Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
Íbamos todos al río En alegre caravana. Yo, a su lado...  La mañana Era mañana de estío. Cantando triste tonada Pasó entonces un boyero; «Por una mujer me muero, Pero ella no sabe nada». Caminando, caminando Ella cantaba y reía. Una flor aquí cogía, Otra allá, siempre cantando. En el sombrero, albos tules, Y de albo linón vestida, ¡Cómo brillaba la vida En sus pupilas azules!... Y lejos, en el sendero, Bajo el oscuro pinar, Se iba perdiendo el cantar: «Por una mujer me muero...» Mis ojos se iban tras ella Mientras vagaba sombrío. ¡Y ella, a la orilla del río, Entre todas, la más bella! Al regresar se encendían Las luces en el poblado. Yo, en mis ensueños callado, Y cantaban y reían. Y pensaba en la tonada Que oí cantar al boyero. «Por una mujer me muero, Pero ella no sabe nada».
0
420
La tonada del boyero
Íbamos todos al río En alegre caravana. Yo, a su lado...  La mañana Era mañana de estío. Cantando triste tonada Pasó entonces un boyero; «Por una mujer me muero, Pero ella no sabe nada». Caminando, caminando Ella cantaba y reía. Una flor aquí cogía, Otra allá, siempre cantando. En el sombrero, albos tules, Y de albo linón vestida, ¡Cómo brillaba la vida En sus pupilas azules!... Y lejos, en el sendero, Bajo el oscuro pinar, Se iba perdiendo el cantar: «Por una mujer me muero...» Mis ojos se iban tras ella Mientras vagaba sombrío. ¡Y ella, a la orilla del río, Entre todas, la más bella! Al regresar se encendían Las luces en el poblado. Yo, en mis ensueños callado, Y cantaban y reían. Y pensaba en la tonada Que oí cantar al boyero. «Por una mujer me muero, Pero ella no sabe nada».