Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
"aconseja" poems
Del centro puro que los ruidos nunca atravesaron, de la intacta cera, salen claros relámpagos lineales, palomas con destino de volutas, hacia tardías calles con olor a sombra y a pescado. Son las venas del apio! Son la espuma, la risa, los sombreros del apio! Son los signos del apio, su sabor de luciérnaga, sus mapas de color inundado, y cae su cabeza de ángel verde, y sus delgados rizos se acongojan, y entran los pies del apio en los mercados de la mañana herida, entre sollozos, y se cierran las puertas a su paso. y los dulces caballos se arrodillan. Sus pies cortados van, sus ojos verdes van derramados, para siempre hundidos en ellos los secretos y las gotas: los túneles del mar de donde emergen, las escaleras que el apio aconseja, las desdichadas sombras sumergidas, las determinaciones en el centro del aire, los besos en el fondo de las piedras. A medianoche, con manos mojadas, alguien golpea mi puerta en la niebla, y oigo la voz del apio, voz profunda, áspera voz de viento encarcelado, se queja herido de aguas y raíces, hunde en mi cama sus amargos rayos, y sus desordenadas tijeras me pegan en el pecho buscándome la boca del corazón ahogado. Qué quieres, huésped de corsé quebradizo, en mis habitaciones funerales? Qué ámbito destrozado te rodea? Fibras de oscuridad y luz llorando, ribetes ciegos, energías crespas, río de vida y hebras esenciales, verdes ramas de sol acariciado, aquí estoy, en la noche, escuchando secretos, desvelos, soledades, y entráis, en medio de la niebla hundida, hasta crecer en mí, hasta comunicarme la luz oscura y la rosa de la tierra.
0
1k
Apogeo del apio
Del centro puro que los ruidos nunca atravesaron, de la intacta cera, salen claros relámpagos lineales, palomas con destino de volutas, hacia tardías calles con olor a sombra y a pescado. Son las venas del apio! Son la espuma, la risa, los sombreros del apio! Son los signos del apio, su sabor de luciérnaga, sus mapas de color inundado, y cae su cabeza de ángel verde, y sus delgados rizos se acongojan, y entran los pies del apio en los mercados de la mañana herida, entre sollozos, y se cierran las puertas a su paso. y los dulces caballos se arrodillan. Sus pies cortados van, sus ojos verdes van derramados, para siempre hundidos en ellos los secretos y las gotas: los túneles del mar de donde emergen, las escaleras que el apio aconseja, las desdichadas sombras sumergidas, las determinaciones en el centro del aire, los besos en el fondo de las piedras. A medianoche, con manos mojadas, alguien golpea mi puerta en la niebla, y oigo la voz del apio, voz profunda, áspera voz de viento encarcelado, se queja herido de aguas y raíces, hunde en mi cama sus amargos rayos, y sus desordenadas tijeras me pegan en el pecho buscándome la boca del corazón ahogado. Qué quieres, huésped de corsé quebradizo, en mis habitaciones funerales? Qué ámbito destrozado te rodea? Fibras de oscuridad y luz llorando, ribetes ciegos, energías crespas, río de vida y hebras esenciales, verdes ramas de sol acariciado, aquí estoy, en la noche, escuchando secretos, desvelos, soledades, y entráis, en medio de la niebla hundida, hasta crecer en mí, hasta comunicarme la luz oscura y la rosa de la tierra.
Continue reading...
45
Yo tengo dos personas en mi interior una que me dice que no ame a nadie otra que me pide que sueñe con alguien a veces una me ruega que sueñe con ella mientras que la otra me ordena pasar la noche en vela a veces una me aconseja que tome conciencia y mientras otra me susurra que corra con demencia pero no he amado a nadie y he soñado con todos y pase las noches en vela mientras soñaba despierto y he sido consiente de que estoy demente así que creo que no tengo dos personas dentro de mí creo que dos personas me tienen dentro de sí.
0
Apr 30, 2014
Apr 30, 2014 at 9:32 PM UTC
Dos personas.
En mis sueños me atormentas, e incluso en ellos te vas. Me dejas sola, abandonada en la fría oscuridad. Juro ya no hacerlo, prometo no caer, pero una dulce sonrisa me vuelve a convencer. Y ahí voy, una vez más, pensando que vale la pena. Fingiendo no ser consciente que tu cariño envenena. Con un estúpido mensaje me desarmo, lloro y muero. Con otro insignificante mensaje revivo y me río, pero sé que no es lo que quiero. Quiero un cuerpo a mi lado, anhelo una mente llena de universos. Deseo un toque, un roce, un cálido abrazo. Sólo pido una conversación, que deje tu mente al desnudo, que nos enrede en un lazo. Papi tiene razón. Papi sabe bien. Él me explica, me aconseja, me hace despertar. Pero como una niña caprichosa tengo que chocarme contra la pared un millón de veces más y mi cabeza reventar. Cuando el tornado se vuelva brisa y ya no tenga lágrimas que llorar. Hasta que mi corazón ya no soporte, y aprenda a sumergir mis pies en el río en vez de hundirme en el mar.
0
Dec 17, 2017
Dec 17, 2017 at 12:48 PM UTC
No te hundas en el mar.
De cuando en cuando soy feliz! opiné delante de un sabio que me examinó sin pasión y me demostró mis errores. Tal vez no había salvación para mis dientes averiados, uno por uno se extraviaron los pelos de mi cabellera: mejor era no discutir sobre mi tráquea cavernosa: en cuanto al cauce coronario estaba lleno de advertencias como el hígado tenebroso que no me servía de escudo o este riñón conspirativo. Y con mi próstata melancólica y los caprichos de mi uretra me conducían sin apuro a un analítico final. Mirando frente a frente al sabio sin decidirme a sucumbir le mostré que podía ver, palpar, oír y padecer en otra ocasión favorable. Y que me dejara el placer de ser amado y de querer: me buscaría algún amor por un mes o por una semana o por un penúltimo día. El hombre sabio y desdeñoso me miró con la indiferencia de los camellos por la luna y decidió orgullosamente olvidarse de mi organismo. Desde entonces no estoy seguro de si yo debo obedecer a su decreto de morirme o si debo sentirme bien como mi cuerpo me aconseja. Y en esta duda yo no sé si dedicarme a meditar o alimentarme de claveles.
0
372
Sin embargo me muevo