Hello Poetry
Submit your work and get some sparkles! Create free account
David_11_12
David_11_12
20/Nicaragua
Quizás, solo quizás, si el viento me susurrara tu nombre un segundo más, o si la noche estrellada dibujara tu rostro y los pájaros dancen al amanecer, solo quizás tendría el valor de decirte lo que siento puede ser. Si la luna perdiera su brillo, y el sol se apagara de amor, bastaría tu voz, tan sencilla, para darle al mundo color. Si las nubes perdieran su encanto y el mar su inmensidad, sería el cielo un lienzo triste y la tierra un sueño sin final. ¿Qué harían los ojos del viento sin formas para abrazar, y el alma de los navegantes sin horizontes que alcanzar? Tal vez tu corazón apunte hacia otro lugar, mientras el velero de mis pensamientos náufrago es en el ancho mar. Quizás, solo quizás, el viento susurre tu nombre un segundo más antes de que las flores del campo duerman y las mariposas bailen al compás... quizás, solo quizás.
0
May 21
May 21, 2026 at 11:32 PM UTC
Quizs
¿Qué tal si un día despierto y el miedo ya no me habla primero? Si en vez de ruinas en el pecho encuentro un jardín creciendo lento. ¿Qué tal si las caídas no eran fracasos, sino lecciones disfrazadas de tropiezos largos? ¿Qué tal si todo este cansancio es solo el precio de estar creciendo, como las montañas que se rompen para convertirse en cielo? ¿Y si mis cicatrices no son marcas de guerra, sino mapas que demuestran que sobreviví a mis propias tormentas? ¿Qué tal si soy más fuerte de lo que pensé en silencio? Si cada noche que lloré estaba puliendo mi aliento. ¿Y si mañana, sin avisar, me miro al espejo y me reconozco valiente? No perfecto, pero firme… de pie frente al presente. Tal vez no se trate de no caer, sino de aprender a levantarse distinto. Tal vez la vida no me estaba rompiendo… me estaba construyendo despacio, desde adentro, muy profundo. ¿Qué tal si todo este tiempo no estaba perdido… sino preparándome para convertirme en quien siempre he sido?
0
Feb 5
Feb 5, 2026 at 3:39 PM UTC
Que tal si?
A donde vamos, quizás solo somos instantes cósmicos, un simple instante en el espacio-tiempo. Quizás somos el aroma del café por la mañana, o el cantar de las aves al amanecer. Al parecer somos un sentimiento, quizás. Bailando al compás de la luna y las estrellas, deseando algo más. Muchas veces buscamos la respuesta de muchas cosas, y buscamos darle sentido a la vida; pero la vida se vive para encontrar el sentido de estar vivo. Pues sí, quizás sí somos átomos en este universo en movimiento, y tal vez, un instante más, un suspiro efímero nos basta para encontrar la paz.
0
Jan 9
Jan 9, 2026 at 1:40 AM UTC
A donde vamos
En un mundo donde los recuerdos podían guardarse en cristales, vivía un joven llamado Elian, un constructor de memorias. Él no fabricaba casas ni puentes, sino momentos: escenas para que las personas pudieran revivir los instantes más importantes de su vida. Un día, llegó al taller una muchacha con los ojos como lunas de agua: se llamaba Liora. Había perdido a alguien y quería crear un recuerdo que no doliera al tocarlo. Elian aceptó el encargo, y durante semanas trabajaron juntos, hilando imágenes, risas y atardeceres que ella apenas recordaba. En ese tiempo, sin querer, sin buscarlo, se enamoraron. No fue un amor inmediato, sino uno que floreció como una flor de invierno: lento, callado, pero imposible de ignorar. Elian dejó de fabricar recuerdos para otros. Solo quería vivirlos con ella. Y así pasaron los años. Rieron, lloraron, se cuidaron. Elian empezó a guardar todos sus momentos juntos en un cristal especial que nunca mostró a nadie. Lo llamaba "el corazón del tiempo", y dentro de él latía su historia de amor. Pero Liora comenzó a olvidar. Primero fue su cumpleaños. Luego, el nombre del árbol donde solían recostarse. Y un día, miró a Elian sin reconocerlo. —¿Nos conocemos? —le preguntó con una ternura que partía el alma. Elian no lloró frente a ella. Solo asintió y sonrió. —Tal vez sí, tal vez no… pero puedo contarte una historia, si querés. Y cada día, Elian le contaba su propia historia de amor, como si fuera un cuento inventado. Le hablaba del joven que amó a una chica de ojos de luna, de los paseos bajo la lluvia, de los silencios compartidos. Y Liora sonreía, como si algo en su corazón recordara, aunque su mente no pudiera. Pero el olvido fue implacable. Una noche, Liora cerró los ojos y no volvió a abrirlos. Elian la sostuvo en sus brazos hasta el amanecer, repitiéndole una y otra vez la última frase de su cuento: —Y si te olvido, ¿me amarás otra vez? Después de su muerte, Elian rompió el cristal que guardaba su historia. Dejó que los fragmentos se esparcieran por el viento, para que cada pedazo de su amor volara lejos, como semillas de algo eterno. Nunca volvió a fabricar memorias. Solo caminaba por el mundo, contando su historia a quien quisiera escucharla, con la esperanza de que, en otro lugar, en otro tiempo… Liora volviera a encontrarse con él y se enamorara otra vez.
0
Jun 9, 2025
Jun 9, 2025 at 11:23 PM UTC
"Y si te olvido, ¿me amarás otra vez?"
En un mundo donde los recuerdos podían guardarse en cristales, vivía un joven llamado Elian, un constructor de memorias. Él no fabricaba casas ni puentes, sino momentos: escenas para que las personas pudieran revivir los instantes más importantes de su vida. Un día, llegó al taller una muchacha con los ojos como lunas de agua: se llamaba Liora. Había perdido a alguien y quería crear un recuerdo que no doliera al tocarlo. Elian aceptó el encargo, y durante semanas trabajaron juntos, hilando imágenes, risas y atardeceres que ella apenas recordaba. En ese tiempo, sin querer, sin buscarlo, se enamoraron. No fue un amor inmediato, sino uno que floreció como una flor de invierno: lento, callado, pero imposible de ignorar. Elian dejó de fabricar recuerdos para otros. Solo quería vivirlos con ella. Y así pasaron los años. Rieron, lloraron, se cuidaron. Elian empezó a guardar todos sus momentos juntos en un cristal especial que nunca mostró a nadie. Lo llamaba "el corazón del tiempo", y dentro de él latía su historia de amor. Pero Liora comenzó a olvidar. Primero fue su cumpleaños. Luego, el nombre del árbol donde solían recostarse. Y un día, miró a Elian sin reconocerlo. —¿Nos conocemos? —le preguntó con una ternura que partía el alma. Elian no lloró frente a ella. Solo asintió y sonrió. —Tal vez sí, tal vez no… pero puedo contarte una historia, si querés. Y cada día, Elian le contaba su propia historia de amor, como si fuera un cuento inventado. Le hablaba del joven que amó a una chica de ojos de luna, de los paseos bajo la lluvia, de los silencios compartidos. Y Liora sonreía, como si algo en su corazón recordara, aunque su mente no pudiera. Pero el olvido fue implacable. Una noche, Liora cerró los ojos y no volvió a abrirlos. Elian la sostuvo en sus brazos hasta el amanecer, repitiéndole una y otra vez la última frase de su cuento: —Y si te olvido, ¿me amarás otra vez? Después de su muerte, Elian rompió el cristal que guardaba su historia. Dejó que los fragmentos se esparcieran por el viento, para que cada pedazo de su amor volara lejos, como semillas de algo eterno. Nunca volvió a fabricar memorias. Solo caminaba por el mundo, contando su historia a quien quisiera escucharla, con la esperanza de que, en otro lugar, en otro tiempo… Liora volviera a encontrarse con él y se enamorara otra vez.
Continue reading...
17
Mía fue, como fueron míos sus besos; mía, como rosas y versos. Mía, nunca fue, pero suyo todavía soy. Mía, ya no es, lo sé; pero suyo seré, tal vez por siempre, o simplemente por hoy.
0
May 13, 2025
May 13, 2025 at 3:43 AM UTC
Mía
Si no me encuentras donde solía esperarte, no pienses que me fui; tal vez me perdí buscándote en mí mismo. He sido un mapa sin rutas, una brújula herida por el norte de tus ojos, y aun así, caminé. Caminé con la esperanza de que el eco de tu voz algún día me guiara de vuelta. No quise ser eterno, solo inolvidable. No quise que me amaras para siempre, solo que no me olvidaras tan fácil. Si no me encuentras, búscame en las cosas pequeñas: el silencio entre dos canciones, el respiro antes de una lágrima, el temblor leve cuando alguien dice tu nombre.
0
May 6, 2025
May 6, 2025 at 1:43 AM UTC
Si no me encuentras
Fuimos: la ecuación que Einstein no resolvió, el verso que Neruda no escribió, el jardín que Dios olvidó podar. Ahora solo somos esa canción que suena a media noche en la radio de algún auto perdido mientras la Vía Láctea gira, indiferente, sobre nuestro frío."
0
May 6, 2025
May 6, 2025 at 1:14 AM UTC
Fuimos
Tus besos fueron mi ley de gravedad: una fuerza invisible que me ataba a ti, pero el tiempo se estiraba en tu ausencia como luz en el borde de un agujero negro. Dijiste "todo es relativo"... y así fue: mis minutos sin ti pesaban siglos, mientras tus horas junto a otro volaban como fotones. Quizás en otro sistema de referencia, en un universo paralelo de cuerpos quietos, yo era tu centro y tú mi estrella fija. Pero aquí solo queda la ecuación rota de nosotros: materia sin energía, amor sin tiempo, espacio que se expande hacia ninguna parte.
0
May 6, 2025
May 6, 2025 at 1:12 AM UTC
TEORÍA DE NUESTRO UNIVERSO
Al terminar la noche no queda mucho más que este café frío y tu nombre tibio dando vueltas en mi boca. Las palabras ya se acostaron los relojes bostezan y la ciudad parpadea como si también soñara con vos. No sé si mañana vas a estar pero esta noche te pensó cada sombra, te quiso cada pausa, te escribió cada verso sin apuro. Y si el mundo se apaga o se reinventa de golpe, a mí que no me falte el milagro de haberte amado al terminar la noche.
0
May 6, 2025
May 6, 2025 at 12:44 AM UTC
Al terminar la noche
Fugas, como estrellas distantes; nuestro, como bellos instantes. Fugas, como la noche fría; bella doncella de piel canela y ojos de cristal, como en noche paralela, canto de ángeles y sonido angelical. Nuestro, pero infinito, como la infinidad del tiempo, insisto, princesa de labios sabor a miel. Cada beso tuyo me hace sentir en un eterno carrusel. Pintando bajo la luz de la luna y las estrellas, con mi pincel, querida musa, a ti soy fiel. Fugas, como estrellas distantes, nuestro; solo los instantes. Palabras que se lleva el viento, como eterno aliento, tú y yo, deseando un momento o algo más; quizás, sin consentimientos, fugas, pero nuestro.
0
Jan 6, 2025
Jan 6, 2025 at 5:21 AM UTC
Nuestro pero fugas