A las cosas que nunca conoceré, nunca veré, nunca comprenderé ni tocaré ni abrazaré ni amaré
les pido perdón por mi pequeñez.
A las esquinas oscuras, profundas, tremendas, terribles y hermosas de tu alma, de tu mente, a lo más puro en ti
les pido perdón por mi ceguera.
A mi espalda, a mi nuca, al interior de mis uñas, a mis ojos y mis pestañas, a mis corvas y al pliege de mis talones
les pido perdón por ser yo.
Dec 20, 2012
Dec 20, 2012 at 1:10 AM UTC
A las cosas que nunca conoceré, nunca veré, nunca comprenderé ni tocaré ni abrazaré ni amaré
les pido perdón por mi pequeñez.
A las esquinas oscuras, profundas, tremendas, terribles y hermosas de tu alma, de tu mente, a lo más puro en ti
les pido perdón por mi ceguera.
A mi espalda, a mi nuca, al interior de mis uñas, a mis ojos y mis pestañas, a mis corvas y al pliege de mis talones
les pido perdón por ser yo.
