"afecto" poems
Aprendo a ser eu
Aprendi a ser menino contigo,
A Contemplar teu sorriso.
Emoção serena e descontrolada,
Regaço de uma bela fada.
Aprendi a sonhar de novo,
Não via a cor do céu,
Nuvens e branco véu,
Flores e rosas,
Papoilas vaidosas.
Sentir o olhar complexo,
Vasos com personagens ausentes,
Ateus de mãos dadas com crentes,
Prosa da vida sem nexo,
Aprendi a ter afecto.
Cordiais Cumprimentos.
Victor Marques
Jan 1, 2011
Jan 1, 2011 at 10:20 AM UTC
A flor colorida
Não te dou sandálias para caminhar,
Suspiros de embalar,
Horizonte sempre apaixonado,
Afecto bem guardado.
Ai a neve branca da montanha,
Carinho nobre e desmedido,
Amor descomprometido,
Desejo rejuvenescido.
Caminhar sobre o mar,
Barquinho com velas sem navegar,
Amor eterno como o paraíso,
Dar um beijo, um sorriso.
O céu está estrelado,
Carícias do passado,
Primavera sempre envaidecida,
Flor florida….
Victor Marques
Aug 30, 2010
Aug 30, 2010 at 7:15 AM UTC
Deus, Nossa Senhora e Santo António
Acredito em Deus com amor, convicção,
Rezo com a fé do coração.
Na estrada da vida e da sorte,
Deus nos dá a vida e a morte….
Virgem Maria, eterna Mãe e companhia,
Me iluminas com luz resplandecente,
Durante a noite e o dia,
Hoje, amanhã e sempre.
Santo António, de Padova , Lisboa saudosista,
Dos doutores Deus te abençoo,
Amor do Teu Deus te santificou,
Doutor celestial meu predilecto,
És meu Santo com afecto….
Tua linda catedral,
Te toquei com encanto divinal,
És santo com doce ternura,
Tudo por ti tem cura…
Victor Marques
Aug 30, 2010
Aug 30, 2010 at 9:21 AM UTC
A flor colorida
Não te prometo sandálias para caminhar,
Dou-te beijos de embalar.
Horizonte estonteante, apaixonado,
Afecto bem guardado.
Não te prometo a neve da montanha,
Carinho desmedido.
Um amor comprometido,
Desejo e amor rejuvenescido.
Não te prometo o céu e o mar,
Barco para navegar.
O eterno luar tem paraíso,
Um beijo, um sorriso.
Não te prometo um céu estrelado,
Carícias em qualquer lado.
Primavera envaidecida,
Flor florida.
Cordiais Cumprimentos.
Victor Marques
Dec 23, 2010
Dec 23, 2010 at 4:01 AM UTC
E por hoje dizer-te não é banal
Estive atento e discretamente olhei o teu doce olhar,
Passei noites ao luar, descrevendo as estrelas de bonitas,
Mas bonitas mesmo são tuas pétalas, flor de esplendor!
Tua sensibilidade e visão de mulher, a mim das nas vistas!
A certeza no destino, é como lotaria no caminho,
Onde te encontrei, no meio de tantas eu te vi sozinho!
Há muito tempo mesmo, que teimou em não passar,
Suspirei, me cansei, tirei todas, para agora te inflamar!
Sinto perto o carinho, da pessoa, minha amiga e mulher,
Te chamei e falei ao coração, para te agarrar e poder amar,
És tu hoje, em quem eu pego e petisco, com qualquer colher,
Porque muito ou pouco que nela couber, te saboreio ao petiscar!
És refeição completa para mim, como sangue vivo, ao coração,
Tuas doses tão prudentes de afecto, é outro nível neste patamar,
Orgulho de te cuidar, porque de mim, cuidas tu, como a terra do seu mar!
Se eu hoje respiro vida, ao querer cada hora do dia, desde o levantar,
Devo-te muito a ti e as palavras que escrevo não são hoje fantasias,
Porque cuidas de mim, como terra do seu vazo, da planta, de encantar,
Encanta meu sorriso, pelo teu cuidar, nas coisas que fazes e me dizias!
Não é falso nem é mentira, acredito na realidade que tu me trazes,
Não finjo, não mudo, não acredito que precises tu princesa, de mudar!
Olhei-te do chão, mirei-te, e tu com teu jeito doce, levantas-te meu olhar,
E eu confie-te nos braços tudo, na hora me deitar, pelo que tu me fazes!
A falta de carinho não a sinto hoje, porque a não tenho,
A ti te darei respeito, pela dama e senhora que te achei,
Encontro-te a ti a cada dia, no meu leito, e no meu cardanho!
Porque ele é gíria de tudo aquilo que tenho e em ti encontrei!
Autor: António Benigno
Código de autor: 2013.09.09.02.20
Sep 9, 2013
Sep 9, 2013 at 8:24 AM UTC
Considerando en frío, imparcialmente,
que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
se complace en su pecho colorado;
que lo único que hace es componerse
de días;
que es lóbrego mamífero y se peina...
Considerando
que el hombre procede suavemente del trabajo
y repercute jefe, suena subordinado;
que el diagrama del tiempo
es constante diorama en sus medallas
y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,
desde lejanos tiempos,
su fórmula famélica de masa...
Comprendiendo sin esfuerzo
que el hombre se queda, a veces, pensando,
como queriendo llorar,
y, sujeto a tenderse como objeto,
se hace buen carpintero, suda, mata
y luego canta, almuerza, se abotona...
Considerando también
que el hombre es en verdad un animal
y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza en la cabeza...
Examinando, en fin,
sus encontradas piezas, su retrete,
su desesperación, al terminar su día atroz,
borrándolo...
Comprendiendo
que él sabe que le quiero,
que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente...
Considerando sus documentos generales
y mirando con lentes aquel certificado
que prueba que nació muy pequeñito...
le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué más da! Emocionado... Emocionado...
952
Com a brisa a bater no rosto,
Por amor ou desgosto.
Saudade de carinho e afecto,
Sorriso inocente, inquieto.
Passarinhos com melodia de encantar,
Saudade do brilho do teu olhar.
Sentimento que eu quero embalar,
Nas ondas do céu quero estar...
Distância espiritual e também terrena,
Feita do cheiro da açucena.
Saudade da autêntica orvalhada,
Que eu cheiro de madrugada.
Mistura de sentimentos comprometidos,
Com o prazer de todos os sentidos.
Saudade quase me deixa sempre triste ,
Pois há Saudade quando o amor existe.
Parece que perdemos tudo sem querer,
Encontrando a alma quem quer saber.!
Saudade de tudo que na vida parece ser acaso ou desnorte ,
Dum destino feito vida, amor e sorte.
Jun 6, 2023
Jun 6, 2023 at 4:17 PM UTC
En los claustros del Alma la herida
Yace callada; mas consume hambrienta
La vida, que en mis venas alimenta
Llama por las medulas extendida.
Bebe el ardor hidrópica mi vida,
Que ya ceniza amante y macilenta,
Cadáver del incendio hermoso, ostenta
Su luz en humo y noche, fallecida.
La gente esquivo y me es horror el día;
Dilato en largas voces ***** llanto
Que a sordo mar mi ardiente pena envía.
A los suspiros di la voz del canto;
La confusión inunda el alma mía;
Mi corazón es reino del espanto.
720
Yo no sabía que el azul mañana
es vago espectro del brumoso ayer;
que agitado por soplos de centurias
el corazón anhela arder, arder.
Siento su influjo y su latencia, y cuándo
quiere sus luminarias entender.
Pero la vida está llamando,
y ya no es hora de aprender.
Yo sabía que tu sol, ternura,
da al cielo de los niños rosicler,
y que, bajo el laurel, el héroe rudo
algo de niño tiene que tener.
¡Oh, quién pudiera de niñez temblando,
a un alba de inocencia renacer!
Pero la vida está pasando
y ya no es hora de aprender.
Yo sabía que la paz profunda
del afecto, los lirios del placer,
la magnolia de luz de la energía,
lleva en su blando seno la mujer.
Mi sien rendida en este seno blando,
un hombre de verdad quisiera ser…
Pero la vida está acabando,
y ya no es hora de aprender.
704
acordo
estou preso
na essência do meu ser
abro os olhos
vejo
mas não te vejo
és a imagem que me conta aquela história
tento transpor este rio que me consome
estou na margem da liberdade que me prende sem amarras
procuro-te
na serenidade imensa desses altos casarios
afecto
utopia
aventura
numa busca que perdura
eu, sou apenas...
o encantador de palavras
voando nesta folha como num tapete mágico...
Apr 5, 2015
Apr 5, 2015 at 1:51 PM UTC
Nos separamos ambos de mal humor. ¿Por qué?
Y después de que tanto prometimos un día
Amarnos siempre, pero... la culpa no fue mía,
Y aunque insistas, no puedes decir que yo empecé.
Fuiste tú. Tú empezaste. Tal vez ambos... Tú... yo...
Mas te confieso, no
Fuiste tú. ¿Me has oído? Ni yo... Franco seré.
Él sólo responsable de todo el amor fue.
Y saliste enojada. Tu adiós me sonó mal,
Y cambiamos palabras duras en el umbral.
Hizo explosión mi orgullo, que tanto tiempo, tanto,
Contuve, y reprimías en los ojos el llanto.
Extraño es, pero cierto. Desde que nos unimos
Parece, así lo creo, que odiándonos vivimos.
Y la culpa no es tuya. Tampoco culpa mía.
Me quieres. No lo niego. Negarlo no podría,
Y te he amado. Y te amo con afecto leal.
Mas tal vez las disputas, del carácter igual
Que tenemos, dependen; de que siempre nos vemos,
Y quizás de que mucho los dos nos conocemos.
Así nuestros defectos se muestran con frecuencia,
Sin que haya en nuestras almas un poco de indulgencia.
Comprenderse de sobra no es nunca conveniente,
Porque viene el análisis al punto. Y a la mente
La incertidumbre llega fatal. Y no tenemos
En el amor confianza, pues de él siempre tememos
El vernos traicionados. Mira: un momento hacía
Que tú y yo nos amábamos. Pero ambos pretendemos,
Como extraña manía,
Amarnos en la vida de modo extraordinario,
Y, viéndolo bien, eso no es nunca lo ordinario.
Y nos atormentamos. Ya amarnos con locura
Es difícil. Mas oye. Juzgo que la cordura
Exige, de nosotros que menos nos veamos.
Cierto es que nos amamos,
Mas de hablar de eso siempre se cansa uno y se irrita.
Y para estar tranquilos nuestra alma necesita
No vernos con frecuencia. Y esto no es un capricho.
Verás que cuando vuelvas, muchas cosas tendremos
Para decirnos, cosas que no nos hemos dicho,
Y entonces, sí, felices, muy felices seremos.
Vamos a amarnos mucho, mucho nos amaremos.
Pensar en dichas nuevas no es esperanza vana,
Estoy de ello seguro. Lo verás, sí, tesoro
De mi vida. ¡Te adoro!...
Y trata de que vuelvas más temprano mañana.
739
Somos los que son difíciles de entender;
somos los que nos quedamos un instante más,
para terminar de sentir los momentos.
Nos detendremos a oler las flores, porque merecen ser apreciadas;
nos detendremos a sentir la luz de la luna, porque es sutil,
pero nosotros la sentimos.
A veces, cuando algo nos duele, nos partimos y hundimos en el fondo;
y nos damos cuenta de lo frágiles que podemos ser,
pero siempre reafirmamos nuestra fortaleza al levantarnos nuevamente.
Somos los que nos tomamos el tiempo de conocer lo que mantiene al otro despierto;
y nos esforzamos por comprender esa respuesta.
Somos los que imaginan vidas llenas de aventuras,
en recíproca compañía.
Los que damos nuestra mejor parte con la intención de hacer las cosas lo mejor que podamos.
Los que peleamos por amar más al otro, hasta perdernos en el “yo más”.
Deseamos vernos convertirnos en nuestra mejor versión, manteniendo el lazo en el proceso. Asegurarnos que siempre se sienta nuestro afecto.
Y saber que en el otro somos un refugio.
Somos una mirada cálida, una voz armoniosa, un tacto suave;
una estructura sensible para que el otro juegue en libertad.
Somos la calma que alguien más busca, en ese en el que buscamos la propia.
Pocas personas pueden sentir como nosotros;
y muy pocas pueden ser sentidas como nosotros,
por ello somos exactamente quienes deberíamos de ser.
Oct 22, 2019
Oct 22, 2019 at 11:59 AM UTC
No. No tienen tamaño sus tobillos; no es su espuela
suavísima, que da en las dos mejillas.
Es la vida no más, de bata y yugo.
No. No tiene plural su carcajada,
ni por haber salido de un molusco perpetuo, aglutinante,
ni por haber entrado al mar descalza,
es la que piensa y marcha, es la finita.
Es la vida no más; sólo la vida.
Lo sé, lo intuyo cartesiano, autómata,
moribundo, cordial, en fin, espléndido.
Nada hay
sobre la ceja cruel del esqueleto;
nada, entre lo que dio y tomó con guante
la paloma, y con guante,
la eminente lombriz aristotélica;
nada delante ni detrás del yugo;
nada de mar en el océano
y nada
en el orgullo grave de la célula.
Sólo la vida; así: cosa bravísima.
Plenitud inextensa,
alcance abstracto, venturoso, de hecho,
glacial y arrebatado, de la llama;
freno del fondo, rabo de la forma.
Pero aquello
para lo cual nací ventilándome
y crecí con afecto y drama propios,
mi trabajo rehúsalo,
mi sensación y mi arma lo involucran.
Es la vida y no más, fundada, escénica.
Y por este rumbo,
su serie de órganos extingue mi alma
y por este indecible, endemoniado cielo,
mi maquinaria da silbidos técnicos,
paso la tarde en la mañana triste
y me esfuerzo, palpito, tengo frío.
476
No hablen de lo que no entienden,
Él y yo somos agua fría y caliente.
Un peregrinaje de emociones vacilantes.
Él es mi rosa predilecta,
yo soy, el dominante aroma de su café *****
Yo de él soy sus pétalos,
él es, el estolón que inspira mis más tiernos versos,
a veces tan solo las espinas
queriendo aniquilar nuestro afecto.
Somos la primera y última nota de una bella canción,
Somos los primeros versos que se inventaron de amor.
Somos la distancia y la proximidad.
La primera chispa de fuego.
El incendio en pasión.
Él mi humedad, yo, el forraje donde él se irriga.
Yo de su huevo soy la yema,
yerma nuestro amor a veces en partes desconocidas,
allí, donde se va Dios
a meditar sobre el universo y sus ingratos hijos.
No hablen de lo que no entienden,
el amor de nosotros no tiene demarcaciones,
no tiene firmamento,
a veces habita en un solo verso,
a veces se inmortaliza en un “te quiero”
en otras sucumbe como lo hace el ateo
cuando por fin entiende, que existe una fuerza divina.
No hablen de lo que no entienden,
nuestro amor se obstina,
se repite sin claudicar,
desiste cuando ya no puede más,
abandona y vuelve a buscar su paz,
es perpetuo y efímero como el azar,
resiste e insiste de juntos..por siempre estar.
No somos Romeo y Julieta,
tampoco somos Adam y Eva,
no somos el papel y la tijera,
solo dos amantes incorregibles que;
se aman,
se odian,
que roncean y se miman,
que se entregan a un amor que nadie entiende,
pero el cual ellos han esperado toda la vida.
A nosotros nadie nos entiende,
y, ya que más da,
yo soy de él soy su café *****
y él es mi amor eterno.
LeydisProse
9/26/2017
https://www.facebook.com/LeydisProse/
Sep 26, 2017
Sep 26, 2017 at 2:26 PM UTC
Lágrimas alquiladas del Contento
Lloran difunto al padre y al marido;
Y el perdido caudal ha merecido
Solamente verdad en el lamento.
Codicia, no razón ni entendimiento,
Gobierna los afectos del sentido:
Quien pierde hacienda dice que ha perdido,
No el que convierte en logro el monumento.
Los sacrosantos bultos adorados
Ven sus muslos raídos por el oro,
Sus barbas y cabellos arrancados.
Y el ser los Dioses masa de tesoro,
Los tiene al fuego y cuño condenados,
Y al Tonante fundido en Cisne y Toro.
457
Nesta vida nós preparamos para o além,
Fazendo boas acções, o bem.
Reino eterno e celestial,
O que é a morte afinal?
Temos um renascimento constante,
Feito vida, feito semente,
Para hoje, para todo o sempre.
A vida requer recompensa
Provação, estranha crença.
Vivemos num sono profundo,
Para Deus e para o mundo.
A vida tudo acaba por perdoar,
Nem precisamos de tumba ou altar.
Deus é harmonia e é perfeito ,
Na morte trás a vida ao teu leito.
Cristo aparece sem aviso,
Te levando ao paraíso.
O submundo é feito de punição,
Cristo é vida, ressurreição.
Nascemos e fomos ungidos,
Por Deus amados e escolhidos.
Espiritualidade humana com significado,
Transcendente ao mal e ao pecado.
Homem com Deus vive noutra dimensão,
Sentimento feito amor e pão.
Espiritualidade absoluta de todo o intelecto,
Por Deus escolhido, morrerei com seu afecto.
Victor Marques
Deus,vida, morte
May 3, 2023
May 3, 2023 at 4:17 PM UTC
Si vieras, amiga,
qué espacio transcurre mi lenta existencia
la marcha inmutable del tiempo fatiga
mi añeja dolencia;
mis torvos fastidios apenas mitiga
la gloria que llevo:
tu amor siempre nuevo,
tu afecto sencillo...
Y todas las noches mi dulce reclamo
escucha en tus rejas el viejo estribillo:
-¿Me quieres?
-¡Te amo!
Monótona corre mi vida, bien mío;
sus páginas tristes me dicta el hastío.
Los días son iguales
como ondulaciones
que van de los lagos sobre los cristales.
Prende la mañana
sus fulguraciones
sobre la sabana.
Y al morir el día
asoma la noche sus negros capuces
por la serranía,
y con sus arenas refleja el desierto
las últimas luces
del astro ya muerto.
En vanas quimeras
consumo mis días;
tus horas que mueren pasan cual viajeras,
con ellas las mías
y ante tu ventura
te digo muy quedo
que a veces hastiado medito con miedo,
cariñosa hermana,
en el día sombrío,
en las inclemencias del invierno frío
que en tus bucles deje la primera cana.
Tus páginas tristes me dicta el hastío...
mis sueños
pequeños,
mi vida
escondida;
y noche por noche con suave reposo
llegando a tu reja
te digo amoroso
la frase de antaño, la cláusula vieja.
292