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"ansiedad" poems
Que voluntad tiene el humano De cambiar su alrededor Como se puede crear algo Que ayude a cambiar al mundo Algún mensaje que difundo Que se trate de lo que sea Basado en lo que esta afuera O lo que pasa por mis venas Porque no todos sienten No todos son honestos Ignoran al pasado Y no corrigen sus errores El pasado no perdona Los sentimientos agobian Y las cosas que pasan Las convierto en historias Es mi hobbie favorito Me desahogo sin piedad Escribir es la única opción Para calmar esta ansiedad Que en oportunidades surge Y honestamente no la espero Pero me da creatividad Para hacer con las palabras lo que quiero Plasmar en un lienzo De una manera u otra Todo lo que pienso Y nadie puede estar en mi contra Después de este proceso Entro en neutralidad Todo el amor u odio a algo Fue expulsado con inteligencia Y en cuenta se debe tomar Porque es mucho mejor Hacer rimas sin parar Que dañar algo por rabia temporal La importancia de la palabra Es mayor que el de las balas Menor que los hechos Pero están relacionadas Te pueden asustar Enojar Destruir Humillar Alegrar Hacer recordar Y sobre todo, enamorar Porque es tal el poder de la palabra Que cambia a la gente Pueden quedarse en la historia Y duran para siempre Asi que si el propósito del humano Es cambiar al mundo Dale uso poético a tu vida Y crea un efecto único y clásico La reflexión.
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Apr 16, 2015
Apr 16, 2015 at 8:54 PM UTC
El poder de la palabra.
Esta boca es mía nací con ella, me crié con ella aprendí a hablar y a conjugar adjetivos palabras, sujetos y predicados escupiendo cosas que nunca debí decir masticando en ella la vida como menta saboreando cada momento, cada prosa con mi boca la que no procesa lo que de la mente llega mas aun sale al desnudo como un bebe al recién nacer. De mi boca la que muerde siente y se arrepiente la que delira a cada rato la que conoce un vocabulario sin sentido rima frases sin diccionario porque si no existen se las inventa hasta que lleguen a existir casi así como el Latín un idioma al extinguir una lengua sin domesticar diciendo cosas sin sugerir sin ninguna delicadeza que interrumpe sin excusar sea mentira o sea ****** es una boca sin conciencia que deja de ser boca en el momento que empieza hablar. [Mi boca tiene sed, un receso.] [Ahem] [Como decía...] Talvez tengo una fijación oral sea por angustia o ansiedad mi boca no conoce nicotina ni mariscos ni invertebrados que se sacuden en el piso pero si una buena botella de vino y un trago de whisky, mejor ni hablar... Sabes que mi boca se fue de gira y de paso conoció a otras enternecidas, endurecidas por los años secuestradas por amores baratos sin ningún tipo de amnistía mas para mi boca fue un contrabando ladrona de besos prestados que suben de precio en el mercado en los burdeles de los gitanos y de mis fantasías cuando ya no estas. Y es así que me quede sin boca cuando paso hacer tuya porque no hay boca con mas levadura no hay boca con mas fortuna tan pesimista y tan conformista y al final de cuenta tan habladora que se resbala en mi camisa bajando de botón a botón subiendo denuevo se esconde y la encuentro visitando a la mía, la mía misma que después de tantos años dejo de ser boca porque ya no se conforma ni se entiende ni se toca si no te besa a ti.
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Feb 19, 2010
Feb 19, 2010 at 4:09 PM UTC
Esta Boca Es Mía...Y Tuya También.
Esta boca es mía nací con ella, me crié con ella aprendí a hablar y a conjugar adjetivos palabras, sujetos y predicados escupiendo cosas que nunca debí decir masticando en ella la vida como menta saboreando cada momento, cada prosa con mi boca la que no procesa lo que de la mente llega mas aun sale al desnudo como un bebe al recién nacer. De mi boca la que muerde siente y se arrepiente la que delira a cada rato la que conoce un vocabulario sin sentido rima frases sin diccionario porque si no existen se las inventa hasta que lleguen a existir casi así como el Latín un idioma al extinguir una lengua sin domesticar diciendo cosas sin sugerir sin ninguna delicadeza que interrumpe sin excusar sea mentira o sea ****** es una boca sin conciencia que deja de ser boca en el momento que empieza hablar. [Mi boca tiene sed, un receso.] [Ahem] [Como decía...] Talvez tengo una fijación oral sea por angustia o ansiedad mi boca no conoce nicotina ni mariscos ni invertebrados que se sacuden en el piso pero si una buena botella de vino y un trago de whisky, mejor ni hablar... Sabes que mi boca se fue de gira y de paso conoció a otras enternecidas, endurecidas por los años secuestradas por amores baratos sin ningún tipo de amnistía mas para mi boca fue un contrabando ladrona de besos prestados que suben de precio en el mercado en los burdeles de los gitanos y de mis fantasías cuando ya no estas. Y es así que me quede sin boca cuando paso hacer tuya porque no hay boca con mas levadura no hay boca con mas fortuna tan pesimista y tan conformista y al final de cuenta tan habladora que se resbala en mi camisa bajando de botón a botón subiendo denuevo se esconde y la encuentro visitando a la mía, la mía misma que después de tantos años dejo de ser boca porque ya no se conforma ni se entiende ni se toca si no te besa a ti.
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La vida ya no tiene mucho sentido Podría estar atrapada en el limbo Podría estar muerta; pero sólo traería un poco de tristeza y sería una mancha que borrar. Estoy en una rutina en la que no hay por donde escapar El tiempo es mi aliado y mi peor enemigo Tengo tiempo de sobra, pero ansío momentos por llegar La espera es eterna, y la eternidad se siente lenta, espesa y con mal sabor de boca que te llena de ansiedad. Estoy clavada en el piso Con pesadas cadenas que no me dejan volar Y una jaula que evita mi escape final si es que me llego a liberar. Soy una infante que se subió a un carrusel Aquellos que se quedaron fuera para admirarla vagar, se distrajeron con algo más. Soy una infante en un carrusel averiado Que da vueltas y no hay un control para un final. Todo es igual; la misma rutina, la misma jaula, y las mismas vueltas del carrusel. Yo soy igual; la misma criatura que esta encerrada y que ansía por salir. Necesito algo que me libere de la rutina, algo que me quite las cadenas y abra la jaula; algo que tome el control y detenga el carrusel. Tiempo, ven ya. Te necesito.
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Jul 20, 2013
Jul 20, 2013 at 11:41 AM UTC
Sin título.
Estar sin ti, es como estar en la oscuridad no sabes el momento en el cual la luz volvera imaginar que nunca volveras a verla pensar que con solo un rayo, calmaras tu ansiedad En fin hace tiempo que no he buscado una razon que me haga respirar, que me haga vivir que si le tengo miedo a la soledad es una gota de agua en este mar Apostando por un sentimiento inexistente simplemente creyendo sentir algo que en papel no significa nada no necesito abrir los ojos para verte Cuando llega el tiempo de frio, me pasa te recuerdo a cada segundo, a cada instante todo se me viene a la mente, se hunde, se cae para que resistir si puedo existir La noche cae, pero siempre esta el amanecer de cualquier manera será, tendra que pasar en los sueños que llegas aparecer, eres feliz mas de la cuenta y no me entristece ver el sol salir.
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Jun 12, 2013
Jun 12, 2013 at 9:49 PM UTC
Vivir, sin respirar
tengo los ojos irritados de tanto extrañar la garganta y la lengua quemada de tanto té mis piernas llenas de rasguños de ansiedad siento que no puedo esperar por ti en cualquier lugar podría conseguirte conocerte y poder saber lo que se siente querer otra vez
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Sep 1, 2014
Sep 1, 2014 at 3:24 AM UTC
ambos/both (spanish)
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy. El río anuda al mar su lamento obstinado. Abandonado como los muelles en el alba. Es la hora de partir, oh abandonado! Sobre mi corazón llueven frías corolas. Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos! En ti se acumularon las guerras y los vuelos. De ti alzaron las alas los pájaros del canto. Todo te lo tragaste, como la lejanía. Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio! Era la alegre hora del asalto y el beso. La hora del estupor que ardía como un faro. Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego, turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio! En la infancia de niebla mi alma alada y herida. Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo. Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio! Hice retroceder la muralla de sombra, anduve más allá del deseo y del acto. Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí, a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto. Como un vaso albergaste la infinita ternura, y el infinito olvido te trizó como a un vaso. Era la negra, negra soledad de las islas, y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos. Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta. Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro. Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos! Mi deseo de ti fue el más terrible y corto, el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido. Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas, aún los racimos arden picoteados de pájaros. Oh la boca mordida, oh los besados miembros, oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados. Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo en que nos anudamos y nos desesperamos. Y la ternura, leve como el agua y la harina. Y la palabra apenas comenzada en los labios. Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo, y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio! Oh, sentina de escombros, en ti todo caía, qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron! De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste. De pie como un marino en la proa de un barco. Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes. Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo. Pálido buzo ciego, desventurado hondero, descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Es la hora de partir, la dura y fría hora que la noche sujeta a todo horario. El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa. Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros. Abandonado como los muelles en el alba. Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos. Ah más allá de todo. Ah más allá de todo. Es la hora de partir. Oh abandonado!
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La canción desesperada
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy. El río anuda al mar su lamento obstinado. Abandonado como los muelles en el alba. Es la hora de partir, oh abandonado! Sobre mi corazón llueven frías corolas. Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos! En ti se acumularon las guerras y los vuelos. De ti alzaron las alas los pájaros del canto. Todo te lo tragaste, como la lejanía. Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio! Era la alegre hora del asalto y el beso. La hora del estupor que ardía como un faro. Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego, turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio! En la infancia de niebla mi alma alada y herida. Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo. Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio! Hice retroceder la muralla de sombra, anduve más allá del deseo y del acto. Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí, a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto. Como un vaso albergaste la infinita ternura, y el infinito olvido te trizó como a un vaso. Era la negra, negra soledad de las islas, y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos. Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta. Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro. Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos! Mi deseo de ti fue el más terrible y corto, el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido. Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas, aún los racimos arden picoteados de pájaros. Oh la boca mordida, oh los besados miembros, oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados. Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo en que nos anudamos y nos desesperamos. Y la ternura, leve como el agua y la harina. Y la palabra apenas comenzada en los labios. Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo, y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio! Oh, sentina de escombros, en ti todo caía, qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron! De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste. De pie como un marino en la proa de un barco. Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes. Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo. Pálido buzo ciego, desventurado hondero, descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Es la hora de partir, la dura y fría hora que la noche sujeta a todo horario. El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa. Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros. Abandonado como los muelles en el alba. Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos. Ah más allá de todo. Ah más allá de todo. Es la hora de partir. Oh abandonado!
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Me pides que me orille, hacia el contorno del sitio me estaciono en la sombra, en la cadencia de tus pensamientos en un latido te descubres, se sienten tus ojos como espejos como reflejo de explosiones que a mí, me descubren el juego me tocas la sien con tus manos, calmando ansiedad de veneno respiras de cerca y en tus ojos, dibujas el plan que me descubre que me redime con furia en tu sirviente de instinto con movimientos despacios, recorro el altar de tu cuerpo tu piel dorada es atacada por vientos que se apropian no te importa el invierno, pues tu calor de locura nos llena el espacio de rojos, de suciedades que borran que destierran las reglas que nos impiden ahogarnos enajenar los impulsos con vanidades lascivas tus movimientos que sobran, que satisfacen tu ego a mí no me importa, estás encima de mi cuerpo yo sólo me limito a observarte, a tocarte los espacios aquellos lugares que buscan que los levante del sueño.
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Sep 5, 2012
Sep 5, 2012 at 12:31 AM UTC
Pasajero
No se si te acuerdas cuando nos conocimos, porque a sinceridad, yo no me imagino que fue un día sin mayor relevancia de esos que pasan desapercibidos solo para agregarle mas tiempo al reloj yo, quizás sintiendo mi usual dosis de ansiedad tu, quizás gruñendo por algo sin importancia ambas ajenas a las aleaciones de los astros las jugadas del destino o cualquier otra estupidez con la que disfraza uno las salvajadas de la vida ni puta idea que ese día marcaría mi antes y después que tu mirada jamas dejaría de ser mi buenos días ni tus labios la única fuente para saciar mi sed en mi opinión, diría un día demasiado normal para desprender con tanta fuerza un alma, así que si logras recordarlo, te pido,  no me cuentes déjame el sabor a simpleza con la que una salvajada de la vida me regalo el mas bello amor - Custodio
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Jun 13, 2018
Jun 13, 2018 at 11:22 AM UTC
El día que te conoci
Ya se abre el palacio de ébano de la noche, y salen en tropel los pajes de los sueños, a ilusionar los ojos de la virgen dormida y a ungir con miel la urna de su boca sin besos… Yo, espero en la alta noche. No sé qué es lo que viene, ni qué ansiedad me azota, ni siquiera qué espero… No hay más rumor que el tímido de algún mueble que cruje, ni más luz que el de un astro que se mira en mi espejo… Ya todos los amantes dormirán abrazados, a un lado las revueltas sabanas, y en sus nervios estará ardiendo aún la caricia postrera, que dejó acaso trunca la llegada del sueño… Yo me siento muy solo en la alta noche. Solo cual si estuviera en medio de algún vasto desierto. Yo solamente escucho lo que dice la noche; yo solamente sueño con los ojos abiertos… Ya en sus cunas rosadas, sonrisa tras sonrisa, entre sueños, los niños revivirán sus juegos; **** cuerda a sus trompos y rodarán sus arcos, y beberán el néctar de los besos maternos… Yo espero en la alta noche. No sé qué es lo que viene, ni qué inquietud me abruma, ni siquiera qué espero… Yo solamente miro los ángeles que pasan, con sus alas tan blancas, con sus ojos tan tiernos… Ya en los antros hediondos, soñando, los malvados se ven tras fuertes rejas, como animales fieros, o ante la pavorosa silueta del patíbulo, entre antorchas y armas y embozados de ***** Yo me encuentro muy solo, muy solo en la alta noche, oyendo el rechinar de los dientes del Miedo, cuando cruzan las sombras de los ajusticiados y aúlla el ***** can de los remordimientos… Ya dormirán las bestias… y si ellas también sueñan, soñarán en que tienen un amo más benévolo, o en galopes fantásticos, o en cópulas violentas, o en baños en el río, o en festines de pienso… Yo estoy solo en la noche, como superviviente de una inmensa catástrofe de todo el Universo, viendo a las pesadillas, cual monstruosas arañas, tejer torturas entre gajos del silencio… Yo estoy profundamente solo en la alta noche, cual si estuviera en medio de algún vasto desierto, viendo el desfile torvo de los ángeles malos y el vuelo musical de los ángeles buenos… Yo solamente escucho lo que dice la noche; yo solamente sueño con los ojos abiertos!…
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Poema de la medianoche
Ya se abre el palacio de ébano de la noche, y salen en tropel los pajes de los sueños, a ilusionar los ojos de la virgen dormida y a ungir con miel la urna de su boca sin besos… Yo, espero en la alta noche. No sé qué es lo que viene, ni qué ansiedad me azota, ni siquiera qué espero… No hay más rumor que el tímido de algún mueble que cruje, ni más luz que el de un astro que se mira en mi espejo… Ya todos los amantes dormirán abrazados, a un lado las revueltas sabanas, y en sus nervios estará ardiendo aún la caricia postrera, que dejó acaso trunca la llegada del sueño… Yo me siento muy solo en la alta noche. Solo cual si estuviera en medio de algún vasto desierto. Yo solamente escucho lo que dice la noche; yo solamente sueño con los ojos abiertos… Ya en sus cunas rosadas, sonrisa tras sonrisa, entre sueños, los niños revivirán sus juegos; **** cuerda a sus trompos y rodarán sus arcos, y beberán el néctar de los besos maternos… Yo espero en la alta noche. No sé qué es lo que viene, ni qué inquietud me abruma, ni siquiera qué espero… Yo solamente miro los ángeles que pasan, con sus alas tan blancas, con sus ojos tan tiernos… Ya en los antros hediondos, soñando, los malvados se ven tras fuertes rejas, como animales fieros, o ante la pavorosa silueta del patíbulo, entre antorchas y armas y embozados de ***** Yo me encuentro muy solo, muy solo en la alta noche, oyendo el rechinar de los dientes del Miedo, cuando cruzan las sombras de los ajusticiados y aúlla el ***** can de los remordimientos… Ya dormirán las bestias… y si ellas también sueñan, soñarán en que tienen un amo más benévolo, o en galopes fantásticos, o en cópulas violentas, o en baños en el río, o en festines de pienso… Yo estoy solo en la noche, como superviviente de una inmensa catástrofe de todo el Universo, viendo a las pesadillas, cual monstruosas arañas, tejer torturas entre gajos del silencio… Yo estoy profundamente solo en la alta noche, cual si estuviera en medio de algún vasto desierto, viendo el desfile torvo de los ángeles malos y el vuelo musical de los ángeles buenos… Yo solamente escucho lo que dice la noche; yo solamente sueño con los ojos abiertos!…
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Un monte azul, un pájaro viajero, un roble, una llanura, un niño, una canción... Y, sin embargo, nada sabemos hoy, hermano mío. Bórranse los senderos en la sombra; el corazón del monte está cerrado; el perro del pastor trágicamente aúlla entre las hierbas del vallado. Apoya tu fatiga en mi fatiga, que yo mi pena apoyaré en tu pena, y llora, como yo, por el influjo de la tarde traslúcida y serena. Nunca sabremos nada... ¿Quién puso en nuestro espíritu anhelante, vago rumor de mares en zozobra, emoción desatada, quimeras vanas, ilusión sin obra? Hermano mío, en la inquietud constante, nunca sabremos nada... ¿En qué grutas de islas misteriosas arrullaron los Números tu sueño? ¿Quién me da los carbones irreales de mi ardiente pasión, y la resina que efunde en mis poemas su fragancia? ¿Qué voz suave, que ansiedad divina tiene en nuestra ansiedad su resonancia? Todo inquirir fracasa en el vacío, cual fracasan los bólidos nocturnos en el fondo del mar; toda pregunta vuelve a nosotros trémula y fallida, como del choque en el cantil fragoso la flecha por el arco despedida. Hermano mío, en el impulso errante, nunca sabremos nada... Y sin embargo... ¿Qué mística influencia vierte en nuestros dolores un bálsamo radiante? ¿Quién prende a nuestros hombros manto real de púrpuras gloriosas, y quién a nuestras llagas viene y las unge y las convierte en rosas? Tú, que sobre las hierbas reposabas de cara al cielo, dices de repente: -«La estrella de la tarde está encendida». Ávidos buscan su fulgor mis ojos a través de la bruma, y ascendemos por el hilo de luz... Un grillo canta en los repuestos musgos del cercado, y un incendio de estrellas se levanta en tu pecho, tranquilo ante la tarde, y en mi pecho en la tarde sosegado...
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La estrella de la tarde
Un monte azul, un pájaro viajero, un roble, una llanura, un niño, una canción... Y, sin embargo, nada sabemos hoy, hermano mío. Bórranse los senderos en la sombra; el corazón del monte está cerrado; el perro del pastor trágicamente aúlla entre las hierbas del vallado. Apoya tu fatiga en mi fatiga, que yo mi pena apoyaré en tu pena, y llora, como yo, por el influjo de la tarde traslúcida y serena. Nunca sabremos nada... ¿Quién puso en nuestro espíritu anhelante, vago rumor de mares en zozobra, emoción desatada, quimeras vanas, ilusión sin obra? Hermano mío, en la inquietud constante, nunca sabremos nada... ¿En qué grutas de islas misteriosas arrullaron los Números tu sueño? ¿Quién me da los carbones irreales de mi ardiente pasión, y la resina que efunde en mis poemas su fragancia? ¿Qué voz suave, que ansiedad divina tiene en nuestra ansiedad su resonancia? Todo inquirir fracasa en el vacío, cual fracasan los bólidos nocturnos en el fondo del mar; toda pregunta vuelve a nosotros trémula y fallida, como del choque en el cantil fragoso la flecha por el arco despedida. Hermano mío, en el impulso errante, nunca sabremos nada... Y sin embargo... ¿Qué mística influencia vierte en nuestros dolores un bálsamo radiante? ¿Quién prende a nuestros hombros manto real de púrpuras gloriosas, y quién a nuestras llagas viene y las unge y las convierte en rosas? Tú, que sobre las hierbas reposabas de cara al cielo, dices de repente: -«La estrella de la tarde está encendida». Ávidos buscan su fulgor mis ojos a través de la bruma, y ascendemos por el hilo de luz... Un grillo canta en los repuestos musgos del cercado, y un incendio de estrellas se levanta en tu pecho, tranquilo ante la tarde, y en mi pecho en la tarde sosegado...
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Una prostituta llego a la iglesia Buscando una salida una respuesta Ignorantemente ella llego Con una minifalda y una camisa descotada Cuando iba entrando por la puerta de esa iglesia Un miembro la detuvo y le dijo Tú no puedes entrar en este lugar vestida así Y ella se fue con lágrimas sin Jesús Donde esta el amor Donde esta el amor El amor que declaramos conocer Donde esta el amor Donde esta el amor El amor solo se encuentra en el Doctrinas religiones y tantas cosas por ahí Que lo único que nos hacen es volver atrás Envolviéndonos en un mundo y un grito de ansiedad Solo pensamos en nuestra situación Y dime donde esta aquella mujer que un día vino Buscando un poquito de amor Tal ves ella esta muerta en un callejón Solo por que tú no tuviste corazón Donde esta el amor Donde esta el amor El amor que declaramos conocer Donde esta el amor Donde esta el amor El amor solo se encuentra en el Me han burlado Me han criticado Es que ellos piensan que me conocen Pero no importa no me ha parado Es que mi Cristo a quien yo sirvo Siempre esta a mi lado Mi señor Llévanos a las personas que están llenas de dolor Mi señor Enséñanos a amar con tu amor Enséñanos a amar Aquel que se encuentra en la cárcel Aquel que pelea su barrio Aquella que vende su cuerpo en la esquina del pueblo a diario Aquel que ha violado y robado Aquel que sabe lo que es haber matado Aquel niño desnudo Aquel huérfano que nunca conoció a su mama Regresar a la inocencia es lo que yo quiero dios Regresar aquellas manos que me hicieron Regresar a la inocencia es lo que yo quiero dios Regresar aquellas manos que me hicieron Regresar a la inocencia es lo que yo quiero dios Regresar aquellas manos que me hicieron………
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Nov 7, 2015
Nov 7, 2015 at 1:18 AM UTC
DC Reto - Una Prostituta
Una prostituta llego a la iglesia Buscando una salida una respuesta Ignorantemente ella llego Con una minifalda y una camisa descotada Cuando iba entrando por la puerta de esa iglesia Un miembro la detuvo y le dijo Tú no puedes entrar en este lugar vestida así Y ella se fue con lágrimas sin Jesús Donde esta el amor Donde esta el amor El amor que declaramos conocer Donde esta el amor Donde esta el amor El amor solo se encuentra en el Doctrinas religiones y tantas cosas por ahí Que lo único que nos hacen es volver atrás Envolviéndonos en un mundo y un grito de ansiedad Solo pensamos en nuestra situación Y dime donde esta aquella mujer que un día vino Buscando un poquito de amor Tal ves ella esta muerta en un callejón Solo por que tú no tuviste corazón Donde esta el amor Donde esta el amor El amor que declaramos conocer Donde esta el amor Donde esta el amor El amor solo se encuentra en el Me han burlado Me han criticado Es que ellos piensan que me conocen Pero no importa no me ha parado Es que mi Cristo a quien yo sirvo Siempre esta a mi lado Mi señor Llévanos a las personas que están llenas de dolor Mi señor Enséñanos a amar con tu amor Enséñanos a amar Aquel que se encuentra en la cárcel Aquel que pelea su barrio Aquella que vende su cuerpo en la esquina del pueblo a diario Aquel que ha violado y robado Aquel que sabe lo que es haber matado Aquel niño desnudo Aquel huérfano que nunca conoció a su mama Regresar a la inocencia es lo que yo quiero dios Regresar aquellas manos que me hicieron Regresar a la inocencia es lo que yo quiero dios Regresar aquellas manos que me hicieron Regresar a la inocencia es lo que yo quiero dios Regresar aquellas manos que me hicieron………
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Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables, mi paisaje de otoño desolado, elegiría, robaría esta calle que es anterior a mí y a todos. Ella devuelve mi mirada inservible, la de hace apenas quince o veinte años cuando la casa verde envenenaba el ciclo. Por eso es cruel dejarla recién atardecida con tantos balcones como nidos a solas y tantos pasos como nunca esperados. Aquí estarán siempre, aquí, los enemigos, los espías aleves de la soledad, las piernas de mujer que arrastran a mis ojos lejos de la ecuación de dos incógnitas. Aquí hay pájaros, lluvia, alguna muerte, hojas secas, bocinas y nombres desolados, nubes que van creciendo en mi ventana mientras la humedad trae larnentos y moscas. Sin embargo existe también el pasado con sus súbitas rosas y modestos escándalos con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera y su insignificante comezón de recuerdos. Ah si pudiera elegir mi paisaje elegiría, robaría esta calle, esta calle recién atardecida en la que encarnizadamente revivo y de la que sé con estricta nostalgia el número y el nombre de sus setenta árboles.
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Elegir mi paisaje
La molesta ansiedad de sentirse querido, el nerviosismo que causa el pensamiento de poder ser olvidado, los rencores, la apatía, los arrepentimientos, las dependencias y las decadencias. Y de pronto todo se suprime. Todo se transforma. Todo cambia. Me libero de todo ciclo. De toda rutina. Me adueño de mi camino, y mi camino de mi vida otra vez pero como nunca. Las ganas de aprender, conocer y desprender dominan las dudas. El rápido impulso sentir que todo es grande, y el tiempo es corto lo mueve todo. Me protege mi libertad, y yo a ella la protejo.
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Jun 18, 2014
Jun 18, 2014 at 6:24 PM UTC
Libertad
Es decir la miraba         porque ella se ocultó tras el biombo de nubes y todo porque muchos amantes de este mundo le dieron sutilmente el olivo con su brillo reticente la luna durante siglos consiguió transformar el vientre amor en garufa cursilínea la injusticia terrestre en dolor lapizlázuli cuando los amantes ricos la miraban desde sus tedios y sus pabellones satelizaba de lo lindo y oía que la luna era un fenómeno cultural pero si los amantes pobres la contemplaban desde su ansiedad o desde sus hambrunas entonces la menguante entornaba los ojos porque tanta miseria no era para ella hasta que una noche casualmente de luna con murciélagos suaves         con fantasmas y todo esos amantes pobres se miraron a dúo dijeron         no va más         al carajo selene se fueron a su cama de sábanas gastadas con acre olor a **** deslunado su camanido de crujiente vaivén y libres para siempre de la luna lunática fornicaron al fin como dios manda o mejor dicho como dios sugiere.
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Hombre que mira la luna
no no quiero este dolor se lo regalo a quien lo quiera no la vida deja de ser bella me quiebra tu partida recién hablé contigo tu voz era apagada pero hablaste de fe y esperanza no no acepto esto mi mente lo rechaza recuerdos es necesario rezar pero siento ansiedad como lo haré? no volveré a verte escucharte hablar no parece un mal sueno perdí a mi hermano obituario con tu nombre es imposible no llorar - aunque lo intente te amo, amigo... te abrazo desde aquí ---- *A mi mejor amigo, David Ríos Arias, quien falleciera la manana del jueves 7 de abril del 2016. El cáncer gano la batalla)
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Apr 7, 2016
Apr 7, 2016 at 6:47 PM UTC
Presentimiento
Abeja blanca zumbas -ebria de miel- en mi alma y te tuerces en lentas espirales de humo. Soy el desesperado, la palabra sin ecos, el que lo perdió todo, y el que todo lo tuvo. Última amarra, cruje en ti mi ansiedad última. En mi tierra desierta eres la última rosa. Ah silenciosa! Cierra tus ojos profundos. Allí aletea la noche. Ah desnuda tu cuerpo de estatua temerosa. Tienes ojos profundos donde la noche alea. Frescos brazos de flor y regazo de rosa. Se parecen tus senos a los caracoles blancos. Ha venido a dormirse en tu vientre una mariposa de sombra. Ah silenciosa! He aquí la soledad de donde estás ausente. Llueve. El viento del mar caza errantes gaviotas. El agua anda descalza por las calles mojadas. De aquel árbol se quejan, como enfermos, las hojas. Abeja blanca, ausente, aún zumbas en mi alma. Revives en el tiempo, delgada y silenciosa. Ah silenciosa!
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Poema 8
ver como tu mirada quemaba cada parte de mi, ver como tus labios alimentaba el ansia en mi ser, era algo inexplicable lo que hacías conmigo, era algo que no se podía expresar con palabras, era algo que iba mas allá; eramos como dos cuerpos que se necesitaban el uno al otro; como tener un candando sellado sin una llave que lo abra eras esa luz al fondo del carril, eras una fantasía nunca pensada
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Jan 8, 2015
Jan 8, 2015 at 3:45 PM UTC
ansiedad...
Los dioses moriran, lo dijo un viejo sabio, con un tono de agravio y un poco de ansiedad los dioses moriran, porque no hay sacrificio, y solo por beneficio se mueve en sociedad los dioses moriran, y sus conocimientos, sus treintamil ascentos y su conformidad los dioses moriran, un tanto por olvido, el otro por descuido de la ingrata humanidad, los dioses moriran, que dioses tan humanos, quizas algo mundanos, y un poco de maldad los dioses moriran, entre piedras del rio, escencia de rocio y fragancia floral los dioses moriran, cantaran los ateos, suplicandole al cielo que vuelvan a brillar, las estrellas del cielo, el sol y su cautelo, la luna y su desvelo, las corrientes del mar, lo alto de la montana, el verde de las plantas, pero sera muy tarde los dioses moriran.
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Jun 15, 2015
Jun 15, 2015 at 6:09 PM UTC
los dioses moriran
Innecesario, viéndome en los espejos, con un gusto a semanas, a biógrafos, a papeles, arranco de mi corazón al capitán del infierno, establezco cláusulas indefinidamente tristes. Vago de un punto a otro, absorbo ilusiones, converso con los sastres en sus nidos: ellos, a menudo, con voz fatal y fría, cantan y hacen huir los maleficios. Hay un país extenso en el cielo con las supersticiosas alfombras del arco-iris y con vegetaciones vesperales: hacia allí me dirijo, no sin cierta fatiga, pisando una tierra removida de sepulcros un tanto frescos, yo sueño entre esas plantas de legumbre confusa. Paso entre documentos disfrutados, entre orígenes, vestido como un ser original y abatido: amo la miel gastada del respeto, el dulce catecismo entre cuyas hojas duermen violetas envejecidas, desvanecidas, y las escobas, conmovedoras de auxilio, en su apariencia hay, sin duda, pesadumbre y certeza. Yo destruyo la rosa que silba y la ansiedad raptora: yo rompo extremos queridos: y aún mas, aguardo el tiempo uniforme, sin medida: un sabor que tengo en el alma me deprime. Qué día ha sobrevenido! Qué espesa luz de leche, compacta, digital, me favorece! He oído relinchar su rojo caballo desnudo, sin herraduras y radiante. Atravieso con él sobre las iglesias, galopo los cuarteles desiertos de soldados y un ejército impuro me persigue. Sus ojos de eucaliptus roban sombra, su cuerpo de campana galopa y golpea. Yo necesito un relámpago de fulgor persistente, un deudo festival que asuma mis herencias.
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Caballo de los sueños
Innecesario, viéndome en los espejos, con un gusto a semanas, a biógrafos, a papeles, arranco de mi corazón al capitán del infierno, establezco cláusulas indefinidamente tristes. Vago de un punto a otro, absorbo ilusiones, converso con los sastres en sus nidos: ellos, a menudo, con voz fatal y fría, cantan y hacen huir los maleficios. Hay un país extenso en el cielo con las supersticiosas alfombras del arco-iris y con vegetaciones vesperales: hacia allí me dirijo, no sin cierta fatiga, pisando una tierra removida de sepulcros un tanto frescos, yo sueño entre esas plantas de legumbre confusa. Paso entre documentos disfrutados, entre orígenes, vestido como un ser original y abatido: amo la miel gastada del respeto, el dulce catecismo entre cuyas hojas duermen violetas envejecidas, desvanecidas, y las escobas, conmovedoras de auxilio, en su apariencia hay, sin duda, pesadumbre y certeza. Yo destruyo la rosa que silba y la ansiedad raptora: yo rompo extremos queridos: y aún mas, aguardo el tiempo uniforme, sin medida: un sabor que tengo en el alma me deprime. Qué día ha sobrevenido! Qué espesa luz de leche, compacta, digital, me favorece! He oído relinchar su rojo caballo desnudo, sin herraduras y radiante. Atravieso con él sobre las iglesias, galopo los cuarteles desiertos de soldados y un ejército impuro me persigue. Sus ojos de eucaliptus roban sombra, su cuerpo de campana galopa y golpea. Yo necesito un relámpago de fulgor persistente, un deudo festival que asuma mis herencias.
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¡Oh! No es, no, mi carne, la que sufre el martirio. Es mi alma, mi alma tan blanca como un lirio A veces, y otras veces, como una brasa, roja, La que sufre la angustia y toda se deshoja. En lágrimas salobres con un gusto de hiel. En lágrimas amargas que dejan en la piel De mi rostro moreno, cual maléfico riesgo, Un rastro calcinante como un surco de fuego. Es mi alma, ¡mi alma!, que sufre la tortura Y se exalta en extraña ansiedad de ternura Lo mismo que su hermana Teresa de Jesús. Es mi alma, ¡mi alma!, que desea una cruz De amor grande y doliente, de pasión y martirio. ¡Mi alma roja y blanca, de rosal y de lirio!
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Pasión
*Con esa mirada linda y encantadora has logrado que cambie mi actitud y tóme un rumbo inesperado. Cada noche espero con ansiedad poder conversar y contarte todas las cosas que haces nacer dentro de mi. Pero no se si tu sientes lo mismo, no tengo miedo a decírtelo, porque es un riesgo que vale la pena tomar. Toma mi mano, déjame mostrarte lo que nuestras vidas pueden ser, todos nuestros sueños serán realidad y caminar juntos hacia esas metas que con nadie mas podrás alcanzar.*
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Apr 17, 2014
Apr 17, 2014 at 1:19 AM UTC
La ciudad, silenciosa, En sueño profundo reposa. Parpadean los luceros En la bóveda tranquila; En los viejos reverberos Gas indigente vacila. Entre negros nubarrones La luna empieza a brillar, y hace en rejas y balcones Las vidrieras fulgurar. La noche en los castaños de la plaza suspira, La noche en donde un resto de fulgor flota y gira; Todo es quietud y sueño bajo el boscaje umbrío... ¡Alma!, ponte de codos en el puente, y aspira La frescura que sube, la frescura del río. Tan grande es el silencio, que siento miedo y frío... Sólo en la calle se oyen mis pasos... Está llena De silencio mi  alma... La media noche suena. Sobre los altos muros del convento Mueve las ramas susurrando el viento. Huérfanas... Colegialas parlanchinas... Cintas azules en las esclavinas... Jardín fragante de las Ursulinas. Por la verja del parque abandonado Pasa el aura con trémulo suspiro; y una estrella, con brillo opalizado, Parpadea al través del emparrado, Como una lamparilla de zafiro. ¡Oh los techos de pizarra, negros y altos campanarios, Vírgenes que en hondo sueño reclinasteis la cabeza, Cuellos que lleváis pendientes azules escapularios, Oh los cuerpos sin pecado sobre lechos de pureza! Aquí la hora que pasa de igual hora va seguida, y en paz la inocencia duerme sobre el umbral de la vida . A la incierta Claridad De la luna, más desierta y más triste, en esta calma, Mira el alma La plaza de la ciudad. Una ventana brilla sobre una oscura casa; En la alcoba una lámpara riega su claridad, y a la luz que tamiza velo de nívea gasa, Furtiva, por instantes, se ve que pasa y pasa De una mujer la sombra, con íntima ansiedad. Los brazos levanta al cielo Por la ventana entreabierta. Es un alma que solloza, es un alma en hondo duelo, Que deja caer sus lágrimas sobre una esperanza muerta. ¡Oh secretos ardores en noches provinciales, Almas que se consumen, almas no comprendidas!.. ¡Oh senos devorados por deseos carnales! ¡Oh desoladas súplicas, jamás de nadie oídas! ¡Yo os evoco en las sombras, amantes ignoradas, Cuya carne se agosta, bajo contraria suerte, Que en solitarias noches lloráis desesperadas, y para amar nacidas, y de amor devoradas, Iréis a dormir vírgenes en brazos de la muerte!... y el alma pensativa. En esta noche azul de primavera, Fija está en la vidriera Dónde pasa la sombra fugitiva. La cortina al viento vaga. y la lámpara se apaga. En las tinieblas no hay luz que irradie. Se hunde la luna...                             Suena la una y en la calle triste, nadie                 nadie... nadie.
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Nocturno provincial
La ciudad, silenciosa, En sueño profundo reposa. Parpadean los luceros En la bóveda tranquila; En los viejos reverberos Gas indigente vacila. Entre negros nubarrones La luna empieza a brillar, y hace en rejas y balcones Las vidrieras fulgurar. La noche en los castaños de la plaza suspira, La noche en donde un resto de fulgor flota y gira; Todo es quietud y sueño bajo el boscaje umbrío... ¡Alma!, ponte de codos en el puente, y aspira La frescura que sube, la frescura del río. Tan grande es el silencio, que siento miedo y frío... Sólo en la calle se oyen mis pasos... Está llena De silencio mi  alma... La media noche suena. Sobre los altos muros del convento Mueve las ramas susurrando el viento. Huérfanas... Colegialas parlanchinas... Cintas azules en las esclavinas... Jardín fragante de las Ursulinas. Por la verja del parque abandonado Pasa el aura con trémulo suspiro; y una estrella, con brillo opalizado, Parpadea al través del emparrado, Como una lamparilla de zafiro. ¡Oh los techos de pizarra, negros y altos campanarios, Vírgenes que en hondo sueño reclinasteis la cabeza, Cuellos que lleváis pendientes azules escapularios, Oh los cuerpos sin pecado sobre lechos de pureza! Aquí la hora que pasa de igual hora va seguida, y en paz la inocencia duerme sobre el umbral de la vida . A la incierta Claridad De la luna, más desierta y más triste, en esta calma, Mira el alma La plaza de la ciudad. Una ventana brilla sobre una oscura casa; En la alcoba una lámpara riega su claridad, y a la luz que tamiza velo de nívea gasa, Furtiva, por instantes, se ve que pasa y pasa De una mujer la sombra, con íntima ansiedad. Los brazos levanta al cielo Por la ventana entreabierta. Es un alma que solloza, es un alma en hondo duelo, Que deja caer sus lágrimas sobre una esperanza muerta. ¡Oh secretos ardores en noches provinciales, Almas que se consumen, almas no comprendidas!.. ¡Oh senos devorados por deseos carnales! ¡Oh desoladas súplicas, jamás de nadie oídas! ¡Yo os evoco en las sombras, amantes ignoradas, Cuya carne se agosta, bajo contraria suerte, Que en solitarias noches lloráis desesperadas, y para amar nacidas, y de amor devoradas, Iréis a dormir vírgenes en brazos de la muerte!... y el alma pensativa. En esta noche azul de primavera, Fija está en la vidriera Dónde pasa la sombra fugitiva. La cortina al viento vaga. y la lámpara se apaga. En las tinieblas no hay luz que irradie. Se hunde la luna...                             Suena la una y en la calle triste, nadie                 nadie... nadie.
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Casi fuera del cielo ancla entre dos montañas la mitad de la luna. Girante, errante noche, la cavadora de ojos. A ver cuántas estrellas trizadas en la charca. Hace una cruz de luto entre mis cejas, huye. Fragua de metales azules, noches de las calladas luchas, mi corazón da vueltas como un volante loco. Niña venida de tan lejos, traída de tan lejos, a veces fulgurece su mirada debajo del cielo. Quejumbre, tempestad, remolino de furia, cruza encima de mi corazón, sin detenerte. Viento de los sepulcros acarrea, destroza, dispersa tu raíz soñolienta. Desarraiga los grandes árboles al otro lado de ella. Pero tú, clara niña, pregunta de humo, espiga. Era la que iba formando el viento con hojas iluminadas. Detrás de las montañas nocturnas, blanco lirio de incendio, ah nada puedo decir! Era hecha de todas las cosas. Ansiedad que partiste mi pecho a cuchillazos, es hora de seguir otro camino, donde ella no sonría. Tempestad que enterró las campanas, turbio revuelo de tormentas para qué tocarla ahora, para qué entristecerla. Ay seguir el camino que se aleja de todo, donde no esté atajando la angustia, la muerte, el invierno, con sus ojos abiertos entre el rocío.
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Poema 11
La sutil hilandera teje su encaje oscuro Con ansiedad extraña, con paciencia amorosa. ¡Qué prodigio si fuera hecho de lino puro Y fuera, en vez de negra la araña, color rosa! En un rincón del huerto aromoso y sombrío La velluda hilandera teje su tela leve. En ella sus diamantes suspenderá el rocío Y la amarán la luna, el alba, el sol, la nieve. Amiga araña: hilo cual tú mi velo de oro Y en medio del silencio mis joyas elaboro. Nos une, pues, la angustia de un idéntico afán. Mas pagan tu desvelo la luna y el rocío. ¡Dios sabe, amiga araña, qué hallaré por el mío! ¡Dios sabe, amiga araña, qué premio me ****
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Melancolía
En mi ansiedad por el naciente día dorado girasol o flor desnuda, está tu cara con la marca dura que ayer vi que en tu frente te imprimía. Rostro de alerta corzo entre la umbría, que el dardo siente vivo en quemadura, y el torvo vino del dolor apura, con lenta bien habida altanería. Un serafín armado anda en tu sombra y ya tu fuerte capitán se nombra en la voz sigilosa de su aliento. Llama ya con un silbo a tus azores y sale, cazador, de tus alcores, pues hay voces de furias en el viento.
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Cazador