Has callado el silencio que se inclinaba sobre mi pecho
en el ardor de mi terror nocturno, mirándome lento,
allí dónde solo me veo con los ojos muertos,
ese pánico que envuelve mi espalda
cuando camino en verano de costado al tiempo
Ahora que está apagado aquel mímico
que cargaba un rostro con mi nombre
tatuado con todas las palabras
que entraron por dónde ya estaba abierto
-aquel hueco que aquel monstruo terco
atravesó todos los días con su puñal-
ahora el Silencio es inundado por el vuelo
de aves hechas de sombras
sobrevolando los árboles de mi jardín
mientras un abejorro, tal vez ignorando que estoy allí,
hace lo que tiene que hacer para sobrevivir
y te escucho reír, en tu silencio con sabor a miel,
y te veo repartida en amuletos que cubren
la distancia entre nuestros cuerpos
que llenan de belleza a este mundo siniestro
y alejan de mi todo lo feo
creo que vuelvo a reír
Dec 10, 2025
Dec 10, 2025 at 10:20 PM UTC
Has callado el silencio que se inclinaba sobre mi pecho
en el ardor de mi terror nocturno, mirándome lento,
allí dónde solo me veo con los ojos muertos,
ese pánico que envuelve mi espalda
cuando camino en verano de costado al tiempo
Ahora que está apagado aquel mímico
que cargaba un rostro con mi nombre
tatuado con todas las palabras
que entraron por dónde ya estaba abierto
-aquel hueco que aquel monstruo terco
atravesó todos los días con su puñal-
ahora el Silencio es inundado por el vuelo
de aves hechas de sombras
sobrevolando los árboles de mi jardín
mientras un abejorro, tal vez ignorando que estoy allí,
hace lo que tiene que hacer para sobrevivir
y te escucho reír, en tu silencio con sabor a miel,
y te veo repartida en amuletos que cubren
la distancia entre nuestros cuerpos
que llenan de belleza a este mundo siniestro
y alejan de mi todo lo feo
creo que vuelvo a reír
