Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"bajos" poems
Amanecemos por la tarde, bajo la sombra de los edificios, huimos del sol por que nos quema y no nos deja pensar, sin lugar a certezas ni a aclaraciones nuestras almas se asoman como la luna (siempre en las noches y solo a veces al final de la tarde). Ya todos los lugares están copados, la sombra es corta en los barrios bajos y hay que acelerar el paso, refugiarnos del sol antes de que el alma salga de pronto y nos sorprendan empezando a gritar; todos lo saben la noche hace invisible la propia oscuridad y encierra en un dulce parpadeo la cordura.
0
Aug 3, 2016
Aug 3, 2016 at 1:00 AM UTC
Al final de la tarde
Si yo jamás hubiera salido de mi villa, con una santa esposa tendría el refrigerio de conocer el mundo por un solo hemisferio. Tendría, entre corceles y aperos de labranza, a Ella, como octava bienaventuranza. Quizá tuviera dos hijos, y los tendría sin un remordimiento ni una cobardía. Quizá serían huérfanos, y cuidándolos yo, el niño iría de luto, pero la niña no. ¿No me hubieras vivido, tú, que fuiste una aurora, una granada roja de virginales gajos, una devota de María Auxiliadora y un misterio exquisito con los párpados bajos? Hacia tu pie, hermosura y alimento del día, recién nacidos, piando y piando de hambre rodaran los pollitos, como esferas de estambre. Quiero otra vez mis campos, mi villa y mi caballo que en el sol y en la lluvia lanza a mitad del viaje su relincho, penacho gozoso del paisaje. Corazón que en fatigas de vivir vas a nado y que estás florecido, como está la cadera de Venus, y ceniciento cual la madera en que grabó su puño de ánima el condenado: tu tarde será simple, de ejemplar feligrés absorto en el perfume de hogareños panqués y que en la resolana se santigua a las tres. Corazón; te reservo el mullido descanso de la coqueta villa en que el señor mi abuelo contaba las cosechas con su pluma de ganso. La moza me dirá con su voz de alfeñique marchándose al rosario, que le abrace la falda ampulosa, al sonar el último repique. Luego resbalaré por las frutales tapias en recuerdo fanático de mis yertas prosapias. Y si la villa, enfrente de la jocosa luna, me reclama la pérdida de aquel bien que me dio, sólo podré jurarle que con otra fortuna el niño iría de luto, pero la niña no.
0
758
Mi villa
Si yo jamás hubiera salido de mi villa, con una santa esposa tendría el refrigerio de conocer el mundo por un solo hemisferio. Tendría, entre corceles y aperos de labranza, a Ella, como octava bienaventuranza. Quizá tuviera dos hijos, y los tendría sin un remordimiento ni una cobardía. Quizá serían huérfanos, y cuidándolos yo, el niño iría de luto, pero la niña no. ¿No me hubieras vivido, tú, que fuiste una aurora, una granada roja de virginales gajos, una devota de María Auxiliadora y un misterio exquisito con los párpados bajos? Hacia tu pie, hermosura y alimento del día, recién nacidos, piando y piando de hambre rodaran los pollitos, como esferas de estambre. Quiero otra vez mis campos, mi villa y mi caballo que en el sol y en la lluvia lanza a mitad del viaje su relincho, penacho gozoso del paisaje. Corazón que en fatigas de vivir vas a nado y que estás florecido, como está la cadera de Venus, y ceniciento cual la madera en que grabó su puño de ánima el condenado: tu tarde será simple, de ejemplar feligrés absorto en el perfume de hogareños panqués y que en la resolana se santigua a las tres. Corazón; te reservo el mullido descanso de la coqueta villa en que el señor mi abuelo contaba las cosechas con su pluma de ganso. La moza me dirá con su voz de alfeñique marchándose al rosario, que le abrace la falda ampulosa, al sonar el último repique. Luego resbalaré por las frutales tapias en recuerdo fanático de mis yertas prosapias. Y si la villa, enfrente de la jocosa luna, me reclama la pérdida de aquel bien que me dio, sólo podré jurarle que con otra fortuna el niño iría de luto, pero la niña no.
Continue reading...
38
En el decenio que siguió a la crisis se notó la declinación del coeficiente de ternura en todos los países considerados o sea tu país mí país los países que crecían entre tu alma y mi alma de repente duraban un instante y antes de irse o desaparecer dejaban caer sábanas llenas de nuestros sexos que salían volando alrededor como perdices. ¿Quiere decir que cada vez que hicimos el amor dejábamos nuestros sexos allí, y ellos seguían vivitos y coleando como perdices suavísimas? Qué raro, mirá que lavábamos las sábanas con subordinación y valor para que los jugos de la noche pasada no inauguraran el pasado y ningún pasado pusiera una oficina entre nosotros para ordenarnos el hoy porque el alma amorosa es desordenada y perfecta tiene mucha limpieza y lindura se necesita todo un Dios para encerrarla como le pasó a Don Francisco que así pudo cruzar el agua fría de la muerte. Es bien raro eso de nuestros sexos volando pero recuerdo ahora que cada vez que yo entraba en tu **** y me bañaban tus espumas purísimas con impaciencia y dulzura y valor me parecía oír un pajarerío en el bosque de vos como amor encendiendo otro amor, o más, es cierto que cada vez nuestros sexos resucitaban y se ponían a dar vueltas entre ellos como maripositas encandiladas por el fuego y se querían morir de nuevo buscando incesantemente la libertad y había un país entre la vida y la muerte donde todo era consolación y hermosura y no poseíamos nuestro corazón y nuestros sexos se perdían como almas en la noche y nunca más los volvíamos a ver para entender estudio los índices de la tasa de inversión bruta los índices de la productividad marginal de las inversiones los índices de crecimiento del producto amoroso otros índices que es aburrido hablar aquí y no entiendo nada. La economía es bien curiosa al pequeño ahorrista del alma lo engañan en Wall Street los sueldos de la ternura son bajos subsiste la injusticia en el mercado mundial del amor, el aprendiz está rodeado de nubes que parecen elefantes, eso no le da dicha ni desdicha en medio de las razones las redenciones las resurrecciones. Se lleva el alma a la nariz para sentir tus perjúmenes estoy viendo volar los pajaritos que te salían del **** mejor dicho de más allá todavía de todo lo que valías o brillabas o eras y dabas como jugos de la noche
0
619
La economía es una ciencia
En el decenio que siguió a la crisis se notó la declinación del coeficiente de ternura en todos los países considerados o sea tu país mí país los países que crecían entre tu alma y mi alma de repente duraban un instante y antes de irse o desaparecer dejaban caer sábanas llenas de nuestros sexos que salían volando alrededor como perdices. ¿Quiere decir que cada vez que hicimos el amor dejábamos nuestros sexos allí, y ellos seguían vivitos y coleando como perdices suavísimas? Qué raro, mirá que lavábamos las sábanas con subordinación y valor para que los jugos de la noche pasada no inauguraran el pasado y ningún pasado pusiera una oficina entre nosotros para ordenarnos el hoy porque el alma amorosa es desordenada y perfecta tiene mucha limpieza y lindura se necesita todo un Dios para encerrarla como le pasó a Don Francisco que así pudo cruzar el agua fría de la muerte. Es bien raro eso de nuestros sexos volando pero recuerdo ahora que cada vez que yo entraba en tu **** y me bañaban tus espumas purísimas con impaciencia y dulzura y valor me parecía oír un pajarerío en el bosque de vos como amor encendiendo otro amor, o más, es cierto que cada vez nuestros sexos resucitaban y se ponían a dar vueltas entre ellos como maripositas encandiladas por el fuego y se querían morir de nuevo buscando incesantemente la libertad y había un país entre la vida y la muerte donde todo era consolación y hermosura y no poseíamos nuestro corazón y nuestros sexos se perdían como almas en la noche y nunca más los volvíamos a ver para entender estudio los índices de la tasa de inversión bruta los índices de la productividad marginal de las inversiones los índices de crecimiento del producto amoroso otros índices que es aburrido hablar aquí y no entiendo nada. La economía es bien curiosa al pequeño ahorrista del alma lo engañan en Wall Street los sueldos de la ternura son bajos subsiste la injusticia en el mercado mundial del amor, el aprendiz está rodeado de nubes que parecen elefantes, eso no le da dicha ni desdicha en medio de las razones las redenciones las resurrecciones. Se lleva el alma a la nariz para sentir tus perjúmenes estoy viendo volar los pajaritos que te salían del **** mejor dicho de más allá todavía de todo lo que valías o brillabas o eras y dabas como jugos de la noche
Continue reading...
64
Íbamos en la noche con tu sueño y el mío, donde empiezan tus ojos y termina las sombra. Y allá, bajos los puentes, iba cantando el río la inquietud que se olvida y el dolor que se nombra. Vivir es una ciencia, pero amar es un arte; y, puesto que quien ama va viviendo su muerte, nadie sabrá que un día te besé sin besarte, ni que te he poseído también, sin poseerte. Y supe que la nieve puede ser una brasa, aquella tibia noche de silencio y de seda, y que, antes que una nube fugitiva que pasa quiero ser en tu vida la raíz que se queda. Íbamos en la noche con tu sueño y el mío, y la luna crecía, como si nos mirara, mientras junto a nosotros iba cantando el río todo lo que callábamos bajo la noche clara. El amor, que embellece todas las cosas bellas, sobrevive a las culpas, no a los reproches; y yo seré en tu vida como son las estrellas, que durarán brillando lo que duren las noches... Y amaré en tu sonrisa todo lo que tú amas, para que tus recuerdos se unan a mis olvidos, al igual que esos árboles que enlazaron sus ramas, y que unidos florecen hasta morir juntos. Es dulce ir en la noche con tu sueño y mi sueño y sentir que mí mano te besa si te toca; y es grande esta ternura de sentirse pequeño, cuando el sueño termina donde empieza tu boca. Y ver crecer la noche temblorosa de frío, en esta sofocante plenitud del verano, oyendo el melancólico monólogo del río que dice dulcemente lo que callas en vano. Y luego estar contento y a la vez triste, viendo pasar el agua sin que nunca este ausente, mujer que estas conmigo después que ya te fuiste, pues te vas y te quedas, igual que la corriente.
0
373
Segundo poema del río
Íbamos en la noche con tu sueño y el mío, donde empiezan tus ojos y termina las sombra. Y allá, bajos los puentes, iba cantando el río la inquietud que se olvida y el dolor que se nombra. Vivir es una ciencia, pero amar es un arte; y, puesto que quien ama va viviendo su muerte, nadie sabrá que un día te besé sin besarte, ni que te he poseído también, sin poseerte. Y supe que la nieve puede ser una brasa, aquella tibia noche de silencio y de seda, y que, antes que una nube fugitiva que pasa quiero ser en tu vida la raíz que se queda. Íbamos en la noche con tu sueño y el mío, y la luna crecía, como si nos mirara, mientras junto a nosotros iba cantando el río todo lo que callábamos bajo la noche clara. El amor, que embellece todas las cosas bellas, sobrevive a las culpas, no a los reproches; y yo seré en tu vida como son las estrellas, que durarán brillando lo que duren las noches... Y amaré en tu sonrisa todo lo que tú amas, para que tus recuerdos se unan a mis olvidos, al igual que esos árboles que enlazaron sus ramas, y que unidos florecen hasta morir juntos. Es dulce ir en la noche con tu sueño y mi sueño y sentir que mí mano te besa si te toca; y es grande esta ternura de sentirse pequeño, cuando el sueño termina donde empieza tu boca. Y ver crecer la noche temblorosa de frío, en esta sofocante plenitud del verano, oyendo el melancólico monólogo del río que dice dulcemente lo que callas en vano. Y luego estar contento y a la vez triste, viendo pasar el agua sin que nunca este ausente, mujer que estas conmigo después que ya te fuiste, pues te vas y te quedas, igual que la corriente.
Continue reading...
36
Virginia es un sueño en nuestras mentes cada vez que oscurece atardece y los viejos coches recorren las calles en las calurosas noches Camisas que proyectan pequeños ángeles DiCaprio es un sueño en nuestras mentes cada vez que nos colocamos atardece y los viejos coches con matriculas “5HE BAD” Camisas anchas y antiguas Pistolas, cruces y agua bendita Cocaína Cocaína y mucha más cocaína 1996 es un sueño en nuestras mentes cada vez que enciendo la tele, este cigarrillo y los jóvenes amores recorren las calles prendiéndolas con el fuego de la Virgen Pistolas, ángeles y estatuas Arquitectura románica romántica La playa es un sueño en nuestras mentes cada vez que cojo esta pistola Sword 9mm Series S Peces neón, soy un ángel lo soy lo soy, cariño y he caído del cielo Pastillas que alteren nuestras mentes matricula CAP 005 Montague Vivimos como en una película te veo a través del acuario y soy una sirena lo soy lo soy, cariño y me ahogo en tu boca. Mosaico amor divino las fiestas locas y las antiguas bellezas y tu sobre mi cama Graffitis barrios bajos esperas en mi ventana y tu eres mi estrella Valentino mi reina de Virginia Helicópteros y palmeras Tiremonos a la piscina sumérgete y bucea bajo mi cuerpo estemos mojados última noche de este largo invierno y tus besos en la mejilla ya no me interesan. Dejo caer el cigarrillo de mi boca y el suelo prende con la gasolina estoy herido entre tantas luces de neón, cruces de neón Grito en la playa con todas estás camisas anchas hawaianas Quítate el velo y prométeme tu amor tu prohibido amor En la feria junto a todas estas luces de neón, peces de neón Me apuntan con un arma te pongo el anillo y mueres en mis brazos Entre las sábanas encuentro tu amor apareces y desapareces serpiente de Virginia.
0
Dec 26, 2020
Dec 26, 2020 at 1:36 PM UTC
11. Romeo&Julieta
Virginia es un sueño en nuestras mentes cada vez que oscurece atardece y los viejos coches recorren las calles en las calurosas noches Camisas que proyectan pequeños ángeles DiCaprio es un sueño en nuestras mentes cada vez que nos colocamos atardece y los viejos coches con matriculas “5HE BAD” Camisas anchas y antiguas Pistolas, cruces y agua bendita Cocaína Cocaína y mucha más cocaína 1996 es un sueño en nuestras mentes cada vez que enciendo la tele, este cigarrillo y los jóvenes amores recorren las calles prendiéndolas con el fuego de la Virgen Pistolas, ángeles y estatuas Arquitectura románica romántica La playa es un sueño en nuestras mentes cada vez que cojo esta pistola Sword 9mm Series S Peces neón, soy un ángel lo soy lo soy, cariño y he caído del cielo Pastillas que alteren nuestras mentes matricula CAP 005 Montague Vivimos como en una película te veo a través del acuario y soy una sirena lo soy lo soy, cariño y me ahogo en tu boca. Mosaico amor divino las fiestas locas y las antiguas bellezas y tu sobre mi cama Graffitis barrios bajos esperas en mi ventana y tu eres mi estrella Valentino mi reina de Virginia Helicópteros y palmeras Tiremonos a la piscina sumérgete y bucea bajo mi cuerpo estemos mojados última noche de este largo invierno y tus besos en la mejilla ya no me interesan. Dejo caer el cigarrillo de mi boca y el suelo prende con la gasolina estoy herido entre tantas luces de neón, cruces de neón Grito en la playa con todas estás camisas anchas hawaianas Quítate el velo y prométeme tu amor tu prohibido amor En la feria junto a todas estas luces de neón, peces de neón Me apuntan con un arma te pongo el anillo y mueres en mis brazos Entre las sábanas encuentro tu amor apareces y desapareces serpiente de Virginia.
Continue reading...
74