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em Aug 22
Quiero que me hagas mojar de tan solo verte
besame y hazme gemir
haz que me tiemblen las piernas de solo bajarme el pantalon
espatarrame y comeme
dejame sentir cada rincon de mi cuerpo
lame y muerdeme

abreme, instroducete
suave, rellename de ti
enseñame de lo que estas hecho
dame bien duro
azotame
gime en mi boca

dejame sentir
escribi esto mientras me masturbaba.. P.S sorry por no poner acentos estoy vaga y en una laptop.
RBWhite Aug 2018
Es un pensamiento peligroso,
Pero me llena de gozo,
A una hora del terror y el deseo,
Que me apunta con sus dedos negros,
En esta habitación nacen desvelos,
Que de tu mirada pueden vertir trillones de sentimientos,
Apunta con certeza adelantando al ejecutador,
Su Anfitrión será el único espectador
Y de uno de sus tajos se vertirá sin parar
Aquello que tanto desée probar.
Mmmm...
Natalia Rivera Dec 2015
Siempre he sabido encontrarme
En distintos lugares.
Por arriba en las montañas,
Volando como una cometa.
O por abajo en el mar,
Entre arrecifes y corales.
En lo verde de la pradera,
Y en lo gris de la lluvia.
Pero ayer me encontré
Entre las costuras de su boca.
Fui meticulosamente desvestida
Por una creación divina.
Embriagada por el aroma de su pelo,
Seducida por su sonrisa divertida.
Alocada por el color de su corteza.
Allí me encontré y me proclamo su diosa.
Yo, una chaparra de cabellos alborotados,
Un par de ojos verdes, un cuaderno con garabatos
Y con una historia que contar.
Un sábado en la noche, aquella alma me escucho
Y de paso, me desnudo el alma.
Beso cada detalle de mi complexión,
Hizo un himno con mi nombre.
Se unió en un pacto de cuerpos
Y el pago venia en orgasmos.
Aquel sábado me encontré
Cuando me proclamo su diosa,
Y al terminar se quedó.
Nicole Jun 2015
Mi inspiración es escasa,
he sentido que algo me falta.
Quiero que me toques,
que me hagas sentir tuya una vez más,
que seamos dueños de la noche,
que nos ahoguemos en el deseo.
Quiero que seas como águila;
que de lejos tomes posesión de mi cuerpo con la mirada
y que con garras afiladas me tomes
y me lleves al punto más alto.
Mantén prisionero mi cuerpo,
ten control total.
Quiero que seas como serpiente venenosa,
que me inyectes de tu substancia,
que por más mortífera,
me endulces la vida,
que así sea por un solo instante,
me hagas alucinar.
Quiero que me asfixies,
que provoques el mayor de los suspiros,
dejando parecer que es el último,
aunque sepa que luego me dejarás en libertad
Quiero que me tomes esta noche,
te permito que me optes como presa,
que seas como animal feroz hambriento,
devorando cada extremidad.
Solo una noche,
una noche más.
Necesito que tomes mi cuerpo,
que me devuelvas mi musa,
aunque por una noche
pierda la cordura.
Natalia Rivera Jun 2015
Quisiera guardar la aurora boreal  en una pequeña caja de cristal, y colocarla en mi tina.
Para que cuando me bañe, sea la luz tenue que me ilumine mi cuerpo.
Tomar las corrientes del río y echarles burbujas, que los cuatro vientos me las ponga a volar.
Pintar el cielo de verde y el suelo de turquesa.
Por mis venas corre el tequila y en mis oídos  tus cuadros me cantan la brisa de las praderas.
Miro el collar de estrellas que me hiciste, y el traje que siempre me quitaste.
La luna baja a besarme la ausencia de tus manos y me ahogo en el pensamiento de que te amo.
Dulce niño de ojitos morenos,me tienes en un embrujo.
Me revuelcas el alma con besos, y tus manos me hacen vivir el cielo.
Natalia Rivera May 2015
Quieres un poco mas de vino?
-Se me antojan otras cosas por hacer. Seguido de una risita, y una sonrisa levante su copa y la invite a la sala de estar. Su traje ondeaba cuando caminaba, su pelo era caso perdido y yo intentaba llevarle el paso. Coloque una manta y dos cojines en el suelo y ella se acostó, y a su lado me senté. Ella me hablaba de su día, de sus superficiales compañeras del trabajo, de la economía y política; ella no parecía notar que su traje se le había subido más allá de su rodilla, no notaba que mi respiración se acortaba al imaginar…
Ella interrumpió mi mente antes de poder imaginar cualquier cosa, colocándose frente a mí, tambaleándose me miro fijo a los ojos y me dijo “Soy una mujer según muchos fácil de leer, me gusta la vida, el olor a sal, los libros, tomarme una que otra cerveza, ser casualmente coqueta. Tengo mis miedos, a ser olvidada, a no ser alguien, al fracaso, a la oscuridad. Fácil de leer, muchas personas son así. Pero no muchos saben que puedo sumergirme en aguas profundas, o que puedo ser tan indispensable como yo lo desee; puedo hacer que me necesites solo por una noche o por el resto de tu vida sin llegar al ****. Puedo ser una isla privada, o una playa nudista, todo depende de quién pase por mí. Soy más compleja que común, más viva que ordinaria.”
Perplejo y aturdido me quede sentado esperando, a que se marchara, a que continuara hablando, a que hiciera algo. Ella soltó una risa y se bebió lo que quedaba de la botella; la luz de la luna entraba por la ventana era el foco que le difuminaba el traje y le resaltaba sus ojos. Se acerco a mí y se bajo el traje dejando sus pechos respirar, y de manera dulce  y continuó “Lo que he querido decirte con todo esto, amor, es que quiero ser tuya, pero de todas mis maneras. Que cuando sea difícil me tomes y te importe poco cuanto haya costado el traje, que cuando este romántica me trates con delicadeza, pero, hoy solo quiero sentirte dentro de mí. Acariciando tus manos sobre mi pezón, suave, porque tenemos toda la noche.”

Dejo caer el vestido en el suelo y quedo su silueta desnuda frente a mí. Ella quería que la siguiera y no me resistí,  y allí estábamos, ella desnuda corriendo y yo entrando a un laberinto sin salida.  Cuando por fin la encontré, estaba empapada desde el pelo hasta el piso. Se veía jugosa y sin pedirle permiso la tome en mis brazos y fue como tomar un pedazo de cielo. Estaba radiante, como si estuviera esperando este momento desde que entro por mi puerta. La acosté, y le bese los pies con la sutileza hasta llegar a su punto, su cumbre, la sonrisa de su cuerpo. Estaba húmeda, podía sentirlo en la lengua y sabía que eso le gustaba; se retorcía en la cama, y su gemido se fusionaba con risas.  Hice que tuviera una lluvia de estrellas a las seis de la tarde, ella estaba enredada en mis sabanas y le di un beso. Deseaba que se quedara una vida, pero ¿a quién engañaba? Era viento, el viento jamás se queda. Al despertar mi cama estaba vacia y mi botella llena con una nota que decía:
Por si deseas otra noche te dejo la botella y mi número,
Por si deseas una vida, te regalo el viento.
Primer trabajo para alguien mas.
Natalia Rivera May 2015
El decía que mi único vicio era escribir.
Aún cuando tenía sus manos acariciando mis virtudes.
Aún cuando tenía su lengua dibujándome sonrisas.
Aún cuando su respiración era la brisa que me refrescaba.

El decía que mi único vició era escribir.
Escribir sobre su sonrisa.
Escribir mientras pintaba.
Escribir orgasmos.

El decía que mi único vició era escribir.
Sin importar que bebiera.
Sin importar las mujeres que me hacían soñar.
Sin importar cuanto gastara en páginas.

El decía que mi único vició era escribir.
Yo le decía: ¿y el mar?
¿Y el cielo?
¿Y la noche?

El decía que mi único vició era escribir.
Y le dije que sí, mi vicio era escribir.
Escribir todo lo que vivía con el; así que todo lo que escribía era para el.
Mi vicio era el, mi poesía.
Nicole May 2015
Aún recuerdo ese capitulo:
tú, tomando control de mi cuerpo
entre las sábanas blancas
sobre un colchón de alambres obsoletos

Tu mirada se aferraba a la mía;
inseguros si ese era
el instante adecuado
para lo que pronto ocurriría.

Mientras la calefacción
se estaba creando
deslizaste con ternura
tu mano por mi costado.

Nos dejamos llevar por los impulsos
y en menos de un segundo
nuestras figuras
estaban al desnudo

Podía sentir tu boca
creando caminos impecables
dirigiéndose a su destino
de manera prorrogable.

Llegaste al punto de encuentro,
donde dos mundos se unen;
fuentes de vida
donde los humanos se nutren.

Perdimos la noción del tiempo,
miles de teorías fueron reveladas,
en el episodio
de aquella inolvidable madrugada.
Natalia Rivera Apr 2015
…Los besos comenzaron leves, estructurados. Sus manos trazaban rutas en mi piel, deslizándose por mi pecho. Lo deseaba, lo quería dentro de mí y la idea de tenerlo me excitaba; me senté frente a él y con delicadeza tome su mano y puse dentro de mi ropa interior. Su dedo hizo contacto con mi piel humedecida, podía sentir como su respiración se aceleraba y se le endurecía. Dibujaba círculos en mi clítoris mientras me observaba; sonrisas coquetas se me escapaban mientras iba subiendo el ritmo y gemidos cuando lo sentía dentro de mí. Íbamos perdiendo el control, no importaba quien nos viera, quien me escuchara; su boca permanecía en la mía, rozándome la lengua de vez en cuando. Me había recostado entre medio de sus piernas, dejándole la libertad de explorar con su boca, contraía mis piernas en su espalda, podía ver la vida con los ojos cerrados. Aquello era delicioso, cuando se detuvo rozo su dedo dentro de mí y lo metió en mi boca, volvió a meter sus dedos dentro de mí mientras me dejaba huellas en los pezones. El mundo fue perdiendo sonido, la vista se me había ido y todo mi cuerpo estaba tenso, y húmedo. Al despertar yacía en sus brazos, completamente sudada pero él, a él le brotaba una sonrisa tierna y caprichosa.
-Es una delicia verte así. Me encantas.

-Eres una delicia y me encanta ser tuya infinitas veces.
[ ]
No se agotará la distancia
Por lo tanto no me quedaré vacío

Es un plan a seguir así sin la prisa
De quien sólo piensa en llegar

Me quedo aquí suave y demorado
Viendo al ritmo elegir cómo hacerse

Me libro de cúspides y aprendo
Que amar es que se esparza el impulso

Renovar al yo entregarse sin sed
Darse por entero hasta ya no ser uno

Pero ni así se agota la distancia
Ni así la luz o el silencio nos adoptan

Yo me quedo aquí sirviéndole al ritmo
Que acaso es más rico diseminar lo vital
(mayo 2014)

— The End —