Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
Flauta de sal, ayer; hoy dulce caña en que ya trina una esperanza nueva que ni llovizna ni tristura empaña y ecos de plata por el campo lleva, Estéril es el valle de la saña, y nadie más en él sembrar se atreva. El que dañarme quiera, a sí se daña, que hasta mi ángel en mi frente abreva. Ya tengo dulce pecho en qué apoyarme ya quién la amante sangre quiera darme y quién, con la ancha sombra de la encina mi cuerpo y mi heredad proteja fuerte. Y ya, desafiadora de la muerte he de subir, cantando, la colina.
0
374
Buenaventura1
Flauta de sal, ayer; hoy dulce caña en que ya trina una esperanza nueva que ni llovizna ni tristura empaña y ecos de plata por el campo lleva, Estéril es el valle de la saña, y nadie más en él sembrar se atreva. El que dañarme quiera, a sí se daña, que hasta mi ángel en mi frente abreva. Ya tengo dulce pecho en qué apoyarme ya quién la amante sangre quiera darme y quién, con la ancha sombra de la encina mi cuerpo y mi heredad proteja fuerte. Y ya, desafiadora de la muerte he de subir, cantando, la colina.