca espesa, polvo de dulce pulpa consumida, ceniza llena de apagadas almas, venid a mí, a mi sueño sin medida, caed en mi alcoba en que la noche cae y cae sin cesar como agua rota, y a vuestra vida, a vuestra muerte asidme, a vuestros materiales sometidos, a vuestras muertas palomas neutrales, y hagamos fuego, y silencio, y sonido, y ardamos, y callemos, y campanas.
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Entrada a la madera
Con mi razón apenas, con mis dedos, con lentas aguas lentas inundadas, caigo al imperio de los nomeolvides, a una tenaz atmósfera de luto, a una olvidada sala decaída, a un racimo de tréboles amargos.Caigo en la sombra, en medio de destruidas cosas, y miro arañas, y apaciento bosques de secretas maderas inconclusas, y ando entre húmedas fibras arrancadas al vivo ser de substancia y silencio.Dulce materia, oh rosa de alas secas, en mi hundimiento tus pétalos subo con pies pesados de roja fatiga, y en tu catedral dura me arrodillo golpeándome los labios con un ángel.Es que soy yo ante tu color de mundo, ante tus pálidas espadas muertas, ante tus corazones reunidos, ante tu silenciosa multitud. Soy yo ante tu ola de olores muriendo, envueltos en otoño y resistencia: soy yo emprendiendo un viaje funerario entre sus cicatrices amarillas:soy yo con mis lamentos sin origen, sin alimentos, desvelado, solo, entrando oscurecidos corredores, llegando a tu materia misteriosa. Veo moverse tus corrientes secas, veo crecer manos interrumpidas, oigo tus vegetales oceánicos crujir de noche y furia sacudidos, y siento morir hojas hacia adentro, incorporando materiales verdes a tu inmovilidad desamparada.Poros, vetas, círculos de dulzura, peso, temperatura silenciosa, flechas pegadas a tu alma caída, seres dormidos en tu boca espesa, polvo de dulce pulpa consumida, ceniza llena de apagadas almas, venid a mí, a mi sueño sin medida, caed en mi alcoba en que la noche cae y cae sin cesar como agua rota, y a vuestra vida, a vuestra muerte asidme, a vuestros materiales sometidos, a vuestras muertas palomas neutrales, y hagamos fuego, y silencio, y sonido, y ardamos, y callemos, y campanas.
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A la piedra en tu rostro, Vallejo, a las arrugas de las áridas sierras yo recuerdo en mi canto, tu frente gigantesca sobre tu cuerpo frágil, el crepúsculo ***** en tus ojos recién desencerrados, días aquéllos, bruscos, desiguales, cada hora tenía ácidos diferentes o ternuras remotas, las llaves de la vida temblaban en la luz polvorienta de la calle, tú volvías de un viaje lento, bajo la tierra, y en la altura de las cicatrizadas cordilleras yo golpeaba la puertas, que se abrieran los muros, que se desenrollaran los caminos, recién llegado de Valparaíso me embarcaba en Marsella, la tierra se cortaba como un limón fragante en frescos hemisferios amarillos, te quedabas tú allí, sujeto a nada, con tu vida y tu muerte, con tu arena cayendo, midiéndote y vaciándote, en el aire, en el humo, en las callejas rotas del invierno. Era en París, vivías en los descalabrados hoteles de los pobres. España se desangraba. Acudíamos. Y luego te quedaste otra vez en el humo y así cuando ya no fuiste, de pronto, no fue la tierra de las cicatrices, no fue la piedra andina la que tuvo tus huesos, sino el humo, la escarcha de París en invierno. Dos veces desterrado, hermano mío, de la tierra y el aire, de la vida y la muerte, desterrado del Perú, de tus ríos, ausente de tu arcilla. No me faltaste en vida, sino en muerte. Te busco gota a gota, polvo a polvo, en tu tierra, amarillo es tu rostro, escarpado es tu rostro, estás lleno de viejas pedrerías, de vasijas quebradas, subo las antiguas escalinatas, tal vez estés perdido, enredado entre los hilos de oro, cubierto de turquesas, silencioso, o tal vez en tu pueblo, en tu raza, grano de maíz extendido, semilla de bandera. Tal vez, tal vez ahora transmigres y regreses, vienes al fin de viaje, de manera que un día te verás en el centro de tu patria, insurrecto, viviente, cristal de tu cristal, fuego en tu fuego, rayo de piedra púrpura.
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Oda a césar vallejo
A la piedra en tu rostro, Vallejo, a las arrugas de las áridas sierras yo recuerdo en mi canto, tu frente gigantesca sobre tu cuerpo frágil, el crepúsculo ***** en tus ojos recién desencerrados, días aquéllos, bruscos, desiguales, cada hora tenía ácidos diferentes o ternuras remotas, las llaves de la vida temblaban en la luz polvorienta de la calle, tú volvías de un viaje lento, bajo la tierra, y en la altura de las cicatrizadas cordilleras yo golpeaba la puertas, que se abrieran los muros, que se desenrollaran los caminos, recién llegado de Valparaíso me embarcaba en Marsella, la tierra se cortaba como un limón fragante en frescos hemisferios amarillos, te quedabas tú allí, sujeto a nada, con tu vida y tu muerte, con tu arena cayendo, midiéndote y vaciándote, en el aire, en el humo, en las callejas rotas del invierno. Era en París, vivías en los descalabrados hoteles de los pobres. España se desangraba. Acudíamos. Y luego te quedaste otra vez en el humo y así cuando ya no fuiste, de pronto, no fue la tierra de las cicatrices, no fue la piedra andina la que tuvo tus huesos, sino el humo, la escarcha de París en invierno. Dos veces desterrado, hermano mío, de la tierra y el aire, de la vida y la muerte, desterrado del Perú, de tus ríos, ausente de tu arcilla. No me faltaste en vida, sino en muerte. Te busco gota a gota, polvo a polvo, en tu tierra, amarillo es tu rostro, escarpado es tu rostro, estás lleno de viejas pedrerías, de vasijas quebradas, subo las antiguas escalinatas, tal vez estés perdido, enredado entre los hilos de oro, cubierto de turquesas, silencioso, o tal vez en tu pueblo, en tu raza, grano de maíz extendido, semilla de bandera. Tal vez, tal vez ahora transmigres y regreses, vienes al fin de viaje, de manera que un día te verás en el centro de tu patria, insurrecto, viviente, cristal de tu cristal, fuego en tu fuego, rayo de piedra púrpura.
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Je Ne regrette rien Je l'ai appris de mes erreurs Nous Vivons avec les cicatrices que nous choisissons. © Sofia Kioroglou
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Jan 5, 2016
Jan 5, 2016 at 7:56 AM UTC
Je ne regrette rien
Tened presente el hambre: recordad su pasado turbio de capataces que pagaban en plomo. Aquel jornal al precio de la sangre cobrado, con yugos en el alma, con golpes en el lomo. El hambre paseaba sus vacas exprimidas, sus mujeres resecas, sus devoradas ubres, sus ávidas quijadas, sus miserables vidas frente a los comedores y los cuerpos salubres. Los años de abundancia, la saciedad, la hartura eran sólo de aquellos que se llamaban amos. Para que venga el pan justo a la dentadura del hambre de los pobres aquí estoy, aquí estamos. Nosotros no podemos ser ellos, los de enfrente, los que entienden la vida por un botín sangriento: como los tiburones, voracidad y diente, panteras deseosas de un mundo siempre hambriento. Años del hambre han sido para el pobre sus años. Sumaban para el otro su cantidad los panes. Y el hambre alobadaba sus rapaces rebaños de cuervos, de tenazas, de lobos, de alacranes. Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas, cicatrices y heridas, señales y recuerdos del hambre, contra tantas barrigas satisfechas: cerdos con un origen peor que el de los cerdos. Por haber engordado tan baja y brutalmente, más abajo de donde los cerdos se solazan, seréis atravesados por esta gran corriente de espigas que llamean, de puños que amenazan. No habéis querido oír con orejas abiertas el llanto de millones de niños jornaleros. Ladrábais cuando el hambre llegaba a vuestras puertas a pedir con la boca de los mismos luceros. En cada casa, un odio como una higuera fosca, como un tremante toro con los cuernos tremantes, rompe por los tejados, os cerca y os embosca, y os destruye a cornadas, perros agonizantes.
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El hambre
Tened presente el hambre: recordad su pasado turbio de capataces que pagaban en plomo. Aquel jornal al precio de la sangre cobrado, con yugos en el alma, con golpes en el lomo. El hambre paseaba sus vacas exprimidas, sus mujeres resecas, sus devoradas ubres, sus ávidas quijadas, sus miserables vidas frente a los comedores y los cuerpos salubres. Los años de abundancia, la saciedad, la hartura eran sólo de aquellos que se llamaban amos. Para que venga el pan justo a la dentadura del hambre de los pobres aquí estoy, aquí estamos. Nosotros no podemos ser ellos, los de enfrente, los que entienden la vida por un botín sangriento: como los tiburones, voracidad y diente, panteras deseosas de un mundo siempre hambriento. Años del hambre han sido para el pobre sus años. Sumaban para el otro su cantidad los panes. Y el hambre alobadaba sus rapaces rebaños de cuervos, de tenazas, de lobos, de alacranes. Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas, cicatrices y heridas, señales y recuerdos del hambre, contra tantas barrigas satisfechas: cerdos con un origen peor que el de los cerdos. Por haber engordado tan baja y brutalmente, más abajo de donde los cerdos se solazan, seréis atravesados por esta gran corriente de espigas que llamean, de puños que amenazan. No habéis querido oír con orejas abiertas el llanto de millones de niños jornaleros. Ladrábais cuando el hambre llegaba a vuestras puertas a pedir con la boca de los mismos luceros. En cada casa, un odio como una higuera fosca, como un tremante toro con los cuernos tremantes, rompe por los tejados, os cerca y os embosca, y os destruye a cornadas, perros agonizantes.
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Voy a romper algo, O voy a romperme a mi, Estoy harto de sentir esto, Cada que mencionamos temas así Cada que no destacó en nada, Cada esperanza de alguien en que participe, Ya, simplemente no soy popular, A nadie le importo. Nunca dirán algo al público, Solo les importa los "amigos" Y ahí es donde surgen los "actos" Ojalá volver al pasado. -S.F
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Jul 26, 2025
Jul 26, 2025 at 11:28 PM UTC
Cicatrices de Soledad
wednesday, october 18th 2017 Les cicatrices s'accumulent sur mes mains La fatigue s'accumule sous mes yeux Je songe au jour où tu mentionneras la fin Je songe au jour où, enfin, nos mots prendront feu. Et tu le sais, pour l'instant rien n'a commencé Je m'emballe quand je te vois te rapprocher Chaque battement est un avertissement, Chaque seconde est l'espoir d'un rapprochement. Continuelle prétention d'être le meilleur Ce n'est pas sous mon lit que j'ai trouvé les monstres C'est dans l'enveloppe charnelle masculine;                                                                              Sache-le.
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Oct 19, 2017
Oct 19, 2017 at 5:38 PM UTC
vide
Melancholy at ease. no matter what there is no peace. a country full of sugar coating.               bleeding tears covered by toxic plating. Fools inherit the sweetest alibi. yet behind that is a darkest lie. the king's tyranny makes it's supporters greedy. But the people starve they become needy. False hope came like wildfire. Injustice flows to the river as pure as sapphire. Kingdom price gives nothing but hunger strike. Lost in greed impaled by a poisonous pike. Kings and queens pampered with luxury. while the people suffered from poverty. Piracy as revolution. To the poor with no solution. Cries of the people unheard. Working to become a freebird. A broken rosary tainted by sweet hatred. The ruler's behavior symbolizes putrid.
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Feb 2, 2019
Feb 2, 2019 at 8:06 AM UTC
Les Cicatrices
mis demonios parecen cicatrices y el sabor como el suicidio
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May 27, 2013
May 27, 2013 at 3:47 AM UTC
demonios (10w)
wind goes ballistic. the farther the birds are to complete     this absence, the better quicker exchange of easy avatars    in Magsaysay, where no strobe   roams and only alternations of taxi       zigzag in stolen hours. remember you pale,    forget you raw with blood.  eyes see all what silence divests. in some dark place, we must   all have many cicatrices. blue is the hand whirling outside, serious with its narratives     and tenuous notes. lightening up the fleeting truth of togetherness, its ample weight something virtuous     in perceived realness is that      all guesses wan and wild      exhilarating the    words we   utter   riding along the strange   Sun,   our   headlong  chronology of    rue.
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Feb 22, 2016
Feb 22, 2016 at 10:23 PM UTC
Delimitations For Maria