Sangra la herida tajada
en mi corazón decadente,
ahogando los suspiros
que se escurren entre mis manos.
Las palabras que dijimos
despertaron la tormenta,
abriendo un grifo interminable
en mis ojos.
Por eso desertas de mi vida,
como quien traiciona un sueño
compartido.
Y ahora soy sólo un cuerpo vacío,
enterrado en el cementerio silencioso
de los vivos.
Las horas fueron siempre verdugos,
portadores de la furia implacable
del tiempo.
Y nosotros, simples viajeros,
aferrados al mástil de un barco
de arrepentimientos ruines,
de ilusiones frustradas.
Decir adiós me deja un sabor amargo
en los labios,
al pensar en un quizás oportuno,
uno que me devuelva al refugio cálido
que encontré en tus brazos.
Quizás, por ejemplo,
ésta no sea la despedida fiel
que nos aleja para siempre,
si tu mirada y la mía se cruzan
en el infinito eterno del tiempo.
Sólo espero verte otra vez,
con tanta ropa como puedas quitarte,
y con tanta lujuria de pasión
como no puedas contener.
Feb 17
Feb 17, 2026 at 6:39 PM UTC
Sangra la herida tajada
en mi corazón decadente,
ahogando los suspiros
que se escurren entre mis manos.
Las palabras que dijimos
despertaron la tormenta,
abriendo un grifo interminable
en mis ojos.
Por eso desertas de mi vida,
como quien traiciona un sueño
compartido.
Y ahora soy sólo un cuerpo vacío,
enterrado en el cementerio silencioso
de los vivos.
Las horas fueron siempre verdugos,
portadores de la furia implacable
del tiempo.
Y nosotros, simples viajeros,
aferrados al mástil de un barco
de arrepentimientos ruines,
de ilusiones frustradas.
Decir adiós me deja un sabor amargo
en los labios,
al pensar en un quizás oportuno,
uno que me devuelva al refugio cálido
que encontré en tus brazos.
Quizás, por ejemplo,
ésta no sea la despedida fiel
que nos aleja para siempre,
si tu mirada y la mía se cruzan
en el infinito eterno del tiempo.
Sólo espero verte otra vez,
con tanta ropa como puedas quitarte,
y con tanta lujuria de pasión
como no puedas contener.