#nihilismocarnal
¡Oh!, dueña de mi cuerpo, alma y ser,
mi templo al que admiro por su despampanante belleza,
belleza que despierta mis pensamientos, pensamientos más impuros,
permítame, permítame admirar tu inigualable belleza,
permítame desnudar su cuerpo, y profanarla con mi vista.
Con mis pecaminosas manos,
profanaré su inocente cuerpo,
la despojaré de todo rastro de pureza.
Con mi impuro pedazo de carne,
originalmente destinado a la reproducción,
profanaré su pozo de carne, aquel que llora sangre por la abstinencia.
Con mi blasfémica lengua, la misma con la que insulto figuras santas,
profanaré sus suaves almohadas,
originalmente para la lactancia,
pero que esta noche las usaré para mi placer.
Mientras complazco su cuerpo,
un cuerpo que antes de sentirse vivo, se moría por la abstinencia,
la haré bajar al infierno,
y como si fuera Dante Alighieri,
exploraremos todos los círculos del infierno.
Nos uniremos por el placer,
mi pecado y tu santidad se volverán uno solo,
nos volvemos un pecado,
un pecado nunca antes visto...
Mar 29
Mar 29, 2026 at 1:26 AM UTC
Bajo los pecados reprimidos de una catedral,
bajo la túnica de un lujurioso ángel, un pecaminoso trozo de carne se levanta y empieza a desparramar las lágrimas de su Dios.
Una súcubo mira a tal traidor de su fe,
mientras sonríe y sus atrevidos dedos repletos de su jugo íntimo profanan el centro de su entrepierna,
sus gritos de placer se escuchan desde el cementerio más lejano hasta el burdel más cercano, el burdel al que van todos los creyentes después de ir a misa.
—Desde aquí se puede oler ese santificado trozo de carne que poco a poco se infla con tu reprimida y tibia sangre, una sangre que dejará de ser de Dios.
—Tu pecaminoso cuerpo denigra mi fe y despierta mi pecado.
—Entonces volvámonos un nuevo pecado...
Mar 29
Mar 29, 2026 at 1:16 AM UTC