Eres tu, quien esta jugando a Dios.
De entre todo tu harem de hombres
puedes escoger al que mas te satisfaga.
Hacer trizas los corazones de mil hombres
con tan solo pronunciar ásperas palabras.
Tal vez no lo demuestres,
pero te encanta la idea de manipular el destino
ajeno.
Jugar como si fuéramos
tus marionetas de carne.
Reina de hielo.
Amas las vistas de la tundra
y su infinito abastecimiento
de corazones extirpados.
tripas de ángel.
Es tu etérea mirada
y tu sonrisa pintada
de sangre.
tu helada presencia.
Y de tu séquito de perros hambrientos
soy yo
el que luce envidiosamente los huesos de las costillas
famélico y añejo en promesas rotas.
y el que mas te ama.
Los demás son perros,
esperando un pedazo de tu carne.
Ávidos de una segunda oportunidad.
Hambrientos de las mas oscuras
y carnales intenciones.
May 21, 2014
May 21, 2014 at 1:21 PM UTC
Eres tu, quien esta jugando a Dios.
De entre todo tu harem de hombres
puedes escoger al que mas te satisfaga.
Hacer trizas los corazones de mil hombres
con tan solo pronunciar ásperas palabras.
Tal vez no lo demuestres,
pero te encanta la idea de manipular el destino
ajeno.
Jugar como si fuéramos
tus marionetas de carne.
Reina de hielo.
Amas las vistas de la tundra
y su infinito abastecimiento
de corazones extirpados.
tripas de ángel.
Es tu etérea mirada
y tu sonrisa pintada
de sangre.
tu helada presencia.
Y de tu séquito de perros hambrientos
soy yo
el que luce envidiosamente los huesos de las costillas
famélico y añejo en promesas rotas.
y el que mas te ama.
Los demás son perros,
esperando un pedazo de tu carne.
Ávidos de una segunda oportunidad.
Hambrientos de las mas oscuras
y carnales intenciones.
